Política: el arte de mentir


Por Leandro Oberto 2 min de lectura

Las nuevas generaciones parecen coincidir en algo: Odian la política. Todos los sistemas que se usaron a lo largo de la historia de la humanidad no les parecen más que excusas y mentiras de unos pocos para cagar a “unos muchos”…

Y creo que tienen razón, no hay que ser un genio para darse cuenta de eso. Obviamente, como digna parte de esas generaciones, comparto el sentimiento.

Sin embargo, no importa cuánto la odiemos, cuánto nos desinteresemos, la política va a seguir ahí. Al final del día, todavía se va a necesitar alguna forma de mantener cierto tipo de equilibrio en nuestra sociedad humana.

Si te importa el mundo, probablemente hoy día puedas cambiarlo más siendo el presidente de una empresa multinacional que el de un país. Pero todavía se van a necesitar presidentes de países y todavía uno debería tratar de hacer uso de la posibilidad de voto.

Elegir simplemente al menos malo, al menos dañino para gobernar de entre un grupo de opciones limitadas no es algo muy agradable… Pero, a menos que tengas una mejor propuesta y quieras salir a luchar por ella y conseguir gente que se adhiera a tus ideas, sigue siendo lo más coherente.

Es así como, una vez más, hacer lo correcto nos dejará con una sensación de vacío y hasta asqueados…

Leandro Oberto

Editor