Clover
Mangacine
Actualmente está repartiendo su tiempo entre Legal Drug, una obra vanguardista y Chobits, su primera incursión al género de “Chico solo con chica artificial enamorada”. Ambas publicadas en revistas apuntadas a universitarios y trabajadores. Sin embargo, una de las obras adultas de CLAMP más cautivantes es sin duda Clover.
Con este cómic se propusieron lograr (según afirman ellas mismas en entrevistas) una experiencia lo más cinematográfica posible. Tanto cuadros como globos están meticulosamente distribuidos, logrando un efecto de montaje casi similar al de un film. Cada página es un verdadero trabajo de diseño gráfico en sí misma, usando tanto dibujos como espacios en blanco para lograr cada esquema particular.
Otro aspecto muy llamativo es el trabajo de “la banda sonora”, si se le puede llamar así. Tanto el contenido como la ubicación de los diálogos están alternados con partes de una canción que suena de manera repetitiva durante cada tomo, casi como música de fondo. Esta canción, de la cual nunca se conoce la melodía (por supuesto), es el eje que lleva la acción de la historia, mostrando los sentimientos ocultos de la protagonista. También hay que mencionar que es curioso cómo en Clover las onomatopeyas no están hechas a mano, sino que están realizadas con fonts digitales, para quitar cuánto rastro de cómic tradicional se pueda.
Esta obra contó con Mokona Apapa nuevamente en los dibujos sobre guion de Nanase Ookawa. Mokona, que anteriormente había realizado RG Veda, Magic Knight Rayearth y X; esta vez muestra un estilo mucho más despojado, casi sin fondos y con contadas tramas, básicamente en puro blanco y negro. Para aumentar la atmósfera ciberpunk, todos los objetos tienen una cierta cualidad mecánica, incluso la ropa, a la que le agrega en cuello, mangas y botones diferentes accesorios metalizados.
La historia por su parte es un drama adulto, sin buscar ningún tipo de situación “linda” o graciosa (¡ni a palos va a haber un super deformed… y la Tokyo Tower tampoco aparece!).
La trama se desarrolla en un mundo futurista donde la tecnología está muy avanzada, aunque la estética general es más de la época del ‘50, creando anacronismos típicos de muchas películas famosas de ciencia ficción. El argumento, más que nada, se centra en los Clovers (Tréboles), un código creado por la milicia para catalogar chicos con poderes especiales. Cuanto mayor la cantidad de hojas del trébol, mayor el poder del chico.
Este manga vio la luz junto con la revista mensual de Kodansha “Amie” (‘amigo’ en francés) en febrero de 1997. Esta publicación fue diseñada para apuntar a las chicas, ahora más adultas, que en su infancia habían crecido leyendo el Nakayoshi (que significa también “amigos”, pero en japonés), otra publicación mensual de esa editorial muy famosa por haber incluido a Sailor Moon, Magic Knight Rayearth, Card Captor Sakura y muchos otros mangas shojo conocidos. El nuevo mensuario tuvo mucho éxito en un comienzo, ya que además de Clover, contenía otros mangas adultos realizados por muy famosos historietistas, incluyendo a Naoko Takeuchi (Sailor Moon). Sin embargo, el resto de los títulos que publicaba fueron perdiendo potencia y, solo teniendo a Clover para mantener su circulación, no logró mantenerse y fue cancelado en julio de 1998.
De lo publicado en el Amie se recopilaron 3 tankoubon, aunque un cuarto tomo fue publicado en agosto de 1999 sin haber pasado por una publicación mensual previamente, algo sumamente infrecuente en Japón. Estos tomos también marcaron una cierta innovación en la industria del manga, ya que eran de un formato que rara vez se había visto en un cómic (solo usado en unos pocos artbooks); además de estar recubierto en papel vegetal transparente, con texturas que se empalmaban con la tapa y contratapa.
En estos cuatro tomos se veía desarrollada la historia, aunque no narrada de forma secuencial, sino que se ubicaba en un punto arbitrario del tiempo según el personaje que se analizaba en cada tomo: En los dos primeros tomos se plantea la introducción y también el desenlace de la historia que une a Kazuhiko y Suu. Un exmilitar retirado al que por razones secretas se le encarga llevar a una misteriosa chica a un parque de diversiones abandonado.
En el cuarto y último tomo el argumento va incluso más atrás aún, mostrando el pasado de Ran y Gingetsu, amigos de Kazuhiko que lo ayudan durante los primeros tomos.
Además de estos cuatro tankoubon y una gran cantidad de merchandising, existe un video-clip animado que muestra su única aparición en anime hasta el momento. Esta animación fue producida por el estudio Madhouse (encargado de hacer Sakura) y contó con el diseño de personajes de Yuuki Nobuteru (X, Record of Lodoss War, Alita) y dirección de Kosaka Kitaro (Mononoke Hime). El video en sí sólo fue visto en Japón, apareciendo a modo de trailer antes de la película de Card Captor Sakura en 1999.
Clover es sin duda una de las expresiones más altas del talento del grupo CLAMP hasta la fecha. Recientemente ha sido publicado en castellano por Editorial Ivrea, respetando al 100% la calidad, formato y detalles de lujo del tomo original, o sea: tinta metalizada, formato grande, páginas a color en papel ilustración y sobrecubierta en papel vegetal. Actualmente se encuentra disponible el primer tomo en comiquerías de todo el país, esperándose que los otros 3 que componen la obra aparezcan a lo largo de 2002.
Un detalle interesante para mencionar es que si bien la obra está desarrollada de forma completa en los cuatro tomos editados en Japón, las autoras afirmaron que todavía piensan agregar en un futuro incierto al menos un tankoubon más (probablemente con el pasado de alguno de los personajes secundarios).
EVANGELION
EDITORIAL IVREA
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