Los Simuladores
Baracus es un cagón!
un ignoto cineasta veinteañero con algo de experiencia en televisión, que anteriormente había dirigido a Fiore y Peretti en un par de cortos. Szifron propone una idea arriesgada pero revolucionaria: Salir de la insoportable mentalidad repetitiva de la tele de los últimos años, en la que a nadie se le ocurre algo que se escape del cotidiano barrial (boxeadores, soderos, futbolistas, mecánicos, kiosqueros, etc., etc., etc.,…); recuperar las series de aventuras; plantear series de pocos capítulos bien hechos en vez de caer en la actitud chorizista que enseguida alarga las historias a 3.827 capítulos haciendo que el conflicto no se arregle nunca.**
“Simulacros S.A.” (como originalmente iba a llamarse) fue pensada con la ambición de ser emitida en algún canal de cable (justamente la idea base era emular a las producciones independientes de canales de cable como HBO), y se convirtió en un respetable piloto en Diciembre de 2000. Pasaría un año y medio de estar dando vueltas hasta que llegara a manos del canal de las pelotas y este aceptara hacerse cargo de la producción ejecutiva, del personal técnico y los gastos de equipos.
Así, sin demasiada promoción previa, ese mismo piloto se convertía en el primer capítulo de “Los Simuladores”, el cual sería emitido el 21 de Marzo de 2002.
La trama de este programa ciertamente trae recuerdos de clásicas series de aventura como fueron Misión Imposible o Brigada A, pero tiene al menos dos antecedentes específicos en la TV americana: En el ‘86, el productor de Brigada A y Muelle 56 realizó una serie (a la que no le fue muy bien, por cierto) llamada Stingray (que ahora emite Sony). Ahí un tal Ray, se dedicaba a arreglarle los problemas a la gente que, recomendada por un amigo, lo contactaba a través de un clasificado buscando comprar un Stingray negro. La recompensa que pedía Ray a cambio de sus servicios era justamente “un favor”, el cual seguro usaría para salvarle el culo al siguiente que pusiera un aviso. El mismo concepto se volvió a usar en la más moderna Vengeance Unlimited de 1998, la cual se emitió en nuestro país por el Warner Channel; donde Michael Madsen (el malo de “Perros de la Calle”) interpretaba a un tipo que hacía exactamente lo mismo a cambio de “un favor”… o si no se quiere cumplir, un millón de dólares.
Los vengadores argentinos no son ni tan idealistas como el primero ni tan ambiciosos como el segundo, pero se quedan con lo mejor de ambos: a cambio de resolverte la vida hay que pagar el doble de lo que a ellos les sale el operativo y encima hay que aceptar actuar en algún simulacro futuro.
En los trece capítulos que duró su primera temporada lograron varias hazañas privadas, como hacer que una adolescente desista de hacerse las tetas; que una mina crea que tuvo un affair con Paul McCartney para recuperar las ganas de vivir; que se le pare la pija al Presidente de la Nación; o hacer que un pibe apruebe seis materias en una semana.
Esta primera tanda de episodios se destacó por estar perfectamente bien escrita, sin fallas o faltas de coherencia y lograr ser increíblemente ridícula pero a la vez verosímil. Los cuatro protagonistas estaban muy bien caracterizados, sin necesidad de que revelen absolutamente nada de sus historias personales.
Lo único que se usó para construirlos es un muy bien elegido fondo musical (particular para cada uno) y una mínima situación en donde se los veía cuando reciben el llamado de reunirse. Otro aspecto muy importante que se desprendía de los guiones es el humor que sale de las simulaciones, aunque los personajes se lo tomen con absoluta profesionalidad y seriedad.
Visualmente también estaba muy bien trabajada, con una calidad prácticamente cinematográfica; no sólo en la cámara en sí, sino en el cuidado que le daban al despliegue de producción, iluminación, ambientación, y efectos especiales.
Ese nivel de cuidado iba totalmente a contramano del medio, cosa que les creó muchas presiones a los cinco realizadores.
Un unitario común se hace en tres días, cuatro como máximo; cada capítulo de Los Simuladores toma siete días. Este manejo de los tiempos llevó a que tuvieran que trabajar siempre contrarreloj, al punto de haber llegado a editar los dos bloques finales de un capítulo mientras se estaban emitiendo los dos primeros!! (algo absolutamente impensable para cualquier canal).
Semejante trabajo obligó a que tras la emisión del final de temporada, el 19 de Junio de 2002, los cinco amigos se tomaran unas buenas vacaciones. Ante la negativa de volver enseguida con una segunda temporada, más que nada impulsados por querer tener las cosas un poco más planeadas antes de largarse a emitir; Telefé repitió la tanda de 13 episodios nada menos que dos veces!!
Lo más interesante de todo es que el mismo “boca a boca” que había logrado convertirlo en un programa de culto, sirvió para que el fenómeno siguiera expandiéndose hasta lograr un rating más alto que en la primera emisión. Otra de las claves de que tanta gente se fuera sumando de forma gradual es que por la naturaleza tan unitaria que tiene la tira uno podía empezar a verla desde cualquier parte y entender todo igual. La contraparte de esto es que, a diferencia de otros programas de ficción, no hay líneas simultáneas, si uno se distrae o se pierde un pedazo probablemente no entienda el resto del capítulo (o sea “prestá atención y de paso no hagas zapping”).
¿Se las curtirá a todas o son las primas? ¡Confesate de una vez! “Uso Colgate Herbal…” The Cancer Team “¿Al final, te la comés o no?
El grupo está compuesto por Mario Santos (Federico D’Elía), el cual se encarga de armar los planes y coordinar al resto (y fumarse un habano cuando todo sale bien); Emilio Ravenna (Diego Peretti), que es el principal responsable de disfrazarse y personificar los papeles que sean necesarios para el plan; Pablo Lamponne (Alejandro Fiore), que se encarga de conseguir los materiales para cada operativo (tigres, autos, grupos de hermanos gemelos, dobles, etc.); y Gabriel Medina (Martín Seefeld), que es el “detective” que investiga todo lo relacionado con los participantes de cada caso. La justificación de todo (según comenta el director) es que muchas veces lo justo es ilegal y lo injusto es legal.
Guía de la primera temporada
- Capítulo 1 - “Tarjeta de Navidad”
- Objetivo: Reconciliar una pareja.
- Capítulo 2 - “Diagnóstico Rectoscópico”
- Objetivo: Liberar a un tipo de un matón prestamista y sus dos asesinos a sueldo.
- Capítulo 3 - “Seguro de Desempleo”
- Objetivo: Conseguir que un ex-empleado sea retomado en la empresa lechera en donde se desempeñaba.
- Capítulo 4 - “El Testigo Español”
- Objetivo: Sacar de encima un ex-amante acosador que vino de España.
- Capítulo 5 - “El Joven Simulador”
- Objetivo: Hacer que un chico apruebe Matemáticas, Física, Geografía, Historia, Química y Ed. Física en una semana.
- Capítulo 6 - “El Pequeño Problema del Gran Hombre”
- Objetivo: Lograr que el Presidente aumente su autoestima y tenga una erección…
- Capítulo 7 - “Fuera de Cálculo”
- Objetivo: Lograr que dos ladrones inexpertos salgan vivos de un banco.
- Capítulo 8 - “El Pacto Copérnico”
- Objetivo: Hacer que una mujer quiera dejar a su marido, ya que éste no sabe cómo divorciarse de ella.
- Capítulo 9 - “El Último Héroe”
- Objetivo: Engañar a un tipo que había estafado a varios haciéndose pasar por representante. Simulan un “reality show”, en el cual lo terminan mandando un año al medio de la selva chaqueña; quedándose con toda su guita.
- Capítulo 10 - “Los Impresentables”
- Objetivo: Volver “presentables” a la familia de una novia en una cena con la familia perfecta del novio.
- Capítulo 11 - “El Colaborador Foráneo”
- Objetivo: Hacer que un comisario corrupto deje de aterrorizar a un barrio, metiéndolo en una simulación que incluye OVNIs.
- Capítulo 12 - “Marcela & Paul”
- Objetivo: Devolverle las ganas de vivir a una cincuentona, luego de su ruptura matrimonial, haciendo que crea que compartió una noche especial con “Paul McCartney”.
- Capítulo 13 - “Un Trabajo Involuntario”
- Objetivo: Luego de que Santos es secuestrado por un mafioso, Los Simuladores se ven obligados a liberar a su compañero de la cárcel y sacarlos del país. Este capítulo de final de temporada termina con los propios personajes tomándose unas vacaciones para repensar la forma en la que están manejando sus misiones (lo mismo que hicieron los realizadores); pero en pleno vuelo de ida salta un tipo cubierto de dinamita que amenaza con volar el avión.
Lo que más chocó de la emisión que comenzó en la primera semana de Abril de este año es la pelotuda pelea de cambios de grillas que hay entre el 13 y Telefé.
Aprovechando el hecho que Los Simuladores es el plato más fuerte de Telefé, Villarruel (el director de programación) estuvo yendo y viniendo con el programa, cambiándolo de horario con tal de tapar el cambio de horario que a su vez había hecho el 13 con el programa de Francella, “Durmiendo con mi jefe”, para que éste a su vez compitiera con “Ser Urbano”.
“Que yo te muevo ‘Caiga quien Caiga’ para acá… Entonces yo saco ‘Resistiré’, corro ‘Ser Urbano’ y te pongo los ‘X-Men’. Entonces yo saco…”
Lo más triste de todo es que los que sufren son los programas que nunca están a la hora que estuvieron la semana anterior y terminan con la mitad de espectadores…
La nueva temporada
Más allá de eso, Los Simuladores encararon una segunda temporada con bastantes cambios: Por un lado se van a ir revelando un poco más las historias personales de cada uno de los cuatro. Ahora que la serie está afianzada, mostrarlos en sus respectivas casas no los cotidianiza tanto como podría haberlo hecho en la primera parte. Lo bueno es que, aunque muestren bastante poco en realidad, la gran anticipación que hay por saber de sus pasados hace que ese poco suene a mucho.
Se sabe que se ahondará un poco más en el personaje de Santos, explorando las causas que lo llevaron a dedicarse al “simulacro” y sobre el terrible suicidio de su padre. Pero lo más importante es una revelación que va a suceder con el personaje de Medina; el cual en la temporada anterior tuvo un encontronazo homosexual y ahora siempre se lo muestra en conductas más bien femeninas (planchando en pantuflas rosas, charlando con las amigotas de la peluquería, etc.). ¿Será que esa revelación está relacionada con esto?
Parte del cambio que parece haber ocurrido en los personajes se refleja más que nada en sus ambientes personales, ahora parecen más dedicados a disfrutar de los beneficios que les trajo su trabajo (que parece que fueron buenos), se reúnen en una sala mucho más elegante; e incluso se introduce una nueva sub-brigada, encargada de los casos más simples. La nueva brigada está formada por ex-clientes de la primera temporada, lo que sirvió para darle un poco más de unión a ambas tandas. Otro integrante nuevo es el perro Betún, un bicho que le rompe el culo a cualquier Lassie y es utilizado en varios de los operativos. Sin duda el punto más importante de la trama general de esta segunda temporada es el regreso del tipo que se había internado en la selva chaqueña en el episodio nueve. Luego de ver la noticia sobre el heroico rescate del avión (del final de temporada) y darse cuenta de que todo fue un engaño, se va a convertir en un enemigo que los va a perseguir a lo largo de los nuevos trece capítulos. En cuanto a la puesta visual, se nota que como mínimo hay que igualar a lo más grosso que hicieron en la temporada anterior. Esto tal vez trajo algunos problemas, ya que tanta espectacularidad a veces resulta contraproducente. Casos como querer simular un laboratorio de clonación, producto del esfuerzo conjunto de USA y Rusia o meterse en el FBI, terminan en esfuerzos poco verosímiles, y en cierto punto innecesarios.
Lo interesante de la primera temporada era la simpleza con la que resolvían las situaciones, aunque la idea “simple” en sí fuera algo totalmente descabellado. Era una locura verosímil, o al menos era creíble el hecho de que los involucrados lo creían. Habrá que ver cómo se desarrollan los capítulos siguientes. Esta vez comenzaron a emitir con varios capítulos de ventaja, lo que les da al grupo un poco de margen para trabajar tranquilos. La idea es concluir la serie en 26 episodios (el capítulo final ya está esbozado) y hacer una película, pero nada de apurarse. Szifron dice que: “No quiero hacer ’la película de Chiquititas’”. Mientras aprovechó el éxito y las vacaciones para terminar su primer largometraje El Fondo del Mar (premiada en el Festival de Mar del Plata) la cual todavía no tiene una fecha de estreno segura.
“Me voy a laburar en Disputas” “Qué lindo culo que tiene este”
El nuevo enemigo de Los Simuladores. Sin embargo, y por increíble que parezca, en otros lugares del globo como Japón y varias partes de Europa, esto de ninguna manera sería así, sino que de inmediato quedaría en evidencia que la referencia es para Shin-chan, otro borrego reventado, acaso más guacho que el chaboncito amarillo de Springfield.