Sledge Hammer
Sé exactamente lo que hago
Si pensamos en ciencia ficción, invariablemente vendrán a la mente shows como Star Trek o V “Invasión Extraterrestre”. Si se trata de acción y aventuras, es imposible ignorar títulos como MacGyver, Brigada A o El Auto Fantástico. The Twilight Zone o X-Files son claros ejemplos de series paranormales. Pero al preguntarle a alguien de veintitantos años por una parodia sobre policías, sin lugar a dudas la elegida sería Martillo Hammer (Sledge Hammer! en el original).
Esta era una obvia parodia a todas las series y películas de policías o detectives rudos como Mike Hammer (de quien heredó el nombre) y Harry el sucio. El nombre también era una alusión a la premisa de la trama; a diferencia de un martillo (hammer) común y ordinario, un “sledgehammer” es un martillo pesado que generalmente se usa cuando se quiere aplicar una fuerza grande para destrabar o romper algo. Justamente en eso, el protagonista de esta serie era especialista.
Aunque el programa vio la luz en 1986, la idea empezó a gestarse mucho antes. En efecto, el guión de lo que terminaría siendo el piloto de la serie nació en la cabeza de su creador, Alan Spencer, a la tierna edad de 16 años (y después uno se preguntaba por qué Hammer era un inmaduro cabeza hueca). En ese entonces se le ocurrió crear un policía con una loca obsesión con las armas y la violencia, que causara caos y destrucción a su paso, en oposición a personajes torpes como Maxwell Smart (Superagente 86) o el Inspector Clouseau (La Pantera Rosa). En definitiva, un gatillo fácil pero divertido.
Spencer había definido a Hammer como un “enfermo, sádico y sangriento bárbaro” (papá, te presento a mi novio). Ya en esa época escribió la que sería la frase característica del personaje y la moda entre todos los adolescentes de fines de los ‘80: “Trust me, I know what I’m doing” (Confía en mí, sé exactamente lo que hago). Para 1975, Stern acercó su guión a agentes y estudios que no sabían muy bien qué pensar sobre su propuesta de policía violento con una relación pseudo romántica con su revólver Magnum 44.
El Capitán Trunk, Hammer y Dori
Por ejemplo, un empleado de la agencia de talentos William Morris calificó el guión como “el trabajo de una persona con serios problemas mentales”.
Una de las pocas personas que entendió el humor de Hammer fue Leonard Stern (un loquito que tiempo atrás había tenido un pequeño éxito llamado el Superagente 86). Igualmente, todo quedó en la nada hasta 1986, cuando la cuarta parte de Harry el sucio era todo un éxito y la gente de HBO se acercó a Stern pidiéndole desarrollar una comedia que fuese una mezcla entre el protagonista de esa película y Maxwell Smart. Irónicamente, Stern les contestó que ese guión ya existía y les recomendó la idea de Spencer: Sledge Hammer. A pesar de que HBO fue cuna de los programas más audaces de la última década, sus ejecutivos tenían dificultades para aceptar un personaje como Hammer. Incluso sugirieron que se reescribiera para convertir a Hammer en un “gordito medio loco”, algo a lo que Spencer se negó rotundamente ya que siempre había tenido en mente a quien en definitiva se quedaría con el papel, David Rasche. Predeciblemente, HBO desechó el guión.
“Soy Elvis y mírame cómo muevo mi pelvis!!!”
En ese entonces, Alan Spencer entendió que necesitaría de alguien realmente desesperado como para darle una oportunidad a Hammer.
El desesperado en cuestión resultó ser la cadena ABC, quien, por ese entonces, marchaba cómodamente en el último lugar de la tabla de ratings. Spencer se largó a producir el piloto de la serie con algunos morlacos aportados por el canal. Contando sólo con el protagonista (y un revólver), se inició la búsqueda para completar el cast. Los papeles de la detective Dori Dureau y el frustrado Capitán Trunk fueron a parar a las manos de la —por entonces— actriz de telenovelas Anne-Marie Martin y Harrison Page respectivamente. Finalmente, Sledge Hammer debutaría en las pantallas yankees el 23 de Septiembre de 1986. Sin embargo, Hammer se la vio negra desde el comienzo: ABC decidió ponerla los viernes a las nueve de la noche, compitiendo con éxitos como Dallas y División Miami. Ya en los primeros episodios aparecen todos los elementos que definirían el tono de la serie.
“Me caí del escritorio haciéndome el Elvis…”
“GHE MHE TRHABOGH LHA MANDIGHBULAH”
“Te disparaste con otro??!!!”
“Un poco de café para esa leche fresca…..] serie, las escenas en las que Hammer duerme y se ducha con su Magnum (no pregunten qué más hacía con el revólver), el Dodge St. Regis verde, lleno de agujeros de balas con el sticker de “I ♥ VIOLENCE” (Yo amo la violencia) en el baúl y las referencias a los criminales de turno, o como solía llamarlos: “brain-dead mutants” (engendros mutantes, en el doblaje). La serie también se ocupó de parodiar cuanto programa, película o canción fuese remotamente popular en ese momento. Episodios como Hammeroid o A Clockwork Hammer eran obvias alusiones a Robocop y La Naranja Mecánica. Incluso la canción de The Police “Every Breath You Take” tenía para Hammer, la letra justa para un policía (Every breath you take, every move you make, every step you make, I’ll be watching you). Pero a pesar de las buenas críticas, el rating no levantaba. De hecho, Spencer estaba tan seguro de que el programa sería cancelado al final de la temporada que para el último capítulo decidió crear un delirio total: Hammer terminaba destruyendo accidentalmente la ciudad tratando de desactivar una bomba nuclear. La última escena muestra la ciudad en ruinas mientras se escucha la voz del Capitán Trunk gritando “HAMMMMMEEEER!”. Inesperadamente, los ratings del último capítulo subieron lo suficiente como para convencer a los ejecutivos del canal de renovar la serie para una segunda temporada.
Con una trama imposible de resolver, los escritores decidieron mandar al carajo la continuidad, y con la serie renombrada “Sledge Hammer: The Early Years”, la trama volvía en el tiempo contando ahora historias cinco años antes del final de la temporada anterior.
No obstante, los directivos de ABC, para esta segunda temporada, decidieron darle una “manito” al programa y lo mandaron a las noches del jueves, poniéndolo a competir con The Cosby Show (para darse una idea, The Cosby Show fue el programa más exitoso de la década). Con semejante ayudita de parte del canal, Alan Spencer dijo en una entrevista: “Si otro canal decidiera mostrar la cara de Dios, ya sé dónde pondría ABC a Sledge Hammer”. Durante la segunda temporada, se empezaron a tirar líneas sugiriendo una supuesta atracción romántica entre Hammer y Dureau, evento que tendría su pico de tensión en el último capítulo, en el que el policía le propone matrimonio (aunque poco después le dice que sólo estaba bromeando).
Harry el sucio
De esta manera, el 12 de Febrero de 1988 y tras totalizar 41 episodios, Sledge Hammer se despedía de las pantallas poniendo fin al primer triángulo amoroso entre un hombre, una mujer… y un revólver.
EN ARGENTINA Y EL MUNDO
Fuera de Estados Unidos, la serie se estrenó exitosamente en numerosos países como Alemania, Francia e Italia. En Argentina, pudo ser vista a principios de los ‘90 de la mano del, en ese momento, recientemente privatizado Telefé, volviendo intermitentemente a su grilla hasta 1998 cada vez que el “canal de las pelotas” necesitó cubrir un bache en su programación. También se vio en numerosos canales provincianos. El doblaje latinoamericano se realizó en México con Martín Soto (el guía de Jusenkyo de Ranma 1/2) en el rol principal.
HAMMER BY HAMMER
- Fue miembro constante y vitalicio del equipo de carreras en la secundaria (él disparaba la pistola de largada).
- Libro favorito: “La Guerra y la Paz” (aunque sólo la primera parte).
- Lugar favorito para vacacionar: Beirut.
- Posee una suscripción vitalicia a la revista “Mejores hogares y misiles” (el canillita lo atendía con un chaleco antibalas).
- Confeso republicano como Bush.
- Está en contra de la pena de muerte por considerarla indulgente: “Siempre está la posibilidad de la reencarnación”.
- No le teme a nada, salvo a la paz mundial (no sea cosa que le saquen el chumbo).
SLEDGE HAMMER’S COOL FACTS
- Durante una escena en un hotel para el episodio “Under the gun”, los personajes pasan por delante de dos puertas con los números 86 y 99 en referencia a los personajes de Don Adams y Barbara Feldon en el Superagente 86.
- La presentación del programa mostraba a Sledge disparando su arma directamente hacia la pantalla dejándola temblando, pero ABC temió que esto pudiese asustar y potencialmente causar ataques al corazón en algunos televidentes. Para remediarlo, Hammer terminó disparando levemente hacia la izquierda.
En 1992, New Line Cinema se acercó a Spencer y le propuso hacer una película de Sledge Hammer, pero querían que fuese una parodia de Arma Mortal y con un cast completamente nuevo. Spencer rechazó la propuesta, sin embargo el estudio siguió adelante y con un concepto ligeramente alterado estrenó al año siguiente Arma Cargada.
Como se dijo en la nota, Alan Spencer escribió el rol de Hammer teniendo en mente a David Rasche. Lo bizarro de esto es que admitió que nunca lo había visto actuar. Se basó en una foto de él y en críticas de sus actuaciones en obras de teatro.
- Los productores quisieron usar el tema de Peter Gabriel “Sledgehammer” como música de apertura, pero los derechos eran demasiado caros. Eso no quitó que utilizaran el tema en sus comerciales para radio y televisión.
“Telegraaamaaa cantadoooo…. de despidooo000…”
“Por favor, que alguien contenga el pelo de Dori!”
“Engendro mutante!! Te voy a dar un tiro-shot!!