Ouran Koukou Host Club
Escuelita de escorts
Tal vez esa relación no es en la misma medida un equilibrio entre ambos factores, ya que tiende a tirar más por el lado de los corazones que por el de las risas. Sin embargo, esta orientación hacia lo amoroso lo convierte en lo que es, y más allá de cualquier condimento que se agregue a la fórmula (llámese acción, ciencia ficción, erotismo e, incluso, terror), un manga shojo siempre va a estar apuntado hacia el mercado de chicas adolescentes, por más aceptación que posteriormente tome entre el público masculino. Pero a la hora de sacar una historia innovadora de la galera, sumar ingredientes no siempre es suficiente, por lo que es preciso jugar con el concepto básico del shojo, invertir ese equilibrio cómico-romántico, e intentar obtener un público más variado a la vez.
Un claro ejemplo de lo que estamos hablando es Ouran Koukou Host Club, la obra más reciente de la mangaka Bisco Hatori que, si bien no deja de ser un shojo con cada uno de sus elementos bien puestos, supo ganarse sin problemas el fanatismo de grandes y chicos de ambos sexos alrededor del mundo. Su autora, cuyo nombre real es desconocido —ya que Bisco Hatori es sólo un pseudónimo—, tuvo su debut en el año 2001 con el manga Isshun kan no Romance (Un momento de Romance) publicado en la revista LaLa DX. Ese mismo año lanzaría su segunda obra, Sennen no Yuki (Mil años de Nieve), serie de dos tomos publicados entre 2001 y 2002, con la que comenzaría a ser reconocida entre los amantes del género. Contando con este historial de sólo dos obras en su haber, la autora empezaría a darle vida al manga que, hoy en día, le está llevando mucho más que el pan a la mesa.
Ouran Host Club vio la luz por primera vez el 5 de Agosto de 2003 en el magazine mensual LaLa de la editorial Hakusensha, revista dirigida a chicas adolescentes que alguna vez sirvió como hogar de uno de los más grandes clásicos del shojo, KareKano. La aceptación que tuvo entre el público de su país natal le permitió extenderse hasta la actualidad, contando con diez tomos recopilatorios hasta el momento y publicaciones oficiales en muchos otros países.
La historia comienza, efectivamente, en el Instituto Ouran, una exclusiva escuela secundaria reservada para alumnos provenientes de las más adineradas e influyentes familias de todo Japón. Haruhi Fujioka es una estudiante de clase media-baja que cursa en este instituto gracias a una beca de estudio que obtuvo por ser tan traga en la secundaria baja y que, en el momento en que comienza la historia, está intentando escapar del quilombo que hacen el resto de sus compañeros y encontrar un lugar tranquilo donde poder estudiar. Esta situación la lleva hasta el tercer salón de música donde, confusión mediante, conoce al Host Club (o Club de Anfitriones), un grupo de seis pibes muy facheros que se dedican a acompañar a las alumnas del instituto usando el encanto, la apariencia y el chamuyo como sus armas principales.
Su política es la de “atender a las encantadoras señoritas que cuentan con mucho tiempo libre y, además, sacar provecho de ello”, según las propias palabras del presidente de este bizarro club, Tamaki Suo, un tipo muy enérgico y egocéntrico que se la pasa haciendo alarde de su fortuna y atractivo. El resto de los integrantes del Host Club son: Kyouya Ootori, vicepresidente y auténtico jefe de perfil bajo del club; Hikaru y Kaoru Hitachiin, hermanos gemelos que atraen a sus clientas con un juego incestuoso y altamente gay, que funciona asimismo como parodia al género shonen-ai; Mitsukuni Haninozuka, alias Honey, el integrante más grande del club, pero el más pendejo en apariencia —parece un pibe de diez años—; y Takashi Morinozuka, primo y fiel protector de Honey, alto, atlético, y de muy pocas palabras.
Volviendo al encuentro de Haruhi con este extraño grupo de personajes tan pintorescos, vale aclarar que tanto la ropa que usa Haruhi en ese momento, como su apariencia en general, son aptas para que cualquier persona la confundiera con un chico —de hecho, ni siquiera el espectador advierte esto sino hasta el final del primer capítulo—, llevando el pelo corto, unos lentes enormes, y con un atuendo que es de todo menos el uniforme reglamentario de las mujeres. Después de todas las gastadas que se come de parte del Host Club por la manera en que se viste (teniendo en cuenta que todos la creían hombre), Haruhi se dispone a huir del salón al que nunca debió entrar pero, en el intento, choca contra un estante, tirando y rompiendo un jarrón valuado en unos ocho millones de yens, por lo que, al verse imposibilitada de pagarlo, tendrá que trabajar como sirviente del club hasta que pueda saldar su deuda. Habiéndose cavado su propia tumba, y siendo ya una involuntaria miembro del club, poco a poco todos los integrantes se van dando cuenta de que Haruhi es realmente una mujer. De común acuerdo deciden no revelar el secreto de Haruhi con la condición de que siga unida al club, pero esta vez, como un anfitrión más, ya que su estética natural de mujer le juega a favor para, después de un buen tratamiento de belleza y un uniforme nuevo, ser un excelente modelo de tapa de revistas para chicas.
Sumando esta bizarra trama general a los protagonistas mega estereotipados ya presentados, resulta un inconfundible pie que da lugar a situaciones tan cómicas como dramáticas a lo largo de los capítulos venideros. Por supuesto, hay toda una gama de personajes secundarios para asistir a las aventuras y desventuras de los protagonistas; entre ellos tenemos a Renge Houshakuji, la autoproclamada manager del Host Club; Ritsu Kasanoda, un tipo re violento que se enamora de Haruhi; y Umehito Nekozawa, el presidente del Club de Magia Negra del instituto. Dicho sea de paso, el resto de los clubs de Ouran también son parte de algún que otro capítulo dentro de la historia. Por mencionar algunos, el Club de Karate, el Club Editorial, y el Zuka Club (que a pesar de ser de otra academia, es el que más veces aparece), también se encargarán de hacer más dinámicas las vidas de nuestros protagonistas. Es un anime surrealista y, básicamente, sin sentido, pero con todas las características de un gran éxito.
El anime de Ouran contó con 26 capítulos muy bien adaptados en relación al manga (abarcando hasta el tomo 8), y se emitió originalmente en su Japón natal entre el 04-04-2006 y el 26-09-2006 por las pantallas de Nippon TV. La compañía encargada de llevar a cabo la animación de la serie fue nada menos que el reconocido Studio BONES (Fullmetal Alchemist; Wolf’s Rain), bajo la dirección de Takuya Igarashi (Sailor Moon; Ashita no Nadja), y con diseños de personajes de Kumiko Takahashi (no confundir con Rumiko, por favor), quien habría cumplido con la misma labor en las versiones animadas de Card Captor Sakura y DNA2, entre otras. Realmente un gran staff para llevar a cabo esta adaptación que, sin lugar a dudas, le hace honor al exitoso manga que lleva sobre sus hombros. La animación es tan atractiva como impecable, con la excelente calidad a la que estamos acostumbrados a ver de la mano de este estudio. En cuanto a fidelidad respecto a su historia original, si bien es difícil de analizar ya que tanto en el manga como en el anime la mayoría de los capítulos son autoconclusivos y el hilo que mantiene unida la trama general está bastante bien camuflado, es notable lo bien adaptada que resultó la animación, manteniendo cada comentario y cada detalle por más pequeño que sea, así como las explicaciones o aclaraciones de la autora que se ven reflejadas mediante carteles que aparecen en medio de la pantalla, generalmente con comentarios absurdos e innecesarios, pero sobre todo graciosos. Precisamente el lado cómico de la serie es lo que más atrae, especialmente al público masculino, que es capaz de bancarse tanto color rosa por todas partes y el exceso de dulzura en ciertas ocasiones, para poder cagarse de risa un rato.
Otra adaptación que contempla el mundo de Ouran es una serie de tres Drama CDs lanzados a partir de 2003, es decir, antes del estreno del anime en tierras niponas. También se encuentra disponible en Japón desde el pasado 19 de Abril un juego para PlayStation 2 donde manejamos a Haruhi tomando decisiones que afectarán al resto de los miembros del club. Cuenta con diseños de la misma Bisco Hatori, realizados especialmente para el juego.