<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Edu on Lazer Archive</title><link>https://lazer-archive.pages.dev/secciones/edu/</link><description>Recent content in Edu on Lazer Archive</description><generator>Hugo</generator><language>es-419</language><atom:link href="https://lazer-archive.pages.dev/secciones/edu/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>El submundo de Edu</title><link>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-34/edu/el-submundo-de-edu/</link><pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-34/edu/el-submundo-de-edu/</guid><description>&lt;p&gt;Cuando Los Auténticos Decadentes en uno de sus más conocidos éxitos sostenían que &amp;ldquo;el gremio del pirata es muy sacrificado&amp;rdquo; no lo hacían sólo para que rime con la letra&amp;hellip; Sin duda alguna, mantener una vida licenciosa tanto aquí como en las ciudades más industrializadas del mundo no es para cualquier improvisado&amp;hellip; Para lograr un score digno de comentar, se requiere una constancia de hierro y una dedicación implacable&amp;hellip; sin dejar de mencionar una solvencia económica que te permita mantener decentemente todos los gastos pertinentes (si me pusiera a sacar cuentas del presupuesto mensual en minitas, barulos, telos y hasta los indispensables &amp;ldquo;globitos&amp;rdquo;, me daría cuenta de por qué a veces cuesta llegar a fin de mes&amp;hellip;). Pero como siempre digo, el sexo es el vicio más saludable y, por más adicto que seas, no deja de resultar más barato que el juego o la falopa&amp;hellip;&lt;/p&gt;</description></item><item><title>El submundo de Edu</title><link>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-35/edu/el-submundo-de-edu/</link><pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-35/edu/el-submundo-de-edu/</guid><description>&lt;p&gt;En este mundo actual de alta tecnología y globalización, todavía se conserva un rito pagano tan ancestral como divertido: el culto al regordete y burlón Rey Momo, conocido internacionalmente como Carnaval (o Pepé-pepé-pepé&amp;hellip;). Si bien tiene un origen pseudoreligioso, hoy en día es una atracción turística que, aparte de las caderas de las pasistas, mueve fortunas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos los años se organizan varios carnavales emblemáticos como el de Venecia, el Mardi Gras de New Orleans (¡ese me dijeron que este año arrasó..! ¡Chan!) y, por supuesto, el de Río, o &lt;em&gt;mais grande do mundo&lt;/em&gt;&amp;hellip; En nuestro país, más allá de las pintorescas murgas barriales en Buenos Aires y otras provincias del interior, nuestra versión local más importante de este evento es, sin duda, el de Gualeguaychú.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>