Marmalade Boy

El pibe mermelada...

Por Juan Ignacio Quiroga 9 min de lectura

MARMALADE BOY

EL PIBE MERMELADA…

Por Juan Ignacio Quiroga

Para un anime, relatar historias sin elementos sobrenaturales no es algo que combine con obtener éxito. Los que logran un mínimo de repercusión son contados con los dedos de una mano, y ni soñar que alguno venga a nuestro país. Sin embargo, esta afirmación quedó ciertamente opacada con la aparición de Marmalade Boy en tierras japonesas catorce años atrás, más precisamente en Mayo de 1992, cuando empezó a serializarse esta historia de relaciones entre chicos y chicas, creación de Wataru Yoshizumi (Ultra Maniac, Handsome na Kanojo, Mint na Bokura). A propósito, Marmalade Boy inició sus andanzas en el magazine mensual Ribon de la editorial Shueisha, expresamente dedicado a la publicación de manga shojo (dirigido a chicas adolescentes). Y su éxito le permitió extenderse hasta Octubre de 1995, quedando luego recopilado en 8 tomos.

El argumento inicia con que los padres de Miki Koishikawa llegan de su viaje a Hawaii, y le cuentan a ella que deciden divorciarse (hasta ahí, todo normal). Es que allí conocieron a la pareja Matsuura, se hicieron muy amigos y vieron que tenían muchas cosas en común; entonces el Sr. Koishikawa se enamoró de la Sra. Matsuura, el Sr. Matsuura se enamoró de la Sra. Koishikawa, y viceversa (se empieza a poner bizarra la cosa). Entonces además del divorcio, deciden volver a casarse cruzando sus parejas, y, para que los hijos no se sientan mal ni tengan que optar por irse con el padre o la madre, matrimonios e hijos se van a convivir a una enorme casa (y acá ya se fue al carajo).

El Manga

Si bien los padres de Miki son tan rayados como para hacer algo así, ella no puede asimilarlo ni aceptarlo, enunciando en todo momento su negativa y descontento. Lo que hace que Miki baje los humos —y suba otros calores— es conocer a Yuu Matsuura, el hijo de la pareja que hizo amistad —e intercambio— con sus padres. Ella al verlo queda flasheada al toque, pero con lo amargo como la mermelada de naranja que es Yuu (no en vano Miki lo apoda Marmalade Boy), a Miki le va a costar bastante domarlo o entenderlo. Este es el puntapié inicial que desencadena todo el resto de situaciones. Para ello, Yoshizumi creó una camada de personajes que formarán con los protagonistas triángulos, hexágonos, pentágonos y toda combinación posible de “ágonos” amorosos que uno pueda pensar: Meiko Akizuki es la mejor amiga y confidente de Miki, de actitud muy serena y madura, tan así que tiene un romance con el profesor de su clase, Shinichi Namura, el cual también es pretendido por la profesora Ryoko Momio, amiga de Namura desde la secundaria. Volviendo a Miki, está Ginta Suou, que la rechazó tiempo atrás y, ante la aparición de Yuu, ahora intenta conseguir el amor de Miki nuevamente. Surge también Arimi Suzuki, ex novia de Yuu que se pone a salir con Ginta para que Miki y Yuu sientan celos. Tsutomu Rokutanda es quien pone la nota de humor en estas relaciones, ya que está atrás de Arimi y la persigue por todos lados pese al constante rechazo de ésta, pero resulta que Rokutanda es enemigo de Yuu y primo/rival de Ginta, quienes lo dejan en ridículo todo el tiempo. Miwa Satoshi, hijo de un famoso arquitecto admirado por Yuu, está enamorado de Meiko y es también el presidente del cuerpo de estudiantes de la escuela a la que van Miki, Ginta, Meiko y Yuu.

Y, para complementar, más adelante en la trama también surgen el pianista/heladero Kei Tsuchiya, quien intenta conquistar a Miki cuando ésta consigue un trabajo de medio tiempo en una heladería, y la modelo Suzu Sakuma, prima de Satoshi Miwa, que arma bardo entre Yuu y Miki tras que ambos grabaran un comercial para televisión. Como se podrá notar es un quilombo, pero lo bueno es que Wataru Yoshizumi se las ingenia para desarrollar el argumento de forma totalmente amena, dinámica y sin dejar cabos sueltos.

Justo antes de que apareciera el cuarto tomo recopilatorio, Fuji TV inició la emisión de la adaptación animada que realizó Toei Animation, extendida por 76 episodios emitidos entre el 13-03-1994 y el 03-09-1995. Contó con dirección de Akinori Yabe, quien cumplió idéntico rol en conocidas series como Ghost Sweeper Mikami y Ashita no Nadja. La primera etapa del anime sorprendió por su total fidelidad al manga, tanto en diseños como en narrativa y sucesos; y si bien cada tanto se mandaban algún que otro episodio o situaciones de relleno, fue en pos de explayarse mejor en las de por sí complicadas relaciones de Marmalade Boy. Así entonces personajes como Takuji Kijima —dueño de la tienda de ropa femenina para la que Yuu trabaja de medio tiempo— tiene su lugar para contar el pasado que lo une con Momio y Namura en sus épocas en el secundario, cuando, haciéndole justicia a la serie, eran otro triángulo amoroso. También se le permite un mayor desarrollo a la sufrida y prohibida relación entre Meiko y Namura. Y esto no es todo: promediando la serie de TV, Toei alcanzó a adaptar todo el manga salido hasta el momento. Como es costumbre, se vino el super relleno marca Toei: crearon toda una historia en la que el padre de Miwa le obsequia a Yuu una beca para ir a estudiar arquitectura a Norteamérica, dando

“No te enojes… tomá, te compré un helado de pete” “Sabés cómo cogen los marcianos??” “Che, viniste en shorts de gimnasia y blazer…” “Mhh, un kilo de helado de peteeee!!”

No obstante, este relleno contó con ideas autorales y diseños de personajes aportados por la propia Wataru Yoshizumi, como para controlar que el argumento no se vaya al carajo, ya que tras toda esta saga se adaptó el final del manga, que es casi calcado en el anime. Aun así, Yoshizumi se disgustó con dos aspectos de la trama exclusiva de la animación: la gran cantidad de relaciones que quedaron establecidas (¡si nos ponemos a unir todas las uniones posibles, se formaría un dodecaedro!) y lo menos realista que resultó el que casi todos los personajes tengan un final feliz, cosa que no es tan así en el manga.

Sin embargo, el público, que siempre tiene la razón, convirtió a Marmalade Boy en un éxito y una a otra se fueron sucediendo nuevas encarnaciones de la obra. Toda la trama del anime (tanto la adaptada del manga como la inventada) fue reescrita en 10 volúmenes de novelas por Yumi Kageyama, e ilustrada por la propia Wataru Yoshizumi. También salieron dos artbooks, uno con diseños del anime y otro con diseños de la autora. Afín a la época, hubo un videogame que salió para Super Famicom (la Super Nintendo japonesa) y Game Boy. Éste consistía en un dating game, donde Miki tenía que tratar de salir con uno de los tres principales pretendientes que tuvo en el anime: Yuu, Ginta y Kei. Algo típico para un juego basado en un shojo.

En Marzo de 1995, antes del final de la serie de TV y en pleno auge de esta, se emitió en cines una película de Marmalade Boy. Sabido es, las películas basadas en anime por lo general son cortas y ésta no es la excepción. La duración es un poco mayor a la de un episodio televisivo -27 minutos- y se ubica temporalmente justo antes del inicio de la serie de TV. La trama muestra como es Yuu el que recibe la explicación de sus padres, y tras esto sale a dar una vuelta para meditar el tema y conoce a Miki, sin que esta se entere. Con esto queda establecido que es Yuu el que primero recibe el flechazo antes que Miki.

Y para finalizar queda lo más bizarro de todo, ¡la adaptación live-action! En este caso no es japonés sino chino el producto. Se llamó Ju Zi Jiang Nan Hai (sí, ahí dice algo parecido a Marmalade Boy) y se extendió por 30 episodios emitidos en StarHub Cable TV de China. Contrario a lo que se pueda prejuzgar, el nivel actoral fue superior al promedio y la trama quedó incluso más dinámica que el anime, gracias a que fue adaptada directa y fielmente del manga sin rellenos, aunque por cuestiones locales fueron alterados los nombres y locaciones.


LAZER Citas o epígrafes del artículo original: “Sí, ahora nos pintó la zoofilia, y el sadomaso…” “¿Ese sweater es de llama peruana?” “Yo te entrego el siete, vos poneme un diez…” “Nah, no te queda bien la extracción de párpados…”

La peli La temporada de relleno

La repercusión de Marmalade Boy y la buena mano de Toei y Shueisha para distribuir sus obras mundialmente, le permitieron ganar popularidad en países de Asia, Europa y América. Es así como cosechó éxitos en España, Italia y Francia, entre otros países. Actualmente los argentinos tenemos una chance: Marmalade Boy ya está doblada al castellano neutro y emitiéndose en Chile desde Octubre de 2004, lo que hace suponer que en un futuro no muy lejano pueda estar llegando a nuestro país.

Volviendo al doblaje, el mismo por encargo de la distribuidora Cloverway, fue realizado en Chile, más precisamente en HispanoAmérica Doblajes. Las voces a grandes rasgos son buenas. Es difícil evitar reírse al escuchar que Yuu Matsuura tiene la voz de John Bonachón de Garfield (¡!?), pero tras acostumbrarse la serie deja verse. Eso sí, el primer capítulo arranca con una gran alteración argumental: básicamente los chilenos se hicieron los boludos en la parte en que Miki recibe la explicación del divorcio, y evitan mencionar que los Koishikawa van a intercambiar parejas con los Matsuura.

Es una boludez, pero al parecer ésto fue solicitado por la propia Toei para evitar los quilombos que tuvo en España cuando las asociaciones de padres o televidentes -o alpedistas- se quejaron ante la “sucia inmoralidad” de estos personajes animados. De todas formas, por un lado no hay corte de imágenes así que es bastante elocuente que el intercambio de parejas existe; y por otro, los padres de Miki y Yuu pasan a un segundísimo plano en casi toda la serie, salvo en el capítulo 19 del anime donde formalizan sus nuevas relaciones, y a partir de acá los chilenos no tuvieron otra que mencionar tal intercambio. Ni hablar del final que también los involucra…

Al igual que en todos los doblajes chilenos, todas las canciones fueron dobladas, tanto el opening como los tres endings y las canciones incidentales. En algunos casos hay un buen trabajo de interpretación y traducción, pero en otros (particularmente el opening) mandaron fruta mal, y uno desearía que lo hubiesen dejado instrumental.

Y ahora, los argentinos tendremos la posibilidad de descubrir uno de los grandes clásicos del manga shojo de mediados de los noventa, que supo destacar entre la oleada de obras de ese estilo que se publicaron por aquel entonces.

MaRMalaDe BOY WATARU YOSHIZUMI ばっ!!! La chinese Live Action

Ivrea empezará a editar en Argentina el cómic de Marmalade Boy a través de kioscos y comiquerías, en formato tomo de 200 páginas, a un ritmo de publicación bimestral.

IVREA El manga de Marmalade Boy MANGA