Barrio chino

Sh'el lugal tlágica leshenda


Por Agustín Gómez Sanz 10 min de lectura

En la parte baja de Belgrano, al lado de la estación Barrancas de Belgrano del tren que hace RetiroTigre, está “escondido a plena vista” el Chinatown porteño. Este barrio difiere bastante de las imágenes que mundialmente se conocen sobre estos guetos chinos gracias a la industria del cine: no hay arcos en las calles, ni faroles rojos colgando, ni tipos en musculosa haciendo Kung-Fu en la esquina. Los edificios no son diferentes de los de cualquier otra zona, y los comercios propiamente chinos están mezclados con algunos otros que no lo son. Sin embargo, hay gran cantidad de detalles que dan cuenta de que en efecto se está en una comunidad oriental. Muchas vidrieras están plagadas de pósters y panfletos escritos en ideogramas; enfrente del puesto de choris (insalubre a más no poder) hay alguien vendiendo amuletos y sobrecitos de ginseng, e incluso los grafitis que uno ve en las paredes de las calles al caminar dicen cosas como “Lu Ying Ti: Ladrón, Devolvé la Plata (y firma) Chon Luan”.

Comenzando desde el 2100 de Arribeños (a la altura de Juramento), justo al lado de la estación de tren, este espacio que cubre unas 9 manzanas en total es el punto principal de reunión de la comunidad china en nuestro país. Hay que destacar que gran parte de estos inmigrantes están concentrados en Buenos Aires (y en menor cantidad en Santa Fe, Tucumán, Córdoba y Mendoza) y al mismo tiempo la mayoría viene específicamente de Taiwán.

En los últimos dos años esta zona tuvo un gran crecimiento de afluencia occidental, parte gracias a que se pusiera de moda la cultura oriental y parte gracias a que los fanáticos del manga y el anime quisieran ir a comprar los chicles de Pokémon y comer arroz con palitos. Sin embargo, todavía el argentino no puede evitar la paranoia de pensar que hay algo oculto, comprensible solo para la propia comunidad, y que en definitiva se está metiendo en un lugar que no le pertenece del todo. Uno nunca entiende cómo es que en un restaurante cuando le traen tal plato con los palitos genéricos blancos; entra un chino, lee el mismo menú, habla con el mozo y al rato le llega algo que no solo parecía no estar en las descripciones de la carta, sino que tiene fácil el doble de cantidad y que encima parece infinitamente más rico (además de que le dan los palitos lindos). En efecto, hay una cara que no se ve, en la que incluso hay mafiosos importados y todo. Pero si se tiene en cuenta que ni siquiera nos dejaron sacar fotos en la mayoría de los locales (hubo peleas en varios por las fotos que ilustran esta nota), menos puede pensarse que se pueda llegar a obtener un comentario sobre el tema.

De todas formas, todo eso no va a afectar al visitante casual, quien se podrá deleitar con una amplia variedad de comercios, supermercados, lugares de venta de compacts, restaurantes y bazares donde se pueden adquirir cosas que no van a encontrar en ninguna otra parte de Buenos Aires.

大家樂 RESTAURANTE CHINO 大家樂 TODOS CONTENTOS RESTAURANTE CHINO

Cómo llegar

El barrio está ubicado en un punto de cruce de varias líneas de colectivos, lo cual lo hace increíblemente fácil de llegar. Pasan por allí, por ejemplo, las siguientes líneas: 15, 29, 38, 42, 44, 55, 60, 63, 64, 65, 80, 107, 113, 114. Por si esto fuera poco, está a escasos metros de la estación de trenes Barrancas de Belgrano del ramal Tigre de la línea Mitre. Y si ninguna de estas opciones sirviera, siempre se puede bajar en Cabildo y Juramento (por donde pasan más colectivos aún y la línea D de subte) y caminar unas cuadras hacia abajo.

Comercios e instituciones

El más llamativo de todos es la tienda de artículos importados, especializada en elementos de Feng Shui, “Shin-Shin”. Su dueño, Su Su, es un experto del tema y gran conocedor de monedas antiguas. El local vende vestidos, réplicas de espadas, monedas, palitos para comer, pinceles tradicionales, llamadores, amuletos y demás cosas específicas con esta disciplina basada en la disposición del espacio para el manejo de la energía.

  • Un poco más oculta, dentro de una galería (al lado de la tienda de Feng Shui) está la tienda de cómics chinos. En este negocio tienen manwa (palabra para designar al “manga / cómic” originario de China), títulos usados y curiosamente una gran cantidad de mangas japoneses editados en chino (ej. el último tomo de Rurouni Kenshin que salió allá).
  • Cerca del puesto de choris hay un comercio especializado en música china y otras partes de oriente. Un negocio bastante necesario, ya que le permite a la comunidad seguir en contacto con la música que se escucha en su país de origen. Hay miles de CDs de grupos modernos chinos, coreanos y japoneses (que jamás llegaremos a conocer) e incluso una buena sección de compacts de anime japoneses.
  • En un espíritu similar, está puesta la tienda de videos, donde se pueden conseguir tapes con las últimas telenovelas y películas que nunca llegan a los videos comunes. El único punto interesante para alguien que no entienda chino puede ser que muchas veces tienen películas americanas que todavía no salieron al mercado acá, pero eso sí, subtituladas en kanjis.
  • Al 2200 de Arribeños está el bazar MINE que básicamente le rompe el culo a cualquier local de “todo por dos pesos”. Además de tener las clásicas porquerías…500 juegos diferentes de herramientas), se encuentran muchas otras porquerías orientales. Este local es ideal para comprar vajilla oriental y productos para la mesa del mismo estilo; además tienen flautas de bambú, tamagotchis, miles de juguetes truchos (que son un “no podés” esperando su oportunidad), bolsos con personajes, biombos, tatami (esos cuadros de esterilla para el suelo), faroles, abanicos, sandalias chinas, varios artículos de librería, etc.

Como cosa extraña (para un occidental) se puede ver que hay dos comercios que se dedican exclusivamente a fabricar productos de soja, teniendo muchas variedades de tofu (queso de soja) e incluso comidas completas ya preparadas.

PRODUCTOS DE SOJA

(得福食品店)

Otro punto importante de este barrio, que también atrae a muchos no-chinos, son las herboristerías de las cuales se destaca “Primavera Vital”, ubicada en la esquina con Mendoza.

Es atendida por el doctor He Yi Min, proveniente de la China Popular o “continental”, recibido de la Universidad de Shanghai donde atendió por más de 17 años. Desgraciadamente en Argentina su título no se reconoce como oficial, así que su local figura como farmacia naturista.

El cliente hace una consulta inicial (por unos $50 aprox.) en la que el doctor hace un chequeo general y luego receta una serie de hierbas que uno puede comprar en el lugar. Gracias a Dios, porque si no, ¿dónde carajo va uno a encontrar un lugar que venda hierbas chinas, sapos disecados, caballitos de mar, ungüentos, polvos y libélulas (un afrodisíaco)?

HERBORISTERÍA CHINA

PRIMAVERA VITAL

  • En Montañeses al 2175 está el Templo Tzong Kuan de la Asociación Budista en la Argentina. En este lugar existe una sede social, una biblioteca y además se pueden comprar diferentes estatuas, rosarios y estampitas (budistas, claro). Tiene un salón principal, con tres estatuas doradas de Buda y dos guerreros de cerámica (que ahuyentan los malos espíritus). En este lugar se dan clases de chino y también cursos de meditación, abiertos para cualquiera que quiera aprender. El único requisito es que para entrar uno vaya con ropa larga (nada de shorts, minifaldas, remeras cortas, etc.), es un templo después de todo.

Además de estos, también pueden encontrarse en las calles aledañas otros locales comunes chinos como pescaderías, zapaterías y peluquerías (y no, no hacen corte onda Goku).

  • Otra de las instituciones importantes que hay en este barrio (aunque no sea atrayente para el occidental) es el centro de residentes Taiwaneses, o “Asociación Civil de Chinos libres en Argentina”. Esta Asociación Civil es la que usualmente organiza la fiesta del Año Nuevo Chino en estas calles. Estos festejos no tienen una fecha fija ya que se guían por el calendario lunar, aunque suele caer en los primeros días de Febrero. Durante estos se hace la danza del dragón, la cual en forma de caravana se detiene en cada local que tenga un sobre rojo (símbolo de prosperidad) en su puerta. Desgraciadamente este año, para el 4700 chino (Y2K, ¡muérete de envidia!) que caía el 12 de Febrero, la comunidad decidió no hacer celebraciones, ya que los ánimos (entre saqueos y corralitos) no estaban como para salir a festejar.

  • En este barrio también está el Instituto Sing Heng (Mendoza 1660) donde los chicos chinos, que por supuesto van a escuelas comunes, ocupan sus sábados en aprender el idioma natal, junto con historia, danzas y cultura. Esto termina por generar un público bastante extraño, ya que por un lado está la típica ama de casa (oriental por supuesto) comprando carne de vaya uno a saber qué corino y vegetales con formas bizarras; el pibe con remera de Evangelion con la canasta llena de fideos instantáneos y furikake (aderezo para el arroz) de Sailor Moon; la chef de un restaurante X con veinte cajas y dos bidones de salsa de soja; y el infaltable curioso que se la pasa preguntándole a la cajera (y a cualquier otro comprador que tenga a mano) qué es cada una de las cosas que ve en las góndolas y cómo lo puede cocinar.

En el barrio hay tres mercados principales, donde se puede comprar productos chinos, japoneses y coreanos, como ser: carne, vegetales, galletitas importadas, artículos de vajilla, elementos de cocina, muchas variedades de té, golosinas, comida congelada, unos panes especiales y bizcochuelos dulces, sushi ya preparado en rollos y millones de tipos diferentes de ramen instantáneos (fideos en sopa).

El primero de todos es “Echo” (Arribeños 2145) que tiende a tener los precios más bajos y una mejor variedad de artículos de cocina onda los woks (esa especie de sartenes), así como también las clásicas arroceras eléctricas para preparar arroz pegado al estilo japonés.

El segundo es “Asia Oriental Shopping” (Arribeños 2233) que tiene más variedad de marcas y productos, incluyendo un piletón con anguilas vivas y una pecera llena de ranas. En el fondo del local hay una sección donde se venden comidas para consumir ahí mismo.

El tercero es “Casa China” que hace unos pocos meses abrió un local nuevo muy moderno, tiene el mejor equilibrio entre variedad y precio, con más merchandising de series, una sección para comprar hierbas especiales, hongos y pescados secos, y una parte especial de vinos y sake.

Lo más atractivo de este local es que los sábados y domingos se hace una feria de comidas donde se venden unos bollitos especiales de fideos arroz, hongos y verdura; rollos de sushi ya preparados; unos pastelitos de porotos dulces tradicionales de China; y los ya legendarios (en el barrio por lo menos) Mickeys hechos de bizcochuelo.

Los restaurantes

  • “Su” Especializado en cocina cantonesa. Lo interesante es que la cocina está armada para que uno vea todo el proceso de preparación. No trabaja con menú fijo, aunque tiene algunas promociones. Su especialidad: “Pato Cantón”. (Del cartel: 食 COMIDAS PARA LLEVAR TEL 4788-4960 RESTAURANTE SU)

  • “Siempre Verde” Curiosamente, el único Tenedor Libre, aunque también tiene menúes fijos (de varios precios). Lo particular de este lugar es que toda la comida es vegetariana.

  • “Dragon Porteño” Autopromocionado como el único con horario corrido, tiene variedad de platos y muy buena calidad. Tiene menú fijo. El lugar está especializado en helados tradicionales (fueron los chinos los que inventaron el helado, y Marco Polo después lo llevó a Italia). El especial de la casa: “Helado Chino Acaramelado con Porotos Verdes y Ananá” (¡YUM!).

  • “Lai Lai” Tiene menú fijo. Se especializa en platos a la plancha, los cuales sirve con plancha y todo en la mesa. El especial de la casa: “Pollo Saltado a la Plancha con Pimienta Negra”.

  • “Iman” Este local tiene, además de los clásicos platos que se pueden pedir en cualquier lugar, otra variedad de platos más “casera” si los puede llamar así. Tiene menú fijo.

  • “Todos contentos” Fue el primer restaurante del Barrio Chino, sirve tanto platos típicos chinos como taiwaneses, y aparentemente es uno de los preferidos de la comunidad del lugar. Tiene menú fijo.

  • “Palitos” El más famoso de la zona. Está ambientado de forma tradicional y es el único de comida típicamente taiwanesa (Hsaing Ting Tang), caracterizada por estar aderezada con especias de aromas más intensos. Lo atienden Chih Cheng, su hermana Iko, Pablo y Apu (que no es el del minisuper). Recomendados: El Ciervo, los fideos a la taiwanesa, y la gacha de arroz (pero sólo en invierno).