Brigada A

¡Me encanta cuando un plan se concreta...!

Por Eduardo Di Costa 12 min de lectura

Si fueran un ente parlante, los 80’s podrían jactarse y vanagloriarse por interminables anécdotas que cuentan aquellas personas que los han transitado. He aquí una de las más típicas: Si uno iba al cole en los 80’s y no veía esa serie del negro grandote y sus amigos la noche anterior: ¿de qué carajo iba a hablar al día siguiente? Era convertirse en un marginal, como los mismísimos protagonistas de la serie: cuatro prófugos mercenarios condenados por un crimen que no cometieron.

Brigada A (su nombre original es The A-Team, por Alpha Team) es una de las más exitosas series yankees que pisaron nuestro país en aquella mítica década; creada por Stephen Cannell en 1983 para la NBC. Y no era algo tan original como para salir a repartirle Emmys por doquier, de hecho, por aquel entonces nos veíamos infestados de producciones derivadas de la guerra de Vietnam, como MASH o NAM Primer Pelotón. Sin embargo, el carisma de ese grupete de marginales la hizo resaltar de entre esa proliferación de series bélicas.

Resulta que durante la guerra de Vietnam, el oficial en jefe Morrison les dio instrucciones a estos cuatro soldados para robar el Banco de Hanoi, como alternativa para finalizar la guerra. Y lo hicieron exitosamente, pero al regresar cuatro días después de que la guerra terminara, se encontraron con su comandante asesinado por el Viet Cong, y al no haber pruebas de que actuaron bajo órdenes, fueron enviados a prisión por una corte militar. Disgustados, escaparon de la cárcel y son continuamente rastreados por los militares.

Faz, Aníbal, Murdock y Baracus

Este grupo de ex-militares que se hacen llamar “los magníficos” (en honor a la brigada a la que pertenecían), van paseándose de ciudad en ciudad en su nada discreta camioneta resolviendo los problemas de los particulares que los contrataban mediante un simpático gag que incluía a su líder disfrazado para asegurarse de que sus potenciales clientes no fueran milicos encubiertos en los primeros minutos de cada episodio. Y el resto del capítulo seguiría una y otra vez la fórmula de la serie: Entre vuelcos espectaculares y enemigos arrojados por los aires, durante la primera media hora le ganaban fácilmente a sus adversarios de turno, pero éstos siempre se escapaban y en los minutos siguientes Mario Baracus (Mister T) y sus compañeros, el coronel John “Aníbal” Smith (George Peppard), Faz (Dirk Benedict) y “el loco” Murdock (Dwight Schultz) terminarían atrapados muy convenientemente en un galpón o cabaña rodeados de todos los elementos necesarios para construirse algún artefacto que les diera la ventaja necesaria para salir triunfantes y completar su misión.

Eso sí, en “Brigada A”, al igual que en series de ese estilo como “Los Dukes de Hazzard”, nunca había muertos ni heridos. Por más zarpado que fuera el choque o por más balas que se dispararan no se derramaba ni una gota de sangre. Incluso cuando quedaban dudas sobre el saldo de algún accidente o tiroteo una voz salvadora aparecería diciendo “¿Estás bien?” “Sí, estoy bien…”. Otra que G.I. Joe con sus soldados saliendo ilesos de los barcos hundidos o los aviones derribados.

Otra cosa que nutre a Brigada A son sus personajes secundarios. Entre ellos cabe mencionar a Amy Amanda “Triple A” Allen, la rebelde periodista que se uniría a la brigada, protagonizada por Melinda Culea (no es un error de tipeo, su apellido era CULEA. Posta. No sabemos qué hacía habitualmente fuera de la serie…), más adelante comentaremos algunas anécdotas al respecto. También cabe mencionar a los coroneles Lynch, Decker y Briggs que eran los encargados de perseguir a los magníficos en las sucesivas temporadas. Y digamos que el “quinto” protagonista de la serie —hasta el momento en que realmente le encajaron uno— fue para muchos la famosa van GMC que a diferencia de lo que se cree popularmente no era totalmente negra con una franja roja sino que la parte superior era GRIS METALIZADO. Este error de diseño se mantuvo en todas las reproducciones que se lanzaron al mercado.

Hacia el final de la cuarta temporada, los ratings ya estaban muy abajo de las exitosas marcas que venía haciendo. Para tratar de revertirlo, Cannell introdujo cambios sustanciales en la trama: Luego de años de estar escapando, finalmente los magníficos son atrapados por los militares y luego de un fusilamiento fingido, los hacen pasar por muertos y los obligan a trabajar para una agencia del gobierno a cargo del General Stockwell para realizar misiones secretas.

El hecho es que ni esto sirvió para salvar a la serie, cuyos ratings continuaron cayendo. Ni Frankie “Dishpan” Santana, un puertorriqueño experto en efectos especiales que les encajaron como quinto miembro. Al final de cuentas, en 1986, Brigada A se despidió de las pantallas norteamericanas, con 98 episodios a cuestas (para llegar más rápido al final se comieron el anteúltimo episodio, que se emitió recién en la repetición de la serie completa). La historia termina muy abiertamente con Aníbal enojándose con el General que les daba misiones, por lo que Los Magníficos vuelven a ser los fugitivos que eran antes. T, el excéntrico negro grandote y musculoso oriundo de Chicago (aunque también podía haber sido jefe de la barra brava… de Chicago) con su característico estilo “mohawk” y sus estrafalarias cadenas de oro. Previo a su carrera como actor, pasó por la policía militar del ejército de los EE.UU., el equipo de football americano “Green Bay Packers” y varios puestos como guardaespaldas de personalidades como Muhammad Ali, Michael Jackson y Diana Ross, promocionándose bajo el lema de su tarjeta: “Después de Dios, no hay protección más grossa que YO”.

Su nombre, por supuesto, no fue siempre “Mr. T”, sino que se lo cambió de su original Laurence Tureaud en 1980, alegando que de esa forma siempre lo tendrían que llamar “Mr.” (Señor). Su particular corte de pelo está inspirado en un guerrero de la tribu Mandinka que vio por casualidad leyendo una National Geographic (menos mal que no agarró una Gente o una Caras, sino terminaba rubio platinado como Susana Giménez…).

Otro “homenaje” que solía rendirles a sus ancestros africanos era dormir con sus pesadas cadenas puestas para experimentar lo que sentían como esclavos (con la pequeña diferencia de que SUS cadenas costaban alrededor de trescientas lucas verdes y las mantenía relucientes con un limpiador ultrasónico…). De todos modos, en 2005, después de ver la catástrofe ocasionada por el huracán Katrina, decidiría abandonar sus fastuosos adornos por considerarlos “un insulto a Dios”.

Sin duda, el papel que lo catapultó a la fama fue el del boxeador Clubber Lang en Rocky III junto a Sylvester Stallone y su compañero en WrestleMania, el luchador Hulk “Papá” Hogan. De esa película salió su frase más popular “I pity the fool” (algo así como “Me da lástima el tonto”) que sería el título de su próximo programa en 2006. En 1983, Mr. T llegó a tener su propia serie animada de 30 episodios donde hacía de dueño de un gimnasio en el cual, además de entrenar a los patovas, los ayudaba a combatir el crimen (otra que Megatlón…).

Del resto del elenco, la carrera más destacable sin duda fue la de George Peppard, quien antes de la serie ya contaba con papeles protagónicos en varias películas clásicas del cine como Noche de Titanes, un western de los años 60’s que realizó junto a Dean Martin, o Breakfast at Tiffany’s, otra célebre película de la misma década junto a nada menos que la bellísima Audrey Hepburn. Lamentablemente, George falleció en 1994 tras una larga enfermedad.

En lo que respecta a Dirk Benedict, se mantuvo ocupado con un poco de todo: trabajó en varias series famosas de los 90’s como Baywatch, Los Ángeles de Charlie, Walker, Texas Ranger, Alfred Hitchcock Presenta y Cuentos asombrosos, pero siempre en papeles no muy relevantes. También dirigió dos películas y escribió dos libros, sin grandes resultados. Su rol más destacable previo a la serie fue como el Teniente Starbuck en Battlestar Galactica. Dirk no había sido la primera opción de la productora para hacer el papel de “Faz”, sino que Tim Dunigan era el elegido, e incluso en el primer capítulo de la serie se lo puede ver a él en vez de a Benedict. Al final, la inexpresiva actuación de Tim hizo que se terminaran inclinando por la segunda opción.

En cuanto a Dwight Schultz, realmente no tiene una carrera digna de mención previa a su papel como “el loco” Murdock en Brigada A, pero sí posteriormente por sus participaciones en Star Trek: The Next Generation, Voyager y el film First Contact. Además de su carrera actoral “live-action”, Dwight terminó trabajando como actor de doblaje de una larga lista de personajes a los cuales les dio la voz en títulos de videojuegos como Metal Gear Solid: Portable Ops, varios de los últimos Final Fantasy, Battlestar Galactica y X-Men Legends II. También en anime como Vampire Hunter D: Bloodlust, la serie de TV de Ninja Scroll, La Princesa Mononoke, The Animatrix y Golgo 13: Queen Bee. También en series como Family Guy, Johnny Bravo y Spawn.

BRIGADA A EN ARGENTINA

No tardarían mucho los argentinos en delirar con las aventuras de Mario Baracus y compañía. El estreno se produjo en 1985 a través de la pantalla de Canal 9 los martes a las 21, presentado por la marca de cigarrillos Chesterfield (hoy en día sería inadmisible ver una serie apuntada principalmente a menores auspiciada por una tabacalera), con un éxito impresionante. Tanto que generó una línea interminable de merchandising que iba desde los infaltables muñecos de los protagonistas, sus vehículos y algunos productos realmente bizarros como el “avión loco” de Brigada A que no tenía nada que ver con la serie, salvo un sticker con la letra A en las alitas. Como dato anecdótico, se puede mencionar que en su país de origen llegó a publicarse una línea de cómics por parte de la todopoderosa Marvel.

Cabe señalar que varios de los nombres que conocemos de los personajes, en el doblaje mexicano fueron modificados. Es así que “Mario” Baracus originalmente era el Sargento Bosco Albert “B.A.” (haciendo un juego de siglas con “bad attitude”: fea la actitud) Baracus, y “Faz” que en realidad viene de Templeton “Faceman” Peck.

A raíz del suceso de la serie Brigada A, surgieron algunos productos televisivos y cinematográficos nacionales de dudosa calidad que también tuvieron bastante repercusión, como las populares sagas de Guillermo Francella y cía. Brigada Explosiva, Brigada Z y sus derivados Brigada Cola, Los Exterminators, Bañeros, etc. También es innegable la influencia de la idea de “Los Magníficos” en la exitosa serie Los Simuladores de Damián Szifrón, tanto en el perfil de los personajes principales como en la dinámica de los guiones.Como editor profesional, he limpiado y formateado el texto.


BRIGADA A

COOL FACTS

Armar el casting no fue nada fácil para Stephen Cannell… Por ejemplo, el personaje de Aníbal en principio iba a ser para James Coburn (Britt en Los Siete Magníficos, una exitosa adaptación de Los Siete Samurais de Kurosawa, pero trasladada al western). Este se negó y el siguiente en la lista fue George Peppard, tipo hijo de puta si los hubo: el canoso se peleaba con todo el mundo, al punto de que iba a ser el protagonista principal de la recordada serie Dinastía, pero se peleó con los productores antes de empezar y el papel se lo terminaron dando a John Forsythe.

Después, ya avanzada la serie, jamás toleró que Melinda Culea estuviera dentro del cast. El tipo era un machista empedernido (o un maraca total, quién sabe) y convenció a los productores para echarla, logrando que desaparezca más o menos razonablemente en la mitad de la segunda temporada. No obstante, los productores tuvieron que explicarle a Peppard que para mantener el éxito de la serie no había que renegar de alguna presencia femenina, por lo que para evitar la preponderancia del olor a huevo llamaron a Marla Heasley para hacer el personaje de Tawnia Baker, otra periodista. Sin embargo, ya apenas ingresó al set de grabación, Peppard fue y le dijo algo tipo “Tengo que decirte esto: Los chicos y yo no te queremos acá. No es nada personal, pero ésta es una serie sólo de machos” (putooo!).

Traducir el apodo original de Faz fue un bardo en medio mundo. Acá la remaron simplificando Face (cara en inglés, aunque su apodo original, faceman, es algo así como “guapo”), pero en otros países corrió otra suerte: en España les pareció ridículo traducir el término al castellano, pero también les resultaba raro dejarlo en inglés, así que optaron por ponerle algo que suene parecido: Fénix (?). En Italia en tanto, optaron por ponerle algo totalmente diferente: sberla (cachetazo) (!?).

Un genial detalle de los productores fue incluir guiños a otras series de aquel momento. En el opening de la segunda temporada, en la secuencia donde presentan a Faz, se ve cómo ve pasar delante suyo a un robot metálico. Entonces Faz se queda con cara de “yo a este lo conozco de algún lado”. Nada más lejos, puesto que Dirk Benedict actuó en Battlestar Galactica, en donde ese tipo de robot (un Cylon) era su enemigo.

También hubo varios guiños a El Auto Fantástico. En uno de los episodios, Aníbal y Faz escapan de la policía a toda velocidad a bordo de un automóvil negro: un Pontiac Firebird, exactamente el mismo que en la mencionada serie es Kitt. Durante la persecución, Aníbal fiel a su estilo se la pasa bardeando al auto.

…LAZER 58

Entre las infinitas parodias que se realizaron de la serie, las más recordadas son la del capítulo “MR.T & mr.t” de Blanco y Negro donde Arnold se disfraza de Mr. T e incluso este aparece como estrella invitada, la de Benny Hill con su “B-Team” y la genial imitación de Mario Sapag en su programa “Las mil y una” con su festejada respuesta ante la pregunta sobre si hablaba español: “puquititu”.

Otro elemento inolvidable de este clásico de la pantalla chica fue la música de la intro que hasta llegó a ser utilizada para el anime Full Metal Panic!

Actualmente las cinco temporadas se están editando en DVD y hay un proyecto para una peli… Sí, otra serie obtiene su versión en pantalla gigante. Según el creador de la serie, está pautada para 2008, y si bien aún apenas hay conversaciones para ocupar los roles principales, se sabe que al menos Mr. T va a formar parte de esta producción no en su clásico papel sino con una participación especial.

“Demasiado rico para tomarlo despacio”