B't X

El resurgir de Kurumada


Por Leandro Oberto 6 min de lectura

Newtype
La popularidad de B’t X en alza: logra ser tapa de Newtype.

Pese a sus más de veinte años como historietista y las miles de páginas realizadas que ello implica, Masami Kurumada todavía sentía que había un terreno en el que no había incursionado: el de la robótica y los mechas.

Esa idea que le había quedado latente al concluir Saint Seiya (conocida aquí como Los Caballeros del Zodíaco) pero que no se había animado a desarrollar en sus trabajos posteriores se convertiría en la base de B’t X, la serie que ha devuelto al autor a sus días de gloria. Después de insistir infructuosamente con los guerreros mitológicos y los combates en obras como Silent Knight Sho, Kurumada finalmente decidió concretar su idea, sólo que esta vez en la editorial Kadokawa Shoten en vez de Shueisha.

Es así como la revista Shonen Ace (hogar de los cómics de Evangelion y Macross 7, entre otros) se convertiría en el punto de partida de la saga de B’t X. El cómic, sin llegar a ser una gran revolución como fue en su tiempo Saint Seiya, sería lo suficientemente exitoso y llamativo como para que se decidiera adaptarlo a una serie televisiva.

Shonen Ace
Tapa del Shōnen Ace.

Es así como entre abril y septiembre de 1996 las pantallas japonesas (¡y jugueterías con los infinitos muñecos de Takara…!) se vieron invadidas una vez más con una heroica aventura de Kurumada. La serie se extendió por un total de 25 episodios (la cantidad promedio que se maneja en Japón hoy día para series de TV) y recientemente fue continuada en formato OVA (Original Video Animation) bajo el nombre de B’t X: NEO.

Comic
Tomo recopilatorio del cómic.

Visualmente la serie guarda mucha similitud con Los Caballeros del Zodíaco. De hecho, si observamos al protagonista, Teppei Takamiya, lo primero que nos viene a la mente es: “¿Oia! Ese no será el hermano gemelo de Seiya?”. Desgraciadamente una de las fijaciones que tiene el autor es hacerle la misma cara a todos sus personajes principales. Sí, ¡todas y cada una de sus obras en estas dos décadas de historietista están protagonizadas por sendos clones de Seiya!

La serie de TV cuenta con un rediseño de personajes a cargo de Shingo Araki que, ¡oh casualidad!, no es otro que el mismo que hizo el rediseño para la primera serie de Los Caballeros (la saga del Santuario). Aunque en los primeros capítulos los personajes guardan más similitud con los dibujos de cómic de Kurumada, rápidamente van mutando hasta tener un look idéntico al de la serie animada inicial de los Caballeros. Eso sí, esta vez parece que los protagonistas se la lastran un cacho menos de lo habitual… (aunque no mucho).

La historia

En su juventud, Teppei Takamiya tuvo un incidente que casi le cuesta la vida y cuyas consecuencias no notaría totalmente hasta muchos años después. Metal Face, un caballero del imperio Kikai, perseguía a la guerrera Karen por desertora y esta se encontraba malherida. Teppei la ayudó a esconderse de él, pero este lo hirió cruentamente y lo dejó tirado para que muera desangrado. Karen, al ver alejarse a Metal Face, sale de su escondite y termina decidiendo ayudar a Teppei cuidándolo y realizándole una transfusión de su sangre.

(Me pregunto si Kurumada sabrá algo de los distintos tipos de sangre y toda esa bola…)

Teppei
Al próximo que me diga que soy un clon de Seiya, lo encajo.

Luego, Karen entrena en combate al joven Teppei y le entrega un guante que posee una serie de mecanismos de defensa y ataque. Cuando la serie comienza han pasado varios años de esto y vemos a Teppei llegando a una exposición sobre robótica donde se va a encontrar con su hermano Kotaro, a quien no ve desde hace cinco años. Kotaro ha estado desarrollando un proyecto sobre inteligencia y vida artificial para las máquinas. Agentes del imperio irrumpen en el recinto y secuestran a Kotaro ante los ojos de su hermano, quien inmediatamente se lanza a perseguirlos para intentar rescatarlo. El imperio también ha estado trabajando exitosamente en crear vida artificial en su proyecto B’t y por eso quiere la ayuda de Kotaro.

Metal Face es enviado a enfrentarse a Teppei y en el combate lo reconoce como el chico al que creía haber asesinado años atrás. Teppei es derrotado y su sangre se escurre entre los escombros del lugar. Misteriosamente esa sangre revive a B’t X, un pegaso robótico con vida propia que perteneció a Karen. Estos pegasos mecánicos cobran vida al recibir la sangre de un “donante” humano, y esa será la única persona a la que obedecerán en su vida. Como en la sangre de Teppei fluye todavía sangre de Karen por la transfusión, B’t X pudo volver a la vida (se desconoce por qué fue desactivado) al entrar en contacto con ella. A regañadientes, puesto que odia ser dirigido por alguien que no sea su donante original, este pegaso ayuda a Teppei y derrotan a Metal Face y los otros robots.

Este es el punto de partida de la saga de B’t X que, como todo dibujo animado japonés, irá evolucionando con cada capítulo planteando interrogantes y brindando respuestas poco a poco. La animación de la serie de TV es muy fluida y el ritmo se mantiene a lo largo de todo el capítulo. Un detalle llamativo de la impresionante presentación es que cuenta con el tema “Sailing for my dream” de Fence of Defence, un popular grupo de rock japonés. El ending, en tanto, está a cargo de otro popular grupo japonés, Blue Boy. Como de costumbre, la presentación es una dinámica canción llena de energía y el ending una pacífica balada.

El Autor

Autor
Si esto vende me compro el Ferrari, piensa Kurumada.

Masami Kurumada es famoso en el exterior por su creación de Saint Seiya, una de las producciones japonesas más exitosas y traducidas a más idiomas de la historia. Ganó fama en Japón originalmente con el cómic Ring ni Kakeru (Dedicarse al ring), que fue una de las bases sobre las cuales se construiría el modelo de cómic adolescente que utilizaría la revista Shonen Jump de Shueisha para elevarse a su impactante posición de “la revista más vendida del mundo”.

Su obra más adulta, en tanto, fue Akaneiro no Kaze, una historia sobre samuráis publicada en la revista Super Jump, que está dirigida a la franja de 30 a 40 años. El único otro de sus cómics llevado a la animación además de Caballeros y B’t X fue Kojiro (publicado originalmente en el Shonen Jump en 1982 y 1983). Dicha animación data de 1989 y fue realizada aprovechando el éxito de Caballeros. La compañía Animate, de esta forma, adaptó la historia a una miniserie de 6 partes para venta en video, la cual contaba con rediseño de personajes a cargo del siempre presente Shingo Araki. La trama y desarrollo también se encuadran entre las de “guerreros místicos” de las que gusta tanto el autor.

Otras de sus obras incluyen Raimei no Zaji, Silent Knight Sho, Oto Kuraku, Evil Crusher Maya y Aoi No Tori Shinwa (La leyenda del pájaro azul).