Angelic Layer

El chiche que todos quieren


Por Agustín Gómez Sanz 8 min de lectura

y aun así poder lograr una historia que se considere “original” y que de paso sea recontra exitosa. Con Angelic Layer las CLAMP le meten la tapa a todas las series de mascotitas luchadoras, ya se llamen Digimon, Pokémon, Medabots o lo que sea. Como suele suceder, estas autoras de Osaka lograron encontrarle la veta emocional e intrigante que ninguno de sus otros pares del género pudo. Hay que destacar que las series clásicas de monstruitos solo existen con el fin de promocionar el juguete y por lo tanto están apuntadas a un público mucho más infantil, así que nadie se gasta demasiado en ellas. Al mismo tiempo, y como se probó con Sakura, por más infantil que apunte ser CLAMP siempre termina siendo más adulto que la media original. En este caso decidieron ambientar la historia en un futuro del que desde el comienzo aclaran que es extraño: la rama de los juguetes es la más avanzada de la tecnología mundial (en vez de la armamentística como sería lógico); y la “mascotita” en cuestión es un robot inerte que solo puede moverse gracias a un aparato especial. Nada de inteligencia artificial, ni emociones, ni monstruos medio boludos. Todo lo que pasa en el combate es el resultado del esfuerzo del jugador y no de su mascotita; cosa que nunca sucede en las otras series ya que los pibes están ahí para gritar órdenes mientras el pobre bicho es el que labura y recibe los palos (aunque rara vez la gloria…). Aun así las CLAMP lograron darle a la protagonista esta suerte de relación emocional con su robotito como si de un ser vivo se tratara.

機動天使 エンジェリックレイヤー ANGELIC LAYER

Este grupo femenino de dibujantes contaba en sus inicios con nada menos que trece integrantes amateurs, dedicadas a realizar doujinshi (historias con personajes conocidos de otras series). Con el tiempo fueron reduciéndose en número y ganando fama, hasta que finalmente quedaron las cuatro sobrevivientes: Mokona Apapa, Nanase Okawa, Mick Nekoi y Satsuki Igarashi.

Antes que Angelic Layer estas autoras ya se habían llenado de plata los bolsillos (y las carteras, las medias, los zapatos, las cuentas de banco, las cajas fuertes, el colchón, el bowl del gato,…) con otros éxitos como RG Veda, Magic Knight Rayearth, Tokyo Babylon, X, Miyuki-chan in Wonderland, C.C. Sakura, Clover y Wish.

Así es como en febrero de 1999 las CLAMP irrumpían con esta serie en las páginas del Monthly Shonen Ace de la Editorial Kadokawa; lo cual es muy destacable ya que si bien venían trabajando desde hace mucho con esta editorial, era la primera vez que eran serializadas dentro de una revista destinada principalmente al público masculino (la revista es la misma donde se serializan Evangelion, Daydream, World of Narue y Macross 7 Trash). El dibujo de CLAMP para esta obra recayó nuevamente en manos de Mick Nekoi (conocida por C.C. Sakura) lo que produjo un comic no tan sobrecargado de tramas y más basado en contrastes de blanco y negro, lleno de esos super deformed y brazos de pulpo que tanto le gustan a sus seguidores. El manga, como era de esperarse, fue muy bien recibido, terminando en octubre de 2001 luego de 5 tomos recopilatorios, pero no sin antes llegar a ser adaptado al anime. El 1 de abril de 1999 “Kidou Tenshi Angelic Layer” (Ángel Móvil Angelic Layer) había llegado a las pantallas de TV Tokyo, convirtiéndose en un éxito inmediato. Los 26 episodios que formaron esta serie se emitieron semanalmente hasta el 30 de septiembre de ese año.

Afortunadamente (como sucede con las últimas series de CLAMP) el guion completo ya estaba pautado desde el comienzo por lo que los guionistas del anime pudieron manejar los tiempos mucho mejor. La serie fue coproducida por BONES, y como ya es costumbre, el director del anime, Hiroshi Nishikiori, tuvo de consultoras a Mokona Apapa y Nanase Okawa. Ambas ya habían decidido meterse siempre en las series desde la segunda parte de Magic Knight Rayearth para que no se las cagaran demasiado (como pasó con la primera parte de Rayearth).

Tapa del Shonen Ace

Una muestra del variado merchandising de Angelic Layer.

El merchandising de Angelic Layer es muy variado, con carpetas, láminas, trading cards, lápices, e incluso las bandas con la corona de la Academia Eriol; aunque extrañamente no incluye muñecos de las Angels, cosa que hubiera sido bastante fácil de hacer y mucho más aún de vender… Aunque más extraño aún es que con toda la madera que podía tener esta serie para sacar videojuegos, solo exista uno, pero muy bueno. En diciembre del año pasado se lanzó para la Game Boy Advance el “Angelic Layer Misaki to Yume no Tenshitachi” (Misaki y los Ángeles del Sueño). El juego fue realizado por Epoch, es un RPG en el que controlamos a Misaki (la chica protagonista) y donde nos movemos por toda la ciudad charlando con otros personajes, comprando repuestos y por supuesto haciendo luchar a los Angels. Tiene dos tipos de historia posibles: Advanced Mode y My Angel Mode. El Advanced Mode es básicamente el guion del manga/anime; y en el My Angel Mode tenemos la oportunidad de crear un Angel propio y “criarlo” libremente sin necesidad de seguir una historia fija.

Si bien la serie aún no se emitió en occidente (de forma oficial, claro); el manga se está publicando con bastante éxito en USA, Alemania y España. Editorial Ivrea por su parte lo va a comenzar a editar en Argentina en mayo.

IVREA *El manga de Angelic Layer comienza a publicarse en Argentina en mayo. Cuenta la historia de Misaki Suzuhara, una chica criada en una provincia de Japón que se muda a Tokyo, la gran capital, para vivir con su tía. Apenas pone un pie en la estación ya queda obnubilada con una pantalla gigante que muestra a dos mujeres peleando de forma espectacular.

En ese momento conoce a un tipo bastante extraño vestido con delantal blanco, que le cuenta que en realidad esas “mujeres” no son más que muñecas especiales que se pueden comprar en jugueterías y la lleva a una para recomendarle productos (maldito pedofilico). Un “Angel” (sin acento porque se pronuncia en inglés) es un muñeco que viene dentro de un Angel Egg, el cual se puede comprar en las tiendas Piffle Princess (famosa por aparecer en muchos de los mangas de CLAMP).

Inicialmente es una especie de molde esquelético al cual, luego de sacarlo del huevo, hay que especificarle con una computadora el tipo de cuerpo y diseño que va a tener (más fuerte, más veloz, etc.). Así Misaki termina armando una muñeca especial, a la cual le pone de nombre “Hikaru” en honor a su personaje favorito de manga, la cual no es otra que Hikaru Shido de Magic Knight Rayearth (Guerreras Mágicas).

Al mismo tiempo la trama nos presenta una gran intriga al ver las sospechas que surgen en Shouko (la tía) al enterarse que Misaki está tan metida con el Angelic Layer; el cual de alguna forma ella relaciona con el abandono por parte de Shuuko (su hermana y madre de Misaki) de su hija. Al parecer luego de que su esposo muriera, Shuuko dejó a Misaki en casa de sus abuelos cuando esta tenía sólo cuatro años con la excusa de irse a trabajar a Tokyo. Desde entonces nunca más volvieron a verse. La razón de la mudanza de Misaki es para que ella pueda comenzar la secundaria en la Academia Eriol (¿la habrá fundado el pibito de Sakura?), ahí conoce a sus nuevos compañeros (y futuros personajes secundarios) Kotaro y Tamayo.

Bajo la guía del tipo extraño, que pide que lo llamen I-chan para ocultar su identidad como gran autoridad en materia de Angels, Misaki comienza a entrenar en el Layer: una especie de mesa especial en donde los Angels pueden moverse gracias a un aparato que les transmite los pensamientos del dueño, que para estos casos se llama “Deus”. De ahí en más la historia se centra en cómo Misaki junto a su Hikaru trata de ganar el Campeonato Nacional de Angelic Layer, mientras se van develando los secretos tras la desaparición de su madre y las razones del extraño interés de I-chan en Misaki.

La serie es una mezcla de luchas hyper-violentas entre los Angels y gags descostillantes a cargo del personaje de I-chan. En la versión anime incluso el factor de gags se hace más alto ya que crearon todo un juego de torturas graciosísimas para que I-chan le impusiera a su subordinado. Otra de las diferencias entre el anime y el manga original es que el número de combates es mucho mayor, pudiendo mostrar varios Angels diferentes, algunos de los cuales incluso son para chicos varones y tienen un estilo tipo el de los robots gigantes tradicionales (Mazinger, Voltron, etc.)…). Hay animes que son un espanto (para evitar polémicas, mejor no dar nombres), otros que están buenos, algunos que están muy buenos, y un puñado —una selecta minoría que para contarlos alcanza y sobra los dedos de un pie— que a poco de estrenarse ya se habían convertido en leyenda. No se descubre nada al decir que Macross pertenece a este último grupo. Desde su debut en las pantallas niponas un lejano 3 de Octubre de 1982, se ha transformado en una franquicia impresionante, en una verdadera máquina de hacer guita, en un mito.

Por si a algún desprevenido aún no le cayó la ficha, la obvia alusión es para la primera de las guerras que por estos lares se emitió como Robotech (la recordada parte de Rick Hunter). Pero volviendo a Macross, desde entonces en Japón cada cinco años la compañía productora Big West se encarga de que haya un revival. De esta manera, como en 1987 fue un video musical llamado Flashback 2012, en 1992 la miniserie de 6 OVAS Macross II, y en 1997 la miniserie de 4 OVAS Macross Plus más las sagas de Macross 7 (serie de tv y manga), era obvio que para el 20vo. aniversario los ponjas no iban a quedarse de brazos cruzados.