Para cuando esta Lazer esté en sus manos se habrá cumplido un año de la salida del #1.
No voy a decirles una boludes como “nunca pense que llegariamos tan lejos…” porque la verdad es que mi enorme ego me nubló siempre de pensar en la posibilidad del fracaso.
Aunque, eso si, debo admitir que Lazer creció y logró llegar a los grupos demográficos más variados mucho mas rápido de lo que esperaba. Al punto de que pueda considerarse que la revista es en cierta forma ya una parte cíe la sociedad argentina.
El secreto del éxito? El mismo de siempre; Romperse el culo trabajando. Salir a investigar/entre-vistar en vez de copiar, no dormir las noches que sean necesarias, tirar a la mierda una nota y reescribirla cuando te parece obvia o pelotuda, descartar la publicación de todo dato del que no se pueda confirmar su veracidad… Así de fácil, así de difícil.
Hoy día Lazer esta vendiendo por su nombre y no por el personaje que tenga en la tapa. El hecho que cada numero publicado halla superado en ventas a la edición anterior sea lo que sea lo que aparece en la tapa lo dice todo. Ese es nuestro gran orgullo.
En fin… Obviamente menciono los aciertos porque las cagadas no quedarían tan lindas y ya las sabemos todos (Como que deberían haber salido 12 números en este primer año y salieron solo 7…) Pero bueno, hacer en estos últimos doce meses Lazer ha sido sin duda una de las experiencias más interesantes en mis 22 años de vida, y nada me llena más de energía que ver los errores, tener ganas de corregirlos y hacer este balance pensando “no vieron nada todavía, esto recién empieza!!!”
Leandro ObertoEditor a la conquista del mundo…
Dedicado a los culpables de que Editorial lvrea exista: mis viejos, mi demente socio en la aventura Pablo y todos y cada uno de ustedes mis venerables lectores y lectoras.