Alejo y Valentina

Animación argentina for export, viteh!

Por Leandro Iraizoz 4 min de lectura

Las propuestas osadas han demostrado ser las que perseveran en estos tiempos en los que todo parece haber sido visto. La originalidad es un pecado que muy pocos cometen; y sin embargo se encuentra en cuestiones tan sencillas como la vida cotidiana y la gente que nos rodea. Alejo y Valentina son una prueba de ello. Estos dos personajes animados son sólo una consecuencia, el fruto de una relación que terminó desencadenando en una de las animaciones flash más prominentes del último tiempo, así como una de las más importantes y difundidas de nuestro país. Es así que vale la pena destacar cómo un dibujo animado tan simple llegó a convertirse en una moda que no logra pasar desapercibida.

Inicialmente, Alejo y Valentina vieron la luz por Internet como la mayoría de las animaciones flash de hoy en día. Es que la globalización y las herramientas mediáticas al alcance de la mano pueden resultar en el mejor canal difusor. Así de una tarde de aburrimiento nacieron estos personajes tan reales como ficticios. Y a medida que se iban conociendo, más y más gente preguntaba por ellos. Hasta que la web de LoCoARTS estrenaba el primer capítulo de una creciente bola de nieve. La siniestra mente que se esconde tras los formatos html y los diseños web es Alejandro Szykula, un flaco de 29 años que supo cómo combinar lenguaje criollo, grabaciones perdidas y familiares difuntos en un cóctel de absurdos y parodias.

La difusión clásica de un amigo a otro por mail o msn, recomendado algo grosso que vio, terminó desencadenando en una marea de visitas diarias a la página de LoCoARTS. Claro que Alejandro no sólo se limitó a su gallina de los huevos de oro sino que se ocupó de crear otras series que pudieran expresar su creatividad.

Llegaron entonces “Los Timotines” y “Reynaldo” (el que mata por encargo, se escucha un grito de fondo). Los primeros, un grupo de chicos con cierto aire a South Park y el segundo, una animación en la que un tipo llamado Reynaldo es tentado a matar gente por un osito maléfico. Nada que ver con Sofovich y su osito Teddy (único colaborador que jamás maltrató).

Con un solo corto logró tener tanto éxito que uno de sus personajes comenzó a intervenir en Alejo y Valentina; el clásico vendedor chanta que quiere hacer entrar un elefante en una heladera o venderle el depilador de pelos de la nariz a la abuela.

Volviendo a Alejo y Valentina, la serie resulta ser una comedia de situaciones, pero animada. Como ocurre con Los Simpsons. Algo pasa. Un hecho en particular que detona toda una cadena de situaciones extrañas y sumamente bizarras en las que se ven envueltos los personajes principales. Generalmente termina todo siendo una parodia de una película famosa, serie o juego. Varias celebridades locales desfilan también en los cuadros flash de vez en cuando. Sin embargo, los gags resultan más graciosos aún, por el hecho de mezclar el absurdo con un humor bien argentino que se basa en bastardear nuestra forma de hablar, nuestra entonación y los usos y costumbres tan argentinos que tenemos. Todo esto volvió tan popular al personaje de El Viejo, basado en el abuelo de Szykula en cuanto a la jovial personalidad y la tonada paraguaya de su abuela, que terminó desencadenando en la ahora popular frase: “Pero vooo’ so’ loco, ¿Viteh?”

Ya en el nuevo milenio, MTV había comenzado a emitir diversos fragmentos de animaciones flash como separadores entre su programación. Provenientes de todo el mundo, abstractos, divertidos o inentendibles. La aceptación por parte del público logró que estos cortos generaran una búsqueda un poco más profunda con la idea de emitir un segmento flash propio. Ningunos boludos, teniendo en cuenta que la relación de costos con la animación tradicional es abismal. La grilla de a poco se fue conformando y sucedió lo inesperado: Alejandro fue convocado para que Alejo y Valentina dieran el gran salto a la televisión. No sólo regional sino internacional. Para esto se trabajó con los mismos capítulos de la web, pero por problemas de duración tuvieron que ser extendidos. Eso hizo que muchos episodios tengan su versión previa y la “extended”. Originalmente hizo su debut dentro del segmento “Flash” para luego pasar a ocupar un lugar al final de “Los 10 más pedidos” concluyendo con un total de 16 capítulos. El furor que generaron Carlitox, El Viejo y compañía opacaron a los principales roles. Algo que no llamó para nada la atención de su creador, quien declaró alguna vez que si fuera televidente también lo serían. A la espera de una nueva temporada para la segunda mitad de este año las fronteras se quebraron y no sólo la Argentina experimenta el fenómeno. Casi todos los países de Latinoamérica, España, Italia, Israel e inclusive Estados Unidos en menor proporción siguen el show.