Inuyasha

... muerde??


Por Ricardo Perez 19 min de lectura

Auspicia a: Escuchanos los sábados de 22 a 01 en: www.tankenpon.com.ar Jan Ken Pon por AZ 92. Esta frase, bastante trillada en el mundo de los negocios, es perfectamente aplicable a Rumiko Takahashi, una de las dibujantes de cómics más cotizada y exitosa del mundo. A lo largo de una carrera de más de 20 años en la industria, Rumiko ha demostrado que puede hacer grandes cantidades de manga y dinero por partes iguales, acumulando una larga (y difícil de igualar) lista de sucesos bajo su currícula.

En Argentina, el único antecedente de esta genial historietista es Ranma 1/2, que nos llegó por partida doble (en parte censurada) gracias a la emisión de su versión anime por parte de Magic Kids y el cómic que Editorial Ivrea comenzó a publicar allá por 1999. Y a pesar de que no es poco (ya que Ranma es una de sus obras más populares y comerciales), sus anteriores grandes éxitos como Maison Ikkoku y Urusei Yatsura jamás desembarcaron en nuestro país.

Tal vez el principal motivo de que estas dos últimas no tuvieron su oportunidad en Argentina se debe a que son obras de la década del ‘80, y ante los estándares de animación que hoy en día se manejan, podrían parecerle al televidente bastante anticuadas. Sin embargo, las televisoras locales necesitan éxitos para calentar su pantalla, y de esos Rumiko tiene muchos.

Tal es el caso de Inu Yasha, serie que desde el 2 de Diciembre de este año emite diariamente a las 18:00 hs en Cartoon Network. Sin embargo, este anime poco o nada tiene que ver con el ambiente de comedia de artes marciales que tenía Ranma. Inu Yasha la va más para el lado del terror, de los monstruos y las batallitas contra seres bien guachos que quieren hacer garcha todo. Si habría que buscarle un parecido, Inu Yasha se asemeja más a Ningyo Saga (La Saga de las Sirenas), obra en la que Rumiko demostró que lo suyo no era sólo la comedia, sino que también podía hacer historias adultas y oscuras. Resumiendo, el que espere ver algo parecido al anime del “chico trenza”, que se olvide. ¿Qué tiene entonces Inu Yasha para convertirse en un éxito en Argentina? Muchos antecedentes propios, más allá de la autora y sus otras obras.

Luego de haberse dedicado de lleno a la publicación de Ranma 1/2 durante 8 años, Rumiko se tomó (tras concluirla a principios de 1996) un pequeño y merecido descanso en México. De regreso, y tan sólo 9 meses después de que el último capítulo de Ranma fuera publicado, la autora estaba lista para comenzar a dibujar una nueva obra larga.

Comenzó, como es habitual, por presentar un capítulo piloto autoconclusivo para testear la aceptación del público. Tras el resultado positivo, “Inu Yasha - Sengoku Otogizoushi” (Cuento de Hadas del Sengoku) comenzó a serializarse de manera regular el 13 de Noviembre de 1996 en las páginas del semanario japonés Weekly Shonen Sunday de la Editorial Shogakukan (casa donde publicó la totalidad de sus obras y hogar de otros grandes éxitos como Utena, Detective Conan y Fushigi Yugi). La serie no tardó en captar adeptos, convirtiéndose en una de las series estrella de la revista. Cuatro años después, la poderosa productora Sunrise (la misma de Cowboy Bebop, Gasaraki y Gundam Wing) comenzó a trabajar en la adaptación de Inu Yasha para la pantalla chica; 26 episodios fueron programados inicialmente, con posibilidad de extenderse a más si el éxito los acompañaba. Dentro del staff se encontraban el director Masashi Ikeda (Gundam Wing, Samurai Warriors, Vampire Hunter Darkstalkers), el diseñador de personajes Yoshihito Hishinuma (Gundam Wing Endless Waltz OVAS, Turn-A Gundam), el director de arte Shigemi Ikeda (Bubblegum Crisis Tokyo 2040, Gasaraki, y varias partes de Gundam) y el compositor Kaoru Wada (Harlock Saga, To Heart, 3x3 Eyes).

El cómic ya llegaba a su tomo recopilatorio número 17 cuando el 16 de Octubre de 2000 la serie animada comenzó a emitirse simultáneamente por Nippon Television Network y Yomiuri TV. Inu Yasha rápidamente se colocó entre las favoritas del público y, por si fuera poco, la crítica en general la catalogó como “la mejor adaptación animada de una obra de Takahashi”. Afirmación más que correcta, ya que la calidad que maneja Sunrise es muy superior al promedio de los estudios que animaron Ranma, Maison Ikkoku y Urusei Yatsura.

Sin embargo, había ya un antecedente más que curioso a la serie de TV. Varios meses antes de su estreno, la compañía Gekidan Shinkansen había realizado una obra de teatro musical de Inu Yasha, siendo su primera presentación fuera del papel. A pesar de que esto pueda parecer una locura total, en Japón es bastante común que las series de mucho éxito sean llevadas a esta bizarra modalidad.

Dragon Ball Z (¡incluso la obra de teatro de Goku que se estrenó en Argentina!), Saint Seiya (Caballeros del Zodiaco), Sailor Moon, por citar solo algunos ejemplos, también tuvieron su respectivo musical. Si hacemos memoria, en nuestro país las mismísimas Tortugas Ninja se presentaron en teatro. Volviendo al tema, la obra fue estrenada el 6 de Abril de 2000 en Shinga, finalizando su pequeña gira en Hiroshima el 19 de Mayo del mismo año. Gracias a su buena repercusión, la obra se presentó tres veces más en Tokyo, siendo su…

*El manga de Inu Yasha. El guión corrió a cargo de Masashi Todayama y la dirección fue de Hidenori Inoue, dos poco conocidos nombres del teatro y el cine en Japón.

Le tocaba ahora el turno a la pantalla grande. Una película para cines, intitulada “Inu Yasha - Toki Wo Koeru Omoi” (Sentimientos que traspasan el Tiempo), se estrenó en Diciembre de 2001. La dirección en este caso corrió a cargo de Toshiya Shinohara, quien en el pasado había dirigido la película para TV “Lupin III: Honō no Kioku - Tokyo Crisis” (Memorias de las Llamas - Crisis en Tokyo).

La serie de TV, por su parte, logró el éxito suficiente para superar por mucho los 26 capítulos planeados inicialmente. Además, a partir del episodio 45 la dirección pasó a manos de Yasunao Aoki, quien ya había dirigido los OVAs de Gundam Wing Endless Waltz y realizado el guión de la serie de TV Angel Link.

¿Y qué es de Inu Yasha en Japón hoy en día? Bueno, la serie sigue emitiéndose regularmente todos los Lunes a las 19:00 hs (para cuando lean esto ya habrá llegado a su capítulo 95), manteniéndose entre las 20 series de anime más vistas de la Isla. El manga sigue publicándose de manera regular y suma ya 288 capítulos. Su reedición en tomos recopilatorios ya cuenta con 29 números a la venta (este último salió en Noviembre); y además una nueva película para cines, “Inu Yasha - Kagami no Naka no Mugenjou” (El Castillo de los Sueños en el Espejo), se estrenará el próximo 21 de Diciembre.

Todos estos antecedentes tiene Inu Yasha para convertirse en un éxito por estos pagos. Además, llega a Sudamérica en un momento más que oportuno. Hace rato que no llegan a nuestro país animes extensos y de fuerte pegada. Recordemos que a pesar del estándar de 26 capítulos habitual hoy en día, fueron las series largas como Dragon Ball, Rurouni Kenshin, Sailor Moon o Card Captor Sakura las que mejor cabida tuvieron en el público. Siendo transmitida por un canal de emisión prolija como Cartoon Network y en un buen horario diurno le suma chances. Es además una serie cargada de acción y violencia, de esas en las que hay que vencer al malo de turno en cada episodio; de las que si te perdés un capítulo no pasa nada, ves el que sigue y te volvès a enganchar.

Esas series que por acá gustan mucho.

Inu Yasha fue doblada en México y es distribuida en la región por Televix, la misma que en el pasado trajo a Sudamérica Pokémon, Orphen, Koni-chan y Estás Arrestado!, entre muchas otras.

El reto es ver si el público local aceptará una serie de Rumiko no cómica, al contrario de lo que fue Ranma.

Todo debería decir que sí. Ya lo expresó ella una vez: “No creo que existan, pero me gustan las historias de monstruos y fantasmas”. Hay que creerle: Inu Yasha es una muestra de lo bien que las cuenta.

Inu Yasha y Kagome haciendo huevo.

LA HISTORIA

(Pueden leer sin miedo, hay muy pocos spoilers)

La historia tiene lugar en Japón durante el período Muromachi (Siglos XV y XVI), en el “Sengoku Jidai” o “Era de los Estados en Guerra”, una época durante la cual había una constante guerra civil. Un perro-demonio llamado Inu Yasha, hijo de un poderoso y difunto demonio del Oeste llamado Inutaisho y una humana, acaba de robar de una villa nipona la Shikon no Tama (Esfera de las Cuatro Almas), con la cual piensa convertirse en un demonio completo adquiriendo así mayor fuerza.

Sin embargo, la sacerdotisa del pueblo, Kikyo, logra atravesarlo con una flecha, clavándolo en el Goshinboku, un gran Árbol Sagrado. Inu Yasha queda así bajo una maldición que le impide liberarse. Kikyo, herida durante esta batalla, le pide a los aldeanos que quemen la Shikon no Tama junto con su cuerpo para que nunca vuelva a caer en malas manos.

La acción se traslada al Tokyo actual. Kagome Higurashi es una colegiala que vive en un templo junto con su familia. A ella le rompe las bolas su abuelito, que cada dos por tres le habla sobre el templo, la magia y las cosas sagradas (“cuando yo era jovennn…”). Es por ello que le regala para su cumple número 15 una réplica de la Joya Shikon, diciéndole que es muy poderosa y blablabla. Por supuesto, ella no le cree un carajo sobre esas fantasías y lo toma de viejo gagá.

Todo cambia cuando buscando a su gato dentro del antiguo templo, unos brazos re fuleros salen del “Pozo devorador de Huesos” (que se dice hace desaparecer todo lo que entra en él) y la arrastran hacia adentro. El de los brazos es un bicho re asqueroso con forma de minaciempiés que le exige la Perla de Shikon. Ella, cagada en las patas, le mete un cachetazo liberando un extraño poder, el cual le permite soltarse de las garras del monstruo.

Cuando sale del pozo, Kagome se encuentra junto a un extraño bosque. En eso, un grupo de aldeanos la toman prisionera y la llevan a la villa donde viven. Allí le presentan a Kaede, la sacerdotisa del pueblo, quien no puede evitar ver el parecido que tiene Kagome con su difunta hermana Kikyo, aquella que 50 años atrás clavó a Inu Yasha sellándolo para siempre.

En eso, aparece la minaciempiés, que nuevamente ataca a Kagome pidiéndole la Perla de Shikon. Ella intenta llevar al bicho hasta el Pozo devorador de Huesos para que desaparezca.

Uy, ¡me meó!

En el camino, al pasar cerca del bosque de Inu Yasha, éste despierta al sentir el olor de Kikyo cerca.

Inu Yasha le propone a Kagome que lo libere del árbol para ayudarla a eliminar al ciempiés asqueroso. A pesar de que la sacerdotisa Kaede le advierte que no lo haga, Kagome toma la flecha que sujeta a Inu Yasha haciéndola desaparecer. Inu, en un par de movidas, elimina a la minaciempiés que ya se estaba volviendo insoportable.

Para evitar que Inu, ahora libre, intente robar la joya, Kaede le pone un collar mágico que lo sella, obligándolo a cumplir una orden cada vez que la escuche. A Kagome no se le ocurre mejor idea que decirle “¡Sentate!”, por lo cual a partir de ahora cada vez que ella pronuncie esa palabra Inu se estampará contra el piso. El primero en atacarla es un demonio-cuervo de tres ojos, que tras comerse la Joya Shikon es derribado mientras huye por un certero flechazo de Kagome. Sin embargo, este golpe destruye la Joya, expandiendo sus fragmentos por todos lados.

Kagome e Inu Yasha recuperan un fragmento, pero es necesario que ambos colaboren para recuperar todos los pedazos antes de que comiencen a ser utilizados para fines perversos. A partir de ahí las cosas quedan más o menos claras, comenzando un raid para recuperar la Perla, debiendo enfrentarse a diferentes adversarios y monstruos. Entre medio tendrán que prestar ayuda (muy a pesar de Inu) a gente de diferentes aldeas, salvar o rescatar personas de las garras de los monstruos, y verse las caras con diferentes rivales amorosos.

Digamos que entre Kykyo e Inu Yasha existía cierta onda, por lo que Kykyo no puede dejar de ver que Inu, por más que se haga el terco, siente atracción por Kagome, su supuesta reencarnación.

El villano principal de la serie es Naraku, un tipo que viste una piel empolillada y al que casi nunca se le ve la cara u otra parte de su cuerpo salvo las manos. En el pasado había sido un ladrón llamado Onigumo que estaba enamorado de Kykyo. Celoso de Inu Yasha y lleno de odio por no ser correspondido, vendió su alma a los demonios transformándose en Naraku. Él quiere la Perla de Shikon como sea y vive haciéndole la vida imposible a los protagonistas.

Además hará aparición Sesshomaru, el hermano mayor de Inu Yasha. A él la Perla le chupa un huevo, lo que quiere es la poderosa Espada Tetsusaiga que Inu heredó de su padre. Sesshomaru es un demonio completo, por lo que es más poderoso que Inu.

Junto a él siempre van su sirviente Jaken (una especie de demonio enanito con forma de reptil) y una niña huérfana llamada Rin, que en el pasado ayudó a Sesshomaru cuando estaba herido. Poco a poco nuevos aliados se unirán al dúo. El primero es Myoga, un demonio-pulga muy parecido al viejo Happosai que actúa de consejero y sirviente de Inu Yasha, aunque es más lo molesta que lo que le ayuda. Más tarde se les unirá Shippo, un pequeño niño-zorro que tiene la capacidad de transformarse gracias a una hoja de árbol. El problema es que como es muy chico todavía no domina bien sus poderes y todas sus transformaciones le salen para el ojete.

El siguiente es Miroku, un sacerdote de unos 20 años que trabaja brindando sus servicios como cazador de demonios. Tiene un agujero en su mano, causado por una maldición que le puso Naraku, el cual crece poco a poco. Si no logra eliminarlo, el pozo habrá crecido tanto que se lo tragará él mismo. Es por eso que vive buscando minas que le den un hijo que pueda continuar con sus intentos de eliminar a Naraku. Básicamente el chabón vive pidiéndole a las minas de garchar, aunque a veces se va a la mierda y se lo pide a pendejitas de 10 años (no por nada es sacerdote, como el Padre Grassi).

Al grupo también se une Sango, una mina que quiere eliminar a Naraku como sea, ya que es el asesino de toda su aldea y tiene bajo su control a su hermano Kohaku. Ella tiene una especie de gato llamado Kirara, el cual puede crecer hasta varias veces su tamaño. La mina se lleva de los pelos con Miroku, que vive tratando de meterle mano.

Tanto Sango como Miroku se unen al grupo no para recuperar la Perla de Shikon, sino para que juntos puedan eliminar a Naraku, ya que como Inu Yasha es su principal enemigo, será más fácil encontrarlo si se mantienen juntos.

Finalmente se integra Kouga, un hombre-lobo que posee dos fragmentos de la Joya. Inicialmente se les une para choreársela una vez que la recuperen, pero después termina enamorándose de Kagome pidiéndole incluso que se case con él. Entre Kouga e Inu Yasha se llevan para el ojete, ya que a Inu mucho no le agrada la idea de que el tipo se la pase tirándosele a su compañera.

Los monstruos o seres que irán apareciendo a lo largo de los capítulos están muy relacionados con la mitología japonesa, y son en su mayoría propios del folklore nipón. Shippo de hecho es un Kitsune, que según la tradición son demonios-zorros de gran inteligencia que se divierten haciéndole bromas a las personas utilizando la transformación.

Un detalle llamativo, casi bizarro, de la trama es que Kagome puede volver cuando quiera por el “Pozo Devorador de Huesos” hasta su casa, por lo que además de tener que recuperar la Perla de Shikon, ella sigue asistiendo al colegio de manera casi normal.


Imágenes:

Sango Sesshomaru, Jaken y Rin. “Myoga-pposai"Como editor profesional, he limpiado y formateado el texto del escaneo de revista.

Aquí tienes el texto revisado:


En TV

Inu Yasha: Toki Wo Koeru Omoi (Sentimientos que Traspasan el Tiempo)

  • Estrenada en cines de Japón el 15 de Diciembre de 2001
  • No está basada en una historia del Manga.
  • Ending: “No More Words” (por Ayumi Hamasaki)

El malo de la película es Menomaru, un antiguo enemigo del padre de Inu Yasha que fue abandonado por él en el Bosque Sin Retorno. Gracias a que encuentra un fragmento de la Perla de Shikon, recupera su fuerza y se lanza en la búsqueda de la Tessaiga, la poderosa espada que Inu heredó de su viejo. Junto a él se encuentran Ruri y Hari, sus sirvientes.

Mientras estos dos combaten contra Miroku y Sango, Kagome es poseída por Menomaru, obligándola a clavarle una flecha en el pecho a Inu Yasha. En eso se le aparece el espíritu de Kikyō, quien comienza a criticarla por haberle hecho eso a Inu, le dice que se vaya y nunca más regrese. Kagome vuelve en sí y huye, cayendo en el Pozo Devorador de Huesos y regresando de esa manera a su época.

Inu Yasha se le aparece en su casa, y le pregunta por qué lo dejó solo. Kagome no se atreve a decirle que se fue por lo que Kikyō le dijo. Mientras, Menomaru comienza a devorar las almas de los aldeanos obteniendo más y más poder.

Un detalle llamativo del film es que Inu Yasha tiene sangre roja, cuando en la serie siempre es de color negra. El diseño del personaje Menomaru fue hecho especialmente por Rumiko Takahashi.

Inu Yasha: Kagami no Naka no Mugenjou (Inu Yasha El Castillo de los Sueños en el Espejo)

  • A estrenarse en cines de Japón el próximo 21 de Diciembre de 2002.
  • No estará basada en una historia del Manga.

En este largometraje de inminente estreno, Inu Yasha y compañía al fin logran capturar a Naraku. Lo extraño es que pasada la noche de la batalla aparece una Luna Llena, la cual no cambia con el paso de los días. Se presenta entonces un nuevo demonio, Kaguya, conocido como el Príncipe del Cielo. Este nuevo enemigo intenta liberar a Naraku y eliminar a Inu Yasha, aunque no se conoce qué extraña relación existe entre Kaguya y Naraku. Pero al parecer, la Perla de Shikon tiene algo que ver en eso.

¿Llegarán a Sudamérica?

Aunque es demasiado pronto para dar pronósticos, si Inu Yasha logra el éxito deseado, Televix podría llegar a adquirir los derechos de la primera película para doblarla y comercializarla en Sudamérica. El reciente estreno de la segunda película de Card Captor Sakura en Cartoon Network nos da la idea de que esto es bastante factible. Aunque claro, estamos hablando de algo que podría pasar para fines del año que viene o tal vez recién en el 2004. Todo dependerá de la repercusión que Inu Yasha logre en la región.

EL DOBLAJE Y SU EMISIÓN

En el caso de Inu Yasha el doblaje es correcto. Las voces se mimetizan bastante bien con los personajes y son similares a las originales japonesas. Además la traducción se mantiene fiel al original y no presenta alteraciones o cambios de diálogo. Las imágenes del opening y el ending de esta tanda de capítulos son las originales, aunque con versiones en castellano de las canciones (bien al estilo Menudo), y en imagen se puede ver el staff japonés de la serie escrito en inglés, permitiéndonos saber quién hizo cada cosa. A eso sumémosle la impecable calidad de imagen y sonido como es habitual en el canal.

Tras las flores, los palos; ya que Televix usó de base la versión yankee, quedaron censuradas todas las escenas con sangre explícita, violencia y pequeños desnudos. Por ejemplo, en el primer capítulo le dibujaron a la mina-ciempiés un bonito brassier azul para que no se le vean sus demoníacos pechos (que por cierto no tenían pezones), lo cual queda para el orto ya que se nota demasiado. Fuera de ese caso, el resto de los cortes están bastante bien hechos, ya que para evitar que el capítulo sea más corto, reagregan algunas escenas al mejor estilo “copy-paste”, pasando casi desapercibidos.

La censura era de esperarse ya que por política Cartoon Network es un canal 100% para chicos y no puede pasar cosas perjudiciales para la sana salud mental y emocional de la infancia sudamericana. Entre otras cosas habituales en el canal, se han retirado los eyecatch originales (animaciones para ir al corte) y durante el ending se escucha sobre la canción un pedorro locutor haciendo publicidad de otra serie que poco o nada tiene que ver con esta.

Y de la mierda saltamos a la cagada, ya que a Kagome la han renombrado como “Hahome”. ¿Qué puede llevar a cambiarle el nombre precisamente a la protagonista cuando el resto de los personajes sí mantienen su nombre original? La única idea que se nos ocurre es el parecido de “Kagome” con “Mecago” o algo así vieron los encargados del doblaje o bien la productora pensaron que podría dar lugar a chistes varios, decidiendo que lo mejor sería omitir esa “K”.

De su doblaje se encargó el estudio mexicano Audiomaster 3000 (Ranma 1/2, Yu-Gi-Oh, Mikami), que para elegir las voces realizó un cast entre 300 personas. La voz de Inu Yasha es interpretada por Enzo Fortuni (Yukito y Yue en “Card Captor Sakura”, Mushra en “Shinzo”, Beto Reyes en “Los Reyes de la Colina”), la de Kagome corre a cargo de Ana Lobo (siendo su primer protagónico en una serie, sea de anime o no), y Eduardo Garza (Krilin en “Dragon Ball Z”, Mackie en “Bubblegum Crisis 2040”, Sheng Kun en “Soul Hunter”) da voz a Kojaku. La directora del doblaje es Vanessa Garza, prestigioso dinosaurio del doblaje al castellano que data desde que dio voz a Lucero en “Astroboy”.

La distribución corre a cargo de Televix Entertainment, la cual adquirió los primeros 104 capítulos de Inu Yasha. Cosa más que llamativa ya que como bien dijimos antes, en la Isla (se refiere a Japón) se han pasado los 95 episodios. Esto quiere decir que han comprado por adelantado lo que todavía no se vio en Japón. De todas maneras serán emitidos en dos tandas de 52 episodios, con una probable repetición de la primera antes de emitir la segunda.

Inu Yasha además inaugura el nuevo segmento del Cartoon llamado “Toonami”, que a diferencia de su versión norteamericana sólo incluye animación japonesa. Esta es una inteligente movida del Cartoon para hacer competencia al bloque “Invasión Anime” de Fox Kids. Lo malo es que Inu Yasha tiene un solo horario de emisión sin repetición nocturna, lo que impide que los que trabajan puedan verla por la noche. Nuevamente esto no es entendible, ya que se están perdiendo de captar una importante porción de público.com - Web Page: www.editorialivrea.com