Masakazu Katsura
A matarse a pajas, amigos!!!
AUTORES
Reconocido a esta altura como el rey de las puñetas, Masakazu Katsura es sin duda alguna uno de los mejores dibujantes del medio, sobre todo en lo que a chicas respecta. Con su eterna pinta de pibe de barrio, más allá de sus cuarenta y cuatro pirulos, resulta un simpático espécimen del mundo de los comics.
Increíblemente gran parte de su carrera se dio de casualidad. El artista nacido el 10 de Diciembre de 1962 en la prefectura de Fukui, nunca tuvo como meta convertirse en mangaka, aunque siempre demostró aptitud para ello e inclusive ya dibujaba junto a ciertos amigos en grupos amateurs en la secundaria. Sin embargo, el destino y un equipo de audio se interpusieron en su camino ^-^. Es que todavía mucho amor al arte no tenía. En sus épocas de estudiante no admiraba particularmente a ningún autor y jamás pensó en pagar el alquiler con esta profesión. La cuestión es que Katsu quería comprarse un equipo musical, pero no llegaba ni buscando monedas debajo de los almohadones del sillón del living.
Entonces optó por participar en los Tezuka Awards, un concurso que se organiza todos los años, premiando a jóvenes promesas del rubro y que, justamente, otorgaba por esos años el preciado reproductor que Katsura quería. Intentó un par de años seguidos sin suerte, aunque logró subirse al podio en reiteradas ocasiones. Finalmente con “Tenkosei wa Hensosei” se ganó el gordo navideño; pero a esa altura del partido ya había conseguido algo aún mejor: cierta pasión por dibujar manga. Un tiempo después ya estaba publicando su primer trabajo profesional: Wingman, en la que se convertiría en su usual casa editora: Shueisha (Saint Seiya; Rurouni Kenshin) dentro de la Shonen Jump. Compilado en 13 tomos, fue un buen número para comenzar, e inclusive se alzaría con una serie de televisión. Excelente augurio para lo que vendría.
Luego sería el turno de un par de historias de pocos tomos sin mucha fama, pero sumamente importantes para el porvenir de su carrera. De ellas “Vander” y “Present From Lemon” son las más destacadas. Un hecho curioso, entre tantos de su vida, es que en el año 1986 estuvo internado un tiempo tras tener un accidente que le hizo perder la movilidad de su mano derecha. No sólo superó el escollo, sino que tomó ese tiempo para mejorar su estilo. Ya a punto caramelo, en 1989 se encontraba listo para sacar de la galera el mega hit “Video Girl Ai”, ganando el corazón de los lectores (ver sección aparte). En 1994 volvería con una historia más relacionada con sus inicios, además de dejar en claro la profunda amistad que lo une con Akira Toriyama. Homenajes a Dragon Ball por doquier se daban en DNA2. Con Shadow Lady creó un personaje femenino que rinde culto de alguna forma a Batman, su superhéroe preferido al cual hace constante referencia en toda su obra. Y el punto más alto de su carrera llegó de la mano de “I"s”, nueve años atrás, trascendiendo las fronteras japonesas e instalándose en casi todos los países comiqueros del mundo con un éxito rotundo, aún mayor que el de “Video Girl Ai”.
Pero Katsura es más que ventas y muchachas de cuerpos voluptuosos. Es un tipo muy particular con miles de tics que lo distinguen. Entre tantas cosas posee una gigantesca colección de zapatillas de primeras marcas provenientes de divergentes puntos del globo (solo le falta un par comprado en la feria de La Salada), lo cual se refleja dibujando hasta el más mínimo detalle en los cordones de los calzados de los personajes de sus mangas. Suele disfrazarse e ir de incógnito a varias convenciones de comics en países extranjeros y en el mismo Japón. Un año viajó a la tradicional San Diego Comic-Con y fue reconocido por un grupo de fans que, obviamente, le pidieron algún que otro dibujo. Como ya se comentó, es fana de Batman e inclusive tiene varios disfraces del caballero oscuro en su casa. Esperemos que solo haga cosplay de él y no le pinte por vestirse de Gatúbela. :P
Excentricidades al margen, en su haber posee una buena cantidad de artbooks que han ido saliendo con el correr de los años. Los más destacables se encuentran dentro de la colección 4C, que, integrada por tres libros de ilustraciones de tapa dura -editados en 1998-, recopilan en un tomo sus historias de amor, en otro las de superhéroes y el último corresponde a un especial de Shadow Lady, su creación más querida. Lo llamativo es que el nombre de 4C apunta a los cuatro colores utilizados en las imprentas, mientras que las tapas de la colección están realizadas con tintas metalizadas, denominadas en la industria gráfica como el “quinto color”. También desarrolló el diseño de personajes del video-game “Love and Destroy”, producido por Arc Entertainment, con escenas animadas de Tatsunoko Productions (Macross). De la misma labor se encargó en la miniserie de 6 OVAS llamada “Iria”, producida por Keita Amemiya, un anime basado en una saga de películas y mangas que originalmente llevaron el nombre de Zeiram y tuvieron un enorme éxito en Japón. Por último vale mencionar su participación en el artbook erótico “Bitch’s Life”, donde varios autores aportaron su cuota de pajeril encanto. I"s ha sido más que un manga de enredos amorosos en la secundaria. Su hito fue escapar a la nomenclatura tradicional del género. Las reglas básicas continúan presentes de una forma u otra: un amor entre compañeros de clase que va creciendo, quemando etapas; mientras que varios triángulos amorosos asoman, las situaciones dudosas están a la orden del día y los personajes secundarios también tienen sus vaivenes.
Pero el ingrediente secreto que permite esa vuelta de tuerca que vuelve inconfundible a cualquier obra del autor, es el lograr meter al lector en la cabeza de un pibe que cursa no sólo la secundaria, sino una de las etapas más complejas en la vida de una persona. Donde se conjugan tanto fantasías, como mañas, sueños, frustraciones y un sinfín de sentimientos que marcan a flor de piel y moldean la personalidad. Sin olvidar los inicios sexuales :P.
Así, Katsura en esta oportunidad se encarga de dibujar a Seto Ichitaka, un pibe tan bueno como pajero que está profundamente enamorado de Iori Yoshizuki, una compañera de curso que tiene loco a todo el colegio. Claro, la minita está más buena que el pan con manteca y encima está empezando su carrera como modelo. El morbo de cualquier hombre en su sano juicio ^-^. El tema es que ella parece que ni lo registra, pero, por esas cosas del azar, terminan trabajando juntos para un proyecto escolar (¡Sí! ¡Esto es una luz de esperanza para vos que invitás a estudiar a tus amigas de la facu sólo con el fin de levantártelas!! :P) lo cual le da a Ichitaka más tiempo para pasar junto a Iori e intentar conquistarla muy a pesar de su personalidad ultra-tímida.
Ese es el puntapié inicial para que suceda de todo. Cada paso que se acerca a Iori trae consigo un quilombo que termina alejándolo más. Pese a todas las chicas que se meten en el medio y la manera en que Iori encara su carrera dejándola casi sin libertad, terminan juntos con el paso del tiempo. Pero la situación es diferente y, como en Video Girl Ai, se ve que los personajes, ya egresados de la secundaria, han madurado y buscan acomodar sus vidas. La serie tiene puestas en escena muy bizarras con situaciones tiradas de los pelos y planos ajustados que sirven tanto para entretener, como para crear un clima distendido que ayuda a transitar la vida de los protagonistas de manera amena hasta encontrar la resolución final.
I"s veía la luz por primera vez casi diez años atrás, en 1997, cuando comenzaba a publicarse en las páginas de la revista Shonen Jump (Dragon Ball, One Piece) de la editorial Shueisha. Tuvieron que pasar solamente un par de entregas para que pasara a ser la tapa del semanario, en más de una ocasión. Inspira a cualquier principiante en este arte hojear el primer tomo y después uno de los últimos, para poder apreciar la incesante evolución en las viñetas. El grado de perfección en los escenarios de los tomos finales no deja de asombrar, aunque para lograr eso (por una cuestión de tiempos, obviamente) Katsura afana a lo lindo con un par de escenas medias ladri esbozadas por sus colaboradores; algún que otro flashback y primeros planos a dos páginas que dilatan; pero a la vez enaltecen los cuadros sumamente detallistas, que asoman como fotos si se los ve de pasada.
La vidriera de Shueisha permitió que varias editoriales extranjeras posaran sus ojos en I"s. Luego, la versatilidad de su contenido dio categoría suficiente para volverse un éxito rotundo en cuanto país se publicó, recorriendo casi todo el globo.
Lo que muchos se preguntaban era por qué hasta entonces, con tanto porvenir, I"s no contaba con una versión anime. Seguramente el fantasma de los constantes fracasos animados de su creador rondaba en la cabeza de varios creativos y productores nipones. Lamentablemente, por más que su llegada a las pantallas se dilató, al hacerlo otra vez quedó un muy mal sabor de boca. El primer mamarracho, o miniserie de OVAS en su defecto, lleva el título de “From I"s” y cuenta con dos episodios que no hacen más que dejar una gran incógnita: ¿En qué estaba pensando Katsura cuando dejó que le boludearan así su producto más conocido? Ya desde el vamos la historia arranca empezada, ya se conocen todos y son una bandita onda verano del ‘98 (Koshinae sería Nahuel Mutti). Todo se va al joraca con una Iori de pelo gris. Por suerte no era una tira de Adrián Suar sino aprovechaba para meter un chivo del Grecian 2000. El culpable del ilícito fue Studio Pierrot (Fushigi Yuugi; Yu Yu Hakusho), con la dirección de Yousei Morino y el diseño de personajes de Rin Shin (Ikkitousen, La Blue Girl). Su estreno se produjo para Diciembre de 2002, mientras que la segunda entrega fue a parar para Marzo del año siguiente.
JUMP COMICS LAZER…
El manga I"s
Iori en bolas by Katsura
FROM I"S
- “¡Epa! ¡Se te achicó el pirulín!”
- “¿Conocés a Van Gogh?”
- “¡Vamos que me vengooooo!!!”
- “¡¿Qué te aguantaste, tres meses?!”
- “Mirame cuando te hablo… Casualmente, Iori estaba filmando para una película en ese mismo lugar. No obstante, no todo sale como estaba planeado, ya que en realidad Ichitaka se olvidó de la promesa y fue a declarársele a Iori y Yosuke iba acompañado de unos amigos pajeros que en definitiva sólo querían violarse a Iori. Yosuke se caga a piñas con ellos, y sus amigos ahora buscan desquitarse con Itsuki.
Y en lo que ella pide ayuda, Ichitaka estaba de paseo en bote con Iori, a quien, para salvar a Itsuki, dejó varada en una isla, que encima se empieza a inundar por la lluvia. Puro drama.
Bochada a Diciembre, tuvo recuperatorio en Noviembre del año pasado cuando se lanzaba al mercado una nueva tanda de OVAS. En este caso seis entregas bajo el título de “I"s Pure” que salvaron la pobre imagen dejada por su predecesora. Con una adaptación más fiel, tampoco alcanzó para tirar manteca al techo. Lo peculiar es que gran parte del staff que participó en la otra serie se encargó de realizar ésta.
Eso sí, esta vez le tiraron algo de Fancyfull en el pelo a Iori, dándole su color natural. Las mejoras fueron consecuencia de que Katsura supervisó el proyecto junto a la gente de Shueisha. Igualmente queda demostrado que el mundo está regido en una sola dirección para él: puede hacer un garabato con el dedo gordo del pie izquierdo y convertirlo en éxito pero aún creando el próximo Evangelion para televisión, le va a ir pésimo :P
Y, para cerrar, como dijo un gran filósofo contemporáneo: cierren esta nota y vayan a hacer algo productivo (Nahhh! Mejor sigan leyendo ^-^).
LAZER
I"s Pure “Te zarpaste con los corazones…” “La del pedo fuí yo..shhhh…” “Te cagaste de vuelta? Hacete ver…” “Hoy soñé que era un carefree…”
Zetman
Y sí. En algún momento tenía que pasar. Katsura se iba a cansar de autocensurarse y daría rienda suelta a toda esa paja contenida. De hecho ya tenía varios pornocos encima con obras previas en las que se juguetea muchísimo pero al final no pasa naranja. Zetman es una mezcla ideal entre los géneros que lo definen. Por un lado el de los superhéroes y por otro el del cachondeo. Pero decir Zetman equivale a hacer una aclaración fundamental: Hay dos series basadas en el mismo personaje.
Y ocurre que el primer Zetman nace en el año 1994 como un relato corto que luego sería recopilado dentro de un tomo bajo el mismo nombre y junto con otras historias cortas, un año después. En el original, todo giraba en torno a Jin Kurono, un pibe que la tiene difícil de pendejo. El papi espicha cuando es un purrete y la madre, que trata de educarlo para que se comprometa con la sociedad y sea un hombre de bien, irónicamente muere en manos de un conductor que escapa al atropellarla. Esto último le crea, además de una cuenta de psicólogo inmensa, un trauma que va a condicionar su vida adulta. Así se convierte en un programador que experimenta arranques muy violentos. En uno de ellos, al ser atacado por unos chorros, decide convertirse en Zetman, justamente el protagonista del videojuego que creó. La onda de todo tiene un aire muy similar a la oscuridad que ronda en Batman Year One. Para variar, la publicación fue llevada a cabo por Shueisha dentro de la Shonen Jump.
Parecía que todo terminaba ahí, pero casi diez años después reaparecería con mayor fuerza aún. Es que Katsura se encontraba planificando su nuevo trabajo tras la exitosa conclusión de I"s y es bastante cómico el hecho de cómo retomó este viejo manga. Resulta que un día iba en su auto manejando cuando casi tiene un accidente; y no se fue a las manos con el otro conductor de milagro. Entonces recordó la película “Un día de furia” con Michael Douglas y terminó proyectando esa furia contenida en una actualización de aquel siniestro superhéroe que alguna vez dibujó. Manos a la obra.
Pura y exclusivamente el nuevo Zetman se basa en su sed de venganza adquirida gracias al asesinato de su abuelo y único ser querido. Además el nuevo Jin tiene una extraña marca circular en su mano que lo convierte en Zet, un ente que busca desesperadamente la misteriosa Amagi Corporation y que nace de su bronca extrema (Hulk no existís!!). Las viñetas no escatiman en sexo, violencia ni nada, sin quedarse en eso tampoco, ya que la trama de fondo se vuelve cada vez más compleja. La serialización, que arrancó en 2003, continúa serializándose en la Young Jump y a la fecha cuenta con siete tomos recopilatorios.
Arriba: Zetman del ‘94. Abajo: del 2003 loriiiiiiiiii…Se te ve la tangaaaa… La industria del cómic japonés deja eso para el shojo, acostumbrándonos a jovencitas lloronas que se lamentan porque el número uno de su clase, un facherito habilidoso para todo (léase cocinar, ser deportista, pasear el perro y hacer parapente), no le da ni cinco de bola. Una precursora en este sentido fue Video Girl Ai, manga que reúne todas esas cualidades y otras aún mejores.
Arranquemos por sus inicios: en 1989, Katsura ya tenía un par de años en escena con algunos títulos conocidos, pero sin llegar a romperla. Algo le faltaba, se notaba. Era carente de esa vuelta de tuerca que convierte a una serie decente en una genialidad. Kazuhiko Torishima, su editor en Shueisha, ya había aconsejado en severas ocasiones al muchacho, siendo de gran ayuda en su carrera, pero este seguía reacio a crear un manga cuya trama central se basara en el amor. Torishima quien, haciendo un breve paréntesis, también fue editor de Akira Toriyama (el cual incluso lo enarboló con un personaje creado a su imagen en Dr. Slump); revisó un poco el archivo y se encontró con Haruna, la primera Video Girl (Video Girl Complete Story). Una historia corta que sería el puntapié inicial para una saga que dio sus frutos. Logró convencer a Katsura de una buena vez por todas. Luego de ultimar detalles, no se mostró tan disconforme y se lanzó a ilustrar Video Girl Ai serializándola en las páginas de la Shonen Jump.
Yota Moteuchi es otro fracasado en el ámbito femenino. Su padre hace negocios en el extranjero, su madre falleció cuando era pequeño y la chica que le gusta, Moemi Hayakawa, está enamorada de su mejor amigo Takeshi, justamente quien le da ánimos para que se le declare. Sabiendo esto, Yota se bajonea mal (peor que viendo Chatrán, Faivel y Bambi, un domingo de lluvia a la tarde). Volviendo a su casa, pasa frente al Gokuraku (Paraíso), un extraño videoclub atendido por un viejito. Yota enfila para la sección porno para llevarse una de Sukulito Sakayama cuando se encuentra con una peli llamada “Te Consolaré”, protagonizada por Ai Amano, una sensual y delicada chica que le puede levantar tanto el ánimo como “el amigo” a cualquiera. Se la lleva bajo la advertencia de que es solo para los puros de corazón. Yota mete el VHS en su videocasetera para que, inmediatamente de la pantalla, salga Ai y le explique que es una video girl y en su tiempo de reproducción se va a quedar consolándolo (ahí tira la muñeca inflable por la ventana). El tema es que la cinta estaba hecha mierda, y eso provoca ciertos cambios en Ai: se le achican las tetas mal, tiene pésimo carácter y encima no sabe cocinar, pero lo que es -para ella- peor: gana sentimientos. De acá en más se ve cómo intenta ayudar a Yota con Moemi, tratando de ignorar eso. Con el correr de los tomos, la trama se vuelve más intensa. Para el final se puede ver una increíble evolución en la vida de los personajes. Les han pasado las mil y una. Se enamoran, se separan, tienen sus acercamientos al sexo, egresan de la secundaria y maduran. Los diferentes amores y parejas que se forman no dejan de crear un nexo fundamental con el lector que, seguramente, para cuando acabe de leer Video Girl Ai, se le va a piantar un lagrimón.
Pero la cosa no termina acá. Al concluir en su tomo #13, era el manga más exitoso de la época. Era obvio que no tardaría en realizarse una adaptación animada. No obstante, alguien tuvo una idea genial: “¡¡Hagamos una película Live-Action!!” Protagonizada por actores más duros que la mierda, vio la luz en el año 1991 cuando todavía no había terminado el cómic. Lo peor de todo es que la dirigió Ryu Kaneda, un prestigioso director que había sido galardonado en Roma como el mejor director de cine fantástico. Y peor aún, Katsura actuó en ella. Después de vender gato por liebre, llegó la tan esperada miniserie de seis OVAs en 1992 que adaptaba los primeros tomos del manga. Hasta la fecha ha sido el anime más exitoso de Katsura y no es para menos, ya que tiene una calidad genial y una banda sonora de puta madre cantada por Noriko Sakai, su vieja amiga. La adaptación es sumamente fiel gracias a la supervisión de Shueisha. Lo único criticable es que hicieran a Ai con el pelo gris (¡qué hijos de puta, ese fetiche con el pelo gris, debe ser del mismo guacho que más adelante le pintaría el pelo gris a Iori! ^-^). El estudio animador fue Production I.G con dirección de Hiroshi Watanabe (Guyver, Detective Loki) y diseño de personajes del mítico Takayuki Goto (Hunter X Hunter, Blue Seed).
Para concluir la saga, se publicó al año siguiente el manga Video Girl Len, en donde se hace un cameo de Yota como personaje secundario. Ya dibujante profesional, entre sus alumnos se encuentra el eje de esta historia: Hiromu, un pibe enamorado de la chica fácil del colegio. Bajoneado (¿déjà vu?), pasa por el Gokuraku y se lleva una peli de la que saldrá Len, la video girl de turno. La colección tuvo dos tomos.
También existe una novela titulada Video Girl Novel escrita por Sukehiro Tomita. La misma contiene tres relatos independientes con ilustraciones de Katsura y un minimanga de pocas páginas en el que todas las video girls se dan un baño en aguas termales… ¡¡La clásica sopa de almejas!!
Capturas y Comentarios del Manga Original
“¡Ahhhhhhhhhhhhh!!! Se me trabó el dedo adentro!!!”
“¡¡Están a punto de explotar!!!!”
“¿Hola, doctor? Se me metió para adentro…”
電影少女 (Video Girl Ai) COMICS 桂正和 (Masakazu Katsura)
El live-action de Video Girl Ai
“¿Y si a vos también se te traba?” -“Fue lo que dijo el doctor…
SUS OTRAS OBRAS
WINGMAN
La primera obra de Katsura como profesional tiene 13 tomos y está empapada de una onda ochentosa llena de peinados batidos y un estilo gráfico muy propio de la época.
Kenta Hirono hace cosplay de un personaje salido de su propia imaginación. Wingman, en cuestión, se volverá real gracias a su encuentro con Aoi, una chica de otra dimensión que le hace entrega del Dream Notebook, un cuaderno en el que todo lo que se dibuje se hace material. Así hacen aparición Kitakura Rimel, villano de turno que quiere adueñarse del cuaderno para conquistar la dimensión de Aoi; y Muki Ogawa, la doncella en constante peligro, amor del protagonista. Es muy gracioso el hecho de que Katsura confesó que la serie se convirtió en un “dolor de huevos”. Al no tener ayudantes, estaba “podrido” de dibujarla por lo que esperaba ansiosamente que se la cancelaran. Además, existe un personaje llamado Mayorita (Toriyama silabeado al revés) en honor a su mejor amigo en la industria.
Wingman fue adaptado a un anime de 47 episodios creados por Toei Animation y emitidos entre los años ‘84 y ‘85.
CHOIKIDOUIN VANDER
Con Vander demuestra que a pesar de estar “podrido” de dibujar su obra anterior, no podía escapar al género Super Sentai por ese entonces. Hiroshi Fujieda y Minaho Morimura son un chico y una chica que se fusionan para dar vida a Vander, un androide creado por un grupo científico para evitar la invasión por parte de una raza extraterrestre que toma forma de exuberantes señoritas. Con razón se comentaba por ahí que Luciana Salazar, Ximena Capristo y Silvina Luna son de otro planeta. El autor se repite a sí mismo, aunque en esta miniserie se logra ver una importante evolución en su dibujo, teniendo inclusive escenas más subidas de tono. Vander tiene dos tomos.
PRESENT FROM LEMON
Por la época en que se publicó Present From Lemon, había un suceso post-Macross que catapultó la figura de las Idol Singers, creando una rama dedicada a los mangas de cantantes. Esto y el cariño que tiene por este arte, llevaron a Katsura a realizar esta obra (recordemos que ha cantado un par de temas para sus animes y en la vida real es amigo íntimo de Noriko Sakai y Marina Watanabe). Lemon Sawaguchi quiere convertirse en cantante de Enka, un estilo de música tradicional japonesa, al igual que su padre, quien murió arriba de un escenario. Cuando sale a las tablas, la rompe terminando el concierto con ovación incluida. Años más tarde hará lo imposible para volverse un profesional contra viento y marea, el antiguo mánager de su padre y otros tantos personajes que intentarán evitarlo y, si pueden, “cagarlo a trompadas” (de hecho, varios lo logran).
Detalle curioso: el protagonista tiene por tic levantarle la pollera a las chicas con las que se encuentra. Present from Lemon consta de dos tomos.
DNA²
Su siguiente obra larga tras el suceso de Video Girl Ai fue un híbrido medio extraño que dio nacimiento a una serie que goza de su buena fama. No quita que sus inmensas carencias fueran señaladas por la crítica y los fans, haciéndose eco en un rating bajísimo. Publicada en la Shonen Jump y recopilada en tan sólo cinco volúmenes, DNA² narra las desventuras de Junta Momonari, un “pibe” desastrosamente patético en el ámbito femenino. En el futuro se convertirá en el Megaplayboy, haciéndole el “bombo” a cuanta mujer se le cruce por delante (trabucos y ancianitas inclusive). A la vez, sus hijos harán lo mismo superpoblando el mundo (fundiendo a los fabricantes de forros ^-^). Karin Aoi, una despistada “mina” del futuro, es enviada al pasado para modificar el ADN de Junta, pero al equivocar la bala lo convierte en Megaplayboy (creando una paradoja temporal y un gran “quilombo espermático”). A la mitad, todo se va literalmente “al carajo” cuando Karin tira un segundo dardo dándole poderes especiales a un rival del protagonista. Ambos se terminan “cagando a bofes” en una especie de estado Super Saiya. Increíblemente, fue adaptada a una versión animada que se prolongó por 12 capítulos. La cancelaron y salió el final (tres capítulos) por video. Todo esto está siendo emitido por Animax en Argentina. DNA² dejó un “temazo” interpretado por L’ArcenCiel, “Blurry Eyes”, opening de la serie y estandarte del mundo “animero”.
SHADOW LADY
Su trabajo más querido de todos. Una ladrona de guante blanco que se dedica a “chorear” para llamar la atención, dejando en ridículo a sus perseguidores. Su génesis es producto de una metamorfosis sufrida por chicas que en su vida cotidiana son tímidas y retraídas. Shadow Lady hasta la fecha tiene varias encarnaciones, cuatro en total, que han sido desarrolladas a lo largo de los años entre títulos más extensos. Todas publicadas por Shueisha, en la Virtual Jump y la Shonen Jump, siendo incluida una versión a color en uno de los libros que componen la colección 4C. Para crear los escenarios, Katsura se subió al avión y plantó bandera en “yankee-landia”, donde copió buena parte de la arquitectura de sus ciudades.
M
M es un proyecto con un aire extrañamente similar a I’’s. Los diseños son un esbozo de Iori y compañía, pero la trama, muy cortita debido a sus 50 páginas, es mucho más hot. “Un one-shot que no le dejará indiferente; por lo menos en la zona de su entrepierna ^-^”. Una obra maestra del “histeriqueo” en la que Eiji Matsuda se quiere “voltear” a su compañera de “laburo” Emi Mutsuki. La trabaja de a poco hasta que le acepta unos vinos, pero con la condición de que no pueden tener sexo. Pasa el tiempo y Eiji va necesitando morfina para calmar el “dolor de huevos”. Se va de “mambo” e intenta violarla, arrepintiéndose al toque. De ahí en más, la “minita” lo “franelea” a lo loco en todas las viñetas, pero no se entrega, creando una relación casi enfermiza. Si se presta atención, M tiene a dos protagonistas con las mismas iniciales, lo mismo que iba a ocurrir con I’’s unos meses después… ¿Coincidencia?
DR. CHAMBARI
Una de vampiros. G-Rei Chambari es un joven vampiro quien fue transformado en una criatura de la noche por el mismo hombre que mató a su parentela. Luchando contra su nueva condición, se vuelve un vagabundo que sólo le chupa la sangre a gente corrupta de vez en cuando. Pero pronto se da cuenta de que posee poderes curativos casi tan “copados” como el manto de la descarga que ofrecen en la iglesia universal, y opta por usarlos con los humanos que tanto lo desprecian. Llega a un poblado llamado Megumi en el que aceptan su condición y le piden que salve la vida de una chica llamada Sanae, la que por algún extraño motivo es inerte a sus poderes (¡que pruebe con el manto!). La historia tiene unas 41 páginas que se imprimieron dentro de la Shonen Jump tras el final de I’’s.