La esencia y la decoración
La esencia y la decoración
Leandro Oberto Editor
Una vez hablando sobre diarios, alguien me dijo una frase muy interesante que se me quedó en la cabeza: “la diferencia entre el que lee Crónica y el que lee La Nación, es nula comparada con la que hay entre el que lee Crónica y el que no lee nada”. Esta verdad bien se puede extrapolar a todos los órdenes de la vida. La diferencia entre tener un Fitito y un Audi es nula si las comparamos con tener un Fitito o no tener auto y moverse a pata. La diferencia entre tener un depto de un ambiente y una mansión es nula si la comparamos con tener un depto de un ambiente o no tener casa y vivir con los viejos. La diferencia entre irse a Mar del Tuyú y al Caribe es nula si la comparamos con irse a Mar del Tuyú o no irse de vacaciones y quedarse laburando cagándose de calor. Y así podría seguir enumerando ejemplos todo el día…
Lo que me lleva a afirmar que la vida es básicamente una cuestión de esencia y decoración, la decoración costándonos conseguir treinta veces más que la esencia. Encima, lo básico -la esencia- se suele conseguir, pongámosle, con un esfuerzo de 10 y nos causa el 90% de la satisfacción. Mientras que la decoración necesitaría -siguiendo esa escala- un esfuerzo de 300 para conseguir sólo un 10% extra de satisfacción.
Es muy gracioso cómo nos matamos toda la vida por ese 10% adicional. La sociedad nos hace parecer que hay miles de caminos en la vida pero la realidad es que en verdad son meras ligeras variantes sobre uno único y predeterminado. Seguimos siendo mamíferos que nacen, crecen, se reproducen y mueren. Si saltamos, la gravedad siempre nos devolverá al piso. Si queremos caminar, siempre deberemos poner una pierna por delante de la otra.
Es así de simple. Je, pero no les quepa duda que cuando termine de tipear esto me levantaré y seguiré dando mis 300 de energía para conseguir ese 10% de satisfacción adicional. Así somos los humanos… Pero… ¿quién puede culparnos de querer conseguir el máximo en esta única vida que tenemos?
En el delta del Tigre, un cálido día de invierno con una familia disfuncional 100% - Agosto de 2006