<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Multimedia on Lazer Archive</title><link>https://lazer-archive.pages.dev/secciones/multimedia/</link><description>Recent content in Multimedia on Lazer Archive</description><generator>Hugo</generator><language>es-419</language><atom:link href="https://lazer-archive.pages.dev/secciones/multimedia/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Ikkitousen</title><link>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-56/multimedia/ikkitousen/</link><pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-56/multimedia/ikkitousen/</guid><description>&lt;p&gt;Citándonos a nosotros mismos, podría decirse que, así como el anime &lt;em&gt;DragonBall&lt;/em&gt;, los cuerpos femeninos dibujados pasaron por un antes y un después de Yuji Shiozaki y su obra más conocida: &lt;em&gt;Ikkitousen&lt;/em&gt;. No es exagerado decir que sus diseños son de lo más estimulantes para la imaginación de hombres y mujeres. Fuentes confidenciales, especializadas en el tema de las tetas-piñata, pueden dar fe de que estas se mueven con increíble realismo. Pero si a estas mujeres impresionantes, además las hacemos pelear a todo culo y lo mezclamos con una ancestral y complicadísima tradición china, indudablemente da como resultado una de las historias más populares del momento, tanto en manga como en sus varios animes.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>TWILIGHT</title><link>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-58/multimedia/twilight/</link><pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://lazer-archive.pages.dev/archivo/lazer-58/multimedia/twilight/</guid><description>&lt;p&gt;comics (Blade, Vampirella), anime (Blood, Nightwalker, Trinity Blood, Vampire Princess Miyu y el señor que es tapa de este número) y hasta en ¡Plaza Sésamo! Se ha hablado, incluso de una sobresaturación del género&amp;hellip; pero Stephanie Meyer, autora de la saga de novelas que abre Twilight, le da otra vuelta de tuerca al asunto. Y no es una vuelta necesariamente original. Es decir, por encima de las bombachas mojadas que inundan las salas ante la aparición de un Edward Cullen encarnado en Robert Pattinson (ex miembro del cast de Harry Potter, que para ese entonces no tenía muchos amigos), a uno le resulta muy fácil comprobar de dónde sacó cada cosa Meyer, o en términos más barriales, a cuántos autores de novelitas vampíricas le está choreando en esa larguísima historia; pero aún así, la trama tiene una magia rara, entre inocentona y suspensiva, que atrapa.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>