Leprechaun
Jumpers, Anime y J-Pop
La entrevista que leerán a continuación se hizo un domingo a la tarde en la casa de Javier Heredia, en medio de una distendida charla tomando mate con facturas (que por cierto trajimos cada uno por su cuenta por lo que terminaron siendo como 7 docenas…^_^).
El grupo “Leprechaun” existe bajo ese nombre desde Septiembre de 1997, aunque sus integrantes (Juan Pablo Viciconte, César Quijano, Sebastián Martiniano, Sebastián Raimundo, Cinthya Toral y Daniel Kubiliunas) se conocen desde mucho antes. Todos eran alumnos en los últimos años de la Escuela Técnica N° 2 de Quilmes. Como ellos mismos cuentan, en ese lugar había varios músicos en todos los cursos. Pero…
¿Cómo fue que justo llegaron a ser ustedes cinco y por qué ese nombre?
En el colegio teníamos mucho espacio libre y muchos equipos a nuestra disposición; íbamos casi siempre los sábados y domingos a tocar. Había gente que le gustaba la música en todas las aulas, así que las bandas se hacían y deshacían cada 3 días… un batero de acá, otro que era bajista de allá… por ahí el bajista después se iba y entraba otro de otro curso en el día…
LEPRECHAUN - ANIME MUSIC
Una vez nos pidieron tocar en un festival de otro colegio (Nuestra Señora de Fátima) y armamos un grupo estable para ensayar. Fue nuestra primera aparición en público y estábamos re-contentos porque estaba lleno de chicas en jumper… (nota: en la escuela técnica había cinco chicas en total…)
¿Y el nombre?
Es por la película. Cuando ya éramos grupo estable, discutíamos siempre por cuál nombre ponerle; ensayábamos en el lavadero de una casa y Sebastián siempre rompía con lo buena que estaba esa película. Íbamos a presentarnos en los fogones de Bernal (una reunión de todos los colegios y demás instituciones, donde la gente tiene stands), y cuando nos preguntaron el nombre justo antes de tocar, el tecladista “mudo” que nunca habló una sola palabra, dice “Leprechaun”… y así quedamos…
Supongo que en esa época tocar temas de anime o series, cero…
Abríamos con la canción del inspector de la Pantera Rosa. Pero después entendimos que era yeta, porque siempre que la tocábamos al rato se cortaba la luz, o incluso nos llegó a bajar la policía por “incentivar a la agitación”.
¿Qué música tocaban? Los pocos minutos que estaban sobre el escenario, digo…
Covers de temas clásicos del Heavy, mucho de Deep Purple. A César no le gustaba cantar, dice que siempre fue su talón de Aquiles… Así que eran casi todos instrumentales. Pero en realidad, cuando tocás un tema conocido a la gente mucho no le importa la letra, sino que alguien cante la canción que a ellos les gusta.
¡Qué loco que justo ahora estén tocando canciones que justamente se basan en ese principio, pero se matan por aprenderse bien las letras en japonés aunque casi nadie del público pueda distinguir si las cambian!
En esa época el grupo no era algo serio, era más como un hobby.
¿Cómo empezó a meterse el anime en el grupo?
César se colgaba viendo tele cuando pasaban Dragon Ball en el Magic y lo enganchó a Juan Pablo porque a veces lo veía en su casa. En los ensayos hicimos un par de veces “Cha-la Head-cha-la” (el primer opening de Dragon Ball Z). En castellano, por supuesto, no conocíamos otra cosa. En realidad el sueño de César es hacer música para videojuegos (de Konami si es posible).
En ese momento se hace una pausa mientras varios empiezan a tararear al mejor estilo MIDI, canciones de jueguitos clásicos de los ‘80. Finalmente luego de que el “Build to Win” ganara por aceptación popular seguimos con las preguntas.
Y de ensayar una canción en doblaje mexicano a tocar anime en japonés frente a una audiencia ¿qué pasó?
Expocomics. Hasta ese entonces ninguno estaba metido demasiado en el anime. Fue hacer un curso intensivo de ver y escuchar todas las series que estuvieran pegando en ese momento y conseguir las versiones originales.
De Izq a Der: Cubi, Penny, Cinthya, César y El Rai.
¿Nunca antes habían tocado algo de anime en público?
En un par de conciertos tocamos la Cha-la Head-cha-la en castellano y la gente se quedó medio colgada… Teníamos mucho miedo al rechazo. Pensábamos que si ya nos miraban raro tocando en castellano, en japonés nos iban a comer vivos. Al final grabamos dos temas, con los que hicimos el demo que entregamos a los organizadores de Expocomics cuando estaban buscando una banda para que tocara en el evento.
Confieso que yo, que estaba entre los organizadores de Expocomics, cuando lo escuché pensé que el cantante sabía japonés posta, porque estaba muy bien pronunciado. Aparte me compraron mal cuando escuché “Tactics”, mi ending preferido de Rurouni Kenshin. Creo que eso les valió ser los elegidos para tocar en Expocomics… Pero al final resulta que de japonés nada y de anime hasta ahí; sin embargo cuando tocaron en el evento parecía que hace rato estaban metidos en el tema.
El recital en Expocomics.
Fue una maratón de dos semanas de ensayos continuos. Justo antes de empezar, mientras armábamos el repertorio, el baterista dijo que no quería pasar vergüenza y se fue del grupo… Así entró “El Rai”.
Parece que siempre pasa lo mismo en las bandas, justo antes de que peguen bien por primera vez. Finalmente llegó el día del concierto en Expocomics, se pararon en el escenario de la carpa frente a 400 personas, ¿y…?
La verdad es que pensábamos que al final de “Tactics” (la primera canción del repertorio) iban a dar media vuelta y se iban… Pero asombrosamente se quedaron y encima aplaudieron. Hasta entonces ninguno de nosotros sabía que existía tanto público que consumiera cosas de anime o manga. Estábamos atónitos de ver tipos con las bolsas llenas con 200 mangos en muñecos y cómics… fue algo muy interesante.** Estábamos borrachos…
Bueno… tres días después de Expocomics (¿uno extra por la resaca)? Ahí nos dimos cuenta que teníamos que ponernos a laburar en serio. Que había que poner horarios de ensayos, buscar lugares para tocar, programar fechas… Había que capitalizar esa gigantesca cantidad de visitas que estaba teniendo la página web (que ni siquiera habíamos anunciado en Expocomics).
Pero supongo que, igual que a todos, en esa época les cayó un enemigo mortal: el corralito. Salir a buscar laburo para la banda en esa época fue terrible… el grupo empezó a estar en un constante ánimo de malestar… prácticamente estaba desarmándose…
Pero si ahora están acá es que algo pasó… Nos ofrecieron tocar en el programa de Magic, “El Club del Anime”…
(Silencio) Ahá… Mirá vos… ¿Y qué pasó? Cuando nos avisaron hubo que reunir a la banda medio a la fuerza, pero teníamos que aprovechar la oportunidad. La nota al final nunca se hizo hasta un año después, pero sirvió para juntarnos de nuevo y el país parecía estar un poco más estable.
Igual, por más “estables” que estén las cosas supongo que no debe ser un grupo fácil de vender al dueño de un local… La verdad que no… Había que ir y decirle “mirá, nosotros tocamos J-pop (?!), vamos a traer x cantidad de personas, pero tenés que darme el horario más temprano que tengas porque van a venir también pibes de 13 años, así que tampoco vas a poder laburar mucho con la barra…”. Por suerte vieron que éramos gente seria, que cumplíamos con el horario pactado, que traíamos la gente que decíamos, nuestro público no le rompía el local, no le vomitaba o meaba los rincones. En cada lugar al que fuimos nos pidieron de volver…
Y a partir del año pasado ya empezaron a ser invitados a eventos… Nos llamaron de casi todos los eventos, y en varias proyecciones.
También nos llamaron para el ciclo de Cultura Anime del Jardín Japonés, ahí es donde entró Cinthya; gracias a ella pudimos ampliar mucho nuestro repertorio e incluir muchas canciones copadas. Incluso nos contrataron para tocar en una fiesta de 15… Leprechaun animando la fiestita…
Noooooo, ¿y todos los pibes los conocían?! La de la fiesta era la más enganchada, pidió “Fly me to the Moon” para hacer su entrada con el vestido. En la mesa de ella sí conocían las canciones.
¿Y el resto de los compañeros? O peor aún, ¿el tío que vino en traje desde Carapachay con el abuelito? No conocían nada pero igual les gustó mucho, aplaudían y se copaban bastante, los grandes estaban muy impresionados con que fuera todo en japonés.
Volviendo a la escalada de presentaciones, ¿cuál fue el paso siguiente? Ya que teníamos una voz femenina para algunas de las canciones, grabamos el CD; que no es un CD posta sino más una carta de presentación para ir a una disquera o una radio… No pensábamos hacer muchos, los pusimos a 5 pesos en la convención Fanatix y terminamos vendiendo más de 150… (hubo que hacer como 100 de un día para otro). También estábamos vendiendo entradas para un concierto que se agotaron enseguida y terminamos haciendo cuatro conciertos en cuatro fines de semana seguidos.
Teníamos miedo porque tantos conciertos juntos por lo general hace que te vaya a ver menos gente; pero en cada función vendíamos entradas para el siguiente y siempre se agotaron.
Sé que también suelen poner entradas a la venta en la comiquería Camelot de Buenos Aires. Es cierto, Gerardo (el dueño) también nos vende entradas. Empezamos con un concierto en el que le dimos 20 y las vendió todas. Nos pidió más, así que al siguiente le dimos 50; al otro 100 y así… En el último le dimos 200 y terminó haciendo vales!!
¿Y ahora qué? Antes eran la banda esa que tocaba “Pegasus Fantasy” y “Mazinger”; pero hoy ya son Leprechaun y con eso basta. ¡Incluso aparecieron en el Kazaa (uno de los programas más populares para bajarse música de la web entre otras cosas)!! Con eso en la mochila, ¿qué planes tienen para lo que viene? Creemos que este año ya llegamos al límite de lo que podemos hacer como independientes. Haremos conciertos y tocaremos para cada vez más gente; pero el siguiente paso es buscar algún sello que nos pueda sostener y hacernos un poco más masivos aprovechando la explosión de anime que hay hoy en día…
¿Y en cuanto a lo musical? ¿Creen que les sirvió como llave o van a seguir apostando a hacer todo en japonés? Seguimos con el japonés. Nos gustaría componer temas que tengan la misma onda que los de anime y hacerlos en ese idioma.
Mis servicios de traducción están disponibles, por una buena suma de dinero. ¿Y pensaron hacer temas de grupos japoneses que no sean necesariamente de anime? Alfredo Casero se llenó de plata cantando un tema de otra banda… Ahora que nos metimos mucho más en esto, descubrimos grupos muy copados de los que nos gustaría hacer canciones, como X-Japan y L’arc en Ciel. Leprechaun en el evento Fanatix 2002.
¿Y hacer cosas tipo Animetal, que se hizo famoso en Japón por lo mismo que ustedes pero ya no hace covers sino que compone temas sobre series e incluso en algunos casos para series? Sería un sueño hacer la música para alguna serie o programa…
El ending de Piñón Fijo por ejemplo ^_^… En fin, ya que hablan de un sueño, ¿cuál sería el futuro idílico de la banda de acá a un par de años? Salvando a César que seguro dice que estaría componiendo temas para un videojuego… Con un disco de covers de anime bien producido y distribuido, y haciendo un disco de música propia.
Tal vez haber sonado un poco en alguna radio (no en el top ten ni nada de eso, pero en la Rock & Pop que a veces pasan música de algún anime). Siempre apostando al japonés.
Es realmente difícil predecir el futuro de este grupo. Para llegar a un nuevo nivel, van a tener que lograr un éxito más o menos masivo, cosa que es de por sí complicada para cualquier banda; pero también van a tener que romper muchas barreras de prejuicios (casi ningún tema en japonés ha sido éxito aquí todavía, al anime no se lo asocia con el rock…). Aunque si hay una conclusión que se puede sacar de esta charla es que cada vez que se fijaron una meta, aunque fuera con miedo al rechazo y pocas expectativas, siempre pusieron muchas pilas y terminaron sorprendiendo a todos e incluso a ellos mismos.
Para estar al tanto de los recitales de la banda: www.leprechaun.com.com - Web Page: www.editorialivrea.com