Entrevista a Masakazu Katsura

Por Ricardo Pérez 10 min de lectura

Masakazu Katsura se sienta, prende un pucho y pide una Coca-Cola. Se lo nota cansado, pero de buen humor. “Gracias por su tiempo, Katsura sensei”, le digo en inglés. El tipo me sonríe y responde “it’s OK”, mientras se acomoda su gorrita. Minutos antes estuvo a punto de huir de la convención, y así lo hubiera hecho si no fuera porque su cuñado lo detuvo justo cruzando la puerta de salida, recordándole que había prometido una entrevista al “crazy argentinean”; ése que había estado tratando de ganarse su aprecio charlando con sus familiares, mientras él firmaba una centena de autógrafos.

A estas alturas, Katsura viene de pasar tres días de apretadísima agenda en el Salón del Manga de Barcelona. Tres días entre griteríos, colas de fans que esperan horas para conseguir una firmita, lluvias de flashes fotográficos insoportables, compromisos comerciales, presentaciones y charlas abiertas con sus lectores. Consecuencia del estrés, había cancelado ya dos entrevistas para otros medios españoles. Este pequeño rato junto a él resultaba, por lo tanto, un hecho del todo inusual y afortunado.

Katsura juega con su hijo de cuatro años mientras le explico que la siguiente entrevista es para la revista Lazer de Argentina. “Oooh, Argentina!”, repite su esposa, con el asombro de los que nos ven como un país muy distante y misterioso. Masakazu le responde en japonés a su mujer mientras le pasa un ejemplar de I’’s “Made in Ivrea”, como para que se avive. Ella, orgullosa, llama a su hijo para mostrarle el trabajo de papá editado en tan remoto lugar. La situación, del todo familiar, es mucho más amena y sincera de lo que yo esperaba.

“En Argentina, Katsura es el artista de manga más popular”, le comento a ambos, recordando las cifras de venta de I’’s. “¿Más que Toriyama?”, me pregunta entusiasmado Katsura, abriendo sus ojos. Le respondo que probablemente sí. Katsu levanta su puño, mira al cielo y grita en joda “ÉEESA, ¡¡AL FIN LE GANÉ!!”. Vale aclarar que Katsura y el autor de Dragon Ball son grandes amigos, incluso se han burlado el uno del otro en sus mangas, con señas de sana competencia.

“Bueno, pero es que todavía no se editaron mangas de Toriyama en Argentina”, me apuro en aclararle. “Ah, con razón”, dice ahora medio desilusionado, pero bromeando.


► KATSURA FOR EXPORT Todavía te sorprende cuando descubrís que tus trabajos se publican en países tan lejanos como el nuestro, o a esta altura ya te lo tomás con normalidad?

Y, Argentina está muy lejos… (sonríe). Naturalmente, ver publicadas mis obras fuera de Japón es un gusto inmenso. Para serte sincero, con las ediciones extranjeras no gano mucha guita, no hago ninguna diferencia económica (Nota de Redacción: Katsura es millonario, y los royalties que recibe por publicar sus mangas en el exterior son ínfimos comparados con las altas cifras de sus contratos en Japón). Pero me entusiasma que gente de todo el mundo pueda conocer “mi” mundo, que son mis mangas. Saber que con mi trabajo alegro a lectores de tantos países diferentes es un orgullo, y obviamente quiero llegar a la mayor cantidad de público posible. Cada edición extranjera la recibo con mucha alegría.

*Masakazu Katsura y


► LUCHA ARGENTINA ¿Sabés algo de Argentina? ¿Oíste hablar alguna vez de nuestro país?

Jajaja!! Me acuerdo de un personaje de un programa de lucha libre japonesa, que era mexicano o algo así. Y este tipo tenía una técnica especial llamada “Argentine Kuriga”. Jaja, ¡era muy graciosa! Pero no, fuera de eso nada… (piensa). El nombre, claro, lo conozco, pero nada más.


► YO QUERÍA HACER CIENCIA FICCIÓN Ahora sí, hablemos de tus mangas. Tu primera obra larga fue Wingman, publicada entre 1983 y 1985 totalizando 13 tomos recopilatorios. ¡Todo un récord! ¿Cuáles fueron las principales dificultades que tuviste durante esta primera experiencia en una serie regular?

Terrible (se ríe). Como era la primera, todo me resultaba recontra jodido. Me dejaba el lomo en eso, y el hecho de que fuera semanal era lo más pesado. El ritmo de publicación que requería el semanario Shonen Jump me resultaba casi insoportable. Luego te acostumbrás.

Para colmo, vos anteriormente nunca habías trabajado como asistente de otro autor. La tuya fue una experiencia totalmente autodidacta. ¿Creés que esto te ayudó a lograr un estilo de dibujo más personal?

Sí, puede ser. En Japón es poco usual largarte a publicar mangas sin haber trabajado antes como asistente. Posiblemente mi estilo sea mucho más personal al no haber pasado por esa experiencia. ¿Esto lo hacías pensando en captar público o por simple gusto personal?**

Mmmh, es difícil de contestar. En esa época publicaba historias de ciencia ficción porque era lo que más se veía y a mí me gusta bastante este género. Pensaba que desarrollando historias en esta onda podía llamar la atención de los lectores, pero eso no resultó tan fácil como yo creía…

¿Por qué? ¿Te rechazaban muchos laburos desde la editorial? ¿Te obligaban a crear series que a vos no te interesaban tanto?

Cuando era joven, series como Ultraman o Kamen Rider, con personajes que tenían la capacidad de transformarse, eran muy populares. Yo quería hacer más series en esta onda, relacionadas con la ciencia ficción, pero como era principiante, en la editorial me sugirieron realizar comedias románticas. Así que, en ese aspecto, al principio me sentí bastante frustrado. Pero tengo que reconocer que las sugerencias fueron acertadas, ya que fue gracias a series románticas que pude triunfar en el medio.

En Argentina, en estos momentos, estamos publicando Video Girl Ai. Dieciséis años después de que vos comenzaras con esta historia.

Uhhhh… Sí, cierto…

¿Qué le dirías a un lector argentino que hoy, por primera vez, está leyendo una obra que publicaste hace ya tanto tiempo?

Ufff… no sé (se queda pensando). La verdad, me da un poco de vergüenza.

¡Jajaja! ¿Vergüenza? ¿Por?

¡Y sííí… qué sé yo! Hace veinte años que hice eso. Es medio antigua ya, y tiene muchos detalles… perdón a todos por mi inexperiencia (se ríe).

Me Estoy Poniendo Viejo

Actualmente, ¿seguís laburando con el nuevo manga de Zetman, o ya estás por arrancar con algo nuevo?

No, a full con Zetman. De momento, nada nuevo.

¿Pensás en volver a hacer comedia romántica en algún momento, o creés que esa es una etapa terminada en tu carrera?

¡Mmmhh…! (responde bromeando, exagerando la voz y frunciendo los labios).

¡Jajaja! ¿Eso quiere decir que no?

No sé. Tengo intenciones de volver a hacer algo así, pero… bueno, reconozcámoslo: yo ya me estoy poniendo viejo (se ríe). A mi edad, ya no es tan sencillo ponerme a la altura de chicos de secundaria (N. de R.: Katsura tiene 44 pirulos, por cierto, recién cumplidos). Pero sí, me gustaría volver a trabajar en esa temática, y seguramente haga algo tarde o temprano.

Aim Batman

Ryoichi Ikegami hizo una versión de Spiderman. Kia Asamiya se animó con versiones manga de Batman y X-Men. Sabemos que sos un gran fan de Batman. ¿Te gustaría publicar una versión propia del personaje?

Bueno, para serte sincero, lo que en realidad me gusta es el Batman de las películas, y no tanto el del cómic. Si tuviera que hacer una versión personal de Batman, me inclinaría por hacer ilustraciones, pero no una serie.

Mitad y Mitad

Dentro de la edición argentina de I"s, publicamos un correo de lectores donde chicos y chicas escribían para compartir sus historias de amor, inspirados por el manga. Este correo se hizo tan popular que incluso llegó a tener ocho páginas de manera regular.

Vaya, vaya… (mientras, hojea un correo de I"s).

Incluso se han llegado a formar parejas entre lectores del correo.

¡Wow! ¡Qué bien…! Muy original, sí, sí…

Hablando del correo, en I"s y Video Girl Ai encontramos muchas escenas llenas de emoción. Algunos capítulos son muy conmovedores, y las experiencias de los personajes resultan muy creíbles. Sin dudas, es debido a ello que los lectores se identifican tanto con tu obra. Y yo me pregunto: ¿Katsura también nos estará contando “su” historia? ¿Alguna de estas cosas que leemos en el manga, estarán basadas en las experiencias del Katsura adolescente?

Mitad sí, y mitad no.

¿Alguna en particular?

No, pero te puedo decir que muchas de las cosas que le suceden a Ichitaka están basadas en experiencias personales mías. Cuando era pibe pasé por muchas de esas situaciones en mi relación con las minas. Pero claro, si en un manga romántico el protagonista se relaciona bien con las minas… chau, se acabó la historia. Por eso opto por dotar a mis personajes principales de ciertas características que hagan difícil la relación, a fin de mantener el interés.

Aguante Teratani

Hablando del tema, en nuestro último tomo de I"s publicamos un ranking de personajes en base al voto de los lectores. El ganador fue Ichitaka, segunda llegó Itsuki y tercero quedó Teratani…

¡¿TERATANI?! (me interrumpe sorprendido).

Sí.

Teratani ¡¡GOOD!! (dice contento, mientras me hace el gesto de OK con la mano) Teratani es mi personaje favorito. Lo que no entiendo es por qué no ganó ninguna de las chicas (se queda pensando). ¿Qué pasó con Iori?

Salió cuarta.

¿Y Aiko?

Sexta.

¿Izumi?

Séptima.

¡Wow…! (con cara de sorpresa). Bueno, no importa: ¡aguante Teratani!

¡Jajaja! Por cierto: ¿hay alguna razón por la que tenga la nariz así de grande?

Quería darle un aspecto divertido, que vaya bien con el carácter jovial del personaje. De momento no están a la venta los derechos internacionales de esta obra. ¿Algún día será posible?**

R: Sí. Desconozco el tema de derechos, pero antes de viajar a Barcelona me informaron que una editorial francesa publicará “M” próximamente. Así que espero que también puedan disfrutarla en Argentina muy pronto.

▸ El Destape de Zetman

P: Hemos visto que el nuevo Zetman es mucho más maduro, comparado con tus trabajos anteriores. Hay escenas de violencia y bastante sexo. ¿Esto se debe a que Katsura también se volvió “maduro” y ahora se anima con temas más fuertes y adultos, o es simple aburrimiento tras años de comedia estudiantil?

R: Quería dibujar otro mundo, diferente al de los romances de secundario. Pero sin dudas, esto se debe a que yo también he madurado, como artista y como persona.

P: La ambientación de Zetman también es muy llamativa. ¿En qué te basaste para crearla?

R: Fue un trabajo bastante complejo. Utilicé libros de ilustraciones de máquinas antiguas y material gráfico del período Showa, es decir, de hace aproximadamente 50 años (N. De R.: el período Showa se extiende entre 1926 y 1989, durante el gobierno del emperador Hirohito). A partir de ahí fue pensar y desarrollar la historia.

P: Entre los mangas que actualmente se publican en Japón, ¿hay alguno que por su ambientación te haya llamado la atención?

R: Lo que más me ha impactado últimamente es Death Note, de Tsugumi Ooba y Takeshi Obata.

▸ Palabras Finales

P: Por último, ¿tenés algún mensaje para tus fans en Argentina?

R: Ehhhh… (se queda pensando largos y silenciosos segundos).

Entrevistador: Si no tenés nada que decir, no hay drama (¡cuac!).

R: Jeje… no, está bien. Quiero agradecerles por darle una oportunidad a mis mangas, y me gustaría que sigan apoyando mis obras en el futuro. Gracias a todos.


Mientras nos sacamos la foto que ilustra estas páginas, una mina de organización lo viene a buscar para llevarlo al auditorio, donde lo esperan en cinco para realizar una mesa redonda. Katsura cambia la cara relajada que tuvo durante toda la entrevista y vuelve la del tipo cansado de satisfacer a sus fans. Resulta entendible. Un flaco de la organización lo encara y le pide que le firme unos libros de ilustraciones. Hace una hora firmó cien libros iguales, pero bueno, nobleza obliga. Antes de irme, me acerco y le doy la mano. “Domo arigato, Katsura sensei”, le digo en mi pseudo japonés. Él deja de firmar, se para y me dice “¡Picture, picture!”. Sonrío como nene con pelota nueva mientras Doña Katsura nos toma una foto con su cámara. Luego, el Katsu me despidió, se sentó y siguió con sus firmas, sin renegar de las exigencias de haberse convertido en un exitosísimo mangaka de nivel mundial.