Mayu Shinjo

La reina del shojo erótico

Por Brenda Figuerola 12 min de lectura

Por Brenda Figuerola

MAYU SHINJO: LA REINA DEL SHOJO ERÓTICO

manga

Los mangas, como cualquier expresión comercial artística, reflejan bastante bien los intereses de la sociedad. En un mundo donde finalmente parece estar alcanzándose la anhelada igualdad entre hombres y mujeres, mientras la sexualidad se hace algo día a día más abierto y sincero, era solo cuestión de tiempo para que también las historias apuntadas a un público femenino comenzaran a incluir más y más el sexo como una parte de la trama. Del mismo modo en que, desde hace décadas, muchos mangas para el público masculino incluyen elementos picantes, en los últimos años viene ganando más y más fuerza en el mercado la relativamente nueva vertiente de shojos con componentes eróticos. Porque las chicas obviamente también solo piensan en “eso”, pero quieren leer historias que lo muestren desde su propia perspectiva. Así es como, liderando la ola de shojos picantes, y habiendo sido una de las principales precursoras de este subgénero, aparece Mayu Shinjo. Esta joven artista japonesa de bellas facciones y pasión por los autos deportivos y el karaoke se ha convertido en una superventas en Japón y en todo el resto del mundo por la interesante mezcla de aventura, grandes amores idílicos y el sexo puro y duro de la realidad en sus extensas producciones. Oriunda de la prefectura de Nagasaki, Shinjo comienza su ascendente carrera en Febrero de 1994 con el manga Anata no iro ni somaritai (Quiero teñirme de tu color), publicado en la revista Shojo Comic Zoukan de la potente editorial Shogakukan. Esta historia traza en líneas generales lo que más adelante se convertirá en el eje temático de la mangaka: una chica despreocupada en cuanto a su imagen y a la moda delira ante un vestido de novia, suspirando frases cursis como “algún día voy a tener un vestido blanco y voy a poder decir ’teñime con tu color’” (???!!!). En el mismo momento, un compañero de escuela la intercepta exigiéndole salir con ella y, para rematar, le corta el peinado infantil que traía argumentando que “si van a salir juntos, más vale que se empiece a arreglar un poco”. Este tipo de situaciones entre cotidianas y extravagantes, sumadas a la oposición de la inocencia femenina con la perversión innata de los personajes masculinos de Shinjo (todos unos atractivos depravados sexuales), comienzan a abrirle camino a la autora que, un año después, publica en la revista de sus inicios tres historias individuales articuladas bajo el título de Mayutan no Tokimeki. Curiosa (y no casual) mente estos trabajos cortos se encuentran unidos por su ambientación escolar y la posibilidad de que las chicas involucradas se enamoren de alguien con quien comparten lazos sanguíneos.

A finales del exitoso 1995, la Shojo Comic lanza Make Love Shiyo!, más tarde compilado en dos tomos que incluirían la obra debut de 1994 y los trabajos de Shinjo que en un principio pasaron desapercibidos. Make Love Shiyo! toma un rumbo interesante al presentar a Mari, una estudiante de secundario que se enamora a primera vista de un extranjero que baila en un pub, ignorando que este hombre sería también su nuevo profesor de inglés. Algo similar ocurre en Suki Shite Sadist, el trabajo contiguo, en donde la mangaka ahonda en la problemática de los triángulos amorosos entre estudiantes sin obviar el ya conocido tratamiento de las relaciones prohibidas en todas sus facetas.

El estilo, en un principio despojado, con pocos fondos y trazos simples, comienza a evolucionar hacia uno más característico del shojo manga (mucho más detallista, con líneas delicadas y tramas cada vez más elaboradas) que le valió renombre no solo por su llamativo arte sino también por aquel contraste con la temática polémica que desarrollaba, especialmente, con la clara exposición de escenas sexuales entre los protagonistas.

Pero en 1997 Shinjo da el golpe de gracia que le valdría fama internacional: Kaikan Phrase (Kaiphra para los amigos) comienza a serializarse en la Shojo Comics de Shogakukan, que, por supuesto, ya vislumbraba cuánto le convenía incorporar a Shinjo al panteón de los grandes mangakas de la editorial. Kaikan Phrase es la obra más popular de la autora, en la que se retoma uno de sus argumentos favoritos al narrar la tempestuosa relación entre Aine, una estudiante de secundario, y Sakuya, el cantante de una famosa banda de J-pop. El nombre de la obra (“Frases de Éxtasis” sería su traducción) es una alusión directa a las letras de las canciones que Aine compone (todas con cierto matiz erótico) y que Sakuya se obsesiona por tomar para la banda, al mismo tiempo en que le quiere echar mano a su escritora en favor de la muy noble causa de que “se inspire en escribir más canciones de ese tipo”!!

Los 17 tomos de Kaiphra relatan el ascenso de Lucifer —la banda musical de Sakuya— junto con la trayectoria del cuestionado amor entre el cantante y la chica, la tensión, la envidia, los beneficios del estrellato y todo lo que implica tener un novio que es ídolo de masas y está, por lo tanto, mucho más experimentado sexualmente. El universo de Kaikan Phrase incluye una adaptación al anime de 44 episodios emitidos entre Abril de 1999 y Marzo de 2000 a cargo del Studio Hibari (que cooperó en la animación de la película de Mobile Suit Gundam Char’s Counterattack y en la serie Street Fighter II V). Además de los 17 tomos del manga original, existe un episodio extra muy posterior a su finalización a modo de “qué fue de los personajes varios años después” serializado en 2003 y recopilado en un tomo extra junto a historias cortas bajo el nombre Kaikan Phrase Special. Salió también un artbook dedicado enteramente al protagonista y una colección de historias noveladas publicadas en la Shojo Comics como capítulos especiales entre 1999 y 2003. A esto hay que sumarle la edición Deluxe del manga, publicada por Shogakukan en seis tomos de altísima calidad de impresión, que recopilan el comic original y le añaden los muchos episodios especiales. Existen toneladas de merchandising sobre la historia, en particular en lo que se refiere a la banda de Sakuya, que en un acto de suprema agudeza comercial cobró vida en TABOOR.

El Lucifer del manga y la banda se refiere a un grupo de J-rock real también llamado Lucifer, cuyos integrantes, a excepción del vocalista, tomaron los nombres de los personajes del manga (y como si fuera poco, se tiñieron el pelo del color correspondiente a sus respectivos personajes… un pseudo laburo-cosplay)!

Después de Kaikan Phrase, Shinjo inicia el período más prolífico de su carrera, lanzando múltiples historias cortas en el lapso de 2000 a 2001, todas publicadas por la línea Shojo Comics Flower de Shogakukan. Un nuevo trabajo le vale el reconocimiento del público: Akumana Eros (Eros diabólico), conocido en occidente bajo el subtítulo que tuvo en Japón: Virgin Crisis. Ésta es serializada en la Shojo Comics en 2001 y rápidamente recopilada en cuatro tomos de la misma editorial. Virgin Crisis, título que se convirtió en el primero de la autora en ver la luz en Argentina, narra la historia de Miu Sakurai, una estudiante súper ingenua que le reza a Dios para que le aumente el tamaño de las tetas, la altura y otros atributos. Cansada de no obtener respuesta a tan altruistas pedidos, decide intentar con el hechizo de magia de un viejo libro. Pero el resultado no es el esperado y en su lugar Miu invoca ni más ni menos que a Satán, que como pago por sus servicios de celestina (Miu utiliza la magia para pedir que Amamiya, el chico de sus sueños, se le declare) le exige su virginidad. Desde este punto estalla un enorme conflicto entre Satán, Miu y el extrañamente puritano Amamiya, añadiéndole al entretenido y polémico drama giros inesperados o situaciones de lo más oscuras, como que el propio Satán, obsesionado por conseguir la virginidad de Miu, se haga pasar por su hermano!

Considerada por muchos la obra cumbre de Shinjo, Haou Airen (“El amante dragón” para los lectores del oeste) fue serializada originalmente en la Shojo Comics entre 2002 y 2004. Haou Airen es un apasionante relato que incluye violencia, romance, asesinatos, poder y sexo en el marco de la mafia china y los elementos místicos. Centra sus nueve tomos en Kurumi Akino, una chica de 17 años que tras la muerte de su padre asume la responsabilidad de su familia y cuya vida da un vuelco al conocer y salvar a Hakuron, un joven portador de la ‘marca del dragón’ que escala posiciones en la mafia. Poco a poco la historia irá develando secretos vinculados a la siempre umbrosa figura de Hakuron, conocido como el Rey Dragón, y al vínculo indefinido que entabla con Kurumi a partir de un beso…

Continuando la ronda de éxitos, en 2002 la habitual Shojo Comics publica un libro suplementario a la revista que incluye Motto Oshiete (“Dame Más” en la versión argentina), un conjunto de brillantes historias cortas que ofrecen situaciones originales y jugadas entre personajes desconocidos, en donde lo sensual, el vaivén erótico y el propio sexo se ofrecen sin reparos. Uno de los aspectos más atractivos de Motto Oshiete es la inclusión de una historia final que está explícitamente ligada a Haou Airen. Motto Oshiete fue recopilado en un tomo único un año después, y es esta versión la que Editorial Ivrea toma para su edición en Argentina. Kimi sae mo ai no kusari (“Cadenas de pasión”), recopilada en dos tomos por Shogakukan y original de la Shojo Comic Zoukan en 2003, se ocupa del asunto mágico, romántico y espinoso a la hora de describir la amistad entre Miono y Shouta, que necesitarán de la intervención de su profesor (cuándo no…), descendiente de una familia de magos, para que les advierta acerca de las riesgosas posibilidades de despertar una especie de demonios interiores frente a una reacción celosa. Con un argumento mucho menos extraño se desenvuelve Junai Strip (Amor al desnudo), que con el respaldo de una impecable ilustración enfoca el interés sexual de Runosuke por una nerd total que no resulta tan ingenua como esperaba. Junai Strip podría pensarse también como una inteligente parodia que Shinjo hace a su propio trabajo, exaltando una vez más los clásicos clichés de sus obras y la oposición de lo femenino y crédulo con el visceral deseo del hombre.

Y es que, además de su definida marca estética, Shinjo es conocida por la persistencia de los no muy variables argumentos de sus producciones: chica virgen o potencialmente virginal, bonita pero ignorante de sus atractivos, conoce a un modelo de hombre que encarna alguna (sino todas) de las siguientes características: belleza notable, popularidad ascendente, rasgos y conductas adultas y un obligatorio nivel de perversión, que no es tal sino hasta que se lo contrapone con la inocencia extrema que la protagonista manifiesta. Ya sea inmerso en el mundo de la música, en la lucha celestial entre el Bien y el Mal o en un sencillo salón de clase, la marca distintiva de Mayu Shinjo son esas escenas entre románticas y enviciadas en donde el sexo se ofrece con el justo tapujo y el deseo vence finalmente a cualquier premisa moral.

Célebre por incursionar en el género conocido como ’ecchi’ (pronunciación japonesa de la ‘h’, en referencia a la primera letra del adjetivo ‘hentai’, pervertido), las obras de esta mangaka no solo esbozan una representación de situaciones sexuales con recalcada delicadeza, sino también retratan sin limitaciones aquellos tópicos culturalmente controversiales. Un ejemplo de esto último se da en la presencia de elementos religiosos tanto en Kaikan Phrase (las bandas se llaman Lucifer, Jesus, etc.) como en Virgin Crisis, historia en la que se sugieren múltiples escenas de sexo con el propio demonio en iglesias y ámbitos católicos (yeeah!). Un dato curioso —y ya distintivo— es lo que podría llamarse “el fenómeno de la clonación del protagonista”, siendo notoria y llamativa la similitud entre los personajes masculinos de todas sus obras (cuestión que se potencia a la hora de descubrir que básicamente todos desean sexualmente a la chica enamorada y que hasta a veces comparten nombre!) y le transmite la graciosa impresión al lector de estar siempre “frente al mismo actor”.


Elementos visuales/metadatos de la revista (no parte del texto continuo):

  • FC BANGS
  • 新條まゆ
  • HAOU AIREN
  • 新條まゆAVUS
  • VIRGIN CRISIS
  • LAZER 58
  • 新條まゆ 愛の讃
  • 過され
  • そのかね
  • VOL
  • 純愛
  • Ha Ou Al Ren (otra grafía de Haou Airen)
  • MANGA

Pie de foto: De izq a der: Motto Oshiete, los dos tomos de Kimi sae mo ai no kusari y Junai Strip (59).

SOLDO COLDOUT

LOVE CELEB

Uno de los trabajos más queridos por Mayu Shinjo se titula Love Celeb y comenzó su publicación en Mayo de 2004 en la ya amiga Shojo Comics, para terminar su andadura hace solo unos meses tras recopilarse en siete tankoubon. Si bien la trama es un redoble de campanas, estamos nuevamente ante un tema polémico y real plasmado en el espacio de la ficción: Kirara desea con todas sus fuerzas protagonizar un Drama y sacar su propio CD, pero todos los papeles que le dan son fiascos. Su representante le dice amistosamente que su única salida es visitar las oficinas de un grupo de productores famosos y ofrecerles su cuerpo a cambio de un pasaje a la fama, pero a último momento un enigmático chico la salva.

Así comienzan los intentos de Kirara por abrirse camino en el mundo del estrellato acompañada por Gin, que es este salvador cuyo leitmotiv para rescatarla no fue otro más que el de tomar personalmente lo que Kirara iba a sacrificar… Pero Mayu Shinjo parece que nunca descansa. Hace solo unas semanas salió al mercado Sex Love², su más reciente trabajo, que comenzó como un one-shot y ahora sigue su marcha en la ShoComi. En él, Kumiko desea fervientemente convertirse en profesora, pero no cuenta con el apoyo de su padre; una vez que consigue la bendición del hombre, se arriesga a probar por última vez con un alumno que no tiene ningún interés en las matemáticas, la química o la historia… sino en ella (y, por supuesto, en todo lo que puede enseñarle en la cama!).

Shinjo sería algo así como la pionera del manga erótico dirigido a las chicas, en cuyos trabajos no se escatima la voz femenina y la lucha de poderes entre los sexos. Desde una óptica muy peculiar, Shinjo conjuga notablemente la acidez del lenguaje masculino con el estereotipo no siempre equivocado de “la vida color de rosa” que se pasa en algún momento por la mente femenina. Los personajes dominantes, atractivos, playboys y desinhibidos de sus mangas parecen más bien creaciones de un hombre que de una joven mangaka; las sorpresivas escenas en las que un tipo acosa a su compañera de tren en mitad de la mañana y la toca frente a un público indiferente nos recuerdan a ciertos “argumentos” de película porno promedio. Y, sin embargo, Mayu Shinjo conquista: los personajes de sus trabajos son en realidad fusiones del temperamento instintivo masculino y la estética y seducción que una mujer adoraría; el sexo sin razones y abrupto es en realidad una reescritura osada de algunas fantasías femeninas.


新條まゆ Tapa de la revista Sho-comi y el manga de Love Celeb