¡No Podés!
EXPEDICIÓN A LUJÁN
LA MECA DEL NO PODÉS
Incentivados por el buen consejo del editor en jefe de esta revista que quería ir a ver un parque de diversiones decadente, las parejas Oberto-Yepes y Gomez Sanz-Galotta decidieron realizar una expedición a uno de los puntos de confluencia religiosa más importantes de este país. Lo que descubrieron al llegar fue en realidad el santuario, la ciudad sagrada, de la gente que (como nosotros) gusta de ver cuanta truchada y mersada pueda surgir de la retorcida mente de un comerciante, o sea la Meca del No Podés.
La atracción principal del tan esperado parque era que permite vivir emociones más extremas que ningún otro centro de atracciones del mundo. Por un lado tenemos el tren del terror, el cual promete asustar a todos sus pasajeros con la inminente caída del carrito en cada curva que toma a unos 150 Km/h, haciendo del paseo una aterradora experiencia de unos 30 segundos; por otro lado tenemos una montaña rusa en la que recomienda agarrarse bien de los costados ya que no posee cinturón de seguridad, lo cual hace que el viaje sea ciertamente escalofriante, sobre todo después de ver cómo tiemblan los hierros de la estructura que tienen los encastres rotos y que el carrito baja por acción de la gravedad sin tener ninguna forma de tracción propia o medios para detenerse. A continuación nuestros cronistas pasaron a visitar los 150 puestitos que rodean a la catedral, cosa que por cierto no suena muy religiosa, en donde se puede comprar una increíble variedad de productos: desde una virgen en una botella de Pronto, pasando por una virgen en un caracol, una virgen con pelo real, una virgen con lentejuelas y base movible, hasta llegar a la mega super fashion virgen holográfica con luces titilantes, corazón iluminable y de Boca Jr. Una suerte de No Podés bíblico si se quiere. Desgraciadamente tan increíble monumento a la ingeniería aplicada en la escultura, quedó opacado por la imponente figura que emergía de un póster (y correspondiente parafernalia) de un tercer culto que también pudo descubrirse: ¡Rodrigo camino al cielo!
Al igual que los famosos Presleyterianos (adoradores de Elvis) de USA, un nuevo culto ha surgido en torno de la santificada figura de Rodrigo, que por cierto destruyó cual cruzada medieval a los seguidores de la fallecida Gilda, y que seguramente va a ser reemplazado cuando algún otro cantante de un grupo que tenga la letra K en el nombre se muera…
El museo de la ciudad tampoco quiso quedar atrás con sus modernísimas entradas de 2.000 Australes, que por cierto no costaban 20 centavos de peso sino $1; aunque sin duda el mayor y mejor descubrimiento, tal vez en la historia de esta sección, se dio en un puestito que vendía entre otras cosas un Topo Gigio mecánico y los muñequitos de Ranma truchos; tal descubrimiento merece una sección especial en este No Podés…
ANA PROTRA POR
Con este parque, el laburo está asegurado para Emergencias Médicas S.A.
PROMOCIÓN Promoción: ¡¡¡2 nabos al precio de 1!!! Descuentos para suicidas
“Disculpe, usté sabe dónde está la estatua que señala el baño?”
TERROR EN EL PARQUE!!!
Los nuevos muñecos de Beast Wars
PROVINCIA DE BUENOS AIRES DIRECCIÓN GENERAL DE ESCUELAS Y CULTURA Complejo Museográfico “Enrique Udaondo” “Museo del Transporte” ENTRADA Serie B1 Nº 199066 Fecha Valor 2.000
Michael Landon ¡muérete de envidia! (además del cáncer)
¡¡¡EL MUÑECO CANTANTE DE RICKY MARTIN!!!
OOOSAI INSAAAI AUT! ¡LIVIN’ LA VIDA LOCA!
¡Sí, chicas! ¡Ya pueden tirar a Ken a la basura! Desde China llega el muñeco que revolucionará el mercado de los juguetes: “Él la Canción”!! (Tal es el nombre que figura en la caja). ¿Qué cosa se puede decir sobre esta joya de la ingeniería juguetil que su nombre no resuma? El muñeco en sí es una base de Ken, con la cara bastante bien modificada y con el agregado de que al presionar un botón comienza a cantar el éxito de 1999. Editorial Ivrea, luego de invertir 10 pesos, se hizo con la única copia que existe en este país, y aparte de haberlo convertido en la mascota oficial de la empresa, ya ha firmado contrato con “Él la Canción” para que realice un proyecto estable en esta revista desde el próximo número.
En este momento un equipo especial de delegados se encuentra recorriendo China en búsqueda de otros integrantes del grupo “Battery Operated Megastar”, habiendo encontrado hasta la fecha solamente una lista con los otros supuestos compañeros, aunque carece de los nombres de las identidades reales, pueden distinguirse claramente:
- Ella el Culo - Jennifer López
- Él la Zapán de Tequila - Luis Miguel
- Ella el Cerebro Perdido - Britney Spears
- Él la Chota en la Boca - Alejandro Sanz
- Ella el Desorden Alimenticio - Christina Aguilera
- Él la Mancha Cancerígena en la Cara - Enrique Iglesias
- Ellas el Catálogo de Tinturas - Spice Girls (set de 4, no se venden por separado)
- Él la Demanda por Abuso de Menores - Michael Jackson
- Ella el Verso de que es Árabe - Shakira
- Ellos las Figuritas de Plástico - Backstreet Boys
¡La casa está en orden! ¡Felices Pascuas!
Para saber más sobre la vida y el futuro de “Él La Canción” no se pierda el próximo número de Lazer, donde nos deleitará con su actuación exclusiva. Para esta fecha, la saga se veía tal vez en su punto más bajo de popularidad, al igual que las líneas de muñecos que apenas vendían lo suficiente como para cubrir costos: El mito estaba muriendo y pedía a gritos un poco de sangre nueva.
Es justamente eso lo que nos lleva nuevamente a este lado del Pacífico, más precisamente a Estados Unidos, donde la compañía Hasbro trataba de buscar una alternativa para el terrible fracaso comercial que había sido Generation 2. Es en 1996 cuando los directivos de la compañía deciden apartarse de los conceptos originales y lanzar un producto más innovador; así nace Beast Wars. Los nombres de los antiguos bandos fueron modificados convirtiendo a los Autobots en Maximals y a los Decepticons en Predacons; al mismo tiempo que se cambiaron nuevamente los símbolos de las caritas, y el packaging de los muñecos se orientó a un estilo más orgánico (ojos de reptiles, texturas de piedras, etc.).
En ese mismo año se firma un contrato con la empresa canadiense Mainframe (Reboot, Shadow Raiders), para realizar un piloto para una posible serie de TV que probara las posibilidades de repetir el éxito que habían tenido sus predecesores animados. Era imprescindible tener nuevamente en el aire una serie de buen rating si se pretendía que esta franquicia de muñecos hiciera resucitar las ventas a sus días de gloria.