Gantz

SANGRE, SEXO Y DOS ARMAS EXTRATERRESTRES HUMEANTES


Por Agustín Gómez Sanz 7 min de lectura

En el caso de Gantz el “disfraz” resulta ser tan llamativo e impactante que casi distrae por completo de la crítica… aunque con lo divertido que es, ¿a quién carajo le importa?…

Esta obra nació de puño y letra del dibujante Hiroya Oku, autor de la reconocida “Hen” y de “Zero One”, famoso por haber sido el inventor del efecto de los pezones movidos para simular el movimiento en los mangas hentai. Oku nació en la prefectura de Fukuoka en 1968 y luego de ganar el Youth Manga Awards de 1988 realizó varias obras cortas hasta dedicarse de lleno a Gantz, su comic más largo hasta la fecha. Este manga comenzó a serializarse en junio de 2000, en las páginas del semanario adulto Young Jump de la editorial Shueisha, algo así como el hermano universitario del Shonen Jump.

Curiosamente, durante su primer año, esta serie no había alcanzado un reconocimiento popular. Conseguir los tomos recopilatorios en las librerías japonesas era una tarea cuasi imposible; sin embargo, un año después el manga ya era considerado un éxito masivo, status que hoy todavía mantiene. Una de las características más llamativas del dibujo fue el hecho de ser uno de los primeros en usar diseños en 3D por computadora para ciertas secuencias gráficas y efectos especiales (como la teletransportación).

En la actualidad, Gantz se continúa publicando, habiendo pasado ya los 220 episodios en Japón, cada uno de los cuales tiene invariablemente como carátula un dibujo de una mina en bolas y que por lo general no tiene una mierda que ver con el capítulo en sí (parece que la costumbre del porno no se va fácil).

La trama central de la serie en realidad es bastante simple, lo que no significa por eso que sea menos enigmática. El protagonista, Kei Kurono, es el prototipo de basura humana, muerto por dentro, apático y fayuto, que por obligación moral termina ayudando a un amigo de la infancia a rescatar a un borracho de las vías del tren. La sorpresa no llega cuando ven que se les viene el tren encima, total piensan que pueden correr hasta el final del andén y listo; la sorpresa llega cuando se avivan de que es un expreso. ¡Squishhh! El tren los hace percha y salen volando mutilados en pedazos, solo para aparecer al segundo siguiente encerrados en un departamento vacío junto a un grupo de desconocidos y una pelota negra en el centro. Justo después de que el último fiambre (una chica en bolas que se suicidó) aparezca en la habitación, la pelota negra empieza a pasar la música de un programa de ejercicios matutinos (¿?!) y les informa de la situación. Todos los personajes están muertos, pero la esfera los “faxeó” a esa habitación con el propósito de que participen de un juego. Las reglas son simples: tienen un tiempo limitado para matar a ciertos aliens que se ocultan en la Tierra, sin salirse de un radio de 1 km. Si se escapan, hablan de eso con alguien o fallan en la misión, les explota la cabeza. Una vez que todos los aliens estén muertos, los jugadores vuelven al departamento donde se les asignan puntos según cuántos mataron y se los deja volver a sus vidas diarias hasta el próximo juego. Lo copado es que para hacerlo tienen trajes de super-fuerza y armas recontra poderosas; lo choto es que los aliens son tremendamente fuertes y aun con estas ventajas casi siempre mueren todos.

La crítica más dura que se hace es la indiferencia y la falta de interés personal en el otro que hay en la sociedad moderna japonesa.

Justamente lo interesante de la historia es ver cómo van reaccionando a su propia muerte y a la nueva situación los diferentes individuos que misión a misión van apareciendo para reemplazar a los que no se salvaron de la anterior. Es acá donde el autor aprovecha para darle un palo a la sociedad de su país. Más allá de las diferencias de personalidad que hay entre los “reclutas”, que van desde yakuzas, modelitos, milicos, pandilleros, monjes soberbios, otakus, gente con psicoquinesis, luchadores, oficinistas, etc.; la crítica más dura que se hace es la indiferencia y la falta de interés personal en el otro que hay en la sociedad moderna japonesa. El personaje de Kurono es el mejor ejemplo de esto, ya que a lo largo de la historia vemos cómo sus experiencias traumáticas en el juego, la muerte de sus amigos cercanos, y su responsabilidad cada vez más grande como jugador más antiguo van cambiando su actitud hacia las demás personas en general.

“Ay, Luismi… Luismi… Así se esperaba que las pantallas de Fuji TV se llenaran de sangre y cerebros explotados en su estreno el 12 de Abril de 2004, pero desgraciadamente la cadena decidió censurar las escenas de violencia extrema, sexo y lenguaje extremadamente ofensivo (es decir, lo más copado) dejando un producto bastante poco fluido (por todo lo que había que sacar). Fue tan alto el grito que pegaron los fans, que después del final de la primera temporada de 11 capítulos, la segunda temporada de la serie pasó a otro canal, el satelital AT-X, esta vez sin censura. Al mismo tiempo, todo esto fue en Agosto de 2004, se sacó en DVD la versión sin censura de la primera temporada.

Desgraciadamente, Fuji TV decidió censurar las escenas de violencia extrema, sexo y lenguaje extremadamente ofensivo.

La calidad de animación del producto es excelente, como suele suceder con las series de Gonzo, y para hacerle homenaje al manga, es una de las pocas en las que el 2D y el 3D está mezclado de forma bastante fluida. El hombre a cargo del proyecto fue Ichiro Itano, responsable de la serie de TV de Macross, la película “Macross: Do You Remember Love?” y Macross Plus, entre otras cosas. La conversión de la historia a la animación se hizo prácticamente a la perfección, aunque desgraciadamente la poca experiencia que tiene Gonzo en lo que respecta a adaptar mangas largos hizo que cuando alcanzaron a la historia que se estaba serializando, optaran por empezar a inventar cualquier verdura y terminara cerrando la serie en 26 capítulos con un final muuuuy poco coherente y anticlimático.

La emisión local de Animax se hizo con pompas y fanfarrias, en un estreno compartido nada menos que con Sony y AXN, el domingo 16 de Octubre pasado. Esto no es taaan descabellado ya que todos son del holding de HBO, pero que igualmente merece un comentario por la tremenda promoción que esto le dio a la serie y al canal. Actualmente los 26 episodios están siendo emitidos todos los jueves a las 22:00, 00:30 y 03:00 hs.; y en versión completa sin censura (¡tomá, Fuji TV, te comés los mocos!!).

EL FINAL QUE NO LLEGÓ

Aunque el final posta aparentemente está todavía muy lejos de llegar para el manga, se revelaron muchas cosas nuevas en la trama que habría sido muy interesante que se hubiera animado…

La más importante de estas revelaciones es que la pelota Gantz finalmente les dice que cuando uno llega a los 100 puntos tiene derecho a elegir tres premios diferentes. El primero es volver a tener una vida normal, libre del juego, con la memoria borrada de todo lo que pasó. El segundo es un arma super poderosa para las misiones siguientes. Pero es en el tercero donde se hace el gancho para el futuro de la serie: cambiar los 100 puntos por resucitar a cualquiera de las personas que estén en la memoria de la esfera (cualquier transportado). Kurono, que ahora ya está convertido en una especie de líder nato, seguido fielmente por el resto de los jugadores, está decidido a quedarse en el juego y resucitar a todos sus amigos muertos, en especial a su noviecita Tae.

La segunda revelación es un segundo grupo que también se mantiene oculto de la sociedad. En este caso, un grupo de vampiros nanotecnológicos que parecen conocer de antes a los jugadores de Gantz y está decidido a matarlos a todos. La sorpresa es que el hermano menor de Kurono, otra mierda de persona, acaba de descubrir que es uno de estos vampiros…

Sin embargo, después de 200 capítulos y 18 tomos recopilatorios, nadie está más cerca de responder la pregunta más importante: ¿Qué corno es esa pelota y por qué hace todo esto?!