Los tres chiflados

UPUPUPUPUPU!


Por Marcelo Vicente 11 min de lectura

Un pequeño ejercicio para los lectores de Lazer… Si se los consulta sobre un programa de televisión en blanco y negro que indefectiblemente los haya hecho atragantar durante algún desayuno, almuerzo, merienda o cena por causa de la risa, ¿de qué programa estamos hablando…? Sí, la respuesta es sin dudas una sola: Los tres chiflados. Aparecidas en nuestro país alrededor de 1810 con la Revolución de Mayo (bueno, en 1961 en realidad ^_^), las —nunca mejor empleado el término— locuras de estos tipitos sí que hicieron recagar de risa a generaciones enteras de argentinos.

Primero, por supuesto, por televisión abierta y luego por cable, los capítulos de Los tres chiflados —The Three Stooges en el original— permanecen imperecederos a lo largo del tiempo, y son repuestos en las grillas de programación locales una y otra y otra y otra vez (en su época de gloria Ted Healy and his Stooges llegaron a hacer 40 puntos de rating). A propósito, si bien la traducción de “chiflado” no está mal, también la palabra “stooge” da connotación de lacayo; asimismo, un stooge es el actor que le da siempre pie al comediante principal para que se luzca. En fin, por estos días se puede disfrutar de Los tres chiflados por la mañana a través de la pantalla de Telefe, y en Retro, por supuesto. Pero, ¿cómo comenzó todo? Bien vale un repaso a los orígenes de estos dementes (que en realidad llegaron a ser seis y no tres como se verá) y de cómo se las ingeniaron para volverse un icono del entretenimiento mundial de todas las épocas a pesar de no haber ganado jamás un premio o una mísera condecoración.

“No vieron un Hitler así de chiquitito”

Todo arrancó con un matrimonio de judíos lituanos, Jenny y Solomon Horwitz, emigrando hacia USA hacia fines del siglo XIX. Establecidos finalmente en Brooklyn, New York, la pareja (eran primos) que había llegado básicamente con lo puesto, enseguida comprendió que hacerse la América iba a resultar mucho más difícil de lo esperado. Eso sí, como buenos inmigrantes no perdieron tiempo y se pusieron a tener hijos; en cuestión de algunos años, ya habían engendrado cinco adorables varoncitos: Irving, Jack, Samuel, Moses y Jerome. Con el correr del tiempo, los dos primeros se convertirían en ignotos corredores de seguros, pero los otros tres…

Moses, cuyo apodo siempre fue Moe, rápidamente se dio cuenta de que lo suyo era la actuación. Aunque para darle un mínimo gusto a sus viejos se matriculó a una escuela técnica orientada a los oficios (iba a ser electricista), se pasaba la mayoría del tiempo en los teatros de la zona viendo de pegar un papel en alguna obra. En 1909 —cuando tenía 12 años— Moe había conocido a un tal Ted Healy, y con él, con quien se habían vuelto muy amigos, formó en 1922 un grupo cómico al que no tardó en unirse su hermano Sam (al que todos conocían como Shemp).

Se presentó rapado y con lágrimas en los ojos diciendo que estaba orgulloso de haber conseguido el puesto: Curly había nacido.

Poco después, en 1925 para ser exactos, un cuarto integrante se sumó al equipo: Louis Fienberg (otro “gallego” ^_^), cuyo nombre artístico era Larry Fine. De esta manera, Ted Healy and his Stooges —tal la denominación formal del grupo— se lanzaba a la conquista de los teatros de vaudeville y de lo que fuera. Con la televisión recién inventada (¡qué loco suena esto!), el grupo consiguió un lugar en lo que sería con el tiempo un clásico de los años 30’s: Soup to Nuts, de la 20th Century Fox.

Pero he aquí que luego de un tiempito, Shemp decide abrirse y empieza a laburar por su cuenta.


COLUMBIA PICTURES CORPORATION THE THREE STOOGES MOE LARRY IN LAZER #34 CURLEY

Mario Bros. muéranse de envidia “¿Quién agujereó el papel higiénico?”


Curly Larry “¿Viajamos por Southern Winds, no?” “¡Devolveme los 30 centavos, puto!!”


CLÁSICOS…… Volviendo a los Stooges, estaba claro que el equipo había quedado “rengo” y había que buscar un reemplazo de manera urgente; entonces Moe, que a pesar de lo que indicaba el nombre del grupo “rivalizaba” con Healy en el papel de líder, sugirió sumar a Jerome, su “hermanito menor”.

Por ese entonces conocido como Babe, Jerome fue a charlar con Healy para ver qué onda, pero su look a lo Buffalo Bill digamos que no lo ayudaba mucho: tenía el pelo bastante largo, enrulado y bigotes. Healy aceptó sumarlo al equipo pero la condición sine qua non era que se cortara las chapas y se afeitara. Cuenta la leyenda que al rato se presentó ante todos totalmente rapado (y sin el mostacho, obvio) y con lágrimas en los ojos dijo que estaba orgulloso de haber conseguido el puesto. El personaje de Curly (que significa “enrulado”) había nacido.

Luego de esos sucesos, con el grupo repuesto, Ted Healy and his Stooges siguieron actuando en el vaudeville y en algunas comedias cortas de la MGM. Pero acá vendría algo fundamental, algo que sin duda habría de cambiar la vida de esta gente para siempre. Resulta que Healy básicamente estaba garcando a los otros tres desde arriba de un pino: no sólo los hacía laburar más sino que se quedaba con la mayoría de la guita; y aunque Moe ya lo había charlado con él en alguna oportunidad, la cosa no mejoraba sino que incluso empeoraba (y encima Healy se patinaba la guita en minas, burros y escabio…).

AMERICAN WESTERN DIVISION Adam West en el Far West

Estaba claro que la gente que los iba a ver al teatro se cagaba mucho más de risa con ellos tres que con Healy, así que Moe -con todo el dolor que le provocaba separarse así de su gran amigo- decidió, en conjunto con Larry y Curly, dejarlo. Claro que semejante “divorcio” era imposible que se diera por la vía pacífica, pero aun así, a pesar de las cartas documentos, los juicios y los miles de dólares gastados en abogados por el “perjudicado”, The Three Stooges (o Los tres chiflados, como prefieran) habían oficialmente nacido.

CABEZAS DE CHORLITO

Lo que siguió después ya es un poco más conocido: la producción de los cortos que los harían famosos alrededor de todo el mundo. A propósito, el trío más mentado (qué mote pedorro…) arrancó en el año 1934 trabajando para la Columbia, y su primer capítulo fue Woman Haters. A decir verdad, este corto es algo extraño ya que si bien tiene toques de humor (la acción transcurre en un club cuyos socios detestan a las mujeres, excepto Larry que está casado en secreto), en varios pasajes se transforma en una especie de comedia musical un tanto embolante.

Pero rápidamente esto quedaría subsanado, ya que en el que siguió, los Chiflados producirían acaso su episodio más recordado: “Punch Drunks”. Para el que no lo tiene presente, era el corto en que Moe era el entrenador de un Curly boxeador, al cual lo recagaban a trompadas, pero que enloquecía y derribaba a todo lo que se le pusiera delante cuando escuchaba la musiquita que Larry tocaba en su violín…

H.O El Turco, el Pelado y el Narco La Hiena Curly "¡Te cago a piñas, eh!!"

En este punto se puede agregar como anécdota que por esta época, los chabones se daban maza mal de verdad; si bien trataban de contenerse, era prácticamente habitual que tanto ellos como el resto de los actores terminaran con ojos morados, torceduras e incluso con fracturas. Una demencia…

El ascenso en la carrera de estos geniales comediantes se tornaría imparable; y la fama definitiva en su país les llegaría cuando por el tercer corto -Men in Black- fueran nominados al Oscar. Sin duda los mejores años del trío fueron los primeros diez, cuando a razón de unos ocho capítulos por temporada en promedio, se descontrolaban a más no poder (comparados con los patrones chaplinescos de la época, por supuesto).

Los Chiflados gozarían de su buena estrella hasta 1946, año en que sufrieron un duro golpe: el 6 de Mayo mientras rodaban su corto #97, “Half-Wits’ Holiday”, Curly sufrió un ataque que a la postre provocaría el fin de su notable carrera como comediante. Pero una vez más fue Moe quien se calzó el papel de líder en una situación tan delicada (je… por algo era él quien repartía los golpes), y le propuso a Shemp volver a formar parte del grupo, a lo que éste tras algunas dudas respondió afirmativamente.

Era prácticamente habitual que tanto ellos como el resto de los actores terminaran con ojos morados, torceduras e incluso con fracturas.

Un hecho curioso se daría en el tercer corto que aparecía Shemp, “Hold That Lion”. Resulta que Curly si bien estaba para atrás en cuanto a salud, terminó haciendo un cameo en ese capítulo como pasajero de un tren. Y le dábamos el apelativo de “curioso” al hecho porque a la sazón sería el único episodio a lo largo de la extensa filmografía de Los tres chiflados que Moe, Shemp y Curly (los tres hermanos Horwitz, que dicho sea de paso habían adoptado el apellido artístico Howard) aparecerían juntos. Hasta ese momento de su existencia había acumulado nada menos que cuatro matrimonios, uno de los cuales había durado solamente tres meses, con voladura de platos y escándalo mediático incluido. Hacia 1949 su salud se seguía deteriorando y entonces sufrió una nueva serie de ataques; finalmente, el 18 de Enero de 1952, a los 48 años, Jerome “Curly” Howard se despedía del mundo. Volviendo en un taxi, se desplomó víctima de un ataque al corazón fulminante. De esta manera, Shemp Howard moría a los 60 años.

Regresando a lo estrictamente artístico y como quedó dicho, Los tres chiflados habían reemplazado al menor de los hermanos por Shemp; y la verdad que si bien la magia ya no podía ser la misma (Curly era ciertamente irremplazable), Shemp se las ingenió más que bien para cubrir el enorme hueco que había quedado. Pero algo inesperado volvería a pasar. Poco después, el 23 de Noviembre de 1955, Shemp había ido con un grupo de amigos a ver boxeo, hasta ahí todo macanudo; pero volviendo en un taxi, mientras se encendía un cigarrillo, se desplomó víctima de un ataque al corazón fulminante. De esta manera, y tras 77 cortos con Los tres chiflados, Shemp Howard moría a los 60 años.

A esta altura Moe estaba medio desesperado porque ya no le quedaban hermanos a quien recurrir como reemplazo (recordemos que los dos Horwitz mayores nunca se interesaron por el mundo del espectáculo). Entonces a instancias de la Columbia se decidió incorporar a Joe Besser, un comediante bastante experimentado. Pero la cosa realmente no funcó, y flaco favor hizo que la mayoría de los cortos en los que aparecería Besser fueran pobres remakes de capítulos memorables en los que había estado Curly; la gente no comía vidrio…

Como sea, fueron solamente dos temporadas con esta formación (años 1957-58) así que tras sólo 16 cortos, la cosa volvió a fojas cero. Peor aún, para los por ese entonces directivos de la Columbia, Los tres chiflados hacía rato que habían perdido la gracia, así que después de una relación de 24 años, optaron directamente por no renovarles el contrato. Pero pese al terrible golpe que le asestaban con esta noticia, Moe y Larry decidieron seguir adelante; y LAZER 46 lo hicieron incorporando a otro miembro, por supuesto. El elegido resultó ser Joe De Rita, que también sería conocido como Curly-Joe. Y con él los Chiflados incursionarían fuerte en el cine y con bastante éxito a decir verdad; desde entonces hasta 1966, con esta formación harían seis largometrajes (los cuales se pueden ver en su mayoría en nuestro país cada tanto por cable).

Lo que sigue es el inevitable final. Ya bastante mayores a esas alturas, el siguiente en palmar fue Larry, quien lo hizo el 24 de Enero del 75 a los 72 años (en realidad estaba en el horno desde el ‘70, cuando había sufrido un ataque que le había paralizado la mitad izquierda de su cuerpo); y al toque lo siguió Moe, quien murió el 4 de Mayo siguiente a los 77. Con ellos se iba también una forma muy particular de hacer reír, acaso no tan fina como la de Chaplin o Buster Keaton, pero igualmente genial. Dejaban detrás suyo 206 cortos que a la larga habrían de transmitirse en 109 países… Y como epílogo de la nota, va una revelación sobre algo que todos nos preguntamos decenas de veces: ¡¿Qué mierda es un chorlito?! ¡Tadaaan!!

Señoritas y señores, coméntenselo a todos: ¡el chorlito es un pájaro!

El cameo de Curly cuando ya estaba listo para la foto Larry y Moe en el geriátrico

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