Heat Guy J

La familia unita e' cosa nostra

Por Lucía Foos 5 min de lectura

En la vida, hay dos cosas con las que no se jode: la familia y la muerte. Y no hay organización que tenga esto más en claro que la mafia. El respeto por la familia y el miedo a la muerte son los motores que, históricamente, impulsaron y motivaron las acciones de toda organización mafiosa que se digne de serlo.

Con esto en mente, Kazuki Akane (Noein; Geneshaft) reunió a algunos colaboradores de su más grande éxito como director -Escaflowne- para realizar un nuevo anime futurista influenciado por policiales mafiosos. El estudio Satelight (Hellsing OVA; Macross Zero) fue designado como co-creador y encargado de la animación en 2D, mientras que Nobuteru Yuki (Paradise Kiss; I’m Gonna Be An Angel) fue el responsable del diseño de personajes. Con los principales puestos ocupados y la idea definida, Akane y Satelight se pusieron a trabajar en conjunto. Para que Heat Guy J viera la luz catódica por primera vez en las pantallas japonesas el 1° de Octubre de 2002, manteniéndose hasta el 25 de Marzo de 2003, completando el típico estándar de 26 capítulos.

La historia se ubica en un futuro no especificado, en la ciudad de Judoh, donde las familias de la mafia se reúnen bajo el liderazgo de “El Vampiro”. Clair Leonelli, su hijo único, heredará este cargo cuando él muera. Daisuke Aurora, por su parte, es el miembro principal de la “Unidad Especial de la Agencia de Control de Seguridad”, la cual se encuentra a cargo de prevenir futuros crímenes en la ciudad. Para ello, Daisuke cuenta con su compañero: un cyborg con forma humana llamado J, conocido también como Heat Guy. En realidad, la fabricación de máquinas robot está prohibida en Judoh; aunque J puede combatir el crimen tranquilo porque quien autorizó su activación, a pesar de su desprecio por las máquinas debido al asesinato de su padre en manos de una, es el hermano y jefe de Daisuke, Shun Aurora. Kyoto Milchan, es la administradora general de la Unidad Especial, y con quien Daisuke tendrá la típica relación de histeriqueo. Planteados así los bandos, los chicos buenos se enfrentarán a Clair y su familia (los dueños de las empresas más poderosas y adineradas) para mantener la paz y el orden en Judoh.

Los lazos familiares y los problemas que estos acarrean son solo dos de los temas que atraviesan la trama de Heat Guy J. A través de una enorme riqueza de personajes secundarios, la serie pasa registro de una gran cantidad de temas controversiales, tales como el tráfico de armas, la prostitución, el alcoholismo, la inmigración ilegal, la pena de muerte y otros. En un plano más profundo, las críticas sociales llegan hasta la corrupción política, el manejo del poder político mediante el poder económico, y la dependencia de los seres humanos de la tecnología. La misma relación entre Daisuke y J plantea los dilemas acerca de la convivencia entre el hombre y las máquinas. A medida que la trama va avanzando los conflictos se oscurecen y complejizan, llegando a un punto en el que ya no se sabe quién es bueno y quién es malo, o incluso mismo qué son la bondad y la maldad en ese mundo tan derruido. Todo esto sucede en una trama con fuertes escenas de acción y pelea, enmarcadas en una muy buena animación en 3D de fondos y máquinas.

Como todo buen policial, las instancias de investigación son fundamentales. Daisuke, siguiendo la línea del detective clásico, se pasea por las calles de Judoh en busca de información, hablando con los habitantes de la ciudad y basándose en rumores que lo llevan a resolver los casos. En la dupla de los hermanos Aurora se puede ver la diferencia de perspectivas de dos personas dedicadas a cuidar de su ciudad: una convive con la gente y sus problemas, y otra diagrama políticas públicas sentada detrás de un escritorio en la oficina gubernamental. Quizá esta sea otra crítica social, esta vez orientada a la burocratización que acarrean los sistemas políticos actuales, cuyos dirigentes no pueden ver con claridad los problemas de su gente desde la altura de los rascacielos.

En simultáneo con la emisión del anime, en las páginas del Magazine Z de la Editorial Kodansha se serializó un manga homónimo. El encargado de la adaptación, tanto del guion como del dibujo, fue el ignoto Chiaki Ogishima. La trama no se diferencia demasiado de la del anime y fue compilado en un solo tankoubon.

EN TV

La emisión local se hizo, una vez más, por las pantallas de Animax, entre el 7 de Agosto del año pasado y el 5 de Febrero último, tras lo cual procedió a repetirse continuamente (se sigue pasando los lunes a las 21:30 hs.). La distribución en Latinoamérica está a cargo de Cloverway y el doblaje se realizó en México, en los estudios Doblajes Paris S.A. Algunos de los actores que prestaron sus voces fueron Héctor Rocha (Issei Tsubaki en FMP? Fumoffu; Keisuke Takahashi en Initial D) como Daisuke; Mario Hernández (Kuwabara en YuYu Hakusho) como J; Miguel Ángel Reza (Atsunobu Hayashimizu en FMP? Fumoffu; Wataru Akiyama en Initial D) como Shun Aurora. La traducción es correcta y no presenta alteraciones con respecto a lo visto en Japón. Un dato desagradable es que la emisión de Animax “estiró” la imagen para que ocupe toda la pantalla, dado que en el original está en formato wide screen. Pero esto parece ser error de los japos, que mandaron la serie así.

Heat Guy J presenta entonces, por todo lo expuesto anteriormente, una interesante opción a la hora de sentarse a mirar anime. Quizá por sus críticas, quizá por la carga emocional; lo cierto es que es difícil mirar esta serie con atención, sin quedarse, mínimamente, pensando…