Blood

Drácula, morite de envidia...

Por Marcelo Vicente 22 min de lectura

Mamoru Oshii es, sin duda alguna, una de las vacas sagradas del manga y el anime. Y si bien no está a la altura de un Osamu Tezuka, el creador de Astroboy, Kimba y padre de toda esta milonga, sí está al nivel de un Yoshiyuki “Gundam” Tomino o un Katsuhiro “Akira” Otomo, es decir, de próceres vivientes de la industria. Este buen hombre (nos referimos a Oshii, claro), nacido en Tokyo el 8 de Agosto de 1951 y técnicamente uno de los ponjas más feos del mundo, ha sabido construir una carrera más que admirable en lo que tiene que ver, principalmente, con la dirección de animes y películas live-action.

En su impresionante currículum no sólo aparece haber sido el director de ese clásico de la animación de todos los tiempos que es la película Ghost in the Shell, sino que también es todo un pionero: Oshii dirigió —atención, acá es la parte donde suenan las cornetas— ¡el primer OVA de la historia! (Dallos, del estudio Pierrot, en el año 1983). Además, en su foja de servicios puede contarse la dirección de los dos estupendos films —que pudieron verse por estos lares hace algunos años, cortesía del fenecido Fox Kids— de Patlabor y, también, de la primera miniserie de OVAs de este mismo título, además de haber colaborado con la creación del guión del aclamado largometraje Jin-Roh (emitido por Locomotion, años atrás).

Mamoru Oshii siempre contó con inquietudes narrativas; de hecho, el guión de Jin-Roh nace en parte de un comic escrito por él: Kerberos Panzer Cop.

Y ya desde fines de la década pasada, Oshii andaba con la idea en la cabeza de realizar un producto multimedia; o sea, quería contar una historia abarcando todos los formatos posibles de la paleta del entertainment: mangas, novelas, animes, juegos, etcétera.

La idea era original, ambiciosa y prometedora; en cada formato se iba a contar una parte de la trama, cada producto iba a ser como la pieza de un rompecabezas del que habría que tener conocimiento sí o sí para entender la totalidad de la historia. A propósito, para entonces, el nombre de la obra ya estaba decidido. Iba a ser Blood, the Last Vampire.

El puntapié inicial, naturalmente, lo dio el propio Oshii a través de una novela —que incluía ilustraciones— escrita por él y llamada “La noche de las bestias”, que salió al mercado japonés el 30 de Octubre de 2000. Y allí quedaba planteado uno de los tópicos que habría de estar presente en toda la historia: la concreción de un misterioso “proyecto de inmortalidad”. Con todo, una vez puesta la maquinaria en marcha, esta ya no habría de detenerse.

A las pocas semanas, en concreto el 18 de Noviembre, se estrenaba en los cines el thriller Blood, the Last Vampire.

Vale la pena detenerse en este punto. A todas luces la película resultaba impactante por donde se la mirase. Oshii se había asociado al prestigioso estudio de animación Production I.G. (responsables de la citada Ghost in the Shell y la parte animada de Kill Bill, entre tantas otras producciones) y la idea de hacer algo realmente innovador se había plasmado con creces; de hecho, Blood era la primera producción de cine realizada de manera totalmente digital.

Con esto, Mamoru Oshii volvía a ponerse el traje de pionero.

Sin embargo, algo falló y fue que la gente que había ido al cine salió sin entender prácticamente un reverendo sorongo; es que, al ser una simple parte de un todo, la trama del film se volvía en extremo confusa para el que no había leído la novela. Básicamente, en la película no había introducción de personajes ni se presentaban sus motivaciones, aspectos fundamentales para que un guión sea sólido y mínimamente entendible y hasta disfrutable. Parecía un capítulo descolgado de cualquier anime (increíblemente animado, claro). Aun así, el film —que encima duraba escasos 48 min.— se las arregló para posicionarse entre los más vistos de ese año y sirvió para que el público masivo se enterara del ambicioso proyecto multimedia. Aunque, por supuesto, no faltaron tampoco voces alzadas en contra de Oshii, acusándolo directamente de ser un vil comerciante sin corazón.

Lo que siguió fue el juego para PlayStation 2, el cual estuvo disponible el 21 de Diciembre del propio 2000, y el manga —Blood the Last Vampire 2000, dibujado por Benkyo Tamaoki— que, si bien había empezado a serializarse en la revista Shonen Ace (cuna de Evangelion, Daydream y Macross 7 Trash, entre otros) de la editorial Kadokawa en Noviembre de 2000, se editó en un tankoubon autoconclusivo en Mayo de 2001. No obstante, a eso habrían de sumarse dos novelas más.

Por supuesto que en cada caso era lo mismo: todas las obras eran piezas de un gran puzzle, imposibles de entender por sí solas. De esta manera, y con todos los productos reseñados (que páginas más adelante desglosaremos), el megaproyecto de Blood llegaba a su fin. Y, si bien el círculo al final se cerraba bastante coherentemente, también se tenía la sensación de que había quedado tela para cortar, que la historia que involucraba a Saya y a los chiropterans aún tenía mucho potencial.

Pero tendrían que pasar cinco largos años para que esto se cristalizara. Esta vez ya sin Mamoru Oshii en el timón del barco, sería Production I.G (en conjunto con Aniplex) quien se encargara de darle nuevos bríos a la historia, a través de un nuevo anime, nuevos mangas, nuevas novelas, nuevos juegos y nuevos chupetines. Eso sí, la idea esta vez era “nada de rompecabezas”; el objetivo consistía en hacer algo como .hack (producciones variadas pero en esencia independientes). ¿El nombre elegido para esta nueva etapa? Blood+.

Blood+ (que se lee “plus”) aterrizó en las ondas catódicas niponas el 8 de Octubre de 2005 y, además de su emisión televisiva a través de varias emisoras como Animax, MBS, TBS, RKB, etc. también estuvo disponible en Internet a través de un sistema de suscripción, muy de moda últimamente, proporcionado por la página web aii.co.jp. Blood+ habría de despedirse el 23 de Septiembre de 2006, tras totalizar 50 capítulos, y precisamente esto es lo que acaba de estrenarse en la señal latina de Animax. Volviendo a Japón, en simultáneo al estreno de la serie televisiva, comenzaron a serializarse varios comics homónimos, aunque el primero de ellos (y el que a la postre resultaría más largo) fue el publicado desde Septiembre de 2005 en la ya citada Shonen Ace y dibujado por la artista Asuka Katsura.

A la fecha, y a pesar de que el anime hace ya varios meses que finalizó, aún continúan saliendo en su país natal producciones que tienen que ver con Blood+. Sin embargo, es evidente que la estrella del ambicioso proyecto multimediático concebido por Mamoru Oshii y después continuado por Production I.G, está agotándose por segunda vez. Si existirá una tercera etapa del producto que se ha transformado con el correr de los años en una franquicia realmente impresionante, sólo el tiempo lo dirá. Who knows, Elvis maybe.

La película

Corre el año 1966 y la guerra de Vietnam ya hace rato que está dejando su luctuosa marca en la humanidad; pero entonces ocurre el tristemente célebre y nunca bien ponderado “las cosas siempre se pueden poner peor”, y en este caso es que en la base americana de Yokota —Japón— empiezan a ocurrir hechos inexplicables que, principalmente, tienen que ver con suicidios.

En este punto, Saya se revela como una misteriosa agente de un ultrasecreto y especial comando de operaciones de la armada yankee, y es enviada a investigar. Pero pronto su misión se transformará en acabar con los citados chiropterans, unos bichos grotescos que aparecieron en la base y que, si bien son similares a vampiros (aunque pueden tomar la forma humana), no le temen ni a las cruces, las estacas, la luz del sol, al ajo, o al mismísimo turco Carlos Saúl en zunga. Con todo, como se expresara anteriormente, el film no despeja las dudas fundamentales que se plantea en la trama. No se sabe quién (o qué) es Saya en realidad ni qué son los chiropterans; lo que sí queda claro es que la protagonista cuenta con una fuerza sobrehumana, que su mirada irradia un odio recóndito y que la onda no es como en From Dusk Till Dawn, donde se mata a vampiros por matar.

Blood, the Last Vampire contó con la dirección de Hiroyuki Kitakubo, un reconocido profesional que empezó a dejar su marca en la industria a los 15 años y que, a lo largo de su trayectoria, trabajó como animador en glorias tales como Akira, Macross (la serie original) y Mospeada. Siguiendo con el apartado técnico, vale mencionar que otra de las cosas que hicieron de este film algo innovador y atípico, fue que, como la mayoría de la acción transcurre en una base americana, el 70% de los diálogos son en inglés; de hecho, en los cines nipones se vio con subtítulos. Como ya se mencionó antes, la película se estrenó originalmente el 18-11-2000 y se extiende por 48 minutos.

El manga

El comic aportó otro “capítulo” (importante, en este caso) a la fragmentada historia de Blood, the Last Vampire y despejó varias dudas en su momento. Guionizado por la propia Production I.G y dibujado por el artista Benkyo Tamaoki, esta vez, la trama transcurre en la Tokyo actual. Una pacífica comunidad se ve azotada por la amenaza de un grupo de motoqueros. Entre sus habitantes comienzan a circular rumores extraños. Una figura maligna y misteriosa secuestra a una de las víctimas de este grupo, la joven Akiko Motoyama. En esta oportunidad, la enigmática joven Saya buscará a uno de estos vampiros entre la oscuridad, mientras continúa su lucha contra los chiropterans. Blood, the Last Vampire 2000 se puede describir como una combinación perfecta de acción, intriga y terror con algunas dosis de sexo (Benkyo Tamaoki es un consumado artista hentai). A propósito, Editorial Ivrea ha publicado este manga con singular éxito en Argentina.

Las novelas y el juego

Se sabe que la génesis de Blood hay que buscarla en la novela de Mamoru Oshii “La noche de las bestias”. Allí se describía cómo en el año 1969, ciertos problemas en una manifestación estudiantil llevan a que el “Proyecto de Inmortalidad” (que hace de base a toda la historia) sea investigado. Pero si hablamos de las novelas de Blood, the Last Vampire, también hay que citar a las otras dos que componen la trilogía: “La sangre llama a la oscuridad”, publicada en Enero de 2001, y “Shangai Efímero”, lanzada al mercado en Junio del propio año. Estas dos últimas —que realmente no aportan gran cosa a la historia en general— no fueron escritas por Oshii, sino por Junichi Fujisaku, otro reconocido profesional que dejara su impronta en animes como Ghost in the Shell: Stand Alone Complex y la película de xxxHolic.

En cuanto al juego lanzado por Sony para PlayStation 2 hay que decir que también transcurre en la Tokyo actual, que es algo parecido a un film interactivo con varios finales posibles y que también cuenta con una animación soberbia. Eso sí, como se comercializó en dos partes, desgraciadamente no vendió muy bien. En 2006 se relanzó unificado para la PSP.

Blood, the Last Vampire live action

Ahora sí. Si quedaba algo por hacer con el nombre de Blood que aún no se hubiera hecho anteriormente, eso era hacer una película live-action mostrando a Saya cagando a katanazos a los chiropterans. Pero afortunadamente (?!) eso pronto se verá subsanado cuando en 2008 llegue el largometraje de Blood, the Last Vampire, interpretado por actores de carne y hueso.

Fue la propia gente de Production I.G quien anunció en Noviembre del año pasado la concreción de este proyecto, luego de dar oficialmente su consentimiento para que la compañía francesa Pathé se encargue de llevar adelante la obra. A propósito, Production I.G no “vendió” la licencia, sino que va a cobrar royalties por eso.

Aun así, las tensiones estuvieron y están a la orden del día en el set de filmación, y eso tiene que ver con que, principalmente, hubo un cambio en la dirección. Si bien la idea original contemplaba que Ronny Yu (Freddy vs. Jason) se encargara de dirigir la peli, luego eso cambió; el nuevo director es Chris Nahon. Con todo y, como se adelantara en las news de Lazer #41, las escenas comenzaron a rodarse el pasado Marzo en nuestro país, y ahora trasladaron todos los bártulos a China, donde aún continúa el rodaje. Está previsto que Blood, the Last Vampire se estrene en los cines a mediados de 2008 y se anuncian muchos chinos “voladrones” a lo largo de la película.

Línea temporal: Blood the Last Vampire

El primer evento conocido data de 1806. Durante la invasión de Napoleón en Europa, se encuentra un libro en donde se habla de un plan para lograr un ser inmortal combinando sangre humana y vampírica. Una organización secreta se hace cargo del proyecto, ejecutado en Saya. Para el 1900, se descubre que la sangre de Saya fue utilizada para clonar bebés. Tomando el hecho de que Saya es comúnmente llamada “la original” —sumado al título de la serie— podría ser la prueba definitiva de que es el último vampiro real y los chiropterans son los bebés clonados con la información del libro.

En 1923, junto con el gran terremoto de Kanto, los chiropterans invaden Japón. Ya que esta raza tiene huesos huecos y piel extensible, pueden transformarse para adquirir una forma igual a la humana. Para 1966 (momento en donde transcurre la película animada), Saya trabaja para la organización americana, que le provee de fondos ilimitados para eliminar a los chiropterans. Tres años después, suceden los hechos de la novela original.

En 1989, el personaje que se maneja en el videogame (un estudiante de 17 años que escucha voces y tiene extraños sueños con todo esto) sufre graves heridas durante una inundación en Tokyo y se toman medidas extremas para mantenerlo vivo (le enchufan sangre de vampiro).

Desde 1995, Oka (el periodista que investiga todo el caso, y que también aparece en el videogame) se cruza con la primera pista del Proyecto (una foto de Saya) y comienza a investigar. Para el año 2000, Saya combate a los bichos en pleno Tokyo (acá transcurre tanto el videojuego como el primer manga). Es entonces cuando finalmente descubre su verdadero origen (ni ella misma lo sabía, pobre boluda).

Vale mencionar que toda la nueva etapa, Blood+, se sitúa en un universo alternativo respecto de esta primera, por lo que las tramas no están conectadas.

Blood+ (Blood Plus): la nueva serie que está pasando en Animax

En esta segunda etapa, el protagonismo de la historia vuelve a recaer en una Saya todavía adolescente y estudiante de secundaria. Es Septiembre de 2005 y, si bien podría decirse que ella vive sin mayores preocupaciones con su familia adoptiva en Okinawa (al sur de Japón y cerca de la base americana de Kadena), hay algo que la inquieta: no puede recordar nada de su pasado, a excepción de los sucesos acontecidos el último año.

Sin embargo, la cosa toma decididamente otro color cuando, una tarde, ella es atacada en el colegio por un monstruo horrible, similar a un murciélago gigante, y es salvada por un misterioso tipo todo vestido de negro. Éste no es El Zorro (d’uh!), sino que resulta llamarse Hagi, y sus señas particulares más visibles son que siempre lleva con él un violonchelo y que su mano derecha está toda vendada. Pero lo más notorio es que da la impresión de conocer a Saya desde hace mucho y, más importante todavía, de tener la llave de su destino.

Poco después, en su casa, se aparecen unos hombres con toda la pinta de pertenecer a una organización. Entonces se revela que esta gente le había pedido al padre adoptivo de Saya, George Miyagusuku (un veterano de la guerra de Vietnam), que cuidara de ella hasta que llegara el momento de hacerle recordar todo. Y en eso estaban, con Saya totalmente confundida por lo que había escuchado, cuando se materializa otro monstruo (definido por los agentes como un “chiropteran”). Entonces Hagi es quien le entrega una katana a Saya y le explica que ella existe para destruir a esos monstruos, y que es la única que puede hacerlo.

Incrédula, Saya se niega a aceptar esa realidad y el resultado es que, ante su pasividad, su padre es herido y hospitalizado, desapareciendo luego misteriosamente —encima— del lugar en donde se encontraba. Ante eso, Saya y sus hermanos —Kai y Riku— van en busca de Julia, David y Lewis, es decir, los agentes que se habían apersonado en su casa la vez que apareció el monstruo y, entonces, se echa un poco de luz sobre la trama: ellos dicen pertenecer a Red Shield (Escudo Rojo), una organización americana que se dedica a proteger a la humanidad de la raza de los chiropterans.

En este punto, Saya decide investigar el paradero de su padre y, ya armada con su espada japonesa, se embarca en un viaje junto a su familia y a su fiel sirviente Hagi, para destruir a los chiropterans y descubrir quién es ella en realidad.

Con todo, la trama acá empieza a enroscarse cada vez más, y los conceptos aparecidos originalmente en las distintas versiones de Blood, the Last Vampire, no sólo retornan sino que se amplían exponencialmente: Saya es una chiropteran, una nueva forma de vida, y su sangre fue utilizada para clonar bebés (por eso es que siempre se referían a ella como “la original”) pero no lo sabe por la amnesia que sufre. Debido a su condición es que, al entrar su sangre en contacto con la de otros chiropterans, éstos mueren instantáneamente; y también es por eso que los de Red Shield le dan tanta importancia a su seguridad y la consideran la última esperanza de la humanidad.

Asimismo, en Blood+ se descubre que la citada organización Red Shield fue fundada por los descendientes de Joel Goldschmidt, es decir, el hombre que —originalmente— dio con Saya y su hermana gemela Diva, y desató la amenaza de los chiropterans sobre el mundo. Joel Goldschmidt encerró a Diva, privándola de todo contacto humano, pero a Saya la crió como a una hija; desgraciadamente, Joel murió asesinado, una noche en que cumplía años, a manos de Diva, después de que ésta había sido liberada por Saya, quien quería que su hermana asistiera a la celebración para darle una sorpresa a su “padre”.

Red Shield conoce todo acerca de Saya gracias a un diario que el primer Joel Goldschmidt llevaba, el cual siempre llaman “El diario de Joel”; y, en la actualidad, la organización es liderada por otro Joel Goldschmidt, un tipo que parece saberlo todo sobre la historia de los chiropterans y que se desvive por subsanar los errores cometidos por su predecesor y sosías. También se descubre que Saya debe dormir después de un breve período de actividad. Por otro lado, aparecen los Goldsmith, una rama de los Goldschmidt que, nucleados en el grupo Cinq Flèches (Cinco Flechas) protegen a Diva y su objetivo es crear un mundo chiropteran para su futuro.

Otras cosas que se van develando con el correr de la trama son que Hagi también es un chiropteran y acompañó y protegió a Saya a lo largo de toda su vida; el primer Joel los juntó cuando ambos eran chicos y su idea era que Hagi fuera el “novio” de Saya para ver si ésta podía reproducirse, pero solamente se convirtieron en compañeros de juegos. No obstante, Hagi se volvió chiropteran una vez que, tras caer de un acantilado, recibió la sangre de Saya.

Todo esto comentado anteriormente no hace sino demostrar una complejísima línea temporal que se aplica a todo el universo de Blood. Como se dijo antes, todo arranca a comienzos del siglo XIX, en la época en que Napoleón era el mandamás de Europa, con el hallazgo de un libro perteneciente a una familia importante, en donde se hablaba de un plan para lograr ser inmortal, y con una organización secreta haciéndose cargo del proyecto. Pero se ve también que, a lo largo de los grandes sucesos vividos por la humanidad desde entonces (como las guerras mundiales, la revolución rusa o la guerra de Vietnam), los chiropterans se vieron involucrados.

Blood+, que desde el 30 de abril pasado se emite a través de las locales pantallas de Animax, cuenta con el versátil Junichi Fujisaku (todo un pichón de Oshii) en la dirección de la serie. Los diseños originales son de Chizu Hashii (los mismos pueden apreciarse en todo su esplendor a través del ending), rediseñados para la animación por Akiharu Ishii (The Prince of Tennis).

En lo que respecta a la versión local, está doblada al castellano neutro en México a través del estudio Artsound. Para la ocasión, las principales voces quedaron conformadas de la siguiente forma: Saya Otonashi es Gaby Ugarte (Zatch en Zatch Bell), Kai Miyagusuku es Gabriel Ortiz (Vash en Trigun) y Solomon es Víctor Ugarte (Sasuke en Naruto; Shinji en Evangelion). A grandes rasgos, el doblaje es muy fiel a la versión original y no presenta alteraciones con respecto a lo visto originalmente en Japón. Lo único remarcable es parte de una costumbre de casi todos los doblajes de los últimos años: no traducen el título del episodio.

Pasando a Animax, la emisión se hace de forma prolija y sin ningún tipo de alteración. Es destacable que la estén pasando en horarios muy importantes: lunes a viernes a las 21 hs. con repetición a la 1 y a las 5 de la madrugada. Además, todos los episodios de la semana se repiten, a modo de maratón, los domingos de 19:30 a 22 hs. Los 50 episodios se están pasando de un saque hasta su finalización, tras lo que se repetirá indefinidamente y seguro que por muchos meses más.

Blood+: los mangas

Estos cómics fueron cortesía de la ya conocida editorial Kadokawa, con guiones supervisados tanto por Production I.G. como por Aniplex (las productoras del anime) pero dibujados por tres diferentes artistas. Afortunadamente, estamos en condiciones de afirmar (acá de nuevo van las cornetas) que todos van a ser publicados por Ivrea próximamente. Así que estén atentos a los canales de información habituales. A continuación va un repaso de ellos.

Blood+

Serie de 5 tomos — Asuka Katsura.

Así, con el título a secas, se llamó el primero de los mangas en aparecer de Blood+. Se trata, básicamente, de la adaptación gráfica del anime. Sin embargo, se aprecia algo típico de las adaptaciones de anime a manga: arrancan casi igual, pero de a poco se intercalan pequeñas y grandes diferencias que no sólo lleven a distintas sensaciones sino que, principalmente, den un aliciente a quienes ya hayan visto el anime y no quieran ver exactamente lo mismo en su contraparte estática. Algo similar a lo que ocurre con las versiones anime y manga de Evangelion. Blood+ está dibujado por la mangaka Asuka Katsura (acaso conocida por ser la autora de Le Portrait de Petit Cosette). Salió originalmente el 26 de Julio de 2005, en el número 9 de la revista Shonen Ace, y el primer tankoubon salió al mercado nipón el 26 de Diciembre del propio 2005. Su serialización terminó en Febrero pasado, apareciendo el quinto —y último— tomo meses después.

Blood+ Adagio

Serie de 2 tomos — Kumiko Suekane.

Este cómic surgió en el estreno de la revista Beans Ace (posiblemente uno de los pocos magazines apuntados tanto a hombres como a mujeres por igual), el 8 de Julio de 2005 y su trama se focaliza en Saya y Hagi estando en Rusia en 1916, cuando el zarismo ya se mostraba agonizante y los bolcheviques se relamían con la llegada al poder. De hecho, esta historia de dos tomos expande un flashback de Saya que se produce en el episodio 17 de la serie de TV, en donde justamente ella y Hagi presenciaron la caída del imperio. Blood+ Adagio está dibujado por Kumiko Suekane y su primer tomo recopilatorio salió el 26 de Abril de 2006. Finalmente, se compiló en dos tankoubon.

Blood+ Yakou Joushi

Tomo unitario — Hirotaka Kisaragi.

El tercer manga de Blood+, cuyo subtítulo en castellano podría traducirse como “Viaje Nocturno”, cuenta los sucesos que, a fines del invierno de 1993, Hagi desarrolló en Hong Kong. Resulta que un policía joven llamado Nishi investiga un caso de asesinatos donde las víctimas perdieron demasiada sangre. Cuando el caso es tomado por una misteriosa organización, éstos le recomiendan a Nishi que mejor no se meta, si quiere seguir vivo. Casualmente, Nishi es atacado por un monstruo, y adivinen quién lo salva… Si bien es muy liviano en comparación a otras obras del género, Blood+ Yakou Joushi es un Shonen Ai (donde los chicos se insinúan o se hacen mimos entre sí). Se publicó por primera vez en las páginas de la revista Ciel el 29 de Septiembre de 2005 y, a la postre, se recopiló en un solo tankoubon que estuvo disponible en su Japón natal el 26 de Abril de 2006. Fue dibujado por Hirotaka Kisaragi (autor de mangas como Gate, Innocent Bird y Spectre).

Blood+: los juegos y las novelas

La franquicia de Blood no sería digna si no incluyera algunos videojuegos en su catálogo de productos y, se sabe, si la vez anterior apareció un manga y en esta tres, si la etapa anterior apareció un fichín, en esta habrían de aparecer… ¡también tres! Directamente proporcional, que le dicen.

En este caso, se editaron dos juegos casi simultáneamente. El primero en ver la luz, en Julio de 2006, de la mano de Sony, fue Blood+ The Rondo Battle of Twin Wings, un juego de acción para PS2, en el que controlamos a Saya sorteando todas las etapas de la serie animada. Al mes siguiente llegó Blood+ One Night Kiss, esta vez de Bandai Namco y con realización de Grasshopper Manufacture (los creadores del juego de Samurai Champloo para PS2), aunque no sólo para la consola de Sony sino además para la Nintendo Gamecube. Éste es similar al otro juego, aunque tirando más a la aventura que a la acción. No obstante, su característica principal se da en la versatilidad que provee la historia ya que, dependiendo las decisiones que tome el jugador, ¡puede arribar a cuarenta y dos finales distintos! Para finalizar, la consola portátil de Sony, la PSP, recibió Blood+ Final Piece, un juego de simulación por acciones (es decir, al jugador se le van presentando diversos diálogos y debe ir optando por una u otra respuesta o acción, lo que puede conducirlo a diversos resultados) que contiene gran cantidad de escenas tomadas de la serie de TV.

Ya entrando en el terreno de las novelas, hay que decir que hay dos sagas. La primera se conoce simplemente como Blood+ y, a la fecha, han salido tres volúmenes: First Kiss, Chevaliers (trae pasajes a Mar Chiquita) y Boy Meets Girl. Sus autores son Ryo Ikehashi (guion) y Chizu Hashii (ilustraciones), y precisamente este último también es quien realizó los diseños originales de personajes para la serie televisiva. La otra saga se conoce como Russian Rose y son dos tomos. Sus autores son Karino Chouzuki (guion) y Ryo Takashiro (ilustraciones).