Serial Experiments Lain
Present day, Present time... Wahahahaha
Desde comienzos del nuevo milenio, el concepto de “proyectos multimediáticos” ya no resulta tan novedoso; pero cuando en 1996 Yasuyuki Ueda tuvo la idea de crear una historia que se basara en un personaje único y que en cada medio se diera una visión diferente de ese personaje, estaba siendo el primero en tocar un terreno desconocido. Ueda era un productor de varios animes de la famosa compañía Pioneer LDC, y había decidido arriesgarse a tratar el tema del despertar del Ego y de la influencia del avance de la tecnología de la comunicación sobre la sociedad; todo eso encarnado en una chica de 14 años: Lain (nombre que deriva del juego de palabras de “serial line”). Pero del dicho al hecho pasarían varios años, tiempo que Ueda invirtió en buscar un grupo de trabajo que quisiera acompañarlo.
La primera fase del proyecto iba a ser un videojuego, por lo que Ueda recurrió a Junji Nakahara, director con el cual había trabajado en otro videojuego llamado Noël para la Sega Saturn.
El guionista del proyecto general sería Chiaki Konaka (el de Bubblegum Crisis Tokyo 2040 y Armitage III). Pero Ueda se sacó el premio gordo de Navidad, al descubrir al entonces ignoto Yoshitoshi Abe. Este tipo era un estudiante de la Licenciatura de Bellas Artes que publicaba sus trabajos por Internet y el cual no tenía mucho conocimiento de la industria del manga y el anime. Ueda quedó muy impresionado con su laburo y decidió que Abe fuera el encargado de hacer el diseño de los personajes para todas las plataformas. Yoshitoshi Abe ahora es un reconocido artista, responsable junto con Yasuyuki Ueda de Niea Under 7.
Pero el mundo todavía no estaba listo para un proyecto en varios medios simultáneos, y mientras el videojuego estaba a medias, Pioneer decidió que el anime tenía que comenzar a producirse. Así Chiaki Konaka cortó todo y se dedicó a escribir los trece episodios que lo iban a terminar formando, mientras la dirección de la serie correría a cargo de Ryutaro Nakamura.
Ueda por su parte prefirió esconder su nombre en los créditos bajo el seudónimo “production 2nd” (su puesto dentro del esquema de Pioneer). Otro gran descubrimiento de nuevos talentos fue el de la banda Bôa, responsables del opening “Duvet” que se convirtió de la noche a la mañana en un clásico del anime.
El producto final fue una animación bastante fuera de lo común, con cuadros estáticos y carteles de texto, que recuerda bastante los capítulos introspectivos “raros” de Evangelion. La serie tiene también muchas referencias al mundo de la computación actual, sobre todo de los amantes de las Macs: el término Navi, usado para hablar sobre las computadoras que están conectadas a la Red, viene de un texto de los ‘80 de John Sculley (Jefe de Apple) donde predecía la tecnología del siglo XXI, y hablaba de los “Knowledge Navigators”. El “Copland”, el nombre del sistema operativo que usan los Navi en Lain, es en realidad el nombre en clave de un proyecto de software de Apple que al final nunca llegó a puerto. “Tachibana”, el nombre de la empresa que fabrica los Navi, es en realidad una variedad de naranja, al igual que Macintosh es una variedad de manzana. En el guion hay escondidas varias frases de antiguos slogans publicitarios de esta compañía e incluso la voz computarizada que dice el nombre y número de Layer al principio de cada capítulo es parte de un programa de Mac (MacinTalk).
Así llegamos finalmente al 6 de Julio de 1998, donde en el trasnochado horario de la 1:15 AM se estrena por TV Tokyo el primero de los trece episodios. Desgraciadamente el anime fue tan popular que el resto de las producciones cayeron en un status de secundarias, como si fueran un subproducto de la “serie original” como sucede en la mayoría de los casos. Ni la novela, ni el juego, ni el manga llegaron a ser conocidos por siquiera la tercera parte de los espectadores; pero bueno, el primer paso estaba dado; nuevos y más complejos proyectos multimediáticos le seguirían. Si bien Lain no va a ser recordada por eso, sin duda lo va a ser por haber sido una serie narrativamente vanguardista y altamente intelectual; lo cual luego abrió el camino de un género de anime surrealista donde surgirían series y películas como Boogiepop Phantom, Perfect Blue, Alien Nine, y muchos más.
La historia del anime se centra como todas las producciones en Lain Iwakura: una chica de 14 años extremadamente introvertida, la cual vive con su familia que la ignora bastante. La trama está situada en un futuro muy cercano, donde Internet fue reemplazado por un universo virtual llamado “The Wired”. Lo bizarro es cuando a la semana de su muerte empieza a mandarle mails a sus compañeras (y no, no es propaganda de penis enlargement o viagra sin receta). Lain empieza a internarse cada vez más en el mundo virtual buscando a su compañerita fiambre, hasta que gracias a la llegada misteriosa de un procesador ilegal que potencia su Navi, logra niveles de conexión fuera de lo común. Esto se combina con el hecho de que mucha gente jura haberla visto en otros lugares actuando de forma extraña, ahí es cuando comienza el viaje de Lain por descubrir cuál es su verdadera identidad. Los guiones son lentos y con muy poco enganche; este suele ser su defecto principal, ya que mucha gente termina renunciando a verla completa y se pierde la mejor parte. Sin embargo, al mismo tiempo cada capítulo está lleno de una tensión constante que, sumado a numerosas referencias a personas y teorías científicas reales, ciertamente dejan el bocho muy caliente de tanto laburar.
Aunque terminó completamente opacado por la serie (la cual finalizó su emisión el 28-09-98), el videojuego original finalmente terminó saliendo al mercado en Noviembre de 1998 para la Playstation. Como se dijo antes, aunque Lain es la protagonista, la historia está narrada desde un punto de vista totalmente diferente: Al principio del juego Lain sufre un accidente y es ayudada en su recuperación por un psiquiatra de los Laboratorios Tachibana. El juego simula ser un Navi y el jugador (Lain) tiene que ir navegando y buscando información sobre su verdadera identidad. El plus del juego es que incluye una bocha de secuencias animadas originales.
El manga terminó siendo reducido a una historia corta hecha por el propio Yoshitoshi Abe, llamada “Lain: The Nightmare of Fabrication” que fue incluida en un artbook conocido como “An Omnipresence in Wired”. Los tres artbooks que se editaron en total de Lain fueron el punto principal de merchandising de la serie, ya que no hubo ositos, muñecos o demás objetos promocionales. La novela que se terminó editando sólo fue un recuento literal de los hechos de la serie de TV.
La emisión local
Locomotion finalmente se puso las pilas y luego de estar anunciando la serie por meses y meses se decidió a comenzar a pasarla a partir del 18 de Enero pasado. La emisión se hace dentro del ciclo “Noches Locomotion” todos los Domingos a las 23:30 y 01:30 hs. El doblaje es a todas luces correcto, sin censuras, pero el cast argentino de voces no fue de lo mejor…. Vale como ejemplo cuando el Navi lee los mails con una voz “robótica” bastante trucha… el estudio que realizó el trabajo de doblaje, Video Record (situado en la Ciudad de Buenos Aires), no ha conseguido en esta nueva etapa mejorar demasiado ese tipo de desprolijidades que arrastra desde hace ya décadas… Una pena, porque ahora que Argentina es el lugar más barato de Latinoamérica para doblar es muy probable que empecemos a ver más y más series dobladas por Video Record. Con respecto a los actores elegidos, vale mencionar que la voz de Lain ha recaído en Lucila Gomez (la misma que le puso voz a Chihiro en la película El viaje de Chihiro), quien ha cumplido el trabajo muy correctamente.