Lazermail
Bueno, y eso sería todo por la introducción, pasemos a las cartas de una puta vez donde les iré contando cosas que debieron meterse en esta introducción y seguramente ahora me estoy olvidando.
¡Nandanandakorewa!
¡Piiii….piiiiip! ¡¡¡Error en la matrix!!!…, números y letras, códigos que viajan a velocidad…, ¡un crash! Resuena en el silencio; ruido de fluido desconocido y un nuevo nacimiento. Silencio en mi interior…; imágenes que surcan por mi mente; un escalofrío recorre mi cuerpo y mis ojos temerosos descubren el mundo por primera vez. Miedo, asombro, curiosidad, rabia, tristeza…; son algunas de las emociones que tratan de cruzar el umbral al mismo tiempo. Preguntas que carecen de respuestas… Así me sentía hace unos días cuando me recuperaba de una maldita gripe que me dejó por tres días en cama. Si no fuera por una maratón de Friends, habrían sido los peores días de este año, bueno, no los peores ya que hace una semana atrás me tocó vivir una experiencia no muy religiosa, y todo se lo debo al magnífico Leandro Oberto, editor de Lazer, que en su motivación de escribir algo sobre el amor, no tuvo mejor idea que incentivar (convirtiéndose en cupido) y darme (y no solo a mí) un empujón a hacer el ridículo. Estoy hablando de su inspirada frase “Si alguno está cometiendo ese error en este momento… ¡¡¡Despierten!!!!, larguen la revista y vayan a decirle a la persona que aman que la aman” ¡¡¡Siii!!! como se imaginan, yo fui una víctima de esa maliciosa frase que suena bien pero en realidad es el camino a la perdición. Llegué a su casa como a las 22:00 hs, todo normal hasta entonces, saludo a los viejos como de costumbre y subo las escaleras hasta su cuarto. Cada paso que me ascendía a la muerte (frase irónica), me decía que no lo haga, pero ya era demasiado tarde, estaba como hipnotizado; toqué su puerta y mi pulso acelerado me advirtió por última vez, la puerta se abrió y allí estaba rubia, alta, con esos faroles que me recuerdan a una tarde de verano, pelo suelto, con un top pequeñísimo que te invita a observar lo bien que está y un mini short que dejaba al descubierto sus piernas que me hacen pensar que estoy con Lara Croft, ni hablar de la sonrisa en el rostro… [truncated]
- ¡Hola!… ¿Cómo estás? (le dije).
- ¡Bien! Pasa, ya terminé de hacer lo del cole… ¿Querés tomar mate? (soy de Misiones), dije que sí, obviamente, hablamos de todo como siempre y esperé a encontrar el mejor momento, ese fue cuando se puso cariñosa y se lo dije.
Bueno, no lo tomó como esperaba ya que el efecto sorpresa anduvo a la perfección. Desde ese momento se cortó conmigo, no me habla, me evita, inventa cosas que tiene que hacer, y fue ella la que planteó la idea de que por qué no puede terminar todo bien cuando se rompe una relación; yo pienso que es por falta de madurez, lo que no entiendo es que ¡nosotros nunca fuimos pareja! Solo buenos amigos. Pero lo que todavía no conté es que yo no me hubiera tirado a la pileta si ella no hubiera incentivado la idea con algunas caricias, besos y acercamientos frecuentes, sin contar las indirectas que parecían muy directas, ¡ja! y claro está el empujón de la frase ya mencionada.
CONCLUSIÓN. Ella tiene la culpa, por provocadora. Coincido con Nico (lector de Lazer y su carta Lz-18-07) en donde dice que las minas no saben lo que quieren, o tal vez sí, pero se CAGAN a una relación, viven soñando con el hombre ideal, que sea astuto, buen mozo, que las haga reír y pasar buenos momentos y cuando lo encuentran se aterran, parece que la idea de que su búsqueda del príncipe azul terminó y que ese que buscan está ahí, delante de ellas y esa idea las asusta. Bueno, como responsable directo de este rebote, ¡te obligo a vos, Leandro Oberto, a encontrar un final feliz para esta historia!
Leandro: Quiero que sepas que acabo de leer tus comentarios en la Lazer #23 y me puse a llorar como un hongo. Ya que compartiste tu historia conmigo, comparto mi historia contigo… Por favor, léela hasta el final… Sé que es largo, pero te va a gustar.
Hace tres años atrás, cuando una depresión impresionante se había apoderado de mí, conocí a una persona maravillosa, con la cual comencé a salir el 28 de Agosto del 98. A principios del 99 fuimos juntos a comprar cosas onda platitos, vasitos, tazas de café, cubiertos… en fin, para cuando viviéramos juntos. Nos comprometimos con anillos de plata, de oro, y todo eso. Planeamos todo para el futuro maravilloso que nos esperaba juntos. Yo creí que después de tanto dolor había llegado ese ángel que me había llevado al cielo… Pero como podrás ver, no fue así… A principios de este año, Diego (ese es su nombre) se metió al partido Socialista… A mí nunca me gustó la política, pero creí que eso no iba a ser tan importante. Sin embargo, ese partido lo cambió: Se volvió una persona fría y calculadora a la cual no le importaba más que ganar guita y conseguir un puesto en el gobierno, sin importarle nada de nadie… y menos de mí. Me dejaba plantada a la noche, en invierno, no me llamaba y otros problemas personales que prefiero no explicar. Hace dos meses me dejó, con la propuesta de ser amigos y de que algún día íbamos a volver. Yo creí que el mundo se me venía abajo. Había caído de nuevo en esta Tierra fría, llena de gente que solo sabe decir “¡Olvidate, ya se te va a pasar…”
Hace dos semanas una amiga me contó que TODOS sabían que mientras yo lo esperaba en la calle, a las dos de la mañana, él se iba a levantar minas por ahí. El 26, me enteré que está con alguien más. Yo el 28, tenía que presentar unas muestras de dibujo para ver si me toman y cumplir con mi más importante sueño. ¿Cómo seguir? ¿Cómo dibujar personas alegres, si yo no podía seguir siquiera respirando? Y fue ahí que dije: Mis sueños son más importantes. Y el Diego que yo conocí antes de todo esto de la política hubiera querido que yo cumpliera mis metas. Hice dos obras de arte. Fueron los mejores dibujos que hubiera podido hacer en mi vida. El 27 me llamó por teléfono… Quiere pasar a buscar “sus cosas”. (Ya sabes, los platos, las tazas…). Quiso pasar el 28 y ahí me di cuenta que la persona que yo conocí ya no existe. No es capaz de respetar mi dolor. Ese día hubiéramos cumplido tres años. Y él ya no lo recuerda. Mañana se va a llevar esas cosas y probablemente junto a ellas se lleve un pedazo de mi corazón. Pero aquí estoy. Me caí en un pozo muy profundo pero voy a salir. Porque tengo fuerza. TODOS tenemos esa fuerza que nos ayuda a salir adelante. Esa fuerza se llama AMISTAD. (Y en tu caso un gran número de lectores ^.^).
Por eso, quédate con tus amigos. Ellos van a estar ahí para ayudarte y darte fuerza para seguir adelante con tus sueños… Y ya llegará el día en el que, vos en Lazer y yo a alguna amiga o amigo podamos decir: Conocí a alguien muy especial… Te deseo toda la suerte del mundo y espero que todo te vaya bien en la vida. Espero que el tono de mi carta no te haya ofendido. Yo no te conozco y vos no me conocés, pero creo que este pequeño mail te va a ayudar (junto con los 300 que mandará otra gente ^^) a ver que hay que seguir adelante, y creer en que ese cielo del que nos caímos ES para nosotros. Solo hay que esperar a que el ángel correcto nos lleve… ¡Contestame!
¡Basta che, manden mails sobre otra cosa!
Tercero: Al Lz-22-16, ese pibe de San Bernardo, te entiendo completamente, che. Como dije antes, soy de Necochea y es el mismo caso; los turistas no se dan cuenta que en invierno hace frío y está todo muerto, pero bueno, a ellos los queda la visión del verano. También coincido en eso de que muchas veces hay un vacío interno y parece que la vida pasa sin ningún sobresalto. Por eso es que salgo a caminar, me reúno con amigos a jugar a la pelota, dibujo, escucho música, voy a la cancha (¡aguante BOCAAAAA!) y así por lo menos la vida de uno tiene sentido. Obviamente, también estudio para algún día poder trabajar de lo que me gusta. Bueno, más para decir no tengo, de última te mando otro mail. ¡Ahhhhh! Me olvidaba algo que no podía faltar, que es el halago: “¡La Lazer es una maaaasaaaa, shabooooon!” (como dicen los porteños). Bueno, ahora sí me despido y voy a seguir leyendo la Lazer. ¡Ah, no! Mejor me hago el loco y salgo con la Lazer mostrándola para que vean que no me importa lo que digan. ¡JAJAJAJA, qué al pedo que está esta gente!
Bueno, saludos de un necochense en la gran ciudad (¡te odio, Baires!).
“Yo te atrapo, tú me atrapas para siempre…”. Hola, hola, hola, me llamo Paola, soy una salteña a la que le encantaría que leas mi e-mail. Estoy sufriendo, no me alcanza el presupuesto para comprar el manga de Sakura; mi único consuelo es que compro Fushigi, y estoy contenta por el hermoso final que contaste de la segunda película, me muero de ganas de verla. Bueno, en realidad se me ocurrió escribirte, porque me sentí muy identificada con lo que dijo la chica de Lz-22-05 y quería dar mi opinión. Cuando yo iba a 5° decía tonterías como: “tengo miedo…”, pensaba que nunca iba a encontrar amigos como las chicas de mi colegio, que iba a estar sola, abandonada en un rincón e iba a extrañar muchísimo (¡sí, qué tonterías pensaba!), bueno, también yo: toda mi vida fui al mismo colegio y vi las mismas caras de siempre (¡qué bajón!, dirás vos, pero yo estaba contenta… hasta ahora).
Al entrar a la universidad, nada fue como yo lo imaginé; a pesar de mi tonta timidez, en un día conocí a un montón de chicos, re-simpáticos; no me costó nada charlar con ellos, todos con distintas personalidades (eso es algo que me llama mucho la atención). El primer día les conté que me encantan los dibujitos japoneses y, para sorpresa mía, encontré a muchos con mis mismos gustos y a otros que me decían: “¡Cómo te puede gustar eso!, ¿por qué no te gusta Condorito o Patoruzú?”. “¡También me gusta!”, respondí yo (¡ah!, ¡quiero una nota de Condorito!). Ese día llegué a mi casa muy contenta, ¿quién iba a imaginar que ahora me arrepiento, ya que cuando mis papás me querían cambiar de colegio, yo me ponía a llorar como una tarada? ¡Si les hubiera hecho caso, podría haber conocido tanta gente nueva!
Pero por otra parte me siente feliz, porque a veces cuando las cosas llegan tarde te da más satisfacción vivirlas. Aunque suene ridículo para algunos, es la primera vez que tengo amigos varones, puesto que yo iba a un colegio de mujeres (aunque, no creas, mis amigas tenían amigos a montón). Me encanta la personalidad de mis compañeros, son muy interesantes. Nunca tuve novio, pero la verdad ahora aprendí que es mejor no apresurar las cosas y vivir el momento por el que estás pasando; algún día llegará ese sueño tan ansiado por nosotros, simplemente no hay que desesperar, ni perder las esperanzas. A veces me da vergüenza contar que nunca tuve novio, pero… ¡anda!, apenas tengo 18 años; tengo amigas que hasta esta edad ya tuvieron de 6 a 8 novios o más, pero a veces me pregunto si los quisieron de verdad y si todos ellos las quisieron de verdad. Me gustaría que me respondieran las chicas que leen Lazer. Yo soy demasiado soñadora y creo que tener un novio es que él te ame y vos lo ames.
Bueno, ¿ya me estoy poniendo demasiado cursi? (mi hermano dice que es cursi decir “cursi”). Creo que escribí demasiado, espero que me des tu opinión aunque sea para retarme y decirme: “¿por qué sos tan…?” (aunque te digo la verdad, no me gustaría que me digas eso, yo soy una chica muy sensible -jiji, jiji-). ¡CHAO, Leandritus! Para los que quieran escribirme, my e-mail is: lishaoranar@yahoo.com.ar. Yo soy una chica que, una vez que te clasifica de amigo, no hay quien me haga cambiar de opinión. Mi mamá, a veces me reta porque dice que está mal aferrarse tanto a alguien. ¿Qué opinás vos? Hasta la vista, baby. ¡Me encanta Shaoran!
Hola Leandroll: Ya sé que esto no debe hacerse, pero vos “la dejaste picando”, como dicen los futboleros. ¡Ahí va! ¿Cómo diferenciás un japonés chapita de un árabe fanático?
Respuesta: Lee Lazer #23, página 46 (Opinión).
Realmente tengo que decir que esta mañana me desperté y vi lo que vi muchas veces en la televisión, o sea, cosas locas que no parecen reales: películas de fundamentalistas enfermos secuestrando aviones y poniendo coches bomba; al boludo de Arnold Schwarzenegger (o como mierda sea) con un avión enfrentando a un loco con una bomba. Pero lo que vi esta mañana le “rompió el culo” a todas las películas de acción que vi. Un atentado coordinado contra objetivos estratégicos contra EE. UU. y encima con aviones comerciales llenos de gente inocente, que derrumbaron las Twin Towers y destruyeron parte del Pentágono; más específicamente, el ala donde se encuentra la sección de Planificación y Estrategia de Ataque y Defensa de las fuerzas armadas estadounidenses, y otros 2 aviones que fueron derribados, uno de ellos con un objetivo que no era estratégico, sino simbólico: justamente el lugar donde se firmaban los tratados de paz…
“¡CUALQUIERA!”, dije, reaccionando un poco sobre lo que significa semejante cosa, o sea, ¡esto nos puede perjudicar a todos! ¡La puta madre! Esto, lo más probable, es que dé lugar a ¡LA TERCERA GUERRA MUNDIAL! Conozco un chabón que siempre dice que odia a los yanquis y que está festejando, ¡mirá qué loco! “¡Tomen, yanquis putos!” (léase con voz de nene que no sabe nada más que lo que le dice su diminuto juicio de Neanderthal). Esta gente, aparte de estar atacando a nuestro estilo de vida occidental y realmente me asusta que Estados Unidos sea tan vulnerable ahora, porque no tengo interés en que estos fundamentalistas de mierda, deseosos de venganza, logren algo en nuestro continente. (*EE. UU. no es ningún santo y se mete donde no lo llaman). Pero esto es una declaración de guerra, es un Pearl Harbor 2, esta bosta. ¡El peligro de una guerra nuclear es más grande que nunca y si eso pasa no se joden los de arriba, nos jodemos todos! ¡Espero que esto se resuelva bien, porque no quiero morir tan joven! ¡Esto es más de calentón que soy, pero… ¡Aguante la libertad, mierdaaa!!! ¡Talibanes de mierda! ¡Cavernícolas, hijos de puta! ¡RESPETEN A LAS MUJERES QUE SON LO MEJOR QUE HAY! Yo trato de respetar las culturas siempre porque son ricas en muchas cosas, pero la cultura de estos enfermos talibanes es solo rica en odio, discriminación y fanatismo enfermo. Y siento ganas irracionales de que se unan todos los países democráticos y los hagan ¡Remierda! O sea, no sé si me explico, esto va MUCHO más allá de la bronca que podemos sentir nosotros hacia los yanquis por diversos temas, porque si los yanquis nos metían el dedo en el culo, esta gente nos va a coger con un serrucho. ¡Qué mala noticia, loco, y la Inmaculada Concha de la Virgen! ¡Religiones de mierda, las detesto…! Díganme qué les parece esta bosta. Por favor.
¡Hola Leandro! ¿Cómo va?
Comienzo este mail con algo que me ronda la cabeza desde hace mucho tiempo. ¿Qué significado tiene la vida? Es verdad, te la pasás la mayor parte de tu vida laburando como un hijo de puta, ¿para qué? Si después, cuando llegás a viejo, apenas con la guita suficiente para poder subsistir, cobrando una jubilación de mierda que encima te quieren sacar, te tratan como ese pedazo de mierda que piensan que sos. Entonces, si crees que toda tu vida va a ser así, tené aunque sea la mínima posibilidad de disfrutar una de las mejores etapas de tu puta vida: la adolescencia. Acá es donde empezás a ver lo que empieza a significar tu vida; te hacés de amistades, salís, jodés, todo te importa una mierda… pero también está ese tan preciado (o detestado) recuerdo… la secundaria.
Llegás a quinto año pensando: “¡VAMOS, MIERDA! ¡UN AÑO MÁS Y NUNCA MÁS PISO ESTA PUTA ESCUELA!”… pero esa puta escuela, esa, y la mayoría de las personas que veas allí te convertirán en lo que sos. Me doy cuenta de eso recién cuando pasaron más de 4 años, y algo más me hizo darme cuenta de eso. Te cuento que hace unos meses tuve la oportunidad de ir a la ciudad de Bariloche; por supuesto, fui con la idea que tiene todo pendejo: joder, transar, ponerse en pedo, garchar y todo el quilombo que uno pueda hacer allá… en el culo del mundo, lejos de tus viejos, tus problemas, tu casa, tu novia, nada te importa… Hasta que uno de esos días llega una persona y empieza a salir con todo ese discurso que te hacen cuando te estás por ir de ahí: lo que significa la amistad, el esfuerzo que hacen tus viejos para pagarte ese viaje, toda una infinidad de cosas, donde hasta al más guapo, te puedo jurar… se le cae una lágrima y aflora como nunca. Después de esto, claro, a la noche salís de joda y te olvidás de todo lo que el “negro” dijo delante de la multitud; otra vez, todo te importa una mierda. Pero… si te ponés a pensar, ¿cuánta razón tienen los demás y a veces uno no quiere darse cuenta?
¿Cuándo valorás lo que realmente significa un amigo? ¿Uno posta posta, de esos que se juegan hasta la cabeza por uno? ¿Tus viejos, todo el sacrificio que hacen para poder, aunque sea, tratar de sacarte una sonrisa siempre? ¿Y la escuela… donde te pasás tu adolescencia puteando porque no ves el día en que irte de ahí, donde conocés todo tipo de personas? Y cuando llegue ese último día, ¿cuando suene el último timbre? ¿Qué haces? ¿Largás todo a la mierda y salís con una cara de felicidad diciendo “chau… por fin nunca más vengo acá”? ¿O vas y le das las gracias al profesor más copado que tuviste por todo lo que supo enseñarte, o también al más hijo de puta… porque sabés que en tu vida personas como esa vas a encontrar a millares? Bueno… con esta reflexión parecería que tengo menos ganas de vivir que Shinji; tengo tan solo 17 años y toda una vida por disfrutar, pero bueh… eso es lo que a mí me parece, traten de vivir su adolescencia lo mejor que puedan… porque cuando vuelvan a mirar para atrás… ya va a ser demasiado tarde.
Me llamo Nicolás, soy de la ciudad de La Plata y… me gustan bastante (diría… mucho) el anime, manga y cómics nacionales y norteamericanos. ¿Cuándo vas a poner una nota sobre Cowboy Bebop??? Y… ¿una pregunta que seguro se hará más de uno? ¿Qué fue de ULTRA? ¿Murió? No me digas que sí porque me muero sin saber cómo continúa ANITA… Bueno… es todo, perdoname por mi extenso mail. ¡OK, gracias! ¡Chau!
En Lazer Mail, leí que pedías anécdotas divertidas del colegio; bueno, yo tengo una que, a mi parecer, es graciosa. La cosa venía así: Yo iba a un colegio técnico, así que tenía una materia llamada Termodinámica. El profesor era un reverendo hijo de puta, aunque me gustaba su actitud de que, apenas entró al aula el primer día, dijo que nos iba a hacer mierda a todos, no como esos que se hacen los amiguitos y después te la dan por el orto. Bueno, 5 compañeros y yo desaprobamos el primer trimestre y el viejo nos hizo hacer un práctico para exponer sobre el ciclo Otto y el ciclo Diesel (sí, el funcionamiento de los motores de combustión interna), diciendo que nos lo merecíamos por hacernos los pija sucia (?).
Bueno, mi abuelo vive a 4 cuadras del colegio, por lo que muchas veces en las horas libres o cuando me pintaba fiaca me iba en un recreo a lo de mi abuelo a dormir un rato, tomar el desayuno, a ver tele o a echarme un cago, lo que sea. Resulta que un día me tocaba termodinámica de 9:00 a 10:20 y yo no tenía ganas de ir a esa clase, así que en el recreo me las piqué para lo de mi abuelo. Después, como a las 10:15, yo regresaba al colegio entrando por el patio de atrás así nadie me viera. Pero ese día, justo a esa hora, se incendió la carroza que habían hecho los de 6º año (acá en mi ciudad, el Día del Estudiante, los colegios hacen carrozas y las llevan al centro donde se realizan un desfile), como son hechas con flores de papel crepé, eso se prende así nomás, así que vinieron los bomberos y demás para apagarla. Cuando llego al colegio, estaban todos los profesores y ahí en el patio, así que me hice el dolobu y rajé para otro lado y esperé el recreo para que salieran todos al patio, así me mezclaba en la multitud y me mandaba a mi aula. Hasta ahí todo bien, llego al aula y me dicen: “Gordo, cagaste, el pelado termodinámico te mandó a buscar, estaba recaliente, sos un boludo” —y se me cagaban de risa los hijos de puta. Resulta que al viejo se le ocurrió entregarnos la nota del práctico, nos llamó y ¡sorpresa!, falta el gordo Arias. El viejo armó terrible bardo, que dónde estaba y que me busquen por todas partes, así que mandó a los otros 5 a buscarme por todo el colegio.
Termina el recreo y entramos a la clase. Al rato llegan el director de estudios, 2 preceptores y el pelado a preguntarme a dónde me había metido. Yo cagado hasta las patas, pero en eso mi mente se iluminó. Yo tenía en el blazer un rollo de papel higiénico por la mitad, que solía llevar en caso de emergencia (saben a lo que me refiero). Mientras lo sacaba del bolsillo, les decía que tenía una descompostura estomacal que me había agarrado de comer empanadas chilenas y otras porquerías más en la feria de las colectividades, una huevada que hacen acá para que uno conozca las culturas (para facturar unos pesos en realidad) de otros países, en donde hacen bailes típicos y venden comidas típicas de cada lugar. Por lo que había estado en el baño del segundo piso cagando a full. Los viejos me miran y me dicen: “¿Las 2 horas estuviste cagando?”. Y ahí salta un preceptor: “—Yo te vi en el patio desde el taller cuando se prendió fuego la carroza”. Ahí pensé: “¡Cagué! Me hacen el orto maaaaaalll”. Pero aún no estaba perdido. Agarré y, piloteándola mal, me mandé el verso de que después de haber terminado el trámite en el baño bajé a la biblioteca a sacar unas fotocopias de un práctico y vi a los de 6.º salir corriendo al taller y que me mandé con ellos a ver qué pasaba. El pelado termodinámico salta y dice: “¡Mentira, si tus útiles no estaban en el aula!”. Cosa que no era verdad (¿Para qué llevarme los útiles si después volvía?). Así que entraron, se fijaron dónde me sentaba y el viejo ahí reconoció que mis útiles sí habían estado en su hora, que pensó que eran de otros. Así que me dijeron que la próxima vez si estoy mal que avise así me mandan a mi casa o que diga si voy al baño y nada más. Ese día me salvé por un pelo. Bueno, espero que te haya gustado (nada de que esa película la vi en tal canal, porque es pura y llanamente la verdad).
Otra cosa, si alguien sabe cómo mierda conseguir los dibujitos que pasaban en la tele de Cobra (el de la psicoarma) que me mande un mail por favor, que mi viejo y yo estamos locos por verlos otra vez. Y además, el/la que quiera escribir como para conocer gente nueva y hablar boludeces, bienvenidos sean.
Chau y nos vemos (nada de esa trolada de c-you). e-mail: arias@simon.net.ar
Hiper Dimensional Experimental Lea:
¿Cómo andai macho, maestro (qué adulador de mierda)? Me presento, me llamo Diego, tengo 18 años, soy fanático de tu revista, bla bla bla. ¿Te acordás del boludo que le dio a Agustín la revista de los asquerosos BSB (en modalidad chiste) en la visita a Génesis de Haedo para que firmara? Bueno, ese era yo. Me cago de risa de la cara que puso cuando se la di.
Bueno, después de las boludeces, vamos a las pálidas, porque para mí hubo una ese día que estuvieron en Génesis. Sí, la hubo, ¿y cuál es? Que el chabón que atiende me haya preguntado mil veces si iba a llevar algo cuando ojeaba una revista. Obvio que preguntaba porque pensaba que me lo iba a afanar. Esto creo que sucedió porque ese día compré un poster de DBZ, pero sin darme cuenta me estaba llevando dos, pasa que estaban pegados. Cuando fui a que me lo cobrara, el chabón me miró y me dijo: “—Acá hay dos”, a lo que respondí con cara de boludo: “—¡UUUUUUUUUUUU, la puta, perdón!”. Luego sucedió que el chabón me seguía a todos lados, hasta que me hizo la pregunta esa una vez más. Le mostré la bolsa para que corrobore que no estaba haciendo nada ilegal, y me largué con mi amigo Gustavo.
Me dio por las bolas la actitud del flaco, pero después en frío me di cuenta que no se puede confiar en nadie, y entonces ¿por qué carajo iba a confiar él en mí? Moraleja: Ninguna en mi caso, saquen sus propias conclusiones.
¿Qué tal mi buen Leandro? Soy un ebrio que se decide a escribirte después de tomarse unas cuantas copas de no sé qué y de casi no saber lo que estoy haciendo. Tal vez sea una forma de desahogarme o tal vez estoy en tan mal estado que no sé ni lo que hago. Capaz te das cuenta por mi ortografía que no estoy en mis cabales cuando hago este mail, pero lo cierto es que en un tiempo yo era una persona optimista, creyente de Dios y del amor eterno. Pensaba que las cosas que uno se proponía se daban en función de las bolas que uno ponía en hacerlas. Creía que el mundo era algo donde uno podía vivir sin tener que joder a otro para alcanzar sus metas, pensaba en una familia, en un trabajo acorde a mis expectativas y gustos. Pero la vida me dijo en tono imperativo que soy un pelotudo y que tratar de hacer algo y lograrlo solo depende de las circunstancias y según algunos tarados propagandistas: de lo que Dios te ofrece. Para mí, todo eso es mierda. Soy un tipo que le gustaría no haber nacido, pero al estar en la tierra no me queda otra cosa que vivir el día a día como si fuera una tortura al mejor estilo del infierno griego. No sé si podés entenderme, apenas yo lo hago al escribirte estas líneas que seguramente no vas a leer, pero es mi forma de desahogarme. En un tiempo, después de la secundaria, se me dio por estudiar psicología solo para entender por qué el hombre es la mierda que es y qué podía hacer yo para ayudar aunque sea a uno. Pero ahora me doy cuenta de lo pendejo que fui al creer que una raza como la humana podría tener importancia a nivel astronómico. Si bien no llegué a más del C.B.C. por motivos de una materia de filtro, esa idea sigue estando en mi cabeza y lo seguirá estando hasta el día en que mi cuerpo se pudra y mi alma, si es que existe tal, reencarne, si eso es cierto, y pueda hacerlo en otra vida.
Sé que el ocio es una cagada y que no tener metas es una mierda. Me costó entenderlo pero ahora lo sé. Se me dio hace algunos años, 3 en realidad. Entré a trabajar como fotógrafo criminalista para la PFA o “el gallo” como le decimos en la jerga. Allí conocí un montón, una realidad vista desde otro punto. Vi gente morir a un metro de donde estaba yo parado por mi laburo como criminalista. Vi a gente que se suicida por dinero, por desesperación. Le saqué la última foto a Gianni Lunadei, a Favaloro. Estuve en el quilombo de LAPA fotografiando cadáveres chamuscados. Fui asiduamente a la morgue judicial a fotografiar autopsias. Vi el llanto de familiares cuyos hijos, hijas, hermanos, padres y amigos se sacaron la vida por saber que no podían más con ella. Vi homicidios por robo de unos míseros 10 pesos. Conocí a un montón de jueces, algunos de los cuales están procesados por corrupción de menores. Vi cómo se manipula la información de los medios para hacerle creer a la gente algo que no es cierto. Fui a cárceles de menores y escuché historias que le darían miedo hasta Stephen King, por no mencionar la cárcel de Ezeiza. Le saqué fotos a violadores de menores y otras cosas terribles que ahora no me acuerdo dado mi estado actual de borrachera. El motivo de estas líneas de mierda son que leí tu introducción al correo de la última Lazer y me pareció razonable, ya que yo pasé lo mismo que vos en más ocasiones de las que me gustaría acordarme. Emprendí varias carreras como la psicología y la abogacía (estando dentro de esta institución) que fueron truncadas por un jefe de turno bastante intolerante e hijo de puta. Y otra cosa, leí en un correo que un pendejo escribió que el padre le contó que vio una foto de una muerta con un pucho en la vagina, y yo le digo que eso es Walt Disney con lo que pasó en esa época. Al margen de las historias que escuché desde adentro y de las que seguramente todos … [truncated]
Buenas noches, Lea….. Sabes, no hace mucho que conozco Lazer… y te juro que pocas cosas me movilizaron de tal forma (para bien) en mi vida, mucho menos de un día para el otro… (y no exagero), leí casi todas las que salieron hasta ahora (y las releí y las rereleí…), gracias a mi novio que las tiene prácticamente todas (y aprovechando el lema “lo mío es tuyo, lo tuyo es mío”… ja)…, los correos de lectores que los leo una y otra vez… siempre encuentro algo nuevo y nunca me dejo de cagar de risa con ciertos delirios… y bueno, hasta que me decidí a escribir… ¡es increíble la libertad que uno siente al expresarse sabiendo a donde se dirige! Y me alegra… me consuela.
Coincido plenamente con vos, Leandro, cuando decís: “como de costumbre de toda gran crisis se sale más maduro, más fuerte, más en sincronía con el alma, etc., etc… pero llega un punto que uno tiene las pelotas llenas de salir “mejor” y desearía en la vida ser SIMPLEMENTE feliz”. Yo creo que uno tiene un límite para todo en la vida… y muchas veces creí, creo, pasar ese límite…, cuando esas “grandes crisis” vuelven cada vez más reiteradas, en vez de fortalecerte, parece que a uno lo van desgastando, y poco a poco te das cuenta que sos más frágil que antes. Ya el hecho del constante intento de autoconvicción, autoayuda, de tratar de sacar de todo lo jodido que nos pasa, su lado positivo, (aun cuando no lo tienen… que eso es lo peor), te desgasta… llega un punto en el que quieres mandar todo al carajo…
Pero ese es el problema (creo yo) puntualmente, cuando ya la vida se abusa de uno poniéndote en el camino “prueba” tras prueba, o como le quieras llamar… y parece no dar un respiro… La verdad es que si de todo eso se aprende, a veces optaría por la ignorancia, optaría por la inocencia, porque aparte de desgastarse uno, también se vuelve menos sencillo, a veces, y la inocencia ante muchas cosas se va perdiendo, poco a poco… no sé… qué difícil es a veces decidir cómo encarar la vida… de qué manera tomarse las cosas que nos pasan y cómo manejar eso que ellas después nos dejan como “huellas”.
Muchas veces (muchas realmente) me propongo no pensar de más muchas cosas… ¿Y cómo te das cuenta? Porque sé que se transforma en obsesión, en paranoia… y me digo… “¡a dejar fluir, muchacha!!!”… pero… ¡¡¡es tan difícil!!! Porque cuando crees haberlo logrado caes en la misma… y pierdes la confianza hasta de vos misma… pero en fin… así es la vida… (supongo… al menos la mía…). No alcanzaría la capacidad de tu correo para contarte la cantidad de planteos, cuestionamientos, etc., que me hago sobre la vida (aparte de saber que a la media te dormís)… Y se supone que esos planteos son los que deben mantenerte vivo y no los que te compliquen la vida… (¡sí, para tanto!).
Yo creo que el ser humano nace puro, inocente… y con el paso del tiempo este se va corrompiendo… contaminando su alma con mediocridades y aun peor, generalmente se termina resignando… (incluyendo a algunos, no todos… disculpa por generalizar la mayoría de las veces, sé que no está bien porque cada persona es un universo único, aunque esto los asuste… algunos se asemejan… pero no dejan de ser únicos).
Bueno, después de este extenso monólogo te cuento un poco sobre lo único establecido en mí (eso creo… a estas alturas…), me llamo Sol… sí… llamame así…, tengo 15 años (de los cuales creo haber vivido mucho y experimentado muchos estados, pero sabiendo que aun no he vivido nada). Soy del tranquilo mundo sureño, (harta de ver las ballenas chapotear) Puerto Madryn, pero hace un año que estoy viviendo en Buenos Aires (La Plata)… hecho del cual tengo infinidad de cosas para contarte pero que no voy a hacer en este mail (que primero fue una carta…) por lo menos no toda esa infinidad de cosas.
Aunque no parezca, o aunque uno no se lo imagine, el mudarse de un lugar como el sur (en el caso de Chubut) a un lugar como Buenos Aires, “la gran ciudad, en donde todo puede pasar” (así la llamo yo), es un enorme cambio en todos los sentidos, desde costumbres, hasta lo espiritual… uno se moviliza y acelera mucho por dentro (por lo menos a mí me pasó así…), como siempre les cuento a mis amigos de allá, y a los que conocí acá, el venirme acá fue ver todo “ahí”, mucho más de cerca tanto que todo pasa a ser parte de lo cotidiano en mi mundo… lo que sea, desde un tipo baleado en la otra esquina de donde estás parada, hasta la pegajosa humedad norteña… TODO, es… “FORMAR PARTE” de una u otra forma, porque ya deja de sorprenderte hechos como el primero de los ejemplos… Generalmente es vivir predispuesta cuando me voy a tomar un tren, un subte o cuando ando en la calle… por supuesto que generalmente predispuesta a nada bueno… y es una lástima, pero no es nuestra responsabilidad…
Pero más allá de esto, creo que al “vivir” me quedaría acá, y así está en mis planes… Esta ciudad, “en donde todo puede pasar” tiene infinidad de cosas por ofrecer… sobre todo en cuanto a sociedad, variedad… pero cuando necesito encontrarme con mi “yo” interior, como bien dijiste, me tomo el tronco bus y regreso a mis pagos a “buscarme”… (suelo perderme seguido acá…)… y no es huir, llamémosle… “una buena afilada de herramientas para seguir armando los próximos cambios en mi vida… (pausa, fui a buscar helado)”. Porque pese a que muchas veces tengo ganas de largar todo… no lo voy a hacer… no voy a ceder, no sin antes “haber sido feliz (aunque esta no exista sino en pequeñas dosis), sin haber crecido un poco, sin haber alimentado mis sueños” (¡¡¡CARPE DIEM!!! ¡Si lo habré leído!)…
Y por último, (¡sí, ya casi te dejo de romper las pelotas!!!), estaba releyendo la Lazer #17, en donde dabas tu opinión sobre la infidelidad y el amor… que por cierto en distintos correos y cartas se ha tocado el tema con sus diferentes puntos de vista, desde un ultraenamoramiento hasta que el amor es un conjunto de reacciones químicas… Es todo un tema… (uno de los cuales me planteo seguido… y cada vez llego a una conclusión diferente). Yo creo que el enamorarse, el amar a una persona es sin duda lo más lindo que a alguien le puede pasar… (sin tomar en cuenta que uno se vuelve sumamente pelotudo… pero es lindo igual… y eso lo compensa), pero detrás de eso me pregunto si en realidad uno se enamora una vez en la vida (en su compleja totalidad), si existe esa otra mitad de uno o si todo ese enamoramiento se va como llega, y solo basta con algo nuevo (¡¡¡qué extremista!!!!!). Es que conozco a gente mayor que admite haber amado solo a una mujer u hombre en sus vidas aunque por diferentes razones ya no estén con ellas… (esto deja en claro que no lo dicen porque tienen enfrente a la persona a la que se refieren)… y debo decir que esto me produce pánico al pensarlo porque de ser así, cuando crees que esa persona “única” llegó, por supuesto, creyéndola única, haces todo por conservarla (¿¡¡¡conservarla??? ¡¡¡Eso es terrible!!!), por cuidarla, y al fin pones más atención en mantener la relación que en disfrutarla.
Cambiando de tema por fin, me encanta el anime, la ilustración… amo dibujar, desde que tengo noción siempre me gustó mucho, es una buena terapia para mí (después de leer la sección correo de Lazer, ¡¡¡de verdad!!! increíble cómo me levanta el ánimo), así que el año que viene tengo pensado empezar en el taller de historieta e ilustración en capital, ya que posiblemente me mude allá.
¡Ah! Buenísimas las fotos de Japón, en especial la del edificio que tiene el aspecto de la Torre Eiffel…, y la luna… sin comentarios… cualquier calificativo sería poco… hermosa (muy cursi… pero en fin…).
Bueno, ahora sí, concluyo (¡sí, podes abrir el champagne!)… un abrazo y gracias por el espacio (sí, ya sé que de todas maneras debo consultar a un psicólogo lo antes posible y tomarme una buena dosis de valium… pero… ya que existís…). Saludos y éxitos para todo lo que te propongas, un abrazo,
P.D.: ¡Ah!, y gracias por herir mis sentimientos, tenía pensado ponerte la muñeca de Betty la Fea en tu arbolito para las próximas navidades…, pero al calificarla como “vomitable ejemplo de persona”, decidí inscribirte para el maravilloso y cultivante “Pop Stars”… ¡ah!, y no olvides teñir tu cabellera de rubio dorado… y llorar como desesperado antes de tu presentación…
P.D.: De nada.
P.D.: ¡Ah!, y por si llegas a publicar este correo (que lo dudo por su dimensión): Ale, gracias por acompañarme (más que acompañarme, bancarme) estos 9 meses, te quiero mucho… sobre todo porque por vos conocí esta fantástica revista… (me quedo corta con ese “fantástica”).