Somos una plaga de langostas...


Por Leandro Oberto 2 min de lectura

A veces siento que los seres humanos somos como una plaga de langostas… Llegamos a algo, lo consumimos absolutamente hasta que no queda más nada y luego partimos en otra dirección…

Ese algo puede ser una ciudad, una relación, un trabajo, un hobby, un amigo, una comida… Todo parece más interesante cuando es la primera vez… las ciudades son más interesantes cuando uno recién llega y no sabe lo que se va a encontrar detrás de cada esquina, las relaciones humanas son más divertidas cuando no conocés cada ángulo de los pensamientos, manías e historias de la otra persona, el trabajo es sólo apasionante cuando uno va descubriendo y aprendiendo, cuando se vuelve una línea de montaje es una cagada…

Sin embargo a veces parece que todo fuera al revés… hay trabajos que giran en torno a crear y es difícil aburrirse de crear cosas nuevas, hay personas interesantes que por animarse a cambiar y experimentar cosas nuevas logran reinventarse una y otra vez logrando que nunca puedas aburrirte de ellas… y hasta hay cosas que su inmutabilidad es lo que más nos atrae de ellas por la sensación de tranquilidad que nos dan.

Sin embargo ese deseo de conocerlo todo, experimentarlo todo y luego irse a la mierda, está ahí siempre, metido en el fondo de nuestros corazones. Rigiendo la mayoría de las cosas.

Con Lazer creo que hemos llegado a ese punto, donde lo hemos consumido todo, experimentado en todas las direcciones de los márgenes ficticios que nos autoimpusimos. Es hora de cambiar, de evolucionar, para que esto no se convierta en una embolante línea de montaje.

A partir del próximo número verán una Lazer distinta, extraña, rara, pero espero más interesante e impredecible y… de yapa, puntual.

Leandro Oberto

Editor