Escaflowne
Medioevo Hi-Tech
Escaflowne, si bien jamás fue emitida o comercializada de forma legal en video, es innegablemente una de las series más populares en estos momentos en Argentina. Cualquier dueño de una comiquería en nuestro país, ante la pregunta de cuáles son los animes más buscados, cita invariablemente —además de los que se emiten en TV— a Evangelion y Escaflowne.
La enorme proliferación de copias piratas de la edición española en video que circulan por este canal de comercialización le ha permitido a la serie alcanzar cierta masividad en estas latitudes sin jamás haber tocado un canal de TV o que un japonés haya firmado un contrato autorizando su edición. Ilegalidad al margen, este hecho no deja de hablar bien de este anime. Además, si hoy nos pusiéramos a hacer una lista de las series de anime más exitosas de los últimos tiempos, tanto en Japón como en el exterior, en alguno de los casilleros entraría sin duda Tenkuu no Escaflowne, tal vez cerca de Evangelion y Macross Plus.
Lo extraño de todo esto es que justamente, a diferencia de las dos series anteriormente mencionadas, Escaflowne no aporta nada nuevo al género de la animación. La razón por la que esta serie de unos míseros 26 capítulos se convirtió en uno de los mayores sucesos de la TV japonesa es nada más ni nada menos que por los detalles. Mientras, por ejemplo, Evangelion rompía con los estándares de narrativa y Macross Plus marcaba un precedente en animación computada, Escaflowne se destacaba por la buena mezcla de narrativa tradicional, animación y efectos de computadora, sumados a un excelente diseño de personajes y mechas, más una banda de sonido excepcional.
Todos y cada uno de los aspectos de la serie están cuidados hasta el más mínimo detalle como si se tratara de una película de alto presupuesto; el resultado sorprende inmediatamente. El hecho de haber nombrado a Evangelion y Macross Plus como punto de comparación no es porque sí: el autor de Escaflowne no es otro que Shoji Kawamori. ¿Quién es este? Este señor, además de haber creado varios diseños para la serie Gundam 0083, es conocido en Japón como el papá del Valkyrie (el avión transformable de Macross, conocido en estas tierras como el Veritech de Robotech).
Van Fanel
En el caso de su relación con Evangelion, se trata de una especie de rivalidad que existe en su tierra natal entre los fanáticos de una y otra, ya que los seguidores de Eva acusan a Escaflowne de ser una especie de “imitación” que Bandai y Sunrise hicieron para hacerle la contra a Gainax. La historia de su creación es en realidad muy diferente.
El proyecto original de Escaflowne venía formándose en la mente y las mesas de dibujo de Kawamori y su equipo desde hace muchos años, específicamente desde 1991. La tardanza en llegar a la pantalla chica trajo varias confusiones, como por ejemplo que el lanzamiento de una de las versiones manga basada en la historia de la animación saliera a la venta un año y medio antes que la propia serie.
En fin… la cosa es que después de haber terminado con los proyectos de Macross Plus y Macross 7, Bandai —que muy contenta estaba con este buen hombre por haber hecho de ambas producciones un éxito— decidió darle el presupuesto para poder llevar a cabo sus ideas, y es así como Escaflowne llegó a la TV el 2 de abril de 1996. Como se dijo antes, consta de 26 capítulos (una temporada) que se transmitieron semanalmente por TV Tokyo hasta concluir el 24 de septiembre del mismo año.
El nombre completo original de la serie es Tenkuu no Escaflowne, algo así como “Escaflowne de los cielos”, aunque se volvió más conocida gracias a la pobre traducción al inglés que hizo la propia productora: The Vision of Escaflowne, y las posteriores traducciones que se hicieron a partir de este título. Un dato interesante es que la serie fue originalmente concebida para 39 episodios (tres kuuru — tres cuartos de año), aunque finalmente fue reducida. Para poder compactar la historia que habían inventado en menos capítulos, se optó por aumentar el ritmo de narrativa, por lo que la serie tiene esa curiosa característica de “mucha historia por episodio”.
“Manuela, ¿qué te pasa? Te noto fría…”
Un detalle llamativo es que los primeros episodios fueron animados pensando en que iba a ser de 39 capítulos, pero cuando se decidió bajarla a 26 antes de comenzar a televisarlos, debieron cortarle escenas que hacían referencia a subtramas que ahora no podrían desarrollar, así como reescribir un poco. Estas escenas cortadas fueron recuperadas luego en ediciones en LaserDisc y video en Japón y algunas de las versiones en video extranjeras.
"¿Dónde está el protector de lengua?…"
Otra característica distintiva de esta serie es el uso de diferentes cartas del tarot para darle el clima a cada episodio. Esto se realiza utilizando una carta, que representa el elemento más característico del capítulo, como carátula de cada episodio; así, por ejemplo, en el segundo capítulo en el que la protagonista es envuelta en un rayo de luz, se utiliza la carta de “LA LUCE” (La luz). Por esta razón muchos supusieron que había cartas inventadas, ya que hay varias que no corresponden con los juegos de tarot más conocidos (siendo Rider-Waite el más popular). La razón de estas diferencias fue explicada por la productora, que indicó que utilizaron un juego de cartas basado en el Tarot de Merlín.
El diseño de los mechas es excelente y trae muchos recuerdos de los Valkyries de Macross Plus, pero con la característica de estar pensados de una forma no tecnológica (estilo también conocido como retro-tech), es decir, como gigantes armaduras con extensiones para el cuerpo, con espadas, capas y todos los chiches. Por supuesto, era infaltable la transformación. En este caso, el Escaflowne (el nombre del mecha principal) se convierte en un dragón que se maneja con un par de cuerdas sentado al lomo; original, sin duda.
Como ya se mencionó, Escaflowne tiene partes de animación computada; para fundir los efectos de computadora con la animación común se utilizó un programa especial llamado RETAS, que las mezcla de forma que no se noten esas texturas demasiado “realistas” para la animación. Esto evita que dentro de una animación coloreada con óleos en colores casi planos aparezca un objeto clásico de computadora con brillos perfectos y esas cosas.
Escaflowne en estos momentos se está editando en video en casi todo el mundo y fue emitida en algunos países de Europa y el Este Asiático. De momento no hay planes de una edición o transmisión local, aunque las copias piratas de la edición española, como dijimos, prácticamente inundan las comiquerías (lamentablemente las voces son de terror…).
La historia
El personaje principal es Hitomi Kanzaki, una chica de secundaria más normal que cualquiera, salvo por el hecho de que tiene pequeñas visiones del futuro y lee con bastante precisión las cartas del tarot. El otro hobby de Hitomi son las carreras de 100 metros llanos, y es allí donde conoce a su enamorado: el capitán del equipo colegial.
Eventualmente, cuando parece que Hitomi se lo va a poder apretar al capitán, aparece de la nada, a través de un portal dimensional (de esos que siempre andan dando vueltas por ahí), un feroz dragón tirando fuego por la boca y todo. Afortunadamente también lo sigue Van, un joven guerrero que, luego de matar al dragón, le extrae el diamante colorado que lleva por corazón. Acto seguido, el joven Van retorna a su dimensión gracias a un misterioso pendiente que usa Hitomi, y de paso se la lleva a ella también.
De ahí en más la historia se desarrolla en Gaea, un mundo “cercano” a la Tierra, tan cercano que se considera a la Tierra como una “luna fantasma”, pero que por supuesto no puede verse desde nuestro planeta.
Allí descubrimos que Van es príncipe de un reino llamado Fanelia, en donde se encuentra la armadura humanoide (en la serie se refieren a estas armaduras como Guymelefs) de ocho metros de alto llamada Escaflowne. Justo cuando Van usa el corazón del dragón para activar al robot, otros Guymelefs del imperio Zaibach, equipados con capas de invisibilidad, invaden su reino.
De ahí en más la historia se desarrolla a partir del triángulo amoroso entre Van, Hitomi y Allen, otro príncipe que se les alía en la lucha y que, oh casualidad, tiene el mismo rostro que Susumu Amano, el capitán del equipo de carreras del cual está enamorada Hitomi. En este nuevo mundo los incipientes poderes de Hitomi comienzan a desarrollarse, y es así como toma un rol importantísimo en la historia, ya que, por ejemplo, es la única que puede ver a los Guymelefs del enemigo.
Del lado de los malos tenemos a un personaje más que extraño y a la vez casi clásico: el chabón/mina/andrógino/Michael Jackson que en este caso se llama Dilandau Albatou, y durante la historia veremos cómo fue que le insertaron el pene y la volvieron chaboncito, aunque se olvidaron de cambiarle la voz. El jefe de los malos, Dornkirk, rara vez aparece en persona, ya que casi siempre aparece como una imagen de televisión, pero como si la estuvieras mirando con la cara pegada en la pantalla; el efecto queda diez puntos.
Los mangas
Escaflowne es una de las pocas series que ha inspirado dos adaptaciones en papel. La explicación más lógica, más allá de la obvia doble ganancia, es que el guion es perfectamente adaptable a los llamados shonen manga y shojo manga (cómics para varones y para chicas respectivamente). De esto se entiende que la adaptación publicada en revistas de cómics orientadas a chicos se enfoque más en la acción, y la publicada en revistas orientadas a chicas, en el romance.
El detalle de que la edición shonen haya salido un año antes que la serie confundió a la gente, que lógicamente pensó que la animación era una adaptación de este cómic. Hay varias diferencias entre ambas adaptaciones y entre estas y el anime, como por ejemplo el apellido de Hitomi (Kanzaki en el anime y Hoshino en ambos manga). Además, en vez de correr, en la versión shonen actúa, y en el shojo no hace nada en especial. Los datos de cada serie son:
- Tenkuu no Escaflowne (shonen): se comenzó a serializar en el magazine mensual Shonen Ace perteneciente a la editorial Kadokawa Shoten (revista donde se serializan B’t X, Evangelion, Macross 7, etc.). Su publicación se dio desde octubre del ‘94 hasta noviembre del ‘97 y, como el común de las publicaciones, fue luego recopilada, dando un total de 8 tomos. Su autor, Katsu Aki, se basó en los conceptos ideados por Kawamori para crear esta (a falta de una palabra mejor) asquerosa adaptación. El diseño de personajes es bastante pobre, y comparar sus mechas con los de Kawamori sería como comparar Transformers: Beast Wars con un Tamagotchi. Incluso la historia fue simplificada bastante, lo que deja a entender que fue pensada para un público mucho más infantil que aquel para el que fue ideada la serie de TV.
Además, difiere del original en cuanto a la personalidad de Van y una extraña cualidad del amuleto de Hitomi que aumenta los poderes de Escaflowne, por no decir que ella se transforma en rubia y está conectada a Escaflowne.
- Messiah Knight, Tenkuu no Escaflowne (también conocida como Hitomi, Tenkuu no Escaflowne) (shojo): También se basó en el concepto de Kawamori, en este caso adaptado por Yashiro Yuzuru, enfocándose muchísimo en los personajes (que son menos que en la serie) por sobre los mechas. Aunque con un diseño bastante diferente al original, este producto tiene mejor calidad gráfica que la versión masculina, y muchas veces recuerda a la gente de CLAMP (Guerreras Mágicas).
Entre las diferencias con la serie, vale mencionar que Van viajará a propósito a la Tierra en búsqueda de la llave para liberar al Escaflowne, búsqueda en la que compite con Allen. Fue serializado en el Asuka Fantasy DX, otra publicación mensual de Kadokawa Shoten, entre abril del ‘96 y enero del ‘97; y posteriormente recopilado en 3 tomos, aunque bajo el nombre de Hitomi, Tenkuu no Escaflowne.
Merchandising
El soundtrack de los 26 capítulos fue recopilado en la módica suma de tres CDs, dando cuenta de la importancia que tiene la banda musical en la serie; aunque también salieron por su parte los singles de las canciones del opening (Yakusoku wa Iranai) y el más que marchoso ending (Mystic Eyes).
También se realizó un Original Drama Album; esto es una especie de historia creada a partir de diálogos que pueden ser nuevos o parte de los mejores diálogos de la serie, editados de nuevo con las voces originales e invitados famosos. Este tipo de álbumes son muy comunes y la mayoría de las series los poseen. Escaflowne también tiene en su haber varios artbooks y otras adaptaciones en novelas, además de una infinidad de model kits de los diferentes Guymelefs.
La película
El mes pasado la productora Sunrise finalmente anunció de forma oficial la realización de una película para cine de Escaflowne. El film tendrá una duración de 90 minutos y será una remake, una reinterpretación, de la serie de TV. Si bien Kawamori en diversas entrevistas desde 1996 (año en que concluyó la serie de TV) afirmó estar trabajando en el largometraje, nunca se había confirmado en forma oficial su realización hasta ahora. La fecha del estreno no fue definida pero aseguraron que sería para la próxima primavera de Japón, o sea, mediados del año próximo.