Vandread

LOS CHICOS DE MARTE, LAS CHICAS DE VENUS...


Por Leandro Iraizoz 7 min de lectura

El espacio, la frontera final. Qué mejor lugar para llevar un paso más allá la interminable confrontación por ver cuál género es mejor, si el masculino o el femenino. La guerra de los sexos es un tema recurrente y tan antiguo como el mundo. Con el paso del tiempo ha sido retratado por novelas, tiras cómicas, cine, chistes sexistas y algún que otro programa veraniego de bajo presupuesto. En el anime, esta épica disputa también tiene su merecido lugar como era de esperarse. Vandread se basa en esta interminable riña, para contar una historia de corte futurístico que escapa al monótono y aburrido guión que ofrecen varias series de su estilo.

Todo nace de la mano del afamado estudio Gonzo, cuando comenzaba a mostrarse como una de las factorías más ambiciosas. El proyecto tuvo como premisa básica el lograr una serie divertida y fresca pero con una trama atrapante a la vez, teniendo varios giros inesperados que mantuviesen al televidente en vilo; sobre todo por el hecho de ser un producto lanzado sin el aval de un exitoso manga a sus espaldas. Es muy difícil levantar vuelo de esta forma, pero uno de los ases que tuvieron bajo la manga fue el extravagante diseño 3D que recibieron los mechas, marca registrada del estudio, que, a partir de ese entonces, comenzó a utilizar en exceso los diseños digitales, escapándole un poco a la animación tradicional y convirtiéndose en la vanguardia de la animación de finales de los 90’s y principios del nuevo siglo.

El concepto original nació de Takeshi Mori, quien luego ocupó la silla de director, al igual que lo hiciese en Stratos 4 y en la OVA Otaku no video (de Gainax). Kazuo Kuroda (Sakura Taisen OVAs, Master of Mosquiton) se ocupó de realizar el prolijo diseño de personajes, dando una expresividad caricaturesca sumamente necesaria para los momentos cómicos, sin hablar de los esculturales diseños de las féminas, no aptos para cardíacos ni para fetichistas del anime. Natsuko Takahashi contribuyó escribiendo el guión al igual que lo hiciese en Full Metal Alchemist y Tantei Gakuen Q, y, por último, el diseño de mechas fue realizado por Kanetake Ebikawa (Full Metal Panic), Shoichi Masuo (Captain Tylor) y Yoshikazu Miyao (The Melody of Oblivion).

En Vandread, ni los chicos llevan las bebidas, ni las chicas la comida. Por más de tres generaciones, hombres y mujeres se encuentran en guerra y viven en planetas separados en las afueras de la Vía Láctea. Los hombres, orgullosos, prepotentes y bastante totalitarios, viven en Tarak soñando con derrotar a las féminas de Mejer. Inclusive viven aterrorizados porque, según cuenta la leyenda, las mujeres gustan de comer hombres vivos (aunque ellos también deben comerse algún que otro machito ^_^). Pero todo va a cambiar con el lanzamiento de la remodelada nave Ikazuchi (Trueno) y los nuevos Bangatas Bokugekiki (Máquinas Devastadoras, Clase Bárbaro), unos mechas piloteables sólo por hombres para hacer frente a la amenaza de los tacos altos y las bombachitas en la ducha. Hibiki Tokai es un ciudadano de tercera en Tarak, algo así como la escoria de la sociedad, dedicado a ensamblar mechas y siendo su sueño pilotear alguno. Ese mismo día aborda la nave con el plan de lograr su cometido, solamente para ser descubierto y encarcelado. Pero su suerte cambia cuando las mujeres atacan y, en el medio del caos, logra escapar bajo la persecución de Dita, una alocada tripulante del crucero pirata femenino (con neuronas sólo para las cuatro hornallas de la cocina) que no hace más que correr a Hibiki al grito de “Sr. Alien, Sr. Alien”, buscando tomarle una foto. En el momento en que los hombres están al borde del triunfo, un sistema de la nave, extrañamente similar a uno del SDF-Macross (Kawamori, ¡teléfono!) se activa solo, transportando a todos los que están alrededor hacia una galaxia lejana. Allí una nueva amenaza los espera, atacándolos por igual. Pero la nave pirata y ambos mechas, Bangatas y Dreads (los de las mujeres), sufren una extraña transformación permitiendo que puedan fusionarse para crear un mecha más poderoso llamado Vandread, piloteado muy cómicamente por Dita y Hibiki. El hecho es que ahora las dos “especies” deben encontrar la forma de volver a sus hogares cooperando juntos para evitar esta amenaza que plantea su eliminación del mapa estelar.

El anime fue originalmente emitido desde el 3 de Octubre de 2000 hasta el 19 de Diciembre del mismo año por las pantallas de WOWOW, con un total de 13 episodios, los cuales posteriormente fueron editados en 4 DVDs para Estados Unidos y Canadá. Además, la serie contó con la emisión del Bandai Channel, y, en 2002, también con la de AXN para todo el sudeste asiático.

Con la repercusión obtenida por aquella primera tanda de capítulos y, considerando que el final había quedado expectante

Captions: Hoy me viste Ray Charles y me peinó… Vandread, el mecha fusionado. *¡Qué mirás, pajero?!*Aquí tienes el texto editado y formateado en Markdown, con las correcciones necesarias:

“Me hago, me hago!!” “Quiero estar en el Submundo!!!”

A una segunda temporada (planificada de antemano), con un año de diferencia respecto a la emisión original, se gestó la misma con 13 nuevos episodios, los cuales terminaron de resolver las cosas, atando todos los cabos sueltos que habían quedado en el medio. Así, Vandread Second Stage hacía su aparición en las pantallas niponas el 5 de octubre de 2001, concluyendo casi definitivamente sus andanzas por las ondas catódicas el 18 de enero del siguiente año. A todo esto, el staff encargado de producir esta secuela fue exactamente el mismo, a diferencia de Atsuhiro Tomioka (Samurai 7) quien antes se ocupaba de la puesta en escena y ahora del guion.

Pero la franquicia fue explotada un poco más, contando con dos OVAs, que en realidad no son más que unos meros resúmenes de lo acontecido en cada tanda de episodios, con la adición de algún que otro extra o escena inédita como si de un director’s cut se tratase. La primera OVA en ver la luz fue Vandread Taidouhen (Integral), conocida también como Vandread the Movement Changes, donde se narran los sucesos de la primera serie, enfocándose más que nada en la relación entre los dos protagonistas: Hibiki y Dita. Más tarde, al finalizar el Second Stage, se estrenaba Vandread Gekitouhen (Turbulence), también conocida con el nombre de Vandread Intense Fighting Volume, donde nuevamente sucede lo mismo con el fin de vender algún que otro DVD más.

Vale destacar que ambas series y OVAs, más allá de las emisiones locales realizadas por los canales japoneses, fueron puestas al aire por la señal regional asiática de Animax, y es por eso que hoy podemos disfrutar de ambas en nuestro país (el Second Stage acaba de estrenarse en LAZER el pasado febrero). El doblaje es correcto y sigue el estándar del canal, reciclando una y otra vez las mismas voces y usando 5 actores para 30 series, quedando tanto el opening como el ending intactos.

“Me lo lustro con autopolish”

En otro orden de cosas, finalmente se dio a la inversa y el anime derivó en un par de mangas con muy poca trascendencia. El primero de ellos tiene como título Vandread a secas. Con arte de Kotetsu Akane (Tsubame Syndrome) está compuesto por dos volúmenes publicados por la editorial Kadokawa. Este manga es una adaptación de la serie televisiva con un par de cambios en la trama, así como personajes alterados y un enfoque más romántico (o menos jeropa) en la relación entre Dita y Hibiki. El segundo es un tomo autoconclusivo con varias historias cortas que tienen como protagonistas a diversos personajes de la serie, dándole mayor relevancia a quienes tenían roles secundarios. Además, existen las mismas adaptaciones realizadas en forma de novela: la serie televisiva en un formato de 3 tomos y el Extra Stage en un único volumen.