Off Topic
Charlas de cerveza
Pocas cosas hay más gratificantes que el encuentro nocturno con amigos tras una ardua jornada de trabajo, situación que se hace más jugosa si se ve acompañada por el disfrute de una cerveza gentil. Es en esos momentos donde surgen esas incomparables charlas efímeras entre compañeros capaces de filosofar con los temas más variados. La verdad es que un diálogo compartido entre amigos está cargado de elementos novelescos, anécdotas, ocurrencias y más de un razonamiento interesante. Muy a su pesar, quedarán generalmente en la mesa: muchos de estos tópicos nunca ven la luz. Constituye sin duda una injusticia. Por eso desde acá, desde la barra de Lazer, abrimos este espacio para que se dé la charla, se destapen las botellas y se brinde por lo que venga. Después de todo, lo que importa es la cerveza.
ABRIENDO EL DEBATE:
¿CUÁL FUE EL MEJOR PESO (SÍ, UN PESO) QUE TE GASTASTE EN TU VIDA?
BAR LAUTARO, a las 27 Lunas del Séptimo Mes del Quinto Año del Siglo Veintiuno.
No estoy del todo seguro, muchachos, pero creo que guardo memoria del primer peso que gané en la vida: vendía porquerías que ya no usaba en la parte de atrás de la mercería que atendía mi vieja. Mi primer cliente: una de mis primas. Mi primer ahorro no fue gigante, pero suficiente para una torta de frutillas que, supongo, estaba buenísima. La experiencia de mi amigo Erwin no difiere demasiado: sus primeras chirolas las hizo juntando diarios que le mangueaba a los vecinos para luego venderlos en la ferretería del barrio. En ese entonces se garpaba bien, y por una tarde de trabajo podía hacerse con una pequeña fortuna para su temprana edad. Pero las posibilidades son infinitas y pueden ser mucho más decisivas. Mi Tío Ángel, por ejemplo, siempre hace gala del mejor peso que se gastó. Volvía de Flores hecha la madrugada caminando por Rivadavia, cuando de repente lo interceptó un rufián. “¿Me da un pesito, maestro?”, le dijo mientras le mostraba una manopla intimidante. Mi tío rascó el bolsillo y… sí, tenía. Nunca más volvió caminando desde Flores. En este caso, un peso fue la diferencia entre volver sano y salvo o ir a buscar sus dientes a la vereda de enfrente. Un peso puede ser también un gesto de cortesía ganador. Por ejemplo, Tincho siempre saca a relucir el día en que llegó tarde para inscribirse en la facu.
OFFTOPIC INVESTIGA
CINCO SEPARADORES DE MAGIC KIDS (que no pudiste olvidar)
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COCOMIEL, la vaquita de San Antonio más pelotuda de la historia. Sólo zafaban dos personajes: el mosquito músico drogón al que se le ponía el pico de colores; y el gran Coconegro, quien al igual que nosotros, no se bancaba ni la serie ni los personajes. Un capo.
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HOOTA & SNOOZ, dos soretitos 3D que se juntaban a desayunar cereales en la mayoría de los capítulos. Se suponía que el violeta era el bardero y el amarillo el piola, pero en realidad eran dos rofos insoportables que no le sacan una sonrisa ni a Corky Tacher.
La minita que atendía se resistía redondamente, pero lloriqueos e insistencia lograron que accediera. Tincho, haciendo gala de su caballerosidad, salió y le compró una lata de gaseosa que luego le llevó en retribución a su amabilidad. Ella sonrió sonrojada. La chica de todas maneras estaba de novia, así que no aceptó una segunda invitación, en este caso nocturna, con la que Tincho quería darle más gracias.
Según mi balanza adolescente, un peso era equivalente a 8 fichas en los jueguitos, proporcionando diversión fácil por unas cuantas horas. Podía ser también el peso de la vaquita para comprar las facturas con los compañeros del colegio durante una rateada matutina. Hoy en día prosperan con justicia los “paty por un peso”, aunque mejor dejemos de lado la dudable calidad del alimento. A su vez, los cybers constituyen una de las mejores relaciones costo/beneficio por un peso.
Algunos dirán que no vale la pena hacer esfuerzos por una redonda de cien guita, pero todo va en el desafío que ello implique. Pika caminaba tranquilo por Caseros cuando vio un peso tirado debajo de una alcantarilla enrejada. Rápidamente decidió sacarlo de ahí. No era una simple necesidad ni tampoco de avaro: debía demostrar que él podía ganar lo que otro perdió ahí con resignación. La cuestión es que se le atoró el anillo que llevaba en el dedo y poco pudo hacer para recuperarlo. Al final perdió las tres cosas: su anillo, el peso que nunca fue suyo, y el triunfo.
IVREA
- LA COSA DE ARRIBA era un misterioso bicho que debía ser alimentado por Berg, un dogor azulado que vivía en bolas junto a su mejor amigo: la calavera de un tipo que murió virgo. Dicen que los guionistas se fumaban la plastilina que sobraba.
Carlota Díaz (no nos confundamos: es un pibe) contó que el mejor peso que gastó fue uno que se tragó y le tuvieron que hacer una radiografía, que ahora exhibe orgulloso en su habitación. Carlota es un tipo extraño…
IVREA
Si me preguntan a mí, tengo una idea bastante aceptable de cuál fue mi “mejor peso”. Un amigo alquilaba una barra en un boliche que quedaba allá por Avenida Pampa: Studio 59. El lugar no era la gran cosa, pero el hecho de que entraba gratis y mi amigo servía tragos lo hacía agradable. Un viernes el flaco cumplía años, y su idea fue hablar con el dueño para que le dejara festejarlo ahí con una “fiesta privada”. Lo consiguió sin mayores problemas: al lugar no iba nadie. Esa noche la entrada costaba solamente un peso, destinado a cubrir gastos de limpieza y patovas. En la barra sólo se sirvió cerveza, tequila y fernet con cola, todo a un peso. Fueron 200 personas y todos la pasamos teta. Tal vez no recuerde con exactitud cuál fue el mejor peso que me gasté en mi vida, pero seguramente fue uno de los de esa noche.
Aflójese la ropa y cuéntese otra historia, compañero: seguramente habrá alguna más interesante de aquel lado. También acepto nuevos tópicos de discusión, así que sean todos bienvenidos a Offtopic!! Nos leemos en la próxima Lazer. Endemientras, yo los espero acá, en la barra. ¡Mozo, otra ronda!!
- RICARDO “TATI” PÉREZ
PD: Todas las anécdotas son reales.
¡TODOS VOTAN Y YO TAMBIÉN!
¿Cuál es la frase de consuelo más usada por los amigos?
- Y bueno… pilas, loco.
- Qué garrón…!!
- Ya fue chabón… ya fue.
- Uhhh, todo maaaal…
- Ya se te va a dar, che.
- Y sí, este mundo es una mierda. Tendrías que pegarte un tiro sin más vueltas.
- ¡¡JAJAJA!! ¿EN SERIO TE PASÓ ESO?!? ¡¡QUÉ PELOTUDOOO!!
VOTÁ EN WWW.EDITORIALIVREA.COM Los resultados serán publicados en el próximo número de Lazer.
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MR HIPO era un tipo que sufría de hipotonitis y no tenía laburo ni obra social, por lo cual andaba recorriendo la ciudad en busca de una cura a su problema. Nunca entendimos por qué a nadie se le ocurrió pegarle un tiro a este borracho cabezón.
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MR GO armaba bardo en todos lados y siempre lo terminaba corriendo la yuta, mientras su perrito lo cagaba a pedos. Hablaba un idioma re copado, mitad ruso mitad islandés. ¡Un capo! Su relación con la barra brava de All Boys nunca fue comprobada…