Abrí el pico
Los escalofriantes reportajes de Pepe Artigas
Sábado a la tardecita, en medio del caos de Megacomics 2006, sentado en el mostrador de Lazertopia, veo a un pibe disfrazado de Ryoga y por dentro pienso: “qué parecido tan notable, le quedó igual el cosplay” hasta que noto esa inconfundible expresión de pelotudo que no sabe dónde carajo está parado… ¡Es el verdadero! Esto me viene al re chupete, porque tenía que hacer otra entrevista para Lazer y no sabía a quién carajo agarrar.
- ¡Ryoga Hibiki! ¿Qué hacés por acá?
- ¡Pepe! Cómo estás, che. Estoy hace como seis años buscando Fantabaires, ¿tenés idea de dónde es?
- Eh… Es acá, es acá, quedate acá conmigo que hablamos un rato…
- ¡Buenísimo! A ver si me gano unos mangas de Ivrea para vender en el Parque Rivadavia.
- ¿Necesitás plata? ¿Por 30 pesos no dejás que te haga una entrevista?
- ¡Eh, vos me querés cagar, a Krillin le diste 50!
- Bueno, te doy 50 y después de la entrevista me limpiás el stand y me saco unas fotos con la chinita. ¿Te parece?
- ¡Seh, seh! Bueno, contame, ¿cómo llegaste o conociste nuestro país?
- Es una larga historia… Conocí Argentina cuando con mi división vinimos de viaje de egresados al Fuerte Apache.
LAZER 60
Ryoga perdido en el Jardín Japonés
- ¡¿…?!
El día que nos comimos a P-chan
- Jajaja, nos cagaron un poco. Es que tuvimos un coordinador re tránsfuga que cuando nos vendió el viaje nos dijo que era una especie de DisneyWorld pero argentino. Y nosotros como unos boludos caímos. Era la juventud, estábamos con las hormonas al re palo y no nos dábamos cuenta de nada, solo queríamos sexo y chamamé.
Qué hermosos momentos. Qué hermosas excursiones, levantarse a las 11 de la mañana y tirarle tiros al zepelín de La Serenísima. Yo le acerté siete corchazos y me gané el respeto y la adulación de mis compañeros de curso. Luego para festejar nos fuimos a tirarle piedras a los semáforos de Beiró y Gral. Paz. Nos hicimos un mezcladito con alcohol etílico y jugo de naranja. El más desafortunado de nuestros compañeros terminó con un coma farmacológico, pero para la noche ya estaba pila de vuelta para ir a bailar al cantobar de Johnny Allon. ¡Ay, aquellos años felices…! Después volví para ir a las aguas termales de Ciudad Oculta, pero esa es otra historia.
- ¿Y cuándo fue que volviste para quedarte?
- Fue medio de casualidad, porque un día salí de casa para comprar puchos, y nada… Empecé a patear y a dar vueltas y cuando me quise dar cuenta estaba en México, me acuerdo que ahí fue donde conocí a La Volpe. No sé cómo carajo llegué. Me parece que eso que dicen que soy un poco desorientado es verdad.
- (Miro con temor) Eh… ¡Che, y qué loco, conocés a La Volpe, el actual DT de Boca!
- Nos escabiamos todo con LaVo, no parábamos de tomar tequila. Yo me bajaba los lompas en medio de la calle y cantaba “mi vieja mula ya no es lo que era” y la gente me tiraba monedas que usábamos para comprar tacos picantes para el bajón. Jajajaja, qué pedo que nos agarrábamos. Me acuerdo que el chabón me re quería, porque viste que él es fanático del anime.
“Bueno, por ahí nadie se da cuenta…”
- ¿Posta?
- No, mentira, lo único que mira ese hijo de puta son películas porno. Y bueno, fue cuando estaba en México que decidí que podía irme para Argentina, así que después de siete meses dando vuelta llegué a Buenos Aires. Como con los pibes del Fuerte Apache quedó todo bien, ahora laburo con ellos levantando autos.
- ¿Qué grosso, tenés una grúa?
- No boludo, robo autos. ¡Qué gil que sos! Che, y a todo esto, ¿vos con qué auto estás?
- ¿Para qué querés saber?
- De onda loco, quiero ver con qué te motorizás.
- Me parece que vos me querés chorear…
- ¡Eeeh, loco, me llamás delincuente a mí! ¡Qué mala onda la tuya, yo estoy acá poniendo el pecho por vos en la entrevista y me tratás de rastrero!
- Bueno, perdoname… Mi auto es el 206 rojo que está en el estacionamiento.
- ¿Y tenés mp3 en el auto?
- Contame un poco cómo fue grabar durante tantos años una serie de tan rotundo éxito como Ranma 1/2?
- La verdad que era un caos. Rumiko era jugadora compulsiva de Chin-Chón y se cagaba toda la guita de los sueldos en la timba. Vos viste cómo es eso. Después la pudimos meter en una granjita de rehabilitación, la ACCA (Adictos al Chin-Chón Anónimos). El tratamiento era a base de marihuana. Vos dejabas de jugar pero te volvías drogadicto. Jajajaja, esa fue la época más limada de la serie.
- Decime más, ¿el resto de la gente no tenía quilombos, alcohol, falopa, algo? ¡Batime el chusmerío, dale!
- Jajaja, qué amarillista que sos… Teníamos líos con las escenas de animales, porque Genma era zoofílico. Entonces cada vez que grabábamos se ponía re manija y le quería dar bomba a todos. Mirá que hay que ser hijo de puta para contratar a un tipo zoofílico justo para esta serie. Recuerdo una vez estábamos grabando una escena con P-chan y cuando nos dimos cuenta el hijo de puta de Genma se estaba tocando escondido detrás de los decorados. ¡Qué caradura, encima decía que era nuestra culpa por contratar animales tan sexies!
- ¡Por suerte pudieron terminar la serie…!
- Sí, por suerte sí, y cuando terminamos de grabar todos los capítulos decidimos hacer un asadito para festejar, pero Rumiko se cagó la guita de la carne en marihuana. Así que la hija de puta agarró el pobre P-chan y lo engordó con engrudo por un mes y después lo puso en la parrilla.
- ¿Se comieron a P-chan?!
- Yo me sentía re mal, porque viste que P-chan y yo éramos como la misma persona en la serie, fue como comerme a mí mismo. Pero cuando iba por el segundo plato, se me pasó y me olvidé, así que bueno, ya fue.
- ¡Che, loco, no había una sola persona normal en esa serie?
- Más o menos. ¡Yo soy normal!
- ¡Dale, me estás cargando, te comiste a P-chan, te embriagabas con La Volpe y ahora robás autos, ¿te parece que sos normal?!
- ¿Qué decís de mí? Vos sos un pingüino que hace entrevistas, eso es más anormal. Bueh, me cansé, loco. Dame los $50 y las llaves de tu auto que me voy.
- ¿Qué, cómo te voy a dar las llaves de mi auto?
- ¡Dale, loco, querés que me violente? Mirá que si me violento te rompo todos los vidrios, loco. El que mandó romper los vidrios de esta garcha fui yo, loco.
- Bueno, calmate. Tomá, acá está lo tuyo.
- Gracias, loco. ¡Chau! ¡Fue un placer hacer negocios con vos! ¡Saludos a los de Big Channel!
- ¡Che, pero pará, todavía no limpiaste el stand! ¡Eh! ¡RYOGA!!!!!!!!
“Gomazooo, súuuuubete, muéeeeevete. Pum para arriba y otra veeeez…com - Web Page: www.editorialivrea.com