Manhwa
Los coreanos le hacen el aguante a los japos
Si la palabra suena parecida a su hermana mayor japonesa es simplemente porque es la misma; los ideogramas que forman la palabra son compartidos por ambos países y, lógicamente, por China también. La gran distinción es que, a diferencia del resto del mundo, usada dentro de la propia Corea del Sur, la palabra manhwa se refiere no sólo a los cómics sino también a toda la animación en general. La animación es justamente una de las industrias más importantes que ofrece ese país, ya que ahí se hace el clásico “rellenado de cuadros” (los cientos de cuadros intermedios que van entre los keyframes que hacen los animadores) de miles de animes japoneses e incluso muchas animaciones americanas como The Simpsons o incluso algunas películas de Disney.
Una característica particular que usualmente pasa desapercibida en las ediciones internacionales que tienen los manhwas es que originalmente ya se leen en sentido occidental y sus globos están escritos en horizontal; la forma más común de escribir en coreano, aunque la vertical de derecha a izquierda también puede usarse. Este hecho, sumado a que sus historias suelen tener una dinámica cultural mucho más similar a la nuestra y más alejada de los formalismos sociales orientales, debería haberla vuelto mucho más accesible al público occidental, donde viene creciendo pero hasta ahora no pudo igualar la potencia del boom del manga y el anime.
La historia de esta industria es bastante caótica, principalmente debido a los turbulentos cambios sociales que la propia Corea (en este caso particular Corea del Sur) vivió en la era moderna. Comenzando con el brutal colonialismo japonés; su posterior liberación y ocupación en la Segunda Guerra Mundial por los ejércitos yankee y ruso; la división entre norte y sur que estas ocupaciones crearon y que a su vez disparó después la Guerra de Corea; el comienzo de la democracia; dictaduras militares; y finalmente el paso a la democracia posta en 1988. A lo largo de todo este tiempo, los cómics se volvieron una vía de escape para la población y una herramienta de discurso editorial para otros, marcando la gran diferencia que puede verse hoy en día: por un lado las historias épicas y fantasiosas, ambientadas en un estilo más tirando al manga; y las creaciones más artísticas y literarias apuntadas a un público más adulto.
28 AVANCE
Como siempre pasa, el género del cómic arrancó con las tradicionales tiras cómicas en diarios y periódicos. En el caso coreano, fue en 1909 con el Daehan Minbo, que tenía una tira de Lee Do-yong que comentaba hechos políticos nada menos que en la primera página de la publicación. Ésta y muchas de sus compañeras fueron censuradas tiempo después por los japoneses y desaparecieron para ser reemplazados por mangas nipones que incentivaban a los chicos coreanos a pelear en nombre del emperador.
Durante la ocupación americana y la guerra con sus hermanos del norte, los cómics en Corea del Sur siguieron siendo principalmente un arma de propaganda militarística; aunque también nació una nueva faceta: los Ddakji Manhwa, cómics con aventuras fantásticas hechos para distraer de los horrores de la guerra a los chicos. A mediados de los sesenta, con la guerra terminada y la economía apenas desarrollada, aparecieron los Manhwabang, negocios donde se alquilan cómics y los enemigos más importantes de la actual industria del manhwa en Corea del Sur. Con la dictadura militar nuevamente llegó la censura, haciendo que las masas se volcaran hacia los cómics infantiles o hacia lo que podría llamarse “telenovelas históricas en cómic” de las revistas más adultas, ayudando a que ambos géneros se establecieran definitivamente en la cultura coreana. A comienzos de los ‘80 la esperanza general de democracia hizo que bajo la dictadura floreciera una camada de historias épicas y dramáticas muy populares en los locales de alquiler, entre los que se destaca sobre todo Lee Hyun-se y su obra GongPoEui WaelnGuDan (algo así como “El Terrible Equipo 82 de Baseball Mercenario”) donde unos pobres tipos se matan entrenando hasta llegar a la cima del deporte y tener un final trágico.
Entre los artistas actuales que viven finalmente en democracia hay un cierto sentido de responsabilidad de crear todo lo que sus antepasados no pudieron, por lo que los dibujantes de manhwa son de los más vanguardistas que pueden encontrarse, siempre tratando de avanzar tanto en los estilos gráficos como en la sensibilidad del mensaje. El cómic en general está siendo reconocido por la gente como una expresión artística en sí, con muchos pintores y demás pasándose a este medio e incluso hasta realizando “exposiciones de manhwa” en galerías de arte periódicamente. Esto a su vez creó una tendencia moderna muy importante en el manhwa, que son las obras con metáforas autobiográficas de los propios artistas, donde revelan muchos aspectos de su vida personal cotidiana.
Corea del Sur tiene uno de los índices de masificación de internet más altos del mundo (ayuda ser la cuna de gigantes tecnológicos como Samsung y LG). Internet está mucho más metida en la vida de los coreanos que en la de los argentinos (y ojo que eso igual es decir mucho). Así que, por lógica, terminaron naciendo los Online Manhwabang, donde uno puede bajarse cientos de comics -pagando guita virtual- a su monitor o también directo al celular. Este medio de distribución se hizo inicialmente popular gracias al pirateo ilegal de manhwas y mangas escaneados sin permiso, pero se volvió tan masivo que ahora las propias editoriales lo usan en miles de obras. Básicamente lo mismo que está pasando ahora con los MP3 y los servicios de bajada de canciones pagos.
En consecuencia a esta variante tecnológica, estos manhwas digitales suelen tener también algunas partes animadas y efectos de sonido, algo que se convirtió en un subgénero en sí mismo y que pasó después a occidente en casos como la Digital Graphic Novel de la saga de videojuegos Metal Gear Solid hecha a partir del comic de un artista americano.
En lo que a industria general se refiere, se estima que ya hay más de diez mil títulos diferentes de manhwa publicados en Corea, los cuales fueron comercializados por alguna de las ciento y pico de editoriales que existen en el país. Sin embargo, más del 50% de los manhwas vienen solamente de tres editoriales específicas que manejan prácticamente el mercado: Seoul Cultural Publishers, Daiwon C.I. y Haksan Publishing, las cuales generan entre las tres unos 350 tomos diferentes por mes.
A diferencia de Japón, donde cada manga se suele publicar en varios formatos diferentes (la revista de serialización, el tankoubon, la versión pocket y después las versiones deluxe); los manhwas nacieron como tomo completo. Este factor restringía significativamente el ingreso que pudieran tener las editoriales -y por consiguiente, los autores- con cada obra publicada. La industria coreana entonces optó por copiar a la japonesa y serializar los manhwas en revistas de 200 a 400 páginas antes de sacar los tomos, al mismo tiempo que se adapta a la distribución digital y pelea contra los locales de alquiler. Se supone que hay unos diez mil manhwabangs en todo Corea del Sur y que el 80% de las ventas de las publicaciones de manhwas se hacen justamente a estos locales, lo cual supone una pérdida terrible de ejemplares que se venderían a lectores independientes. Tanto es así que incluso se estudió en establecer una ley que limitara los derechos de préstamo de los tomos de manhwas…
Otra gran diferencia que llama la atención al compararlo con la industria del manga en Japón es que, aunque la industria de la animación está tan desarrollada, es todavía muy raro ver adaptaciones animadas de los manhwas más populares. Sin embargo, las telenovelas basadas en los manhwas para público femenino y las películas hechas sobre los títulos de acción son muchísimo más comunes.
En la actualidad, los manhwas están recibiendo un reconocimiento internacional masivo, gracias al enorme público que el manga pudo atraer alrededor del globo y que ahora ve con ojos curiosos el novedoso estilo gráfico de los coreanos.
En nuestro país, Ivrea acaba de comenzar con Archlord lo que será una nueva línea de manhwas a la par de los títulos que ya publicamos. Este es un resumen de los comics que se vienen próximamente:
Manhwas en tu celular
Exposición de Manhwas
CAFE OCCULT
- 6 TOMOS
- De: Noh-Eun Ahn (dibujo) y Orebakgeum (guión).
- Publicada originalmente entre Abril de 2004 y Abril de 2005. Cuenta la historia de Seo-Lin, la cual para no cagarse mojando, termina entrando en un pequeño café llamado Cafe Occult. Poco después de irse, es repentinamente atropellada por un auto y un enigmático hombre intenta secuestrarla. En el momento justo aparece un joven que la rescata y la lleva de vuelta al café. Ahí sus temores se confirman: en realidad sí murió cuando la atropellaron y ahora es un espíritu. El dueño de Cafe Occult y el chico que la rescató están misteriosamente a mitad de camino entre el mundo de los vivos y el de los espíritus. Así le revelan que el alma de Seo-Lin se convirtió en algo muy codiciado en el mundo de lo oculto, aunque desconocen el por qué de esta situación. Por suerte, el chico está ahí para protegerla.
BALJAK
- 12 TOMOS
- De: Young-ho Kim (dibujo) y Sang-young Jeon (guión).
- También conocido bajo el nombre en inglés de High School, fue publicado originalmente en Corea entre Junio del año 2000 y Enero de 2004. Cuenta cómo Jo Pae, junto a Ho Rah y Han Ryu, crea una pequeña bandita para enfrentarse a los tipos que controlan el colegio al que se mudó recientemente. Con mucho humor ácido, vemos como Jo Pae resulta ser bastante malo peleando, así que suele terminar recibiendo más golpes de los que da, volviéndose habitué del hospital. Lo más triste es que cuando finalmente logran su objetivo de derrotar al jefe de esta banda, se convierten automáticamente en el blanco de muchas otras que ahora quieren sus cabezas…
CAL JOLY
FOREST OF THE GRAY CITY (달리다 1982 잿빛 도시숲을 달리다) 2 TOMOS De Jung-Hyun Uhm.
Originalmente publicado en Corea durante 2005, este manhwa recuerda mucho a obras de Ai Yazawa, en especial Paradise Kiss, no sólo por la estética, sino también por la narrativa de la trama. Cuenta la historia de Yun-Ook Jang, una ilustradora freelance de 24 años que alquila una habitación para poder pagar sus deudas. Su inquilino resulta ser un estudiante muy quilombero de 17 años llamado Bum-Moo Lee, que sólo tiene un trabajo de medio turno. Antes de que Yun-Ook se enterara de la edad de Bum-Moo, él la trata muy fríamente y se la pasa discutiendo con ella. A medida que se van conociendo, surgen otro tipo de sentimientos más románticos, y las cosas se complican cuando las ex-parejas de ambos aparecen para meterse en una historia de por sí muy complicada.
ARCHLORD
5 TOMOS Y CONTINÚA PUBLICÁNDOSE De Park Jin Hwan.
El primer manhwa que publicamos en nuestro país está basado en uno de los MMORPG (siglas de Massive Multiplayer Online Role Playing Game, y otra de las grandes industrias que hay en Corea del Sur), más populares que pululan hoy en día por la web. Esta adaptación a manhwa se ubica en el reino lejano de Chantra y sigue las aventuras del príncipe huérfano Zian. Estas tierras están sumidas en una terrible guerra que lleva ya más de cien años, y cuyo único objetivo final es conseguir el control de cinco reliquias antiguas de enorme poder, conocidas como Archons. La razón es que se dice que quien posea las cinco y logre combinarlas se va a convertir en el Archlord, el líder supremo, y la persona que va a tener las fuerzas fundamentales de la mismísima creación a su mando.
NABI
TOMO UNICO De Kim Yeon-Joo.
Si el manhwa anterior hacía recordar a Ai Yazawa, este hace lo mismo con el grupo Clamp y la obra Clover. En este tomo único, publicado originalmente en Corea en 2005, se recopilan siete historias independientes y autoconclusivas que transcurren en un mundo fantástico ubicado en un continente asiático ficticio. El éxito mundial que su autora recibió por esta obra le valió el contrato para trabajar en una serie regular más extensa en un futuro cercano.
NBi THE PROTOTYPE LAZER #32
(Página 6 - Kim Yeon-Joo)