La profundidad inesquivable


Por Leandro Oberto 2 min de lectura

“Preocupate de ganar dinero únicamente y dejate de joder”, “¿Algo profundo? ¿Para qué? ¿A quién le importa?”, “¡Sexo! ¡Sexo! ¿Es que existe otra cosa que valga la pena?”, “Es fácil. Si no cagás, te cagan”.

Cuántas frases que me canso de escuchar día a día en mi trabajo… Por supuesto, no voy a ser hipócrita. El dinero es maravilloso y necesario, el sexo también, y hay muchas veces en las que tenés que dar el brazo a torcer en algunos ideales para conseguir un bien mayor (¡y cómo duele muchas veces! —otras no…—).

Pero… ¿Son estas cosas las únicas de las que uno debe preocuparse? ¿Es estúpido en la sociedad de hoy en día todavía preocuparse por algo como: “¿Qué es la vida?”, “¿Por qué y para qué estoy vivo?”, “¿Cómo empezó todo esto?”. Todo el mundo se lo debe haber preguntado algunas miles de veces en su infancia. ¿Por qué, entonces, lo olvidamos tan rotundamente después? Preguntártelo no te hace un intelectual (palabra asquerosa si las hay), un filósofo o un pensador. Simplemente te hace Humano.

Porque no importa cuánto tratemos de olvidarlo sumergidos en la burbuja de nuestra sociedad y nuestra vida cotidiana, las respuestas EXISTEN. Sí, si están acá leyendo esto es porque las respuestas están y han estado siempre, día a día, allí; en algún lado. Algo pasó para que estemos aquí, SIMPLEMENTE NO LO CONOCEMOS, pero cada interrogante tiene su respuesta y estas se están riendo mes a mes, año a año de nuestra ignorancia. ES ASÍ, no se puede esquivar. ES.

Disfrutemos de lo superficial, pero no nos engañemos. La vida es profunda de por sí y lo superficial es nuestra extraña creación, no al revés.

Leandro Oberto
Editor


Este número está dedicado a Darío Oberto. Canalizá tu inteligencia, las posibilidades son infinitas… Gracias por la inspiración.