Rurouni Kenshin
Te la envaino al revés...
En Septiembre pasado Cartoon Network le apostó una ficha más al anime estrenando la serie Rurouni Kenshin. Eso sí, lamentablemente no se pudo salvar de ser presentada bajo el totalmente ilógico nombre con que la productora japonesa la rebautizó para exportarla: Samurai X. Dejando de lado el no tan vital tema del nombre, este anime era sin duda uno de los más esperados por el público, siendo extremadamente popular aquí pese a nunca haber llegado a nuestras tierras oficialmente.
De hecho, tal era ya el fanatismo que por ejemplo ameritó ser tapa de Lazer #12 a principios de 1999, casi 3 años antes de su estreno en nuestro país. Pero sin embargo había una suerte de desesperanza de que llegara a emitirse aquí algún día, ya que la serie había sido doblada al castellano en 1997, siendo en ese entonces emitida en muchos países de Latinoamérica; pero no en Argentina, donde ningún canal se interesó por ella.
Magic Kids estuvo a punto de comprarla a finales de 1999, pero finalmente optó por invertir ese dinero en adquirir Robocop. Decisión poco sabia, ya que “Rurouni Kenshin: Meiji Kenkaku Romantan” (traducible a algo como El Vagabundo Kenshin: La Historia de un Espadachín Meiji), fue sin duda uno de los éxitos más grandes de la década de los ‘90, batiendo récords de venta en cuanto formato fuera publicado (manga, TV, OVA, cine, Artbooks, etc.) y sacando producciones nuevas hasta el día de hoy (todavía queda material para rato).
Las razones de semejante popularidad son muy sencillas: historias claras pero profundas, un rango de argumentos (pelea, romance, tragedia, comedia, suspenso) que le permite captar varios tipos de públicos y grupos demográficos diferentes, un componente histórico real muy importante, un pasado misterioso, y el más importante de todos: una pareja de protagonistas que nunca coge.
Kenshin nació como manga hace siete años y sin duda la responsabilidad del éxito multimediático que tuvo después pertenece casi exclusivamente a su creador Nobuhiro Watsuki. Este historietista poseía muy poca experiencia como profesional al momento de comenzar
esta serie, teniendo en cuenta que sólo había publicado historias cortas y Kenshin era su primer manga serial, pero eso no impidió que fuera un rotundo éxito. Publicado por primera vez en el legendario semanario Shonen Jump de Shueisha el 7 de Septiembre de 1994, en poco tiempo se convirtió en uno de los títulos más populares de la revista. Algo especialmente notable, ya que en esa época en el Shonen Jump se serializaban al mismo tiempo gigantes como Slam Dunk, Captain Tsubasa y Dragonball, serie de la que terminaría siendo nombrado “heredero” en cuanto a importancia dentro de la publicación.
Más allá de la excelente habilidad de Watsuki como narrador, haciendo que cada historia se conecte con la siguiente de forma que la trama sea casi indivisible como conjunto, esta historia incluía un factor nunca antes visto: Personajes y hechos históricos mezclados en la ficción. A lo largo de las páginas de Kenshin, innumerables próceres japoneses desfilaron tanto en papeles menores como en protagónicos, siendo el más conocido de ellos Hajime Saito. Dentro de esto era especialmente interesante que al mismo tiempo que se presentaban argumentos que cambiaban el desarrollo de los sucesos históricos, al final dejaban el mismo resultado.
Es decir, por ejemplo: “Al Sr A. lo mató el Sr B.” (hecho histórico). En la serie se dice que A es un conocido de Kenshin que le pide que haga tal cosa, pero un tal Sr. C va y mata a A sin que nadie lo sepa (salvo Kenshin) y cuando B llega para matar a A se encuentra con el cadáver y dice “¡¡Ojo que fui yo!!” y ahí tenés tu hecho histórico igual, sólo que ahora Kenshin tiene que ir a buscar a C y la trama sigue por ese lado. O como para que se den una mejor idea aún, supongamos que saliera una historieta en Argentina donde el personaje principal, llamémoslo el “Gaucho X”, tiene como mejor amigo al Sargento Cabral y por si fuera poco San Martín un día se aparece y le pide que vaya a pelear contra un fulano porque sino su expedición de cruzar la cordillera podría peligrar… Factor que juega a favor haciendo que todos sus personajes tengan un trasfondo personal muy fuerte y absolutamente verosímil al mismo tiempo.
Otro detalle más que interesante de este manga son las notas que hace el autor cada vez que un personaje nuevo aparece, cosa que solo puede verse en los tomos recopilatorios del cómic. En ellas explica cómo fue el proceso que lo llevó tanto a crear la personalidad del personaje como su diseño. Esto último resulta aún más interesante porque el autor es un declarado fanático de los cómics americanos (en especial de los títulos de la línea de X-Men), y le encanta mezclar características de ellos en sus personajes. Este hecho le ganó la simpatía del público y el odio de algunos dibujantes que alegaban que un autor nunca debe revelar sus secretos y otras boludeces como si de magos se tratase.
La serie de TV emitida en Japón desde el 10 de enero del 96, fue sin duda el trampolín que ayudó a Kenshin a llegar al éxito masivo, compitiendo parejo con su entonces compañero Dragon Ball GT, e incluso llegando a las pantallas de los cines nacionales en Diciembre de 1997 con el film “Ishin Shishi e no Requiem”, traducible como “Réquiem para los Ishin Shishi (Patriotas de la Restauración)”. La calidad de animación de la versión televisiva resultó bastante buena, salvo por la contra de tener muchos equipos diferentes de animadores; lo que generaba grandes diferencias entre los diseños de varios capítulos.
La adaptación al anime es bastante fiel al manga original, aunque como siempre se tiende a boludizar un poco la mayoría de las tramas, simplificándolas a veces en exceso o directamente cambiando hechos como si de alguna manera eso la hiciera más entendible. Sin duda el punto más débil son los episodios de relleno, aquellos que inventa el staff televisivo y que no estaban presentes en el manga. Éstos usualmente se usan para dejar que el autor del manga termine un arco argumental y poder animarlo de corrido todo completo sin alcanzarlo a mitad de camino (recordemos que los animes adaptados de mangas se suelen hacer mientras el cómic todavía se está publicando). Este tipo de capítulos no son para nada brillantes en ninguna serie de anime, pero en el caso de Kenshin son tan pero tan pelotudos que dejan la sensación de que la gente encargada de escribirlos tenía algún tipo de odio personal hacia los personajes. En estos episodios no hacen más que ponerlos en situaciones completamente ridículas (el Kenshin-Payaso siendo uno de los más tristes casos) que no solo dañan la esencia del personaje sino que perturban la continuidad original de la historia.
Justamente estos episodios de relleno fueron los principales culpables de que el anime fuera cancelado en el episodio 94, en Septiembre de 1998, mientras que el manga se encontraba por lejos en su mejor momento tanto de historia como de ventas. ¿Cómo puede ser semejante cosa? Sencillo: la productora Sony se durmió en los laureles del suceso y se despachó con TREINTA Y DOS capítulos de relleno seguidos esperando que Watsuki terminara con la saga final. Probablemente hicieron esto con la idea de que ellos podrían mantener la serie en el aire de esa forma y luego sí adaptar la extensa saga final del manga una vez que este terminara. Pero como cualquier persona inteligente hubiera pronosticado, estos episodios, que ya de por sí eran malos cuando pasaban de vez en cuando, juntos fueron una catástrofe, bastardeando cuanto concepto original podría haber llegado a tener la historia inicial. Los fanáticos del cómic veían cómo la serie se iba alejando cada vez más de lo que cualquiera de ellos hubiera donado órganos por poder ver animado, llegando a puntos en que los episodios animados directamente contradecían lo que pasaba en el manga (que luego se suponía que iba a adaptar). Es así como el anime perdió todo su empuje y llegó a su fin, sin poder ni siquiera emitir un episodio de cierre, sino que se cortó al final de un capítulo común. El supuesto final del anime (totalmente inventado obviamente) saldría a la venta en formato OVA (en realidad como “episodio inédito #95”) en Diciembre de 1998.
Si bien la serie había caído (en llamas) los fanáticos no habían perdido el interés por la historia de este espadachín feminoide, menos aún cuando tantas cosas interesantes estaban pasando en la versión manga; por esto es que Sony nuevamente apostó a producir un anime de Kenshin, esta vez fielmente basado en los sucesos del cómic y en formato de una miniserie.
Estas nuevas producciones se comercializaron entre Febrero y Agosto de 1999 y adaptaban de forma independiente una pequeña saga del manga en la que Kenshin le confiesa su pasado a sus amigos. El nuevo diseño utilizado en estas producciones difiere terriblemente tanto del manga como de la serie y el film, aunque milagrosamente funciona perfecto. Los personajes están muchísimo más humanizados, con marcados rasgos japoneses, y la calidad de animación es simplemente excelente. Esta saga de OVAs fue sin duda el paso correcto a seguir, ya que por un lado continuaba la trama que los fanáticos esperaban ver, y al mismo tiempo se tenía una producción que podía mantenerse por sí sola, permitiendo su comercialización en Occidente sin necesidad de la serie original.
Gracias a los resultados altamente positivos que se obtuvieron por estos cuatro videos, Sony actualmente está en proceso de producción de un nuevo grupo de OVAs, con fecha de salida prevista para Diciembre de este año, con el mismo Staff de diseñadores y animadores del grupo inicial de OVAs. El manga a todo esto ha concluido en el vol. 28 (la serie de tv adaptó hasta el vol. 19).
En lo que a merchandising se refiere, lo más destacable de todo son los compactos de música, que recopilan la excelente banda sonora de la serie. En total tenemos la suma de 16 CDs más otros 20 singles, que incluyen los 3 openings y 8 endings (un récord para una serie de 94 capítulos) y otros temas de las voces de la serie. Además de los muchos Artbooks, los dos juegos para Playstation; una infinidad de posters, llaveros, tarjetas, un CD-Rom hecho por la misma productora, e incluso toda una serie de peluches (que aparecieron en la serie conduciendo uno de los varios especiales).
Los nuevos muñecos
Los tan esperados muñecos de Kenshin van a hacer su aparición hacia fines de este año y principios del próximo. Serán lanzados por la compañía americana Toycom bajo ambos títulos (Rurouni Kenshin y Samurai X), e incluyen a Kenshin, Sanosuke, Kaoru y Hajime Saito, con un segundo grupo formado por Battousai, Tomoe, y Okita (el compañero de Saito en el Shinsengumi)… Sin duda a Kenshin le queda todavía mucho filo en su espada…
La historia de Rurouni Kenshin
La historia de Rurouni Kenshin está ubicada en un período particularmente conflictivo de Japón, para entender en qué situación se ubican estos personajes y el peso de esta sobre sus vidas hay que hacer un poco de revisión histórica. El período significativo al que se hace referencia en esta trama y que marcó un quiebre en la historia de Japón es el “Bakumatsu no Douran” (Levantamientos del [Fin del Régimen del Shogun]). Por más de doscientos cincuenta años (1600-1868) Japón había permanecido aislado del resto del mundo, viviendo bajo un régimen militar conocido como el Shogunato, con base en Edo (actual Tokyo); época donde los samurái tuvieron su apogeo, a este período se lo conoce como Período Edo.
Para dar una idea del momento del aislamiento de Japón, basta señalar que para 1868 un país como Argentina no solo era independiente desde hacía muchos años, sino que ya tenía una Constitución y presidentes democráticamente electos. En 1853, sucede un incidente conocido como el “Kuro-Fune Raikou” (Llegada de los Barcos Negros), que fue el detonante de la revolución. Estos barcos pertenecían a la marina de Estados Unidos y (muy fuertemente armados) venían en misión de obtener (demandar) derechos especiales para comerciar con Japón, cosa que el régimen del Shogun no pudo más que aceptar.
Este hecho fue shockeante para la gente de Japón ya que puso en evidencia la debilidad de su país ante el resto de las naciones avanzadas, por lo que muchos de los líderes militares comenzaron a comprar armamento occidental e incluso cedieron libremente su poder y grandes privilegios en pos del cambio. Pero como era de esperarse, no todos los líderes militares iban a estar dispuestos a ceder sus privilegios (menos aún las clases más altas). Se desencadenó entonces una confrontación entre los partidarios de la reforma y destitución del régimen del Shogun, que se hicieron llamar Ishin Shishi (Patriotas de la Restauración); contra los partidarios de mantener el régimen del Shogun.
Finalmente en 1868, el Shogun Yoshinobu Tokugawa, el último en una dinastía de 250 años le cedió el poder al Emperador Meiji, comenzando el período Meiji, también conocido como…
La Restauración Meiji. En los primeros años de este período se promulgaron leyes de igualdad como la prohibición de cargar espadas y la posibilidad de tener apellido (dos cosas exclusivas de los samurái durante el período Edo). La base de la historia es entonces el conflicto entre los que quieren vivir en esta nueva era de paz y los samurái que no pudieron adaptarse y se dedicaron a actividades “non sanctas”.
Así es como un día cualquiera (11 años después del comienzo de la era Meiji) nuestro vagabundo se tropieza con una joven llamada Kaoru; una chica que está a cargo del dojo de su difunto padre, y que persigue a un asesino que se hace llamar Hitokiri Battousai (el nombre de un asesino legendario). Este tipo anda pregonando por ahí que es alumno del dojo de Kaoru y por lo tanto desprestigia su escuela. Por supuesto que para el final del episodio descubrimos que este asesino es sólo un farsante y antiguo enemigo del padre de Kaoru; y además que este vagabundo no es otro que el legendario Hitokiri Battousai.
Renunciando a ese nombre, y a todos los beneficios que llevaría ser un prócer de la revolución, Himura Kenshin se dedica a vagar por los pueblos tratando de redimirse por todos los asesinatos que cometió durante la guerra; aunque por ahora decide quedarse en el dojo y ayudar a Kaoru a tratar de recuperar el honor (y los alumnos) de su escuela.
A lo largo de la historia Kenshin se hace de otros amigos: Yahiko es uno de ellos, un huérfano de una importante familia samurái al que Kenshin rescata de un grupo Yakuza (mafia japonesa) y entrega a Kaoru como alumno.
La cera para depilarme el pecho duele como la mierda
Otro amigo es Sanosuke, de quien se hace aliado no sin antes batirse a duelo, ya que éste odiaba a los Ishin Shishi porque traicionaron a su mentor en tiempos de guerra. También aparece el clásico personaje “mientras estemos peleando contra otro soy tu amigo pero en cuanto pueda te corto la cabeza”, en este caso personificado por Hajime Saito, figura histórica real del Japón, y uno de los capitanes del escuadrón Shinsengumi (enemigos de los Ishin Shishi).
Sin duda la historia llega a uno de sus puntos más importantes (y de mejor calidad de animación) en lo que se conoce como el “Kyoto Hen”. Durante esta saga Kenshin se traslada de regreso a Kyoto para luchar contra Shishio Makoto, el hombre que tomó el cargo de asesino cuando Kenshin se retiró. Shishio tiene un plan para tomar control de Japón, ayudado por un conjunto de guerreros llamados el Juppongatana (Las diez espadas).
Al terminar esta saga es justamente cuando el manga y el anime se separan, definitivamente, con varias sagas más creadas por Sony.
La versión doblada
La particular versión de Rurouni Kenshin que actualmente emite para toda Latinoamérica Cartoon Network se realizó en Bogotá, Colombia, allá por 1997. Fueron doblados los primeros 62 capítulos de la serie (es decir, justo hasta cuando la historia se va al recarajo). El estudio a cargo del trabajo fue Centauro Comunicaciones, y a modo de anécdota se puede decir que el doblaje se realizó con muy poca diferencia de tiempo con respecto a la emisión original en Japón.
Tan pequeña fue la diferencia, que la colombiana tuvo el honor de ser la primera versión occidental de la serie. Asimismo, tal y como había decidido Sony (la productora japonesa) salió bajo el pedorro nombre de “Samurai X”; una pifiada de título terrible ya que Kenshin nunca fue samurái (y además suena más a un elseworld de Wolverine en Edo o a un hentai de pésima calidad). El doblaje al español de la segunda tanda de episodios (63 a 92) habría de realizarse recién a finales de 1999.
El doblaje es fiel y no presenta alteraciones con respecto a lo visto en Japón, pero las voces elegidas no son del todo correctas, faltándoles bastante fuerza y ganas a la hora de hablar. En este punto puede agregarse que especialmente chotas son las voces de Kaoru, Yahiko (quien ni siquiera puede pronunciar bien su propio apellido) y los personajes infantiles en general; sin ánimo de ofender, parece que a estos actores en particular los hubieran sacado de un cotolengo.
“Este Sake me pegó para el culo”
En cuanto a la voz de Kenshin, que tiene menos onda que un renglón, no se tomó en cuenta que en Japón al protagonista principal lo dobló originalmente una mujer (Suzukaze Mayo). El encargado de prestarle su voz a Kenshin para el doblaje al español fue Alexander Páez, quien en anteriores trabajos interpretara el rol de Jackie Chan en casi todas las películas del “actor” nacido en Hong Kong.
Otro hecho negativo es que no respetó demasiado la neutralidad del castellano. A propósito de esto, lo más patético es que al
“Oyee Kenchin, quieres más…?
El español neutro en el doblaje de este anime ¿dónde quedó?….. Bien, gracias; solo falta que Kaoru en algún momento diga “Oye chico” para cantar bingo.
En fin, es una picardía que Cartoon Network tuviera que pasar esta pobre versión, especialmente siendo precedida -en lo que a anime respecta- por un excelente doblaje como fue el de Sakura. Se nota además, que el elenco de voces no es muy experimentado en lo que se refiere a la pronunciación de términos en japonés, ya que rara vez les sale un nombre de la misma forma dos veces. Con respecto a esto último, quizás la cagada más grande se la mandan al transformar la “sh” original en “ch”; es así como Kenshin pasa muchas veces a llamarse “Kenchin”, Aoshi es “Aochi”, Shikijo es llamado “Chikijo” (este suena gracioso), y la lista podría continuarse con largos etcéteras.
Un caso especial es la tremenda pifeada de que Kaoru use el nombre de Kenshin en el primer episodio, siendo que recién se entera de cuál es al final del capítulo.
Errores de pronunciación y continuidad aparte, también los traductores tuvieron varios problemas para definir términos específicos de la lengua japonesa, como es el caso de “Batusai el destajador” (Hitokiri Battousai en el original) el cual realmente suena espantoso. Una pérdida lamentable en el doblaje es también que Kenshin no diga su tradicional grito de “oroooo” cada vez que lo golpean. Otro moco presente en este doblaje (aunque por suerte no pasa muy seguido) es que en un determinado momento, a algún personaje secundario le asignaran una voz que en realidad le correspondía a otro. Como punto a favor, sin dudas se destaca el hecho que dejaron absolutamente todos los nombres originales, e incluso los openings y endings, en japonés sin alterar. Esto tal vez ahora no suene tan importante pero en 1997, es decir cuando se hizo el doblaje, era vanguardia pura.
En lo que respecta a la emisión que está haciendo el Cartoon, llama mucho la atención que no le hayan agregado el logo de Samurai X a la presentación (la cual conserva el logo japonés que dice por supuesto Rurouni Kenshin) o incluso esas frasecitas “ingeniosas” del locutor al momento de ir y volver de la pausa. Donde sí lamentablemente está presente esta voz es en el ending, hecho que rompe las pelotas en demasía para aquel que se esté grabando la serie. También jode que en ocasiones, al retornar de la pausa, la ovejita chota esa, atraviese la pantalla.
La distribución de la serie está corriendo a cargo de Columbia, una empresa que no tiene mucha experiencia en animes pero que gracias a su enorme presencia en el mercado, es capaz de colocar sus productos fácilmente en los canales de tv más importantes. Antes de que comenzara a pasarse por Cartoon Network, la versión de Samurai X se había emitido en casi toda América Latina, siendo Argentina por supuesto una lamentable excepción; algunos de los países que habían disfrutado por aquel entonces de los combates de Kenshin fueron Venezuela, Perú, Ecuador, Panamá, Brasil, Costa Rica, Chile y obviamente Colombia.
La censura de Cartoon Network a la serie
Pese a que la serie está fielmente doblada y se ha emitido en el pasado sin cortes en canales de aire de Venezuela y Ecuador, la gente de Cartoon Network ha optado por cortarle alevosamente escenas donde aparecen bebiendo alcohol los personajes (?!) y donde hay sangre o violencia extrema. Esto último resulta más que incomprensible, ya que ellos mismos prepararon para la serie una propaganda y un eyecatch que muestran chorros de sangre en un fondo negro; ¡o sea que promocionan justamente lo que luego ellos terminan censurando! Irónicamente un canal como Magic Kids, que hubiera huido despavorido de las relaciones homosexuales que se oyen en la versión de Cartoon de Sakura, no habría tenido problemas en emitir Kenshin tal cual es ya que no es más sangriento que Caballeros del Zodíaco. Parece que es imposible encontrar un canal donde se puedan pasar bien todos los animes…
A lo largo de los 27 episodios que al momento pudieron verse por Cartoon Network, las modificaciones que se le realizaron a la serie incluyen no sólo la edición con reemplazo de imágenes, sino también lamentables tijeretazos por doquier (algunos de varios minutos). El que en ocasiones los capítulos terminen “más temprano” no es debido a que haya poca propaganda sino a que ¡hay muchos cortes de escenas! Para darse una idea, cada vez que aparece una escena en donde supuestamente debe verse sangre, debido a un fuerte golpe o algún corte de espada, pero no “salpica” nada, entonces ahí hubo una “prolija edición” del joven Manos de Tijera. A continuación van algunos ejemplos de las decenas de imágenes cortadas.
Capítulo 1: El primer tijeretazo… *sigh*
En este episodio se ve cómo el padre de Kaoru le rompe el dedo a Iruma (quién desacataba las reglas del dojo Kamiya); la cuestión es que al hacer eso la sangre comienza a salpicar para todos lados, pero dichas escenas fueron sacadas y solo podemos ver un rápido plano del dedo y a Iruma quejándose del dolor.
Capítulo 7: El clásico “copy-paste”…
Aquí se ve como Kenshin debe ir a rescatar a Kaoru quien fue secuestrada por Jin-E (alias el clon de Gambit); la cosa es que esta es una de las peleas más sangrientas de los primeros capítulos y como tal, fue la más censurada. Desaparecieron las partes en que Jin-E (con su nariz dislocada por Kenshin).
El golpe a la ñata de Jin-E… …y la sangre que cae fue cortada.). Otra parte tijereteada fue cuando el hombro de Kenshin es atravesado por la espada de Jin-E, lo que causa que la escena se vuelva muy confusa. Apenas si se nota que le clavaron la espada, y sobre todo faltan las largas y ya clásicas imágenes de desangramiento.
Capítulo 24: ¡Me sacaron el sake!
En este episodio, Sanosuke realiza una fiesta con todos sus amigos antes de partir con su antiguo camarada Katsu Sukioka para atacar las instalaciones del gobierno Meiji, para cobrar venganza por la masacre al Sekijoutai.
La cuestión es que se censuró la mayor parte de la milonga, por ejemplo:
- Sanosuke invita a Yahiko a beber sake; este, para hacerle la contra a Kaoru (quien le había dicho que no lo hiciera), se toma todo de golpe y cae desmayado al borde del coma etílico.
- Kaoru, que estaba celosa de Megumi, se agarra un pedo de la puta madre y como consecuencia de eso empieza a decir cosas incoherentes; incluso estuvo a punto de declarársele a Kenshin (incitada por Sanosuke al grito de “¡Díselo Kaoru, tú puedes!”).
- También falta cuando Sanosuke y Kenshin compiten para ver quién puede chupar más sake.
Es para destacar que los cortes realizados a este episodio rondan los ¡4 minutos! (el Comfer es un poroto comparado con estos censores).
Capítulo 27: ¡Efectos especiales Tremendos!
Aparece Shura, una mina que intenta “recuperar” el liderazgo de una banda de piratas. En el momento de la pelea con los villanos de turno, Shura es alcanzada por una especie de daga que se le queda clavada en una de sus piernas. La cuestión es que uno de esos milenarios planos que se le hacen al personaje herido, que comienzan en los pies, suben por el cuerpo y llegan hasta la cabeza (para que uno pueda observar bien la magnitud del daño), fue modificado y no cortado a fin de no discontinuar los diálogos. Al instante de acercarse a la herida, que era en el muslo izquierdo, se realizó un zoom… ¡pero de la pierna derecha!; quedó como uno de los planos más pedorros del mundo, ya que mostraba la pierna sana con trazos que parecían hechos con la brocha gorda (producto del desmedido acercamiento para sacar de pantalla la pierna lastimada).
Pero Cartoon Network no fue el único canal que se ocupó de censurar la serie; en otros países como Chile (por Chilevisión y Etc. tv) y Brasil (por O Globo) también hubo censura. La de Chile no fue muy grave, pero según parece la de Brasil iguala (o sobrepasa) a la de Cartoon Network; esto se sustenta en que ni siquiera dejaron los openings y endings originales, y en el caso de la presentación la reemplazaron por una imagen de Kenshin y un logo chiruso que dice “Samurai X” con un pedacito del segundo opening.
Aunque cabe aclarar que actualmente Cartoon Network está emitiendo en Brasil la misma versión que pasa aquí, así que por lo tanto nuestros compañeritos del Mercosur pueden ver las presentaciones japonesas y sufrir menos censura que en la anterior emisión de O Globo.
ACTORES DE DOBLAJE
(Gracias por la magia, muchachos)
- Kenshin Himura: Alexander Páez
- Kaoru Kamiya: Vilma Vera
- Sanosuke Sagara: Eleasar Osorio
- Yahiko Myojin: Carlos Alberto Ramírez
- Aoshi Shinomori: Antonio Puentes
- Megumi Takani: Nancy Cortez
- Genzai: Gustavo Restrepo
- Susume: Nancy Cortez
- Yutaro Tsukayama: Camilo Rodríguez
- Makoto Shishio: Hermes Camelo
- Seijuro Hiko: Bayardo Ardila
- Misao Makimachi: Nancy Cardozo
- Sojiro Seta: Raúl Gutiérrez
- Hajime Saito: Armando Duque
- Okina: Gustavo Restrepo
- Omasu: Claudia Cotte
- Hoji Sadojima: Carlos Camargo
- Anji Yukyuzan: Leonardo Salas
- Iwanbo: Rodrigo Puentes
- Misanagi: Tirza Pacheco
- Kaita: Raúl Forero
El futuro de Kenshin en Cartoon Network
A mediados de noviembre, Cartoon Network comenzó con la segunda tanda de episodios de la serie (siendo la primera de 27 episodios). En esta segunda parte se ve la llegada de Saito y el comienzo de la gigantesca saga Kyoto Hen; esta parte es, sin duda, el mejor momento del anime por lejos, aunque la gran cantidad de episodios que incluye hace dudar a que lleguen a pasarla de un solo saque.
Cartoon Network también anunció hace algunos días que compró los derechos de emisión para TV de la serie completa, al igual que los de la película para cines de 1997, e incluso los de la primera saga de 4 OVAs. Todavía no hay fechas confirmadas, pero se espera que el film llegue al Teatro Cartoon (el ciclo de los domingos donde siempre pasan películas de las series del canal) para comienzos del año que viene.
Las OVAs, por otro lado, es probable que se emitan recién cuando la serie completa se haya terminado de pasar. Este es un paso gigante hacia adelante para Cartoon Network, ya que, descontando el ciclo de Japanimation que pasaron allá por 1994, este sería el primer largometraje de anime que llegue a las pantallas… Y aparentemente no sería el último.* Estrenada en Japón el 20 de Diciembre de 1997.
Como sucede en la mayoría de los casos en que una serie es adaptada a la pantalla grande, la trama de este film no tiene relación directa con la historia ni de la TV ni del manga, sino que ubica a los personajes en un argumento alternativo.
La historia se sitúa en la ciudad de Yokohama, a la que el grupo llega en tren para visitar. Como no es mucha sorpresa, el karma de Kenshin de estar siempre en el lugar donde haya quilombo, hace que terminen metidos en una pelea entre unos marineros que molestaban a una chica y un tipo bastante hábil con la espada. Kenshin y este tipo (Shigure) se hacen bastante amigos y este los invita a quedarse con ellos. De ahí se salta a una escena de un duelo entre Battousai y otro famoso Hitokiri partidario del Shogun, Hitokiri Gentatsu. El duelo en sí es bastante bueno, pero para el final de la película se lo puede terminar odiando porque lo repiten a través de todo el film una, y otra, y otra, y otra vez…
Para hacerla corta, se descubre que este Shigure está intentando llevar a cabo una revolución contra el gobierno, y Kenshin por supuesto va a tratar de convencerlo de que espere a que las cosas mejoren (básicamente lo mismo que pasa con Sanosuke). El problema es que este Shigure era además el mejor amigo del Hitokiri Gentatsu, y la chica que salvaron nada menos que la hermana menor de este tipo que mató Kenshin.
El opening del film es “Niji” (Arcoiris), tema realizado por L’Arc en Ciel (grupo que hizo el ending “Fourth Avenue Café” para la serie de TV), mientras que el ending es “Towa no Mirai” (Eterno Futuro) de la ahora famosa banda Animetal. Este grupo, aunque en el ending del film no se note, es conocido por hacer versiones hard de temas de anime (incluyendo Heidi y Mazinger Z); donde sí se puede apreciar el estilo de esta agrupación es en los singles especiales realizados por ellos, que se repartieron junto con las primeras entradas que se vendieron, varios meses antes del estreno.
“Tsuioku Hen” (Saga de Recuerdos)
Miniserie de 4 OVAs Editadas en Japón entre Febrero y Agosto de 1999.
Formada por:
- Kiru Otoko (Hombre que Corta/Asesina) - Editada el 20-2-99
- Mayoi Neko (Gato Perdido) - Editada el 21-4-99
- Yoi no Sato Yama (Anochecer en la Villa de la Montaña) - Editada el 21-6-99
- Juuji Kizu (Cicatriz en Cruz) - Editada el 21-8-99
En conjunto estas cuatro producciones cuentan el pasado sangriento de Kenshin, en sus días como el Hitokiri Battousai, la oportunidad perfecta de verlo cortando gente a troche y moche.
Entre otras cosas explica cómo fue que se unió a los Ishin Shishi; su relación con la misteriosa Tomoe Yukishiro; cómo recibió la famosa cicatriz en forma de cruz y por qué decidió convertirse en vagabundo al ver que la guerra ya estaba ganada.
La calidad de animación que logró Studio Deen es superior a todas las otras producciones animadas de esta serie y los diseños de personajes realizados por Masahide Yanagisawa, si bien completamente diferentes a los de la TV y el manga, están excelentemente bien logrados.
“Meiji 11 Nen - Natsu no Owari” (Año 11 de la era Meiji - El fin del Verano)
Capítulo Extra #95 Editado en Japón el 2 de Diciembre de 1998.
Viendo que la serie se había acabado en el más común de los episodios, Sony decidió sacar un video con un episodio especial que sirviera como conclusión para el anime.
La estética en este especial se destaca por mezclar imágenes reales junto con la animación, la cual es de una calidad televisiva, pero de las partes buenas.
La historia es una pedorrada absoluta, mostrando que Kenshin y Kaoru se toman un barco para visitar la tumba del padre de Kaoru. Mientras están de viaje se miran así todo todo lindo…. Ahhhhhhhhhhhh….
Mientras se hace un resumencito de las relaciones que aparecieron en la serie y los eventos de la relación Kaoru-Kenshin.
Al final se duermen de la mano!!!! Oohhhhhh!! Pornografía absoluta!!!
La idea inicial son dos episodios con guion de Yoshida Reiko, e idea original de Nobuhiro Watsuki por supuesto, aunque hay fuentes que afirman que en realidad estos dos episodios sean la antesala para algo más grande.
Los personajes confirmados que van a aparecer en el film son los básicos (Kenshin, Kaoru, Yahiko, Sanosuke, Megumi) y otros más particulares como Hiko (el maestro de Kenshin), Udou Jine (El asesino que tenía el poder de paralizar con la mirada), Yamagata Aritomo (el general que aparece al comienzo de la serie cuando Kenshin enfrenta a los policías con espadas) y Enishi, el malo principal de la saga final del manga y hermano de Tomoe Yukishiro.
Todos los diseños de personajes que se hicieron públicos aclaran que son para la Época Meiji 11, es decir ni bien empieza la serie, aunque después Sony lanzó una imagen de un personaje (Kenji) del Meiji 28, es decir mucho después del final del manga.
Teniendo en cuenta que estos personajes aparecen en puntos muy separados y a lo largo de toda la historia original (sumado el nombre de la saga), se puede llegar a entender que si bien, esta saga se ubica (según lo afirmaron las fuentes de Sony) entre la primera saga de OVAs y el comienzo del anime, sea en efecto una especie de recuento de los hechos de toda la historia completa que después permita realizar la adaptación de la saga final del manga que nunca se adaptó al anime.
Los rediseños de personaje para las nuevas OVAs
Diseño de Kenji, el hijo de Kenshin
El autor y el manga
Nobuhiro Watsuki nació el 26 de Mayo de 1970 y, como sucede con muchos autores de mangas orientados al deporte, practicó Kendo pero como era muy malo se dedicó a dibujar sobre eso.
Después de ganar el Pop Step Award de la editorial Shueisha y también el Tezuka Shou (premio que se da al ganador de una competencia en honor al gran Osamu Tezuka) con su obra “Podmark”; comenzó a trabajar como asistente de Takeshi Obata (conocido por el manga Hikaru no Go); hasta que al año siguiente comenzó con su propia publicación.
Su primera obra como profesional fue “Sengoku No Mikatsuki” (Luna Creciente sobre un País en Guerra), donde por primera vez inventaría el estilo de esgrima “Hiten Mitsurugi Ryu” (esta obra está de bonus al final del tomo 5 de Kenshin). A ésta le siguió una historia corta publicada en la Shonen Jump llamada “Rurouni Meiji Kenkaku Romantan” (incluida como bonus en el tomo 1 de Kenshin), y alrededor de seis meses después publicaba una segunda parte de este episodio (incluida de bonus en el tercer tomo de Kenshin). Esta minisaga de dos episodios sirvió para convencer finalmente a la gente de Shueisha y ganarse un espacio como serie continuada dentro del legendario Shonen Jump.
Rurouni Kenshin se publicó por primera vez en el mencionado semanario, en el número 19 del mes de Abril de 1994, llegando a sumar un total de 255 capítulos a lo largo de cinco años de serialización. Se recopiló en un total de 28 tomos, aunque existen dos episodios especiales que no se encuentran dentro de estos (uno está publicado dentro de un artbook y el otro es un especial del Shonen Jump).
Autoretrato de Watsuki
A lo largo del manga es notable cómo Watsuki va mejorando su estilo a medida que pasan los episodios, la diferencia es notable si se los comparan, aunque el proceso evolutivo es tan continuo que el lector no cae en la cuenta de este cambio.
Como se mencionó en el principio; la historia si bien puede dividirse en arcos argumentales es casi una única unidad continua; relacionando siempre diferentes conceptos de cada aventura para basar la siguiente. Una cualidad de Watsuki es su capacidad de darle “superpoderes” a sus personajes de una forma siempre realista (o al menos bastante creíble): como por ejemplo hacer que un tipo se trague una bolsa de cuero llena de aceite con un pico que le sobresale de su boca, para así poder escupir fuego comprimiendo los músculos de su abdomen; u otro que se arranque toda la piel de la cara (junto con orejas y nariz) para así poder disfrazarse de cualquier cosa.
Como siempre sucede, el manga es mucho más adulto y sus tramas mucho más elaboradas que el anime.
Sin duda el mejor momento de este manga es justamente cuando el anime empieza a pirar para cualquier lado, tanto la saga del Flashback como la saga final (ver historia en párrafo aparte) sirven como un cierre completo y perfecto para toda la historia, resolviendo todas las relaciones entre los personajes y dejando una hermosa puerta abierta por si algún día se le ocurriera sacar Rurouni 2.
Sin duda uno de los puntos más atrayentes de los tomos recopilatorios son las extensas aclaraciones que hace el propio Watsuki sobre la creación de cada personaje, e incluso del desarrollo de la trama. 3
Ediciones (de izq. a der.)
A continuación, se detallan las ediciones internacionales mostradas en las imágenes:
- Brasilera:
- Título: Samurai X
- Editorial: JBC
- Autor: Nobuhiro Watsuki
- Italiana:
- Título: Kenshin (Kappa Extra 37, Suveny)
- Fecha: Julio 2001
- Precio: L. 3.000 / € 3,10
- Francesa:
- Título: Kenshin, Le Vagabond
- Editorial: L Providence Samurai X
- Indonesa:
- Título: Rurouni Kenshin
- Editorial: Elex Media Komputindo
- Subtítulo: “Petualangan dan Laga Pedang”
- Autor: Nobuhiro Watsuki
Eiichiro Oda, que ahora dibuja el exitosísimo “One Piece” (en donde se pueden ver claras influencias de Watsuki), luego del final de la serie, Watsuki se tomó un descanso de un año y comenzó con un nuevo manga llamado “Gun Blaze West”, en el que se aleja totalmente del género histórico japonés que tanta fama le dio, para presentar la historia de un chico de 14 años en el Oeste americano del 1800. Esta serie ya terminó, habiendo completado apenas 28 episodios.
Respecto a la repercusión en el extranjero del manga de Kenshin, se puede afirmar que ha tenido mucho éxito, siendo publicado, entre otros, en países tan diversos como Italia, Indonesia, Francia y Brasil.
Y para cuando esta revista esté en la calle, va a estar en los kioscos de todo el país el primer número de la edición argentina del manga de Rurouni Kenshin. Editorial Ivrea adquirió hace algunos meses, mediante un contrato con Shueisha, los derechos para la publicación argentina de este manga.
Edición Argentina de Editorial Ivrea
Como siempre, la traducción se realiza 100% fielmente desde el japonés e incluye las aclaraciones de traducción y explicaciones culturales tradicionales, más aclaraciones especiales sobre todos los términos históricos que aparezcan. También tendrá la acostumbrada calidad gráfica y retoques digitales de onomatopeyas. Esta publicación va a ser editada en formato original y a tomo completo (200 págs.), manteniendo el sentido de lectura japonés y una periodicidad mensual.
SCIAFF!
La saga que nunca se adaptó al anime (tomos 19 al 28)
Guarda: En este párrafo se caga bastante del final de la historia (o sea, leer bajo su propio riesgo).
La extensa saga final da inicio en el tomo 19 cuando Kenshin, luego de derrotar a Shishio, se encuentra con un misterioso hombre que se revela como el hermano de una tal Tomoe y quien, después de muchos años de odio y rencor, ha venido a vengarse de Kenshin por haberla matado. Más adelante, Kenshin confiesa a su grupo de amigos su tortuoso pasado y explica que Tomoe fue su mujer en tiempos de asesino y las verdaderas circunstancias de su muerte (o sea, él no tuvo la culpa).
Acá conocemos finalmente el origen de la famosa cicatriz: la primera marca se la hizo el antiguo prometido de Tomoe en un enfrentamiento en el que perdió la vida. Ella va a buscar al asesino de su futuro esposo, pero terminan enamorándose. Kenshin recibe el segundo corte por parte de su propia esposa cuando ella se interpone entre Kenshin y un asesino enviado a matarlos. Kenshin (que está ciego y sordo) da el espadazo y los ensarta cual brocheta de japoneses. Tomoe suelta un pequeño cuchillo que llevaba en la mano y, ¡oh casualidad!, el cuchillo vuela (en una trayectoria parecida a la de la bala mágica que mató a Kennedy) y cruza con precisión quirúrgica el medio de la primera cicatriz formando la legendaria X.
Mientras Kenshin suelta la lengua, Enishi, el cuñado piradín de Kenshin, se arma un ejército de asesinos con los que empieza a atacar a todos los amigos, conocidos y seres queridos del héroe. La finalidad de Enishi no es matar a Kenshin, sino matar a todos los que lo rodean y dejarlo totalmente destruido por dentro por el resto de su vida (más de lo que ya está).
Espada va, espada viene; parece que los buenos van ganando hasta que de repente la historia da un vuelco absolutamente inesperado y Kaoru aparece muerta ensartada contra la pared y con una cortada en “X” en la cara. Esto hace que Kenshin entre en un estado cuasi catatónico y se vaya a una villa de vagabundos a dejarse morir. Allí se cruza con un viejo loco dibujado muy a lo Disney que le hace reflexionar lentamente sobre todo lo sucedido. Mientras el resto de los personajes no saben qué hacer y cada cual se va por su lado para tratar de volver a enfocar sus vidas, acá es donde vemos el regreso de Sanosuke a su pueblo natal y el encuentro con su abandonado padre y hermanos.
Finalmente, gracias a la ayuda de todos que fueron recolectando pistas y cagando a palos gente a troche y moche, Kenshin y Enishi tienen un duelo final espectacular en una playa. El final es feliz como era de esperarse, y como había prometido el autor; vemos a los personajes mucho más crecidos. El final del manga en sí tiene tres partes diferentes: por un lado el último episodio que se ve en el tomo recopilatorio, donde vemos a Kenshin con pelo corto y una cicatriz que ya se está desvaneciendo, junto a su joven hijo, renunciando finalmente a su espada y dándosela a un super-regroso Yahiko.
Además de este final en el segundo artbook del manga se incluye un capítulo especial donde vemos 十六りの焼 JUMP COMICS a todos los personajes que se reúnen más o menos en la misma época del capítulo final anterior para recordar viejos tiempos. El ausente es Sanosuke, que está en el Oeste americano otra vez viviendo una vida de mercenario.
El “tercer final” es un capítulo especial sólo publicado en el Shonen Jump donde vemos a Yahiko con la sakabatou enfrentando a unos chabones malos, y blah blah. Lo que dejó a todos los fanáticos esperanzados de que algún día (como el propio autor mencionó) una serie con Yahiko y el hijo un poco más crecido de Kenshin como protagonistas llegara a realizarse.
薫が 生きている ちょっ! それは 受け取れねェよ いくらなんでも ちょっと待った ねぇか 負けたじゃ 一軍にが お主の渾身の しかと有るかそれを見て 決めた ござらんよ 見るつもりは 勝ち負けを ます JUMP COMICS