De las más de 60 series de anime que se estrenan en Japón todos los años, son muy pocas aquellas que logran escapar de ser entretenimientos pasajeros y llegan a tener algún tipo de presencia y reconocimiento en la sociedad. Cuando esto sucede en general se debe a lo siguiente: son productos realmente originales y, por ende, lograron captar la atención de varios grupos demográficos al mismo tiempo. Tal es el caso de uno de los fenómenos más importantes de los últimos años, Rurouni Kenshin. O, en honor a la precisión, “Rurouni Kenshin: Meiji Kenkaku Romantan”, que es su nombre completo y se podría traducir como “El vagabundo Kenshin: La historia romántica de un espadachín de la era Meiji”. Aunque con un título así cualquiera esperaría ver una cosa cursi y romántica bien al estilo de cómics para chicas shojo clásicos, cosa a la que el aspecto del protagonista, Kenshin, que tiene una pinta de mina que se cae, ayuda bastante, la serie es del más puro estilo de combate tras combate tras combate.
Rurouni Kenshin nació, como tantas otras series, en forma de manga. El cómic original fue creado por el historietista japonés Nobuhiro Watsuki e inició su publicación el 7 de septiembre de 1994 en el legendario semanario Shonen Jump de la editorial Shueisha. Enseguida este manga se convirtió en uno de los más exitosos de la revista, cosa que le valió el título de “heredero de Dragon Ball” (serie que concluiría su serialización en el Shonen Jump poco tiempo después del inicio de Kenshin), en lo que a importancia dentro del semanario se refiere. La razón: este manga introducía un aspecto nunca antes visto, personajes históricos mezclados con los de ficción del manga. Como para que se den una idea, supongamos que saliera un cómic en Argentina donde el personaje principal, llamémoslo “el Gaucho X”, tiene como mejor amigo al Sargento Cabral y por si fuera poco, San Martín un día se aparece y le pide que vaya a pelear contra un fulano porque sino su expedición de cruzar la cordillera podría peligrar.
Este innovador detalle le valió mucho reconocimiento a su autor, Nobuhiro Watsuki, por fomentar el estudio de la historia entre los más jóvenes. Otro detalle más que interesante de este manga son las notas que hace el autor cada vez que un personaje nuevo aparece (aunque esto sólo puede verse en los tomos recopilatorios). En ellas explica cómo fue el proceso que lo llevó a crear al personaje, tanto para su personalidad como para su diseño visual. Además, como el autor es un declarado fanático de los cómics norteamericanos (en especial de los llamados X-titles, las diversas colecciones de los X-Men), le encanta comentar qué elementos se robó de estos para crear a sus personajes, cosa que le ganó la simpatía del público y el odio de algunos de sus colegas dibujantes que alegaban que un autor nunca debe revelar sus fuentes, influencias, secretos y otras tonterías como si de magos se tratase.
El enorme éxito del manga desembocó eventualmente en una adaptación al anime. Es así como el 10/01/96, la serie de tv semanal de Rurouni Kenshin se estrenaba en las pantallas de Fuji Tv comenzando una larga historia de éxitos más allá del papel. Como era de esperarse, el anime catapultó a la serie al estrellato definitivo y estuvo compitiendo cabeza a cabeza en los ratings con Dragon Ball GT. Este anime tiene una calidad de animación excelente, pese al cambio constante de estudios de animación y, por consiguiente, del estilo de dibujo. La serie de tv es muy fiel al manga original, aunque, como es muy común con los animes basados en cómics que todavía se están publicando, de vez en cuando hay algunos capítulos de relleno creados para evitar alcanzar al manga y no tener más historias que adaptar. Estos episodios inventados por el staff de la serie de tv no tienen ni la mitad de calidad del original, en lo que a guión se refiere. Y esto se hizo sentir cuando a Sony se le fue la mano con las historias de relleno.
Hoy en día, el manga sigue gozando del favor del público y está en su pico de popularidad y calidad de la trama, mientras que el anime debió ser cancelado por bajo rating el 8 de septiembre del año pasado en su capítulo 94.
La triste razón es que la gente de Sony se volvió un poquitín codiciosa y se la creyeron de creativos, empezaron a pasar capítulos de relleno hasta que la saga que estaba contándose en ese momento en el manga terminase. Así fue como se pusieron a inventar historia tras historia hasta cubrir la módica suma de TREINTA Y DOS capítulos de relleno seguidos. Más de 6 meses de episodios inventados.
La serie de tv ni siquiera concluyó coherentemente, ya que se canceló al final de una de las sagas inventadas. Fue por esto que luego se sacó un capítulo final (el 95) pero únicamente para la venta en video y DVD el 2 de diciembre del año pasado como un inédito en TV. Este capítulo también era inventado, por supuesto, y sólo servía para darle una mínima conclusión a la serie. Los fanáticos del manga, que ya tenían los huevos llenos de historias de relleno que quemaban personajes que nunca deberían haber aparecido de nuevo, no vieron con buenos ojos que les suspendieran la serie cuando lo mejor todavía estaba por venir (o sea esa famosa saga que estaban esperando para adaptar); así que, trillones de cartas mediante, Sony decidió sacar la continuación del manga en OVAs (original animation video/ anime creado para venta en video). Por ahora, el proyecto sólo abarca la primera parte de la saga, que revela todo el pasado oscuro de nuestro héroe, incluyendo el asesinato de su propia esposa. Y dependiendo de las ventas que tenga, se hará una segunda parte. El primer video de los 4 que compondrán esta primera serie de OVAs salió a la venta este mes en Japón (alias febrero del 99). El diseño de personajes utilizado para estas OVAs difiere muchísimo del original del manga y la serie de tv, mostrando a los personajes más “humanizados” y con rasgos japoneses muy marcados. La razón de esto es que Sony está realizando esta miniserie teniendo en cuenta el mercado de anime en video de Estados Unidos, el cual se está volviendo una fuente de ingresos tan importante como su mercado interno. Se sabe, además, que desde hace un par de años también está intentando meter la serie de tv en las cadenas norteamericanas pero sin éxito. Ninguna sorpresa si tenemos en cuenta que USA es probablemente el mercado más cerrado del mundo en cuanto a emitir programas extranjeros y el único lugar donde el anime en tv jamás alcanzó masividad. En contrapartida, la venta de anime en video en USA es lejos de las más altas del mundo.
"Tapa Shonen Jump, la revista donde se publica el manga original de la serie.
1998 - No. 42 Cover: Rurouni Kenshin by Nobuhiro Watsuki"
El anime de Kenshin es comercializado fuera de Japón como “Samurai X”, una pifiada de título terrible ya que da más la idea de ser un Elseworld de Wolverine en Japón que lo que Kenshin representa en la historia realmente. Más incomprensible aún es el hecho de que la serie haya sido rebautizada de esta forma para su exportación por Sony, la propia productora.
Esto es chorear! Y bien!
Hiko Seijirou alias Spawn
Para poder disfrutar e incluso entender el contexto en que se ubica Rurouni Kenshin, hay que tener sí o sí alguna idea sobre historia japonesa. Los acontecimientos se desarrollan en 1878, once años después del final de una guerra que marcó el fin de la era feudal en Japón. En cuanto la victoria estuvo asegurada, el asesino más famoso del bando vencedor, los Ishin Shishis (Patriotas de la restauración), desaparece sin dejar rastro, pero su leyenda perduraría en la memoria popular. El hecho histórico más significativo, y al que se hace referencia una y otra vez en la serie, es una ley del nuevo gobierno que determina la disolución de la clase Samurai. Esto dejó en la lona a una gran cantidad de guerreros, de los cuales muchos no pudieron adaptarse a los nuevos tiempos de paz y se dedicaron a actividades “non sanctas”.
La historia comienza mostrándonos cómo un día cualquiera Himura Kenshin, nuestro vagabundo protagonista, se tropieza con una joven llamada Kaoru. Kaoru está a cargo de un dojo (escuela de artes marciales) de su difunto padre y se encuentra persiguiendo a un asesino que se hace llamar Hitokiri Battousai (el nombre del asesino legendario); este anda pregonando que es alumno del dojo de Kaoru y, por lo tanto, desprestigia su escuela. Por supuesto, para el final del primer capítulo descubrimos que este asesino es solo un farsante y antiguo enemigo del padre de Kaoru; además, que este vagabundo llamado Kenshin no es otro que el legendario Hitokiri Battousai (Hitokiri significa asesino, “corta hombres”, y Battousai deriva de Battou, que significa desenvainar la espada con gran velocidad). Himura Kenshin ha hecho un juramento de nunca más volver a matar y, al mismo tiempo, defender a los más débiles, por lo que su espada tiene el filo al revés. Finalmente, Kenshin acepta quedarse en el dojo y ayudar a Kaoru a tratar de recuperar el honor de la escuela.
Ese es el punto de partida de la serie. A lo largo de la historia, Kenshin se hará de otros amigos: Yahiko, huérfano de una importante familia Samurai, al que Kenshin rescata de un grupo Yakuza (mafia japonesa) y entrega a Kaoru como alumno. Sanosuke, con el que primero debe batirse a duelo, ya que este odiaba a los Ishin Shishis porque traicionaron a su mentor en tiempos de guerra. También aparece el clásico personaje “mientras estamos peleando contra otro soy tu amigo, pero en cuanto pueda te corto la cabeza”, en este caso personificado por Hajime Saitou, figura histórica real del Japón, uno de los capitanes del escuadrón Shinsengumi (enemigos de los Ishin Shishis).
Sin duda, la historia llega a uno de sus puntos más importantes en lo que se conoce como el “Kyouto Hen”. Durante esta saga, Kenshin se traslada de regreso a Kyoto para luchar contra Shishio Makoto, el hombre que tomó el cargo de asesino cuando Kenshin se retiró. Shishio tiene un plan para tomar control de Japón, ayudado por un conjunto de guerreros llamados el Jyuppongatana (Las diez espadas). Al terminar esta saga es cuando el manga y el anime se separan. El manga continúa con la aparición del hermano de la esposa fallecida de Kenshin, que vuelve para vengarse del protagonista por haberla asesinado (otra que “Mi cuñado”). Además, hay todo un extenso flashback que cuenta de las épocas del Hitokiri Battousai. Por su lado, el anime disparó con varias sagas más, todas creadas por Sony, en general muy intrascendentes y contradictorias con la saga siguiente del manga.
La Película
Solo se realizó una película para cine, estrenada el 20 de diciembre de 1997 bajo el nombre de “Rurouni Kenshin: Ishin Shishi e no Requiem” (Requiem para los Ishin Shishi), aunque también se la conoce con la traducción de “Requiem para los guerreros de la libertad” (¿suena a funeral del dibujo de Rambo, no?). Al igual que las películas de Dragon Ball, no tiene relación directa ni con la historia de la TV ni con la del manga. La película ubica a los personajes en una especie de universo alternativo.
La venta de entradas se realizó con varios meses de anticipación y junto con las primeras se repartieron singles especiales grabados por la banda Animetal, famosa por hacer versiones hard de los temas más conocidos de anime, incluyendo Heidi y Mazinger Z.
El film narra la aparición de un hombre que regresa a Japón después de muchos años para vengar la muerte de su amigo. Por supuesto, el responsable de tal muerte es Kenshin. No es muy original, pero la animación es realmente excelente.
Samurai X: La Version Doblada
En 1997, se doblaron al castellano en Colombia por una empresa llamada Centauro Comunicaciones los primeros 62 capítulos de la serie de TV. O sea, justo hasta el capítulo final de una de las temporadas y el punto donde concluyen las historias adaptadas fielmente del manga y comienzan las inventadas. Lo notable de este doblaje es que fue realizado prácticamente en simultáneo con su emisión en Japón. De hecho, al día de hoy, esta versión es la única traducida que existe. No habiéndose emitido Rurouni Kenshin en ningún país occidental aparte de los de América Latina que compraron la serie. Esto sería producto de las negociaciones que estaba realizando Sony para colocar la serie en Estados Unidos, cosa que no consiguió todavía pero que sirvieron para tomar contacto con empresarios de la región y poner la serie en Sudamérica. Algo muy parecido a lo que sucedió con Magic Knight Rayearth.
El doblaje, obviamente, está basado en los scripts de la traducción al inglés que habían realizado con la intención de doblar la serie a ese idioma. Todos los nombres originales fueron respetados, pero han tenido varios problemas para definir términos específicos de la lengua japonesa, terminando el protagonista con un apodo medio chocante como “Battousai el destajador”.
El nombre con el que comercializaron la serie, obviamente, fue Samurai X como deseaba Sony. Los openings y endings son los originales japoneses (¡al fin una, carajo!). Hasta ahora, Samurai X se transmitió en Perú, Venezuela, Panamá y Chile, siempre con bastante éxito. Desgraciadamente, de momento, ningún canal local ha informado que haya adquirido los derechos de emisión de esta popular serie, pero en algunos sistemas de cable argentinos de ciudades pequeñas se la pudo ver en canales chilenos y peruanos.
El Merchandising
El Soundtrack de esta serie cuenta con la módica suma de 14 compacts, más otros 20 singles entre openings, endings y otros temas de las voces de la serie. La serie tuvo en total 3 openings y 8 endings, todo un record para un anime de 94 capítulos.
Rurouni Kenshin cuenta sólo con dos juegos, ambos para Playstation por supuesto, uno de lucha y un RPG; hay infinidad de posters, llaveros, tarjetas, un CD-Rom hecho por la misma productora, e incluso toda una serie de peluches, que por lo cierto aparecieron en la serie conduciendo uno de los varios especiales de TV.