Soul Hunter
China blue sky...
Prueba de esto es que, si bien históricamente las notas más largamente pedidas de Lazer fueron las de Mazinger y Shurato, los mensajes de los lectores reclamando por un artículo de Soul Hunter también fueron persistentes durante todo este tiempo. La popularidad de esta serie en nuestro país puede comprobarse asimismo cada vez que se arma un evento de cosplay: muchísima gente se disfraza como sus personajes.
El fenómeno de Soul Hunter llama la atención, además, porque el canal que lo transmite es Locomotion, es decir, una emisora no demasiado masiva como lo pueden ser Cartoon Network o Fox Kids. Las razones de este interesante —y hasta inesperado— éxito hay que buscarlas por el lado de la trama, simple en la forma pero intrincada en el fondo, inspirada en una antiquísima novela china. Aunque también es importante remarcar la cuidada animación (realizada con efectos de computadora en algunos tramos) y el excelente diseño de personajes.
Sin embargo, hay que decir que en Japón, si bien esta serie de TV fue en su momento bastante popular, los fanáticos consideran al manga que dio origen al anime como infinitamente mejor. En realidad —y siglos antes del cómic— la historia de Houshin Engi nació, tal como se menciona líneas atrás, en China entre los años 1300 y 1600 de nuestra era, y allí se la conoció desde entonces por el nombre de Feng Shen Yan Yi. Cuando fue escrita, gobernaba en el enorme país oriental la dinastía Ming, famosa por promover en el imperio el desarrollo de todo tipo de arte. El autor de la novela Feng Shen Yan Yi, que consta de cien capítulos y por los cuales desfilan más de 300 personajes (¡qué quilombo, peor que los culebrones de Suar!), fue un tipo llamado She Tsuong Lin.
Con el correr de los siglos, esta obra alcanzó en China el estatus de “clásico de todos los tiempos”, y traspasó largamente los límites de su tierra natal. En Japón, ya en la era moderna, el escritor Tsutomu Ano (¡pobre tipo, cómo lo cargarían si viviera acá!) se abocó a la tarea de traducir y adaptar Feng Shen Yan Yi. La rebautizó entonces como Houshin Engi —que significa algo así como Historia de la Creación de los Dioses— y entre noviembre de 1988 y enero de 1999 se lanzaron al mercado los 3 tomos resultantes, a través de la editorial Kodansha. La repercusión que tuvo esta novela/trilogía fue notable.
Algunos años después, el hasta entonces semidesconocido artista Ryu Fujisaki decidió llevar Houshin Engi al terreno de la historieta. Dicho manga comenzó a publicarse en el número 28 —mes de junio— de la revista Shonen Jump de la omnipresente editorial Shueisha (Dragon Ball, Rurouni Kenshin, Yu-Gi-Oh!, Shaman King) en el año 1996. Aunque el cómic no respetaba en algunos puntos la obra que había adaptado Tsutomu Ano, el suceso que obtuvo fue aún mayor que el de la propia novela. Obvio que esto último no pasó desapercibido para la gente del Studio Deen, por lo que un próximo paso a la animación era solo cuestión de tiempo.
La citada compañía productora —responsable también de la realización de Estás Arrestado— finalmente se asoció con TV Tokyo; de esta manera, el sábado 3 de julio de 1999 aparecía en las pantallas de dicha emisora el primer episodio de Senkaiden Houshin Engi. Y aunque le asignaron el ultra pedorro horario de las 7 de la mañana (¡un amigo el programador!), el anime se las arregló como para ir ganando adeptos. De todos modos, los fans de la historieta pusieron el grito en el cielo porque, si bien la serie de TV había arrancado fiel al manga, con el correr de los capítulos esto se iba desvirtuando, agarrando entonces para el lado de los tomates.
A propósito, hasta el episodio 14 la serie animada es un reflejo bastante fiel de los primeros 6 volúmenes del cómic (aunque lamentablemente quedan muchos personajes afuera). Y luego, en los capítulos siguientes, hay algunos pantallazos de los tomos 10 y 17, que sirvieron como para tratar de más o menos redondear la historia. Manteniendo los estándares de la época, el anime de Senkaiden Houshin Engi se despidió de las teles niponas tras totalizar 26 episodios; su transmisión se produjo hasta el 25 de diciembre del mismo año 1999. Se puede agregar que solo tuvo un opening (Will) y un ending (Friends).
Volviendo a la historieta, esta continuó con su éxito y siempre se mantuvo en el top-ten de ventas. Su serialización concluyó en el número 47 (editado el 17 de octubre, un día peronista) de la Shonen Jump del año 2000. Los 200 capítulos del manga se recopilaron posteriormente en 23 tankōbon.
Las novelas, el manga, el anime y sus diferencias
La trama, en todas sus versiones, arranca de una manera similar: Tai Kung (Taikoubou en japonés) es un chaboncito de apariencia normal que de pendejo había sido príncipe de una diminuta aldea, hasta que esta fue arrasada por órdenes de la emperatriz. En realidad, un demonio con la apariencia de una mina re-perra llamado Dahi, se había apoderado de la mente del emperador y lo manejaba como un títere. Dahi usurpó el lugar de la verdadera emperatriz y tomaba decisiones que solo oprimían al pueblo. No obstante, Tai Kung logró sobrevivir a la masacre y un enigmático anciano llamado Tien Zong se lo llevó con él para instruirlo en las artes de la magia en la montaña (más similar a un limbo) Kun Lun (Konron).
Años después, Tai Kung recibe la orden de su maestro para que ponga en marcha el Proyecto Houshin. Esto quiere decir que debía bajar al mundo de los humanos y cazar las almas (de ahí el nombre occidental Soul Hunter) de 365 inmortales impuros. Pero luego, misteriosamente la misión cambia, por lo que Tai Kung entonces debe acabar con la tiranía ejercida por Dahi.
Y acá empiezan a aparecer las diferencias. Aunque Tai Kung es el indiscutido protagonista principal del anime y de las novelas, en el manga no es tan así, sino que el peso de la trama va recayendo sobre distintos personajes (Thunderbolt, Nasa, etc.). Otra cosa que provoca controversia es en qué momento histórico transcurre la acción. Mientras que en las novelas es a finales de la dinastía In, o sea alrededor del siglo XI a.C., en las demás versiones este asunto no queda despejado; sin embargo sí queda claro que la tecnología está bastante avanzada, ya que aparecen unos cuantos robots. También cabe resaltar que en el comic y en la novela, el humor es un elemento recurrente en el desarrollo de la historia, algo que no sucede en la serie televisiva. Para concluir hay que decir que el rol de Dahi no es tan vital en las novelas como sí lo es en las otras versiones.
En TV
Isetsu Houshin Engi
en una suerte de parodia a su obra más conocida. La protagonista en este caso es una mina llamada Taikounozomi. Isetsu Houshin Engi fue luego compilado en un volumen de short stories de Fujisaki, que se denominó Dramatic Irony y que salió al mercado en abril del propio 2001. Para finalizar, un breve repaso de la repercusión internacional de Houshin Engi. Por una obvia cuestión de raíces, en el sudeste asiático tanto novela, historieta y serie de TV son archipopulares; el manga se editó en China/Taiwán (por la editorial Tong Li), Hong Kong (Comics World), Singapur (Chuang Yi) y Tailandia.
El autor y la versión local
Ryu Fujisaki, autor del manga de Houshin Engi/Soul Hunter, nació el 10 de marzo de 1971 en Aomori-ken, una prefectura en el área de Touhoku. Debutó en la industria en el año 1991 con la obra “Worlds” (un volumen de cinco historias cortas), en tanto que su primera serie medianamente conocida fue “Psycho+” (recopilada luego en dos tomos), que fuera editada por Shueisha en 1993. Luego de un parate bastante prolongado, en 1996 comienza a realizar Houshin Engi, y el resto fue historia (¡Qué frase más original!).
En cuanto a la versión local de Soul Hunter, hay que decir que a líneas generales es más que zafable; mantiene el estándar de calidad de los animes que transmite Locomotion. El doblaje (hecho en México a fines de 2000) es muy bueno, cuenta con voces expresivas y los actores que participaron en él son de mucha experiencia. Entre ellos se puede nombrar a Luis Daniel Ramírez, quien dio vida a Tai Kung (también a Krillin en DBZ a partir de la saga de Cell, a Keiichi en Oh! My Goddess y a Touya en Sakura) y a Genaro Vázquez como Tiung Shong Ti (que además hiciera de Tuxedo Mask en la primera temporada de S. Moon y del Androide #17 en DBZ). Como punto negativo, eso sí, hay que decir que rompe un poco las bolas que los títulos de los episodios aparezcan solo en japonés, sin siquiera una voz en off que diga cómo carajo se llaman. Otra cosa interesante para comentar del doblaje es que la mayoría de los nombres de la versión en español, son los que aparecían en la novela original china, así que no se corresponden con los nombres que tuvieron los personajes del anime en Japón. Este extraño cambio se debió a un pedido expreso de la compañía productora cuando vendió los derechos para occidente; a continuación, un cuadro con las equivalencias.
*“Worlds” y “Dramatic Irony”, ambas obras de Ryu Fujisaki.!!