¡No podés!
Caballeros del Zodíaco Vs. Sailor Moon
Aunque el título y la tapa lo dicen todo, no podemos evitar comentar lo que hay dentro…
Porque, amado público, esto no es un fanzine que cristaliza las fantasías de los/as fanáticos/as más cebados, sino una revista a colores que hizo Dios sabe quién —y parece que fue en una noche— para venta en quioscos, movido por un fanatismo muy distinto: el que rinde culto al vil metal.
Si no han podido gozar de esta joyita que nos enorgullece de ser argentinos entonces, por favor, tomen asiento y ajústense los cinturones que les haré un tour guiado. Aquí vamos…
Una vez adquirido el ejemplar, el lector comienza a hojearlo y deleitarse con toda la amplia gama de técnicas milenarias de las cuales hace gala el autor que, estamos seguros, le causarán inmediatamente un placer quasi-orgásmico:
- Técnica del afanum descaradum a las 3 a.m. con lo único que tengum: alias dibujos calcados con hojas Canson.
- Técnica china de “con estum me cagum en el copyrightum”: alias nombres de los personajes borrados a último momento (¡a Luna la llaman gatita!).
- Técnica del apolliyum: alias caras y fondos que se olvidaron de colorear.
Pero sin duda con la que humilla y demuestra todo su talento es con la técnica de salpicado de tintas que aprendió tras graduarse de salita rosa… O la prosa, digna de Shakespeare, que nos deja reflexionando con frases como “Tengan precaución” o “¡al ataque!”.
¡¡¡Qué país generoso, por Dios!!! ¡¡¡Qué mundo generoso!!!
El combo se completa con papel ilustración —no sea que se vaya a perder algo del complejo coloreado del Photoshop gracias al cual Ami tiene pelo verde—, tintas corridas, un póster central (¡uuugh…!) y, lo mejor, los juegos de la página final… “Ayuda a Hyoga a pasar el laberinto para tener su cita con Sailor Venus”.
En algo sí estamos de acuerdo con los anónimos autores de este engendro mutante: realmente creemos que es “¡el cómic del año!”, como señalan en la tapa… siempre y cuando esa expresión no tenga implícita algún tipo de alusión a su calidad intrínseca…
Más, alabados fans, la historia no termina ahí. Cierta editorial argentina los terminó demandando por utilizar a estos personajes. Pero como este es un país inmensamente generoso, los demandantes tampoco poseen los derechos de tales cómics —y aún así los publican en sus revistas de entretenimientos para chicos—. Desafortunadamente, nuestros desinformados editores no lo sabían y empezaron a gastar en abogados…
Information Technology #10
Como esto directamente nos supera, solo haremos tres comentarios sobre esta publicación de Mind Opener S.A., los editores de Apertura:
- Es una revista sobre tecnología para ejecutivos.
- El fotógrafo quedó ultra-feliz con la tapa.
- Un editor fue capaz de aprobarlo y mandarlo a imprenta.