Lazer Mail

Por Leandro Oberto 26 min de lectura

Muy buenas, gente, pasada la medianoche de un día como tantos, con una taza de café a un costado, me dispongo a hacer el mítico Lazermail. Como particularidad de esta vez, lo estoy escribiendo en el living de mi casa, cosa que no hacía desde hace muchísimo tiempo. No sé, sentía que necesitaba alejarme del ambiente de la oficina, tan lleno de números y cronogramas, para poder escribir. El cuadro de neón de Elvis que cuelga de una pared, diversos Transformers y fotos varias me inyectan energía y una reconfortante e inesperada paz.

En los últimos meses estoy atravesando una de las cíclicas crisis que le ocurren al ser humano sobre para qué hace lo que hace. Viéndola ahora en retrospectiva confirmo que, como suele ser la gran mayoría de las veces, dichas crisis tienen mucho que ver con el estrés que generan ciertas situaciones problemáticas que te crean una especie de manto negro a tu alrededor, dificultándote al máximo ver lo demás que se tiene. Lo que consiguió disolver el manto en esta ocasión fue un breve viaje a Berlín. Viaje motivado por ver a Shakira: mi novia había sacado entradas para el recital de Buenos Aires, pero luego un viaje de trabajo impidió que estuviéramos allí esa fecha y debimos regalar las entradas. En un acto de caballerosidad, poco habitual en mí antaño, rastreé fechas de su tour europeo y comprobé que tocaba en Berlín durante una semana en que estaríamos en Barcelona (que está a dos horas de avión de allí). ¡Bendita Internet! Mediante ella conseguí las entradas y pasajes a bajísimo precio en EasyJet, la más famosa de las compañías aéreas low cost. Un concepto de líneas aéreas que no estaría mal que se incorporara en Argentina donde el precio de viajar en avión es básicamente un robo. Desgraciadamente, mientras haya las limitaciones legales que causan la falta de competencia actual, eso no pasará. Como la gran mayoría de las cosas en Argentina, está pensado todo para favorecer a unos pocos amigos del gobierno de turno en detrimento de la gente en general.

EasyJet es una compañía británica, y te transporta de España a Alemania, por ejemplo. ¿Ustedes se imaginan una compañía brasileña ofreciendo viajes Buenos Aires - Montevideo? Ya me imagino las manifestaciones sobre que “quieren acabar con Aerolíneas Argentinas, hay que pensar en el trabajo argentino, cómo vamos a dejar a malvados extranjeros hacer eso y blablabla”. Total, que en resumen, los argentinos pagamos pasajes a precio de oro enriqueciendo al dueño de turno de las empresas argentinas, mientras en otros lados gracias a la libre competencia se consiguen a menos de un cuarto del precio. Todo este speech no es del todo una ida de mambo de lo que estaba contado. Porque el tema es que este viaje a Berlín suponía también mi primer viaje a lo que fue la Europa comunista. Fue la primera vez que vi en persona uno de los lugares que estuvieron dominados por los soviéticos. Porque, recordemos, que la zona dominada por Alemania occidental de Berlín era muy reducida y estaba completamente rodeada por la Alemania comunista (que se hacía llamar “Alemania Democrática”, lo que considero el eufemismo definitivo). Si bien ya han pasado 16 años de la caída del muro y la reunificación alemana, es todavía muy fácil, sobre todo en las afueras, imaginar cómo fueron las cosas bajo el manto de los dictadores comunistas. Edificios tipo monoblock como norma, todo de un gris triste, gente mayor con cara de sufrida que contrasta notablemente con la de los demás europeos. Realmente debe haber sido una tremenda poronga vivir en la Alemania comunista.

Imagínense que un día levantan un muro gigante dividiendo Argentina en dos y a los de un lado les dicen que no pueden salir más (¡ni para ver a los parientes que te cura del otro lado!) y que si lo intentan les disparan. ¡Qué! Afortunadamente, toda esta mierda comunista es ya parte del pasado. Un sistema como el comunista donde no se les permite a las personas elegir libremente y progresar en base a sus esfuerzos sin duda va contra la naturaleza humana. Además, esta regulación anticompetencia, es claro como el agua que lleva a generar altísimos e impensables niveles de corrupción. A más regulaciones, más corrupción y por ende pobreza para muchos y riqueza para pocos. Esa es una constante del mundo. Y si regulás desde el Estado todo —hasta en qué debe trabajar cada persona como hacían— se lleva todo hasta un punto grotesco de corrupción y pobreza. Son cosas sobre las que sin duda hay que reflexionar. Especialmente en un país como el nuestro donde nos hemos quedado a medio camino entre el liberalismo y el intervencionismo extremo. Algo no tan distante a lo que se convirtió Rusia tras el fin del régimen comunista y su entrada en la democracia, país donde hoy día reina lo que muchos llaman capitalismo mafioso, donde hay libertad de mercado, pero con fuerte intervencionismo en algunos sectores y con limitaciones chotas causadas por mafias jodidas enquistadas en el poder político e inseguridad jurídica. Una combinación que, si bien ha demostrado ser más positiva que la etapa comunista, no los ha hecho alcanzar ni remotamente el estándar de vida de los demás países europeos. Bueh, suficiente sermoneo político-económico. La cuestión es que al margen de todo su tormentoso pasado de nazis y comunistas, Berlín hoy día es fantástica, flashera a más no poder, con una vida nocturna muy libre e intensa, trenes y subtes que funcionan toda la noche, con todo nuevo por todos lados, alegre, pujante.

Hacía tiempo que no me gustaba tanto una ciudad. Y eso que cuando fuimos el termómetro nunca superó los 0° centígrados, llegando a bajar incluso a -10°C un día. Cumplí con ver la estatua del ángel esa famosa a la que está subido Bono de U2 en el videoclip de “Stay (faraway, so close)”. Visité comiquerías y librerías (es increíble la cantidad de mangas que se publican hoy día ahí, nada que ver con lo que era la última vez que estuve en Alemania, hace ahora unos 7 años). Vi jugueterías donde —como no podía ser de otra manera— los Playmobils desbordan por todos lados; y como en todo viaje caminé/caminamos hasta que sentí que estaba caminando con los huesos. El recital fue bastante loco. Nunca había llegado a un concierto en el medio de una nevada, por ejemplo. Y el que Shakira cantara más de la mitad de las canciones en castellano parecía casi surrealista. Temas como “Pies descalzos” y “Estoy aquí” me remontaron a épocas lejanas de mi vida donde todo era muy distinto y donde uno jamás de los jamases podía imaginarse que algún día corearía esas canciones tan “latinas” junto a miles de alemanes en un estadio de Berlín. La globalización, y parte de ella es también la inmigración. No menos del 10% del público eran latinoamericanos que por una razón o por otra vivían allí hoy día, por supuesto entre ellos unos cuantos argentinos, como no podía ser de otra forma, al descender tantos de alemanes. Algunos de estos inmigrantes estaban en pareja con gente local, otros con amigos locales. Interesante sin duda pensar en cómo toda esta inmigración en sentido contrario de lo que fue el siglo pasado puede afectar a Europa en este siglo. El último día antes de irnos hicimos el circuito turístico más tradicional visitando lugares como Checkpoint Charlie (donde estaba la conexión-frontera entre las dos zonas de Berlín —la soviética y la occidental—). Lo que me hizo gracia en particular de esto es ver todas las casas de souvenirs. Te venden gorritas de comunistas, máscaras de gas de la guerra (¡posta! compramos una incluso, ¡es el souvenir más demente ever!), pedazos del muro… es la ironía definitiva: ¡el comunismo se ha convertido en el negocio capitalista más rentable de la ciudad! Creo que no puede haber nada más impactante que comprobar eso.

Finalizado mi racconto filosófico-político-económico de una escapada de fin de semana, ¡pasamos a la esencia de esta sección: las cartas! Bah, a esta altura supongo que mis recontra idas de mambo con cosas que cuento también son parte de la esencia de esta sección, ¿no? (El que diga que no será ejecutado cual alemán del Este intentando cruzar el muro).

LZ-43-01
Hernán "Terry" Kralj — Isidro Casanova

¡Hola Leandro y resto del Lazer Team! Esta vez les escribo para contarles un poquito sobre un tema que realmente considero que siempre afectó a la juventud argentina. Primero porque ustedes me han acompañado en prácticamente todos los sucesos de mi vida adolescente y este es uno de los más fuertes. Segundo porque creo que desde principio nos diste lugar en tu revista para hablar de lo que se nos cantase sin censurarnos ni prohibirnos, y la publicación de este mail va a ratificar eso. Y tercero, porque considero que tiene que ver con el mundillo que nos rodea. Yo tengo dos gustos muy fuertes que muchos consideran totalmente opuestos, como son el manga-anime y el rock nacional. Soy fana mal de Callejeros, pero de los viejos, de los que ya los escuchaban antes de que pusieran “Una nueva noche fría” en la pista dance de los boliches chetos.

Lamentablemente viví en las entrañas de mi familia la tragedia de Cromagnon. Podría escribirte un libro sobre esto, pero voy a tratar de ser lo más breve posible. Además, creo que todos conocen la mayoría de los hechos. El día 30 de diciembre del 2004 el grupo cerraba tres días seguidos de shows en el mencionado boliche, cuando en un terrible incendio murieron 194 personas. Entre los presentes se encontraban mi hermano, mi hermana, dos amigos, mi cuñado y el hermano de mi cuñado, quien falleció en el lugar, mientras que mi hermano perdió la conciencia y no pudo salir por sus propios medios, siendo rescatado por los bomberos, pero sufriendo secuelas pulmonares irreversibles. No todos saben que: 1) No fue una bengala lo que provocó el incendio, sino una especie de “3 tiros”. Las bengalas no se elevan hacia el techo. 2) La pirotecnia estaba en el mundo del rock desde tiempos inmemoriales. Callejeros no la prohibía, pero tampoco la incentivaba, ya estaba establecida en nuestra cultura. Si bien la seguridad siempre fue estricta, siempre había forma de que nosotros, por decisión propia, lográramos pasarla de alguna manera. Además: —Dos días antes hubo un principio de incendio con otro grupo, que se extinguió rápidamente y continuó su show. La policía llegó primero al lugar, pero ni uno solo de ellos ayudó a sacar a ningún chico. Se limitaron a cerrar las dos cuadras aledañas para que los autos no pasaran, lo que también impidió que familiares y amigos de las víctimas pudiesen llegar a buscar a los suyos.

—El tema con el que arrancó el grupo ese día se llama “Distinto”, cuyo estribillo reza: “A consumirme, a incendiarme, a reír sin preocuparme hoy vine hasta acá”. Varios programas usaron esta puta casualidad exponiendo supuestas grabaciones de ese día diciendo que mientras el incendio ocurría ellos cantaban eso. El fuego se inició a los pocos segundos del inicio, por lo que el tema no llegó a ese fucking estribillo. Cuando dije que si tenía relación con este mundillo, me refería a lo siguiente: los más “viejos” recordarán dónde se hacían las Animega Parades (¡las madres de las Synergys!). ¡Sí, en República Cromagnon! Espero que la memoria colectiva no falle y también recuerde que en las mencionadas fiestas, durante recitales de banda tipo Leprechaun o similares, también encendíamos bengalas (sí, dentro del boliche) y nadie decía nada, todos bailábamos, cantábamos, hacíamos pogo y nos cagábamos de la risa. ¡Y nos podríamos haber muerto en ese momento! (Al margen, este es un comentario pelotudo, pero imagínate a Crónica TV transmitiendo imágenes del SAME sacando cuerpos de pibes disfrazados de Los Caballeros del Zodíaco, Dragon Ball o Sailor Moon… tristísimo…). —Tuve que romper bastantes caras al escuchar comentarios como: “Mejor, se murieron 200 drogones”, “Se purificó la sociedad argentina”, “Ojalá se hubieran muerto todos”, y demás hijoputeces. No todos los que escuchamos rock y vamos a recitales somos vagos drogadictos. Perdí varios conocidos ese día y un familiar, como ya dije, un pibe laburante con dos nenes chicos, y mi hermano y yo afortunadamente nos rompemos el orto laburando y estudiando y no fumamos ni tabaco. ¿Quiénes mierda se creen que son para tratarnos así? ¿Por qué ningún boliche abrió hasta varias semanas después de esto? ¿Acaso ninguno estaba en condiciones? Cuando ustedes alquilan uno para una Lazer Night, ¿se fijan que todo esté en regla? Bueno, la corto acá porque sino no paro más. Espero que este tema tenga aunque sea un lugarcito en tu revista que, como creo que te demostré, tiene que ver con todos nosotros y tal vez los “rockeros” (sólo por esta vez me pongo de ese lado en tu revista) los hayamos salvado a los cosplayeros de la mierda que nos tocó vivir. Gracias por tu tiempo y un abrazo muy fuerte para todos, en especial para Edu que siempre me reconoce en todos lados por mi eterna gorra de Fatal Fury. Y me despido citando tu frase que me da fuerza día a día: “Coraje, que es un mundo salvaje”. Gracias de verdad.

LAZER
Claro que recordamos que las primeras Animega Parade se hicieron ahí. De hecho, no pocas veces con cierto cínico humor negro hemos hablado en la editorial sobre cómo, si lo que pasó en República Cromagnon con Callejeros hubiera pasado en una Animega y se morían todos, nos hubiéramos quedado casi sin gente a la que venderle los mangas y que hoy estaríamos pateando la calle en busca de laburo. La opinión de la mayoría de nosotros es básicamente que lo que le pasó a Callejeros (y por extensión hasta a Ibarra) le podría haber pasado a cualquiera. Nos parece medio infantil que se pretenda culpar al grupo o al gobernante de turno. Es la típica de buscar un chivo expiatorio. En todo caso el culpable es el “sistema”, entendiendo por eso al modo en que se controlaban de siempre las medidas de seguridad de los lugares de ocio y la poca prudencia de algunos espectadores. Y que conste que digo esto pese a que ni me gusta Callejeros ni voté ni votaría a Ibarra jamás en mi vida. Creo que no vendría mal que la gente fuera más sincera. Desgraciadamente, eso es algo que escasea tanto en los medios de comunicación como en la política en todo el mundo. Respondiéndote tus preguntas: los boliches cerraron en ese momento en Buenos Aires durante semanas porque les dijeron del gobierno que no podían abrir hasta que se revisara la reglamentación de seguridad y pasaran una nueva revisión. Conseguir que te vinieran a hacer la revisión para darte el permiso de reapertura, lógicamente, era tarea de titanes (o de ponerse con muchos $$$) porque al querer hacerla todos los boliches al mismo tiempo obviamente no había inspectores del gobierno suficientes y el proceso se estiró en el tiempo muchísimo. Cuando uno alquila un predio, sea boliche o donde se hacen convenciones, debo confesar que lo que se hace es confiar en que el que te lo alquila lo tenga todo en orden. En los contratos se suele especificar que el dueño del lugar es el responsable de la seguridad. Yep, la vida es peligrosa y uno suele caminar por la cornisa.
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Giselle Martínez
Hola Lea, ¿cómo andás? ¿Sabés algo? Nunca pero nunca me imaginé que iba a estar escribiendo en esta sección que durante tantos años me dio tanta satisfacción… en fin, me presento: mi nombre es Giselle y tengo 20 años. El otro día estaba en mi casa… leyendo la Lazer 42… y XD… ¡no podía creer lo que contaba el chico de la LZ-42-01! Es que a mí me pasó lo mismo, pero a la inversa. Todo empezó el 22 de diciembre cuando conocí al primo holandés de mi amiga, que durante dos meses casi me llenó de satisfacciones de todo tipo… desde la parte sexual hasta las cosas más boludas que compartíamos. Pero diez días antes de irse me confesó que estaba realmente enamorado de su ex. Esto me dejó totalmente desorbitada, imagínate… yo dije “Chauuu… ¿cómo puede ser que si está enamorado de otra persona esté conmigo?”. ¿O me equivoco? Paso siguiente, a los 10 minutos quería garchar como si nada. Yo le dije “Bajá un cambio, ¿no era que hace 10 minutos estabas re mal?”. Y para mi sorpresa me dijo “Una cosa es lo que pasa por mi corazón y otra muy diferente es la que pasa por mi cabeza”. Chau… ¿quién entiende a los hombres? En fin, besos, la revi es lo mejor. Y Lea, estoy pensando muy seriamente en casarme con vos… es que para todo siempre tenés una respuesta…
LAZER
Hay mucha gente que puede vivir sin problemas separando el sexo del amor, no sólo hombres, también mujeres. Esto es aún más común en Europa y ni hablar de la zona del Benelux (término que se utiliza para designar a la zona de Bélgica, Luxemburgo y Holanda, lugar de donde viene él) y Escandinavia. Acá en Argentina no está tan difundido por un tema de hipocresía por una parte y falta de tiempo de plantearse las cosas (por lo inestable que suele ser la vida) por la otra. Pero no te quepa la menor duda que también está lleno de gente así y que sería la misma proporción que allá si la vida fuera más similar. ¿Yo tengo respuesta a todo? Jajaja, qué gracioso que dé esa impresión en Lazer. Aunque hago esfuerzos desde mi nacimiento, todavía me falta para recibirme de “todólogo”.
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Martín Ezequiel Puebla Pizarro "Tenken"
Querida Lazer y señor Leandro Oberto: Espero no molestarte al comenzar este mail tan formal (es que lo hago nomás para molestar jajaja y porque nunca se me ocurre cómo empezar un mail… [AAU]). Antes que nada tengo que hacer la típica chupada de medias con respecto a la revista: “muy buena la verdad, excelente, el mejor contenido de manga y anime de todos, gran profundidad en las notas, y un largo etcétera…”. Francamente, ninguno se puede quejar de la revista y si alguno lo hace se puede ir al carajo… [AA]. La verdad no recuerdo si es la primera vez que escribo y si lo hice no debés haber publicado mi mail así que no importa, seguro habrá sido alguna pelotudez sin sentido de un pendejito (¡sí, me autocritico, ja! XD). Pero en fin, creí que ya era hora de hacerlo, por las obvias razones de felicitarte por todo el trabajo del staff en sí (en especial por haber leído un mail en la Lazer #41 —¡Artigas y Edu son dos grosos! XD—) y además porque, aunque quedó muy bien demostrado que sabés cómo refutar cualquier idea y ataque, creí necesario decir unas cosas. El mail es LZ-41-01 que habla de la subida de precios de la línea manga y la Lazer en sí, que se queja por sobremanera del hecho, que se siente indignada, que la traicionaron; en fin, estaba caliente, cosa que no digo que esté mal, porque a mí me duele gastar más de lo que pensaba, pero bueno… cosas que pasan, y no siempre por culpa del “visible” (o sea, del que parece ser el culpable) en la situación. A todo esto, no me presenté: mi nombre es Martín Ezequiel Puebla Pizarro alias “TENKEN” para los que me conocen así [AA]. Tengo 18 años y trabajo en un videoclub. Ustedes dirán qué carajo tiene que ver un videoclub con Lazer y ahí va mi explicación: muchos de los que alquilan usualmente sabrán que varios videoclubs tuvieron que subir los precios, y como siempre la culpa —como dije antes— es del “visible” de la situación, o sea el hijo de puta del dueño del video. Pero… ¿ustedes saben realmente cómo son las cosas? ¿Sabían que las editoras (llámense AVH, Gativideo, Transeuropa, etc.) cobran aproximadamente $60 o $70 más IVA por película? ¿Y que a su vez ellas mismas las venden en lugares como Musimundo a menos de $40? Como si fuera poco, al Grande de los Videos (ya saben cuál es) les hacen un muy gran descuento sobre las películas que a los pobres videoclubs “de barrio” no. Sin contar que muchas veces la calidad de los productos son decadentes, asquerosos, berretas, como si realmente fueran una copia barata de una película zona 1 (que, de hecho, lo son) y te critican y te hacen quilombo si la comprás afuera y te tildan de “vende patria”. Todo esto lo aclaro por esa gente que viene y te hace un escándalo porque subiste $1 el alquiler y te dicen “carero”, que te querés llenar los bolsillos a costa de ellos, pero después de una semana vuelven a alquilar como si nada… Todo esto sin contar el aumento de la luz, que como sabrán un video necesita la puta luz todo el día, como cualquier comercio… Está bien, es verdad: jode tener que pagar más. Como dije, yo trabajo, y es feo tener que laburar y después tener que gastar de más porque subieron los precios, pero sólo quiero que piensen un poco en las dos posturas y que uno no se llena los bolsillos, solo tiene que adaptarse a los nuevos tiempos… y de última, como siempre dije, comprate un paquete de puchos menos, o en vez de tomarte 3 cervezas, tomate 2 y listo… no gastes en tantas pavadas y si querés algo, hacé el esfuerzo por tenerlo. Sinceramente les estoy muy agradecido por todo lo que hicieron hasta ahora y más que nada por editar acá Vagabond, ya que soy un gran seguidor de Musashi (leí el Libro de los Cinco Anillos y lo tengo “allá arriba”), así que de nuevo gracias a todos por hacer este gran producto que es Lazer. Sin más, me retiro, y pido disculpas si ofendí a alguien y además por un mail tan largo… ^_^U
LAZER
Los precios de las películas que se venden a los videoclubs son esos porque se supone que estás comprando el derecho a alquilarla, o sea, lucrar con ella. Derecho que no tienen las que se venden en supermercados y negocios tipo Musimundo cuya licencia es para consumo privado. Esto pasa en todos lados del mundo. Una pena, eso sí, que la gente no lo sepa y piense que los videoclubs ganan mucho más de lo que realmente ganan. En fin… tema al margen, sin duda esto de la inflación se está volviendo cada día más choto. Y que el gobierno mienta con los índices de inflación es aún más lamentable.
LZ-43-04
Alejandro Baez
Hola, sinceramente cuando vi la tapa de la Lazer #41 pensé para mis adentros: “¡Qué guachos, le hicieron una entrevista a la bruja del 71!”. Después recordé que Angelines Fernández ya había estirado la pata, me acerqué para ver de cerca la tapa y me di cuenta que era una foto de Katsura!! ^_^. Bueno, che, miren de lejos la tapa y van a ver que es igualito a la bruja del 71!
LAZER
Vos estás mal, pibe… aflojá con el Termidor de oferta de súper chino.
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Hernán "Dago" Dillié
Lea, siempre es un placer leer el Lazermail, y me gustó mucho algo que dijiste en el de la Lazer #41, así que me dije: ¿qué tal si le cuento una anécdota nueva? (seguro la sabés, pero a veces se pasa de largo; Edu no la debe haber olvidado). Hablaste sobre el calor del público argentino en los recitales, pues bien. Cuando Megadeth tocó acá hace unos años, hubo un momento en el que el público empezó a cantar: “¡Megadeth, aguante Megadeth!” infinitas veces. La banda se quedó muda, el lugar se ensordeció, cantaron bajito un poco, tocaron despacio, y volvieron a callar, y el estadio seguía. Esa emoción que seguro sintieron debe ser muy difícil de lograr, y es una de las cosas que me hacen recordar que el afecto argentino (y sudamericano) es algo difícil de superar. A pesar de que los argentos somos mitad cagadores, la otra mitad está formada por “buena onda”, que sale de muy hondo, y eso es lo que nos rescata y da esperanza. Todos tenemos mucho de malo, no lo nieguen, mejor saquen lo bueno afuera (¡parezco Arjona, puaj!). ¡Suerte a todos, locos!
LAZER
El día que nos rescatemos un poco y abandonemos la parte cagadora, este va a ser un lugar de puta madre para vivir. ¿Pero… pasará algún día?
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Laura Navarro — Ushuaia
Hola… Sin bombos ni platillos (?) paso a presentarme. Soy Laura, tengo 21 años y soy de Ushuaia, Tierra del Fuego (sí, allá… bien al sur). Por cuestiones de estudio me encuentro viviendo en Mendoza, pero vamos al grano, nunca me gustaron leer las presentaciones interminables, prefiero leer directamente lo que hay para decir. Hoy me compré la Lazer #41 y acabo de terminar el correo Lz-41-01 (así como también la respuesta de Oberto). Ni bien terminé de leer, salté de la cama y abrí mi correo para redactar lo que vendría a ser mi opinión y mi primer Lazermail (todo un acontecimiento para mí… ya que prometí que el día que escribiera a esta sección sería para algo medianamente importante o algo así). Me sentí muy identificada con todo eso que dijo Oberto de “uno se esfuerza y se esfuerza y al final resulta que es igual un hijo de puta…”. Como pequeño dato te cuento que administro un Foro (de un anime en especial) donde hay muchos usuarios (más de 3000). Te pasás horas y horas tratando de aportarles algo y te tachan así… de “HDP” (sé que esta comparación es muy estúpida comparada con el problema por el cual Oberto putea en la Lazer 41, lo sé, no hay puntos de comparación). Pero si mi pequeño ejemplo me llena de indignación y de ganas de decir “pero váyanse a cagar un rato” (y estamos hablando de un simple foro), no me quiero imaginar lo que es decir “Pongo este negocio, que no sé qué tanta ‘alegría financiera’ me va a dar, pero al menos van a empezar a haber mangas en Argentina” y te saltan con el “Sos un chorro por subir los precios”. Es verdad que la chica del LZ-41-01 dijo que “no era culpa de Uds.”, pero igual hubo un reproche entre líneas como diciendo “Y bueno, che… me subieron los precios y hasta acá llegué, acaban de perder una lectora”. Creo que nadie es tan ciego como para no ver cómo se desarrolla nuestra “querida” economía… las cosas suben de precios interminablemente y ojalá algún día esto cambie. Pero, ¿es culpa de la gente de Ivrea que realmente se tengan que subir los precios? A mí me parece que no. Por otro lado, Oberto (ahora me dirijo a vos): si ya te llegaron varios “reproches” de este estilo, ¿para qué te parás a contestarlos? Entiendo la “imagen” y que debés contestar. Pero creo que en su momento se pararon y dieron las explicaciones del caso al público que compra productos Ivrea. A Uds. les suben los precios y Uds. deben subir los precios de las cosas, es lógico. Que no les vengan con esos chantajes emocionales de “Ahh no… me subiste el precio, perdiste un lector” porque me parece de cuarta. Entiendo que mucha gente no tenga una economía “equilibrada” y quizás este aumento realmente le duela al bolsillo, pero de última… acá todos somos víctimas (incluso la Editorial Ivrea que se vio forzada a subir los precios), no los tachemos de “HDP”. Para ir terminando quiero decir esto: todo esto es un negocio, no creo que la Editorial Ivrea se ponga en posición de “altruista” (para los que no saben, a alguien que se comporta con altruismo le mueve el afán de procurar el bien ajeno sin esperar nada a cambio) y que lo único que “deba” hacer es sacar mangas, etc., dejando los precios bajos para nosotros y que ellos no reciban un centavo. Esto es un negocio (como dije) y me parece que, dejando de lado los aumentos, esta gente tiene derecho a cobrar un centavo (o los que sean) por su trabajo. Eso es todo. Saludos desde la ciudad del Sol y del buen vino (¡Ja! ¡Sí, claro!)
LAZER
La cagada es que es una historia sin fin… si bien explicás todas las razones de algo al detalle y con dedicación, tu filosofía de trabajo, etc… al cabo de un año, el 20% de tu público o más se renovó y por tanto muchos jamás leyeron esas explicaciones… por lo que estás en cierta forma obligado a volver a hacerlas. Esta historia cíclica, eso sí, llega un momento donde te cansa un poco y uno pierde la paciencia como me pasó en aquel correo (que era súper medido y coherente en comparación a otros tantos que solemos recibir). Por suerte, en general soy más moderado para responder. El tema es que además de estar siempre explicando las mismas cosas hay veces que pareciese que la gente adrede no quiere entender lo que decís. Empezás una explicación con “somos una editorial y estamos para ganar dinero” y después te llegan cartas que te dicen que “sos un hipócrita por decir que hacés las cosas por amor al arte y después aumentás los precios”… y uno se queda que no entiende nada y con ganas de salir con una ametralladora a la calle a matar gente (bueno, no tanto… pero por ahí… ^_^).
LZ-43-07
Nadia Mio
¡Saludos Lazer Team! ¿Cómo va? Acá le escribe otra fanática desquiciada por el anime (¡para variar! n_n). El propósito de este mail es el de comentar la nota editorial de la Lazer #41. ¡Leandro, te doy toda la razón! Como mina que soy me encantan las series shojo, ¡pero hace banda que no se ve ninguna nueva! ¡Siempre que se estrena algo es para chicos! Si bien es cierto que se estrenaron series muy buenas que valía la pena verlas y de las cuales también me hice re fan (tipo Inuyasha, Naruto, Samurai 7, Samurai Champloo, etc.), muchas amigas mías a las cuales les gustaba el anime, se fueron alejando porque este tipo de serie las aburre, y la verdad tienen razón. A las minas (¡ojo! ¡generalizo!) no nos gusta ver cómo Goku tarda 300 capítulos para vencer a Freezer o cómo padecen los pobres caballeros de bronce para rescatar a la boluda de Atena. ¡A nosotras nos gustan las series con un poco más de romance! ¡Ah, cómo me gustaría poder ver de nuevo Sailor Moon o Magic Knight Rayearth! También concuerdo en que Cartoon Network acaparó las mejores series y las puso en un horario terrible en las que pasan totalmente desapercibidas (¡gracias a Dios que tengo videograbadora! O_o). A series buenísimas como Love Hina, Naruto, Trigun y Samurai Champloo nadie les dio bola. Bueno, paso a criticar a Animax ahora (n_n): otro que shojo ni en sueños, ¿no? ¿Cuántas veces piensan repetir Pita Ten y Digi Charat? ¿Ehhh? (¡no hablo de I’m gonna be an Angel porque es una porquería y saca de las casillas a cualquiera!). Además, ¿hasta cuándo va a seguir jodiendo con ese grupito de animes deportivos que repiten 30 veces por día? ¡Estoy bastante aburrida de ver los deformes cara de pescado de Initial D! ¡Perdón! Pero es que cada vez que prendo la tele y veo El Príncipe del Tenis, Initial D o Hungry Heart, ¡me pongo de mal humor! ¡Pónganse las pilas y aunque sea pasen Sailor Moon, che! Sobre la economía argentina ni hablar: ya sé que no es culpa de ustedes sino de la maldita economía el tener que subir los precios de los mangas. Posta que tuve que dejar de comprar algunos. Che, me voy despidiendo porque esto más que un mail es un testamento. Sorry por tanta mala onda, ¡pero eran cosas que tenía que decir! n_n. ¡Me encantó la Lazer #41, en especial la nota de Death Note, ojalá algún día puedan publicar ese manga, es genial! ¡Los argentinos merecemos leerlo! ¡Gracias por tomarte la molestia de leer este mail!
LAZER
Haremos todo lo posible para que todas las cosas que decís en tu mail se concreten o cambien. El tiempo dirá si podemos conseguir devolver las cosas a su cauce lógico.

Bueno, damos por concluido este Lazermail. Gracias por haber comprado este número de Lazer, nos vemos en el próximo (y en la Lazer Night si las fechas me coinciden y puedo estar ahí). ¡Una vez más: Coraje! ¡Que este es un mundo salvaje!

LEANDRO OBERTO