Blood: The Last Vampire

Resolviendo el enigma de Saya


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De tanto en tanto surgen proyectos de anime que por su espectacularidad y vanguardismo terminan siendo catalogados como clásicos casi instantáneamente después de su estreno, “Blood: the Last Vampire” es uno de ellos. Inicialmente este film llamó la atención de los medios gracias a su aspecto técnico. Por un lado se destacaba que era la primera película en tener diálogos mezclados en inglés y en japonés, con un cast americano de voces seleccionadas por el propio grupo japonés. Por otro lado, y más importante, Blood era la primera producción para cine realizada de manera totalmente digital; esto significaba que luego del proceso de dibujo en lápiz, todo el resto se hacía dentro de una computadora.

Production I.G. era precursora en este campo, habiendo probado esta técnica, con Blue Sub, gracias al cual la utilización de película solo es necesaria para grabar el producto final.

Sin embargo toda esta atención sobre el aspecto técnico desapareció luego de la primera proyección, ya que la calidad de animación excedió tanto los estándares tradicionales que terminó opacando los logros tecnológicos.

Sin duda Blood fue un producto de animación superior, incluyendo secuencias de animación al inicio que cualquiera podría confundir con material de archivo documental real. Pero desgraciadamente un punto le jugó en contra para terminar de conquistar al público masivo.

El film extrañamente no explica la situación previa, el origen del protagonista, sus motivaciones para actuar como lo hace y muchos otros aspectos necesarios desde el punto de vista argumental. Básicamente, el espectador tiene la sensación de estar viendo un capítulo re-hyper-grosso de una serie de la que no sabe un carajo.

Esta falta de información que ayuda a comprender la trama, se debe a que el proyecto Blood no es solo una única producción para cine, sino que forma parte de un gran conjunto mediático que cubre manga, video games, novelas y libros.

Visto como un todo la historia tiene un poco más de significado, aunque en realidad nunca se llega a entender perfectamente.

El thriller fue estrenado el 18 de Noviembre del 2000 y tuvo una duración de apenas 48 minutos. El concepto original de Blood pertenece a una novela de Mamoru Oshii, quien sirvió además de colaborador al proyecto ya que tiene una estrecha relación con el estudio de filmación (por ser director de Ghost in the Shell y los films de Patlabor, todos de Production I.G.). Dirigida por Hiroyuki Kitakubo, cuenta la historia de Saya, una chica con uniforme de marinerita, que además de tener una fuerza sobrehumana, carga una legendaria espada japonesa con la que se dedica a eliminar vampiros. El argumento se ubica en la base militar estadounidense de Yokota (Japón) durante 1966, en plena guerra de Vietnam.

Ante el informe de extraños suicidios dentro de esa comunidad, Saya es enviada a investigar haciéndose pasar por una estudiante del instituto de la base donde van los hijos de los militares. Los vampiros en este caso no son del tipo tradicional, que mueren con la luz, las estacas y el ajo; sino que más bien son una especie de bestias inmortales llamadas “chiropterans” que pueden tomar forma humana. La película cuenta sobre la investigación, el descubrimiento de que hay bichos en el instituto y cómo Saya los elimina… y nada más. No se sabe por qué ella trabaja para el gobierno americano, qué es ella específicamente para tener esos poderes especiales, de dónde salieron los bichos, nada. Es justamente por estas grandes faltas de información que se hace necesario tener en cuenta el resto de los elementos del proyecto para darle luz a los eventos de la película.

De entre las tres novelas (que además incluyen ilustraciones), la que más se destaca es por supuesto la original: “Blood The Last Vampire: La Noche de Las Bestias”, editada el 30 de Octubre del 2000, escrita por Mamoru Oshii. Esta se ubica en 1969 cuando problemas en una manifestación estudiantil llevan a que el “Proyecto de Inmortalidad” sea investigado. Este proyecto es justamente la base de todo el conjunto de producciones.

Las otras dos novelas: “Blood The Last Vampire: La Sangre Llama a la Oscuridad” de Enero del 2001, y “Blood The Last Vampire: Shanghai Efímero” de Junio del 2001; ambas escritas por Junichi Fujisaku, son otros dos “episodios” similares al film, en donde no se cuenta mucho más.

El manga editado en un único tomo en Mayo de 2001 se llamó “Blood: The Last Vampire 2000”, y por ser la última de las producciones es donde justamente se explicaron muchas de las interrogantes principales de toda la saga. Estuvo a cargo de Benkyo Tamaoki, un artista hentai (porno) que en este caso incluyó un par de escenas medio zarpaditas de Saya con otra mina. Esta vez la trama se desarrolla en el Tokyo moderno, ya no solo con la amenaza de los chiropterans sino también con otras como son los propios compañeros de secundaria y patotas de motociclistas.

Pronto saldrá también acá una edición argentina (traducida para vos).

El juego de video para PS2 es algo similar a un film interactivo con muchos finales posibles, también ubicado en el Tokyo actual. Está dividido en dos capítulos que se vendieron por separado (aunque el mismo día: 21/12/00) y es la segunda fuente importante de información. El jugador se pone en el lugar de un estudiante de 17 años, que desde hace años escucha voces en su cabeza y tiene extraños sueños. La mayor parte de información viene gracias a un reportero llamado Oka, que durante 5 años viene investigando el proyecto.

Línea de tiempo de Blood: The Last Vampire

Tomando en cuenta todas las producciones de Blood, se puede armar una línea de tiempo bastante compleja:

El primer evento conocido data de 1806, durante la invasión de Napoleón en Europa se encuentra un libro perteneciente a una familia importante, en donde se habla de un plan para lograr un ser inmortal combinando sangre humana y vampírica. Una organización secreta se hace cargo del proyecto y descubre el nombre de Saya.

Para el 1900 se descubre que sangre de Saya fue utilizada para clonar bebés. Tomando el hecho de que Saya es comúnmente llamada “la original” (sumado al título de la serie) podría ser la prueba definitiva de que es el último vampiro real y los chiropterans son los bebés clonados con la información del libro. En 1923, junto con el gran terremoto de Kanto, los chiropterans invaden Japón. Ya que esta raza tiene huesos huecos y piel extensible, pueden transformarse para adquirir una forma igual a la humana.

Para 1966 (la película), Saya trabaja para la organización americana que la provee de fondos ilimitados para eliminar a los chiropterans. Tres años después suceden los hechos de la novela original.

En 1989, el personaje del videojuego sufre graves heridas durante una inundación en Tokyo y se toman medidas extremas para mantenerlo vivo (le enchufan sangre de vampiro). Desde 1995, Oka se cruza con la primera pista del Proyecto (una foto de Saya) y comienza a investigar. Para el año 2000, Saya combate a los bichos en pleno Tokyo (el juego y en especial el manga). Es entonces cuando finalmente descubre su verdadero origen (ni ella misma lo sabía, pobre boluda). Aun con tantos misterios develados, la saga todavía tiene trama para mucho más, y teniendo en cuenta el éxito masivo de todos los productos, una nueva obra no parecería ser algo tan improbable después de todo.