Off Topic


19 min de lectura

BAR BAK-NA, lejos de la seducción confidente de la juventud y sus románticos correteos primaverales. La despedida de Lito había resultado un bajón, y ahí estaba la banda reunida nuevamente, con el cronómetro de los veinte pasando a segundo tiempo. “Ya 25… y sí, yo ya llegué a la mitad de mi vida útil, señores”, trató de bromear Erwin. Los demás rieron de compromiso, pero a mí el tema no me preocupaba: “mejor así: cada día estoy más cerca de liberar a ese viejo gruñón que siempre quise ser y que llevo dentro”, aseguré. Pero claro, nadie me entendió. Los viejos somos así, incomprendidos…

“Bueno, ¿y qué se acuerdan de sus primeras novias, eh??”, interrogué a la mesa con ganas de retomar el último debate cervecero. Sin embargo, nadie respondió: Rata, Eze, Frasko, Pika… todos ellos siguen actualmente con sus primeras novias. Y eso, para nosotros que las perdimos hace tanto, resultaba no menos que una canchereada de mal gusto. La cosa parecía que iba a quedar ahí, pero la sorpresiva llegada de nuevos bebedores remontó el barrilete de la conversación:

TOPIC 36-01

Hola gente, ¿todo bien? Disculpen que me retrasé, el laburo, viste… Me contó Tati que hablaron de la primer novia, che… ¿Siguen con eso? Ah, no, no tengo mucho que decir al respecto… con los veinte años que cargo aún no me puse de novio ni una sola vez. Bueno che, es que veo al noviazgo demasiado importante como para salir un par de veces con una chica y ya decir que estoy de novio.

Apoyándose en un mental registro empírico de 27 féminas con las que anduvo intimando en los últimos 3 meses, Leito apoya el alegato diciendo que “hay que salir bocha para ponerte de novio en serio, bolú”. La mesa debate el tema y se redondea en el hecho de que aquellas sencillas propuestas de primaria ya no corren: pasada cierta edad pasa a ser ridículo decirle a una mina “¿querés ser mi novia?”. Primero se sale, se vuelve a salir, se sale unas cuantas veces más, generalmente se pirulea, y recién ahí se puede pasar a situaciones que sólo son bien vistas cuando existe compromiso, tales como ir al cine en domingo o llevar facturas a la casa del otro.

OFFTOPIC INVESTIGA

Do you remember BUMPETY BOO? Dedicado a Diego Leston, adicto argentino de la serie.

Estoy bien, sólo que me emociona un poco recordar que está tan cerca y a la vez tan lejos… Y bueh, pero deben tener historias más felices supongo… Che, ¿pedimos algo para picar, que no tuve tiempo de pellizcar nada desde el mediodía?? Y mientras los escucho…

Omar La Rosa - Bs. As.

Frasko propone saciar el hambre general ordenando una picada grande con pancito. Aprovechando el silencio mientras todos tragamos, Marcelo larga su historia…

Pos claro!! ¡Qué duro era ser infante en 1989!! Con una inflación del 200% y esos australes que tenían como 40 ceros, olvidate de un juguete o salida al Planetario. Por suerte, Romay tuvo una idea: metió en la programación de su querido Canal 9 un dibujito que ayudaba a los niños que querían eludir la realidad. Tanto así que hasta su nombre quedó en el olvido, a pesar de que lo repitieron varias veces hasta 1991. Queridos amigos: hablamos de Bumpety Boo.

“¡Ehh loco, quién me envolvió en papel maché?!”

TOPIC 36-02

Cuando ustedes tocan el tema del primer amor, creo que cualquier lector interesado se ve envuelto en un viaje de lejanos (o no tan lejanos) recuerdos, en donde nos envuelven las viejas y adorables imágenes de aquellas interminables tardes de paseo tomados de la mano junto a nuestra cómplice y blablablah…

Tincho escucha atentamente esas palabras sintiéndose entendido. La realidad es que, a pesar de algún “tomátelas” que siempre le recordamos, el tipo tuvo un respetable repertorio de compañeras sentimentales. Y sin importar cuánto tiempo y amoríos pasaran, Tincho las recordaba a todas sin rencor, y con ternura. A menudo se pasa la noche pensando en cada una de ellas por turnos, tarea noble que cualquier tipo con sentimientos debe permitirse cada tanto, en especial en primavera.

En fin, hoy quiero tocar uno muy especial (todos son especiales, buenos o no, todos son especiales). Comenzaba el 3er Año de Polimodal, y ella, llamémosla Karolina para no escracharla, se sentó hacia el final de la fila, y yo, un par de lugares a su derecha. Aldannn… digo, Karolina, era tímida, sumisa, introvertida, flaquiii-taaa, de ojos verde esmeralda. Con el transcurrir del tiempo fui notando que había roces de miradas, y una amiga en común me confesó que ella tenía alguien que le gustaba y que… ¡¡NO ERA YOOO!! Pero una tarde ocurrió el milagro. Caminando por el patio principal, la veo, y como en tantas oportunidades en el salón, ella posa su dulce mirada en la mía, desde la ventana del primer piso, como llamándome. Subo las escaleras decidido a contestar aquel llamado. La respiración cambia su formato para convertirse en palpitaciones. Me acerco como pidiendo una señal de permiso y ella me lo da sin hablar. La charla se hizo amena, tocando temas triviales como hobbies, música, comidas…. Una compañera nos alerta de la inminente llegada de la profe y apurándonos a toda velocidad, ella me toma de la mano y me mira. Fue un segundo que duró una pequeña infinidad, tan sólo un segundo, en donde estoy seguro de que ella fue mía.

Eternamente mía. Nunca desde aquel último año la volví a ver. Espero algún día cruzármela, invitarle un café, hablar un rato, hacerle el amor, y viéndola a su cara angelical, despedirme de ella. Como desde un principio debió haber sido.

Marcelo Bustamente Merlo, Bs. As.

De repente, un tal Cristian que escuchaba nuestra conversación desde la mesa de al lado interrumpe diciendo…

TOPIC 36-03

Es imposible hablar de primeras novias sin hablar de las primeras pibas que nos patearon (algunas literalmente) el cuore. Por ejemplo, en 6° Grado me re gustaba mal Claudia. Le pedía la goma de borrar a cada rato sólo para acariciarle la mano, pero la mina ni me fichaba. En una Semana de la Dulzura todo el curso le daba chupetines por besos, algunos varios chupetines por varios besos, y cuando yo le fui a cambiar mi chupetín, la mina me dijo “NO, no quiero”…. ¡¡NUUUUUU! Hasta el día de hoy me sigo consolando con la mentira de que capaz no le gustaban los chupetines de frutilla… pero ¿a qué niño no le gustan los chupetines de frutilla?

Cristian Rissotto Del Viso, Bs. As.

Cristian se calla entre lagrimones. Uno de sus compañeros de mesa saca una carilina y se la da, diciendo que su experiencia es mucho peor…

TOPIC 36-04

Arrancaba 6to Grado y noté que había una chica nueva. Su nombre era Marina Casandra Barreto, una linda morocha, delgada y de buen cuerpito (¡¡para tener 12 años estaba re buena!!!). Me hice amigo de ella y al poco tiempo me le declaré (opa…), pero ella me dijo que NO… ¡¡Forra, puta, ortiba, conchuda!! Dolió un poco. En septiembre, el mes del amor, el colegio organizó un viaje a Entre Ríos. En el viaje me senté con ella en el fondito (jejeje…), y fuimos todo el viaje hablando, riendo, escuchando música… Luego dos compañeras nos vieron y nos preguntaron “Che, ¿se gustan? ¿Por qué no se besan?”. Tenían razón: estaba solo con ella y no hacía nada, ¡¡qué “Sambuceti” que era!! Yo era un tomate, y ella estaba muda. Ahí tomé coraje, la miré, me miró, y la besé. Luego le propuse salir y… ¡¡tarán-tarán!! ¡¡Aceptó!! Pero al mes me cortó… ¡¡Forra, puta, ortiba, conchuda!! Ya en secundaria me la encontré un par de veces, y hace poco me enteré que tenía un hijo de otro.

Emanuel Gomez - Bs. As.

“¿Peor sería si te enteraras que tiene un hijo tuyo, no??”, le digo bromeando. El tipo me mira serio y pega un puñetazo en la mesa repitiendo otro surtido de insultos evocando a la mina de la historia, mientras Cristian lo abraza y grita “¡¡por qué, por qué??!”. Un tercer miembro de la mesa completa los comentarios…

¡Qué flash! Bumpety era un autito narigón que, como cualquier otro, un día nace de un huevo blanco gigante (¿?). Pero todo mal, porque ¡no había nadie empollándolo!! Entonces aparece Ken, un pibe que usa jardinero rolinga y tiene cara de haberse fumado medio Jardín Botánico. Y como el pendex éste no va al colegio ni que regalen naranjú, le propone a Bumpety viajar juntos por el mundo en busca de su madre y denunciarla por abandono de garage.

TOPIC 36-05

Nunca tuve novia en mis 18 años de vida. Es así. Hubo una chica con que se podría haber dado, pero no se dio. Muchas minas me gustaron y, generalmente, me acuerdo y me arrepiento. Como verás, tristísimo esto, más que una charla de cerveza tendría que darse en una charla de whisky, pero bueh… Che, por compasión y pena hacia mí, ¡¡entrega el mail, correo, celular de Paula Ventimiglia!! Para la próxima convención, si está Paulita, voy aunque sea en Barcelona, Cádiz o la Isla Maciel.

Ariel Ben Monte Grande, Bs. As.

Llamo al camarero y le pago un whisky a Ariel… era lo más que podía hacer para ayudarlo: el mail de Paulita no se lo doy ni en pedo…

Volviendo a nuestra mesa, Gonzalo intenta una anécdota rápida para levantar el ánimo:

TOPIC 36-06

Mis primeras novias fueron las chicas del Jardín “Mis Días Felices”. Un total de 5 mujercitas todas para mí… ¡¡qué nostalgia!!

Gonzalo Vázquez Turri - Villa de Mayo, Bs. As.

Ah, aquellas mañanas jugando al doctor… Ah, esas tempranas revelaciones…

TOPIC 36-07

Aunque según mi madre la primera vez que me enamoré fue de mi vecinita Dora a la tierna edad de 5 añitos, mi primer amor fue a los 12 con una linda niña llamada Valeria. La vi por primera vez en el Club Ateneo Inmaculada, y a partir de ese momento nos hicimos amigos. Un día, durante las vacaciones de verano (y ya con 13 años), me decidí a decirle a Valeria todo lo que sentía por ella, y no se me ocurrió mejor idea que invitarla a mi casa junto con unos amigos para ver una peli y comer unas pizzas (jeje, la excusa perfecta).

… ¿te parece?? Erwin opina que tiene excusas mucho mejores, como disfrazarse de Chayanne, convencerla de que está hipnotizada, chocarla con el auto, etc.

Una vez instalados frente al televisor, junto coraje y me siento al lado de ella decidido a confesarle todos mis sentimientos… pero la verdad es que no tenía ni idea qué decirle. Nunca antes me había enamorado ni mucho menos declarado, así que improvisé y le dije al oído lo primero que se me vino a la mente: “Vale, me gustás. ¿Querés ser mi novia?”. Y ella, cerrando por un instante los ojos, giró la cabeza hacia mí y me dijo “Bueno” con una sonrisa. Lástima que nuestra relación no duró más de 3 meses, porque a principios del 2000 me mudé. Igualmente, durante ese tiempo se podría decir que fui muy feliz.

Luis Caby - Posadas, Misiones.

En ese momento, Tincho saca su celu y amaga a llamar a alguna, pero finalmente afloja. Él es un tipo fuerte.

¡¡Guarda!! Porque el doctor Mono intenta capturar a Bumpety en cada capítulo!! Pero no se asusten, eh, que nunca lo logra…

Nasta Súper: Autobombas, patrulleros, taxis, camiones, jeeps, torinos… todos los autos hablan perfecto español en el mágico mundo de Bumpety.

“¿¿Paráaa loco… qué tenés contra los hippies??..”

TOPIC 36-08

ÉL ES BOMPTY

(letra de la versión en español)

Él es Bompty, Bompty Buu. Un auto pequeño en el que tú puedes viajar. Si aventuras quieres, con él podrás estar. Con Bompty vas a disfrutar. (repite desde el principio).

Acepto un trago de limoncello a falta de fermentaciones de malta y lúpulo. Si paso recuerdo a mi vida, mi primera relación llegó tarde, alejada de los tímidos inicios típicos del infante colegial; rozando el término de la adolescencia, en contacto con los verdaderos sentimientos. El nombre de la criatura es Verónica Elizabeth Ramírez. Fue mi amiga durante los primeros años de polimodal. Poco a poco me fue enamorando la inocencia de su mente, sus rasgos tan agradables a la vista y cercanos a la belleza universal. A la edad de 17 años, el invierno de 2003, declaré mis sentimientos en una parada de bondi y fueron correspondidos, para mi suerte. Ah, nada dura, señores… la señorita en cuestión era Testigo de Jehová; y yo, por bautismo, cristiano. Obviamente, para la familia de Verónica, que saliera conmigo era un mal ejemplo. Nos separamos, volvimos, y nos perdimos de nuevo. Mucha fruta después, la volví a ver, y la desilusión me aplacó. Ahora su brillo se apagó, dejó de pelear por sus deseos y se conforma a medias. Fueron 6 meses de felicidad entrecortada.

Matías Roude Tigre, Bs. As.

Nuevamente Tincho se pregunta por qué cada palabra que escucha esta noche lo conduce a la nostalgia. Ahora, al recuerdo de “La Petisa”, como gustaba llamarla. Era una joven judía con la cual, por motivos religiosos, tuvieron más de una diferencia fatal. La gente suele decir que los caminos del Señor son misteriosos, pero eso a Tincho no le importaba: él había descubierto que los caminos del amor son aún más terribles.

TOPIC 36-09

Fue algo patético. A los 11 años estuve de paso en la casa de mi abuela, y los inquilinos tenían una hija que se llamaba Belén Campetti. La cosa es que nos hicimos buenos amigos y me empezó a gustar, y no se me ocurrió mejor idea que decírselo en un papel que le mandé con mi hermana, a lo que ella me respondió “vos también me gustás”. Así empezó un noviazgo parecido al virtual, porque no la veía, no hablábamos… sólo papeles. Todavía lo recuerdo… “Chau, me voy”, “Te voy a extrañar”, “Yo también”, “Chau.” Y nunca más la vi.

Enzo Rolon Bs. As.

“Otra vez síndrome de abstinencia, doctor Mono?”

“Uh, ahora pintó bajón… ¿no tenés unas galletitas?”

A veces me alegro de no haber tenido el desatino de escribir cartas de amor. Escuché varias veces que “las palabras se las lleva el viento”. Tal vez por eso sea mejor que las declaraciones y sus aterradoras respuestas estén reservadas al olvidadizo y fugaz diálogo.

TOPIC 36-10

Tati, pedile al mozo una cerveza que aprovecho para contarte cómo fue mi primer, y hasta el momento único, noviazgo. Una mañana, en un recreo, una compañera me dice “¿Sabías que Florencia gusta de vos?”. Yo, realmente, tardé un poco en acordarme quién era… hasta que la ubiqué, pensé… y le dije que a mí también me gustaba, cosa que en realidad no era cierta. Finalmente, esta chica nos junta en un recreo para que yo le pregunte si quería ser mi novia… palabras que nunca salieron de mi boca. Simplemente estaba ahí, incapaz de decirle nada, hasta que ella me dice “si ya sé lo que querés decir, ¿para qué me lo vas a preguntar?”. Y así comenzó nuestra “relación”. Un desastre total. Hablábamos en los recreos, y las veces que me decía para juntarnos en algún lado, siempre la dejaba plantada.

Sé lo que es. Ellas sepan perdonar al hombre impuntual y olvidadizo que a veces suelo ser.

Los únicos momentos de “verdaderos novios” que recuerdo fue en un campamento, a la noche, caminando por el camping, hablando, abrazados y cada tanto algún beso que le daba en el pelo. Pero sin pelos en la lengua, eh: transarle la cabellera es un acto totalmente desagradable.

El primer beso no llegó hasta el viaje a Carlos Paz, aunque fue un tierno piquito nomás. Los días del viaje de estudio pasaron, y nuestra relación no iba muy bien… y no recuerdo por qué, nos terminamos peleando de una forma bastante grande… al punto que durante el viaje de vuelta solamente nos bardeábamos. Ya en secundaria nos separamos, los años pasaron y no la vi más ni en figurita. La volví a ver en una charla de orientación vocacional. Le dije a un amigo “mirá, ésa era mi novia en 7mo grado”… pero no hice esfuerzos por saludarla.


Sidebar: Sobre Bumpety Boo

  • A lo Paolo Bumpety Boo se hacía más poderoso aspirando flores de amapola (!!).
  • Suspenso: En cada capítulo estaban a punto de encontrar a la madre… pero no, se rajaba justo a tiempo, así te quedabas bien calentito y lo querías seguir viendo. Como un adicto.
  • Climax 1: En el capítulo 39 viajan a la Luna y el auto tiene que usar escafandra porque si no se asfixia.
  • Climax 2: En el capítulo 32, todos los autos se juntan a jugar un partido de fuchi. Nunca se muestra, pero a todos les dio doping positivo. ¡Les cortaron las ruedas!
  • Climax 3: En el capítulo 36 viajan a una ciudad llamada COCKAIGNE (!!!).
  • El Rope se llamaba Mister.

Pero la historia no termina acá, de hecho, recién empieza. Pedí otra cerveza que te estás durmiendo… En el 2005, un amigo me dice que a su cumpleaños fue “una Florencia que dijo que te conocía”. Fue así como una tarde al pedo la agregué al MSN y empezamos a hablar, de boludeces más que nada… Finalmente, un día me dice para encontrarnos en una plaza, cosa que hicimos tras 6 años de distancia. Bastante cambiada la chica, pero seguía siendo la Flor de siempre. En fin, ahora es como mi mejor amiga. Nos juntamos casi todos los días, pero simplemente como amigos, ya que estoy perdidamente enamorado de otra mina… pero eso lo cuento otra noche, pues creo que la cerveza está empezando a hacer efecto en mí. Te quiero mucho, Flopy.

Pablo Terradillos Resistencia, Chaco.

Terminada la historia, Pablo baja la cabeza y se duerme arriba de la mesa. Disculpándose, La Banda se retira alegando trabajos forzados que esperan la próxima mañana, libros de economía que exigen ser leídos para la Facu o bien novias celosas que harán llamados telefónicos en 30 minutos para asegurar que estén bajo sábanas. Con Erwin y Tincho sonreímos: “Ja, péguense el palo, giles”. No fue hasta acá que sentimos una pequeña alegría por esa libertad condicional que te da el corazón cuando no hay minas en el entorno. Nos bajamos un botellón y pedimos otro. 2 litros de cerveza para 3 personas… ¡qué miseria! En eso, un tipo desorientado entra al bar. Mira las mesas y se acerca a nosotros. Parece un hombre perdido. “Disculpen, ustedes no me conocen. Mi nombre es Diego Leston y tengo un problema. Había un dibujito que miré en mi infancia del cual no puedo recordar mayores detalles, pero me emociona el simple hecho de pensar en él, de manera misteriosa. Intenté indagar a mis amigos al respecto, pero solo obtuve burlas dañinas. Y lejos de curarme, este vacío cerebral no me permite dormir, y hace ya 3 días que recorro la ciudad en busca de alguien que me ayude a recordar. Les cuento: era sobre un autito amarillo que viajaba por el mundo en busca de su mamá. Sé que suena raro, pero era así. ¿Pueden darme al menos una pista?”. Tincho dice que era “El Auto Fantástico”, pero obviamente se equivoca. Pensamos un poco más, pero ninguno logra recordar. “Igualmente les agradezco. Tal vez intente comunicarme con Leandro Oberto por medio del Lazermail. Tal vez él pueda ayudarme”, nos dice. Yo le recomiendo que lo haga y me disculpo por mi ignorancia. Diego se acerca a otra mesa: “¿Cómo se llama, señorita?”. “Mariela, ¿por?”, responde la muchacha, que por cierto me resulta familiar, como si la conociera del tren. Diego comienza nuevamente su discurso: “Disculpe, usted no me conoce. Mi nombre es…”

De repente, un olor intestinal nos devuelve la atención mutua. Nos miramos entre todos. Nadie pronuncia palabra. Finalmente me animo: “Erwin, ¿me parece a mí o usted se cagó?”. “No Pérez, el que primero lo huele es porque debajo lo tiene”, responde retrucando. “¡Las bolas, yo no fui!”, me defiendo firmemente. “¡Che, no dejen al flato huérfano!”, exige Tincho. Finalmente, decidimos echarle la culpa a Pablo, que sigue dormido.

“Heehe… no sé ni de qué me río… haaha…heee”

Las risas nos llevan a recordar gloriosos pedos invernales estando en la cama, seguidos por el extraño instinto de meterse bajo sábanas y olerlo. ¡Qué desagradable y placentero a la vez… puajjj! Por alguna razón, la conversación nos pide inexorablemente olores mejores. El de la pólvora tras explotar un petardo. El olor a Blue Curazao, que nos recuerda una curiosa borrachera colectiva. El olor a fritura de milanesa, a bebé, a casa del abuelo…

ABRIENDO EL DEBATE:

AROMAS: Registros de la memoria del naso.

¿Qué tan honda puede ser la memoria nasal? Erwin cuenta por ejemplo que el olor a cloro le recuerda a las piletas, y las piletas, a su vez, a un clavado poco afortunado que realizó en la piscina del club Vélez Sársfield Norte. A continuación se señala su calva cabeza, mostrando la cicatriz que aún adorna el casco de sus ideas. Comenta también que el olor a kerosene le recuerda aquellos amaneceres en la pista de aterrizaje, cuando trabajaba en Aeroparque como despachante.

Tincho, por su parte, asegura que el olor a ginebra le recuerda esos poderosos mates adornados con la blanca bebida, los cuales cebaba para combatir el frío un viejo brujo de Villa del Parque, al cual solía encontrarse todos los años cuando iba a dar una mano a San Cayetano.

El olor a plastilina nos recuerda con Erwin a nuestros días de Jardín Maternal, por cierto, cuando nos conocimos. Otro recuerdo compartido por todos es el del humo impregnado en la ropa tras una fogata de campamento. Debe ser dicho: en nuestra extraña opinión, no hay en el mundo aroma mejor que éste.

A Carlota (nuevamente les recuerdo que es un pibe), el olor a plasticola le repugna, trayéndole a la memoria esa vez que se tomó un pomo entero creyendo que eso era hacer “fondo blanco”. Carlota es un tipo extraño…

Si me preguntan a mí, diré que el olor a medialunas recién hechas que se siente en Floresta por la madrugada es irresistible. Que algunos perfumes me recuerdan a algunas señoritas, en especial (temo ser tan certero) el 02. Que el olor a lavanda me levanta el ánimo. Que cuando huelo Vick Vaporub me acuerdo de mi amigo Guille, el artesano de la calle Bruix, a quien se le cerraba el pecho si no se lo aplicaba en cantidades familiares. Pero cuando el vapor del coliflor hirviendo invade la cocina vuelvo a mi infancia, y veo a mi Tía Francisca, a mi madrina y a mi vieja preparándome el almuerzo. Y entonces: sonrío para mis adentros, me siento derecho y me como todas las verduras, para así crecer fuerte y lograr que mis deseos lleguen hasta el Cielo (y me den postre, claro).

Ya cansados, dejamos el bar. Vuelvo caminando distraído, y en la puerta de mi casa, una revelación: “¡Bumpety Boo!” grito fuerte, pero Diego está en otro lado y no me escucha. Decido entonces dedicarle este Offtopic Investiga, para que así se sigan revelando los extraños enigmas del Hombre. ¡Mozo, otra ronda!

RICARDO “TATI” PÉREZ


Información adicional sobre Bumpety Boo

  • A la vieja del auto la encuentran en el último capítulo, pero a ningún niño le importó: todos estaban dados vuelta y querían más, ¡más Bumpety!
  • ¿Era un anime? Sí: Hey! Bunbuu se emitió en Japón entre 1985 y 1986. Fueron 130 capítulos de 10 minutos, equivalentes a los 43 episodios de media hora que nosotros vimos y queremos volver a ver.
  • ¿Nostalgia? ¡Renunciá al laburo YA y andate a Alemania, donde está lleno de fans de Bumpety y además la editaron en DVD! Un pasaje por Lufthansa ronda los U$S 560 solo ida (y sí loco, porque Bumpety es un viaje de ida).
  • ¿Sabías que… se rumorea que el 12% de los niños que vieron Bumpety Boo en su infancia se hicieron adictos al peyote?