Van 4 años de Lazer...
Ahh…. Ivrea imagen corporativa… Qué extraño y Qué natural… Mientras caminaba por Tokyo de traje me preguntaba si estaba disfrazado de empresario gris y tradicional o mi imagen habitual de camisa abierta y jean azul eran el verdadero disfraz.
Nada te hace entender más tu alma que cuando te sacan de contexto. Son esos momentos en los que lejos de todo lo que hace a la cotidianidad de tu vida resulta imposible no sumergirse en las profundidades de uno mismo y preguntarse “¿Cómo llegué hasta acá?” o lo que es peor “¿Para qué mierda llegué hasta acá?”
Sin duda no soy el mismo tipo de persona que era cuando con sólo 21 años, y mucha pasión e inocencia, comencé esta revista. Hay cosas que me gustan de cómo he evolucionado y, obviamente, cosas que no. Si bien Lazer es hoy día un esfuerzo conjunto de muchas personas, parte de estos cambios míos se vieron reflejados en sus páginas.
La edad del lector promedio de Lazer viene subiendo año a año, creciendo con nosotros, pero es imposible no pensar en si llegará el día en que sea demasiado viejo para sincronizar con los lectores. ¿Sabré parar a tiempo cuando eso pase?
Hoy por hoy creo que esa línea será cruzada en el momento que deje de divertirme haciendo Lazer o deje de sentir que mis dedos tipean por sí solos cuando me siento frente a la computadora sumergiéndome en el frenesí de las palabras tomando forma. Muchas veces siento que me acerco peligrosamente a esa línea, pero basta sentarme a escribir en una noche interminable para darme cuenta de lo equivocado que estoy. No se librarán de mí tan fácilmente….
Leandro Oberto Editor