llame yayayayaya ya es muy tarde...


Por Leandro Oberto 2 min de lectura

Leandro Oberto Editor

¡Ayayayayayay! Ya es muy tarde…

Cuando Lazer comenzó a salir allá por 1997, o sea sólo 6 años atrás, recuerdo que internet no era algo que tuvieran todos ni que hubiera un cybercafé en cada esquina. No, en esa época negociábamos los contratos de publicación de los mangas por fax, el 90% de las cartas que nos llegaban eran escritas a mano y mandadas con una estampilla por correo, armar secciones de las notas como la parte de “repercusión internacional” era una tarea super rompe bola y cara que sólo se conseguía mediante llamadas telefónicas y suscripción a revistas de todo el mundo…

Hoy día chateamos despreocupadamente con amigos que tenemos a miles de kilómetros de distancia, se envían en minutos a imprentas muy distantes los archivos para imprimir los mangas que acabamos de terminar de letrear, mandamos a aprobar las tapas de los mangas a los autores japoneses a través de simples archivos adjuntos de e-mails…

Es que casi sin darnos cuenta hemos asistido de la noche a la mañana a un cambio escalofriantemente profundo que es la popularización de internet…

Y eso te llena de interrogantes: ¿Cómo será una generación que ha crecido comunicándose con gente de todos lados del mundo como lo más natural, que ha visto que no importa cuán rebuscado sea su fetiche sexual favorito hay miles de otros que comparten el mismo interés, que ya no cree que sea necesario pagar por música o películas? ¿Una generación que inventa cadenas de e-mails absurdos e imbéciles y ve lo fácilmente que engaña a una gran parte de los navegantes no importa cuán evidentemente falso y absurdo sea lo que escriban y pidan reenviar…? Y nadie que lea esto puede sentirse exento, puesto que seguro todos encajamos en alguna o algunas de las cosas que acabo de mencionar.

Parece una boludez, pero el cambio ha sido drástico y fulminante. Todo indica que sus consecuencias apenas nos las empezamos a imaginar.

…y si lo pensamos bien, las revistas de información no están exentas de este cambio… ¿sigue valiendo la pena comprarlas cuando la información hoy día abunda gratis en la red? ¿Cuando la gente quiere todo ¡yayayayayaya!? (aunque no le sirva para nada tenerlo ya)… jeje… si me pongo a filosofar sobre todo, esto no me entra acá en pedo… damas y caballeros sean tan amables de acompañarme al Lazermail…