Playmobil

Lo que sea pero con una sonrisa


Por Leandro Oberto 17 min de lectura

A juzgar por su eterna sonrisa, inmutable, no importa el trabajo que estén haciendo (y el 95% de las veces están laburando), los Playmobil bien podrían haber sido ideados como sutil propaganda comunista. Sin embargo nada puede estar más lejos de la realidad: pocos juguetes han llevado tanto éxito y dinero a su compañía -y durante tanto tiempo- como estos simpáticos muñecos.

Corrían los primeros años de la década del ‘70 cuando Geobra Brandstätter, una empresa productora de materiales plásticos especializada en juguetes como autos y el popular Ula Ula (Hula-Hoop su nombre original), comenzaba a entrar en estado de pánico ante la imparable suba que estaba experimentando el petróleo (insumo fundamental para el plástico).

Es ahí cuando el entonces jefe de desarrollo de productos de la empresa, Hans Beck -hoy considerado el padre de Playmobil-, propone una alternativa práctica: reducir el tamaño de los autos de juguete que fabricaban y a cambio dotarlos de conductores que sean muñecos articulados. En el proceso de desarrollo de esa idea y hasta su concreción se le fue dando cada vez más prioridad a los muñecos en sí, hasta tal punto que terminaron siendo más importantes que el vehículo de juguete que se suponía acompañarían. La idea de base para el desarrollo de los personajes fue básicamente que debían ser simples como los dibujos de un nene: sin nariz y con caras muy redondas.

El tamaño debía permitir crear vehículos no demasiado grandes que fueran proporcionales a la altura del muñeco y a su vez entrar perfectamente en el bolsillo de cualquier chico. De ahí la altura de 7,5 cms que se eligió finalmente.

El otro concepto importante es que debían ser neutros en su base y convertibles en diversos individuos de las más diversas épocas y profesiones mediante el agregado de accesorios como sombreros, espadas o capas. Todos ellos totalmente intercambiables entre los distintos muñecos.

Es recién en Febrero de 1974 cuando la línea Playmobil se presenta a los distribuidores de juguetes en la famosísima convención anual internacional de juguetes de Nuremberg (Alemania) esperando jugosas órdenes de compra por parte de las jugueterías, distribuidores, supermercados y tiendas departamentales (las tipo Falabella, un modelo comercial que acá no es muy popular pero que abunda en el resto del mundo).

Peeeero… ese no fue el caso y como todo producto innovador fue recibido en realidad con gran escepticismo. Despertando poco interés entre los gerentes de compra del rubro, quienes auguraron un gran fracaso a la propuesta de Geobra. Sin embargo un distribuidor… A fines de Mayo de 1974 los primeros camiones conteniendo sets de Playmobil abandonan la fábrica de Geobra en Dietenhofen y son distribuidos en Alemania (solo lo que era la parte occidental, obviamente), Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos (lo que a veces se conoce como Holanda, aunque en realidad es solo una de las provincias de ese estado).

Esta tanda inicial consistía de 3 grupos temáticos: indios, caballeros medievales y obreros de la construcción. Entre cajas de sets (los que traen varios muñecos y accesorios o vehículos grosos) y cajas de muñecos solos sumaban unos 20 productos diferentes. Irónicamente, de todos ellos solo uno contenía un automotor (en este caso un camión), lo que había desatado la idea en primer momento. Para Navidad Playmobil era ya furor y la cuenta bancaria de Geobra no paraba de engrosarse.

Lo que era difícil de imaginar pese al éxito inicial es que eso sería solo el puntapié inicial a una historia que ahora ya supera los 30 años y ha llevado a la compañía a tener más de 2500 empleados y a facturar 370.000 millones de euros al año en los últimos tiempos, teniendo una presencia en prácticamente todo el planeta. Hoy día todos los años salen unos 50 sets nuevos de Playmobil. De hecho, invierten más de 10 millones de euros anuales en el desarrollo de nuevos vehículos y personajes. Estos aparecen primero en Alemania, Austria, Suiza, Benelux, Dinamarca y Escandinavia, y al año siguiente en USA, Francia, Italia, España y Japón. La distribución al resto del mundo es un poco más errática. Pero los logros de esta empresa se expanden a los más diversos campos. Un detalle llamativo de los Playmobil es que han logrado escapar al standard actual de producir en China por el bajo costo de la mano de obra allí. Prácticamente todos los muñecos famosos salvo los Playmobil son hechos en China hoy día. De alguna forma, las 4 plantas de producción mundial que tiene la empresa en Alemania, Malta, España y la República Checa han logrado mantenerse lo suficientemente eficientes en el tema costos como para permitirles competir mano a mano con los juguetes producidos en el gigante asiático.

Una de las razones puede ser que estas fábricas compiten entre sí por la producción de cada modelo, entrando en auténticos procesos licitatorios con la casa matriz por cada uno de ellos.

La idea de base para el desarrollo de los personajes fue básicamente que debían ser simples como los dibujos de un nene: sin nariz y con caras muy redondas.

Los Playmobil también son reconocidos entre el mundo intelectual e intelectualoide. Durante la Exposición mundial del año 2000 en Hannover, Hans Beck fue una de las 100 personalidades alemanas que fueron homenajeadas con una estatua en el pabellón Germano. Se le reconocía así “por la creación de un juguete extremadamente exitoso y su influencia en la educación de una generación entera”. En 2004 el Museo de Historia de Speyer (Alemania) dedicó un pabellón a exponer los 30 años de Playmobil. Incluyendo la historia de la empresa y sus juguetes anteriores, así como muestras del proceso de producción que llevó a los primeros Playmobil y siguiendo hasta los más recientes, incluyendo material como diseños de producción y cosas nunca fabricadas.

playmobil knights AWARNING: CHOKING HAZARD playmobil playmobil 5300 Un galeón, la casa victoriana y una reina edición especial

Por si fuera poco todo esto, los Playmobil cuentan con parques de diversiones propios en Grecia, Malta, Estados Unidos, Francia y, por supuesto, Alemania.

El futuro de Playmobil es difícil de prever, pero nada hace pensar que vayan a desaparecer. Es difícil encontrar a alguien hoy día que no conozca los Playmobil o que teniendo menos de 35 años no haya jugado alguna vez con ellos en su niñez. El precio del petróleo puede estar subiendo ahora como pasaba en los setenta cuando los crearon, pero el esquema económico productivo mundial es muy distinto y es difícil que llegue a afectarlos en un futuro cercano. Además, siguen teniendo una enorme cosa a favor. Son prácticamente los únicos muñecos que no condicionan el juego. No son ningún personaje específico de TV (como casi todos los demás action figures), son personas comunes. En las manos de cada chico o coleccionista pueden ser un personaje distinto y propio. Parece una boludez este punto pero no es poca cosa. ¿Quién no soñó con tener guita y espacio suficiente en una casa para armarse una ciudad Playmobil? Con la variedad que existe en la actualidad se podrían construir colosales maquetas. Hay realmente de todo: más de 30 casas distintas, decenas de autos, camiones (¡hasta de reparto de DHL!), buses, supermercados, escuelas, casas de campo, zoológicos, autódromos, aeropuertos, trenes a control remoto, puertos con barcos cargueros y deportivos. Es absolutamente escalofriante la diversidad. Y existe un lugar donde están todos y cada uno de los sets fabricados en estos 31 años y donde muchos matarían por estar: una habitación en el mismo centro del edificio de las oficinas principales de Playmobil en Zirndorf, Alemania. El cuartel general de Hans Beck y su equipo.

LA EVOLUCIÓN

Pese a que los Playmobil de hoy día puedan parecer al ojo inexperto iguales a los de los años setenta, lo cierto es que han ido evolucionando bastante con el correr del tiempo.

Un dato curioso es que los muñecos en sus primeros años eran denominados en los packagings alemanes con el nombre de “klickys”, término inspirado en el sonido que hacían al flexionarlos para sentarse. Las cajas decían cosas como “contiene 5 klickys”. Aunque poco después este nombre…

EINGANG playmobil tabork Rescue the princess Dastardly Dragon 4 El Museo de Speyer 3345 LAZER… 42 Fully movable dragon Chain the Uno de los parques de diversiones Playmobil 43 JUGUETES… He asumido que algunos elementos como “LAZER CUSTOM” o “AD” son parte del diseño de la revista y no del contenido del artículo en sí, por lo que los he omitido para ofrecer un texto más limpio. Las frases incompletas se han mantenido como tales si no hay forma clara de completarlas.


ChernoMobil

“¡Hoy ’tamo de paro!”

Caption: Varias figuras de Playmobil Policía.

Aunque el nombre “ChernoMobil” fue desechado, por lo simpático que suena hizo mecha entre los coleccionistas y gente de la industria. Si se habla con ellos suelen aún hoy día referirse a los muñecos con este nombre, aunque conscientes de que ya no es el nombre oficial sino un mero apodo.

Una característica que sí se ha mantenido desde el comienzo es que cada set Playmobil viene identificado en la caja con un número de cuatro dígitos. Los números no son consecutivos a su producción y es difícil de entender el método usado para asignárselos. Pero lo cierto es que no se repiten ni se han repetido nunca. No solo en lo producido por la propia Geobra, sino que también por sus licenciatarias. Si licenciaban un set y salía en tal país con 3 armas menos y un Playmobil de otro color, entonces en ese país era comercializado con otro número en la caja y ese número nunca se usaría para un set alemán ni de ningún otro sitio.

El primer cambio significativo se dio a los 7 años de su lanzamiento, cuando coincidiendo con la aparición de las primeras figuras de Playmobil niños, decidieron comenzar a hacerles articulaciones en las muñecas. Hasta ese entonces, el brazo estaba fabricado con un único molde y las manos y muñecas eran del mismo color que el antebrazo, no contando con ninguna articulación. El packaging dio un giro importante a principios de los noventa cuando empezaron a hacerlo de distintos colores según la temática del contenido,

Caption: Playmobil. “¿Qué Playmobil? el que te…”

usando por primera vez el color rosa —más apuntado a las chicas— para la línea de las casas de estilo victoriano. Finalmente, en 2002 se hizo una nueva variante al packaging al dotarlo de una cabeza iconográfica al lado del número de producto que identifica al tipo de tema al que pertenece el set (espacio, vikingos, piratas, etc.). Entre los cambios más sutiles que se han dado con los años está el del diseño exclusivo de los personajes. Si bien al principio la idea era ponerle tres boludeces (ej. botas, capas, sombreros) al muñeco básico y estándar para que pasara a ser un aviador, un deportista, un rey o lo que fuera, hoy día se tiende cada vez más a hacer diseños exclusivos para cada personaje. Si vamos a una juguetería que venda modelos actuales de Playmobil hoy día veremos que un piloto ya viene con un traje de piloto y tipo de cuerpo exclusivo, un vikingo ya viene con una barba que no le podés sacar y un traje especial, etc. Claro, hoy día realizar moldes y diseñarlos se ha vuelto mucho más barato y común que lo que era 30 años atrás.

También hemos podido observar cómo se han ido quebrando ciertas ideas que los dueños de la fábrica tenían al respecto de cómo debía ser el producto. Solo 10 años atrás, Hans Beck, el creador de los Playmobil, afirmaba en entrevistas que nunca veríamos dinosaurios Playmobil porque “los dinosaurios vivieron en una era diferente donde no había humanos”. También decía que nunca veríamos cosas

Caption: Playmobil EX-D 9518. La policía antidisturbios tipo PFA diseñados en Argentina (créase o no, estos son posta).

gigantes como un avión de pasajeros o un aeropuerto, que eso era “algo demasiado grande para la habitación de un chico”. Irónicamente, hoy día en cualquier juguetería del mundo desarrollado se pueden encontrar aeropuertos, aviones de pasajeros y… —como novedad de este año— dinosaurios. La excusa de esto último es una línea que relata cómo una expedición al polo descubre dinosaurios congelados que al sacarlos del hielo vuelven a la vida.

NO SE COMEN UNA

Si hay un punto positivo a destacar de Geobra Brandstätter es que ha sido bastante valiente a la hora de hacer muñecos presentando situaciones y personajes realistas de una época, aun a costa de molestar en mercados ultraconservadores como USA e Inglaterra. Es así como encontramos tacheros que se dedican a leer el diario mientras conducen y tienen barba de tres días, programadores de computadoras con anteojos culo de botella, un gordo feo que vende hot dogs, hippies o mismo los policías antidisturbios argentinos con la máscara para gases lacrimógenos.

Aun así, hubo ciertas cosas que discontinuaron por críticas. El set de trovadores medievales con un oso abozalado fue un éxito en Alemania pero blanco de feroces protestas en Inglaterra por teórica incentivación al maltrato de animales. Lo mismo para el set de los cazadores de ciervos

Caption: Playmobil 9518. ¿Lo próximo serán Playmobil piqueteros de scalextric?

medievales por el que fueron acusados de “incentivar la caza de animales”. De todas formas, algunos sets que Hans Beck señala como sus favoritos no lograron la aprobación de la compañía para su producción, como uno que era un calabozo para torturas medievales (¡donde increíblemente los Playmobils víctimas del sadismo seguían sonriendo!). Otro que fue rechazado es aquel que mostraba a un grupo de trabajadores chinos construyendo el ferrocarril norteamericano en sus comienzos. Si bien ambas cosas eran 100% históricamente correctas (la regla número 1 a cumplir por los Playmobils según la compañía), a muchas personas no les gusta particularmente que les recuerden ciertas cosas y, como dice Hans Beck, “para hacerlo hay que ser extremadamente cuidadoso con el modo y el momento”.

LOS VIDEO GAMES

Increíblemente, los Playmobils han llegado a la pantalla de las consolas. Ubisoft ha producido el Playmobil Hype (apuntado al público de Zelda) para Gameboy Color, Sega Dreamcast y PC, así como también el Playmobil Laura (apuntado a un público infantil) para Gameboy Color y PC.

Caption: Ages 6+ Ubi Lauri happy adventures Playmobil AERO 3170.

Caption: El avión de pasajeros y los dinosaurios, las dos cosas que Geobra decía que “nunca haría”.

Caption: Playmobil boquetero 3434.

*Caption: Naves de la línea espacial de 1999.


LA PRESENCIA EN ARGENTINA Y EL RESTO DEL MUNDO

La expansión internacional de Playmobil comenzó bastante de inmediato y se puede decir que cada país a donde fueron ingresando fue reflejado en cierta forma tarde o temprano en algún set de muñecos. El primero de ellos fue Brasil en 1976 donde la compañía Trol comenzó a fabricarlos bajo licencia de Geobra. Los sets eran prácticamente iguales a los alemanes con la única salvedad de que aparecen aquí los primeros playmobils negros. En 1978 Geobra sufrió su primer truchaje (que aunque choto desde el punto de vista económico es un buen indicativo de éxito), el país donde sucedió fue Hungría. Allí la compañía Schenk los comenzó a piratear a diestra y siniestra. Lo llamativo es que no fue hasta 1995—ya con Hungría fuera de dominio soviético y negociando su adhesión a la Unión Europea— que Geobra logró ganarle un juicio en la corte suprema a Schenk y lograr paralizar la producción.

La llegada al megamercado de USA se dio en 1980 mediante licencia a la compañía Schaper y más adelante a la super grossa Mattel. Hoy día, sin embargo, es la propia Playmobil alemana quien a través de su filial norteamericana importa y distribuye sus propios productos.

En Japón han tenido varios distribuidores, siendo muy populares en los ochentas y muy difíciles de conseguir en los noventas. Se lo considera allí el juguete occidental por excelencia. Vale recordar que en el rubro muñecos hasta la llegada de Mcfarlane Toys en los 90’s las action figures occidentales habían tenido muy pero muy magros resultados de ventas allí, lo que hace el éxito de Playmobil un doble logro. Desde 1999 un nuevo importador, Masudaya Corp, está tratando de recuperar el tiempo perdido y está distribuyendo intensamente los Playmobils a las jugueterías niponas.

Set de bomberos argentino y alemán

En España Geobra licenció la producción a la empresa Famosa quienes durante años comercializaron a los juguetes de hombres sonrientes como Famobil (super originales…), más tarde una filial de la casa matriz se instaló directamente en España. El otro cambio de nombre fue en Inglaterra donde la empresa Marx Toys compró la licencia y los fabricó como Playpeople. Por supuesto más adelante fueron suplantados por una filial de la casa matriz alemana. Grecia también tuvo producción propia de Playmobils. Lo más llamativo de esta incursión es que el diseño gráfico que hizo Lyra (la compañía griega) gustó tanto a los alemanes que utilizaron muchas de sus ideas en sus propios packagings más adelante. En Argentina llegaron de la mano de Antex Andina en 1983, quienes compraron la licencia y empezaron a producir una gran variedad de sets famosos de la época. El pico de popularidad de estos muñecos en nuestro país se dio en los ochenta donde aquel afortunado chico que tuviera cosas como el Galeón Pirata o el Platillo Espacial (los sets más caros) era blanco de la envidia más absoluta por parte de sus compañeros de clase.

Las ediciones argentinas eran prácticamente iguales a las alemanas, contando con un plástico muy ligeramente inferior en calidad. Sin embargo los sets presentaban pequeñas variaciones (piezas, complementos, colores) con respecto a sus equivalentes germanos y eso los ha vuelto productos de alta cotización entre los coleccionistas internacionales hoy día.

El codiciado platillo espacial Playmobil (tenerlo era símbolo de status) y una nave de los 80

Limpiando el Riachuelo

El playmobil pedofílico

Lo notable es que si la variación existía, por más mínima que fuera, salían con un número de set diferente al de la versión alemana. De esta forma el set de bomberos que en Alemania se conocía como el 3234 aquí por contar con una red para que la gente se tire y un bote de goma recibió el número 3491.

Desgraciadamente los vaivenes económicos no permitieron una gran renovación de modelos (ni soñar con los 50 anuales del mundo desarrollado) y eso causó que con el correr de los años el interés decayera. Especialmente cuando finalmente se abrió la importación de juguetes en los noventas y debieron competir con los juguetes importados de series de televisión que cambiaban cada pocos meses. Antex Andina tomó entonces una política admirable y adaptándose a los tiempos se metió en un plan de especialización industrial y apuntó a convertirse en una de las fábricas Geobra de Playmobil a escala mundial, tratando de que le den en exclusiva la producción mundial de ciertos sets. Pero el objetivo no era fácil y se quedaron a medio camino consiguiendo sólo negociar una licencia más extensa que abarcaba además de Argentina a Brasil y otros países. Cuando llegó la devaluación, dándoles más competitividad de precios volvieron a la carga, renovaron gran parte de su línea actualizando el packaging a los estándares actuales internacionales y adquirieron muchísimos moldes nuevos. Aun así no los suficientes y terminaron fabricando muchos sets que en vez de tener, por ejemplo, el auto de la edición alemana tenían un auto que ya se había usado en los viejos sets de los ochenta con leves variaciones de pintura… Medio trucho…

Se rescatan de estas creaciones locales demencias como el ultra agresivo pero realista set de policías antidisturbios de la Federal. Aunque no dicen específicamente que sean de la Federal argentina, el hecho de que sean íntegramente negros en su vestimenta y lleven escrito Policía en castellano lo da a entender. No sólo están equipados con diversas armas jodidas (sacadas de personajes de la línea western) sino que vienen con máscaras antigases lacrimógenos (procedentes de un viejo set de bomberos)!!! Sin duda el set más bizarro y con más bajada de línea de cuantos se han producido en el mundo de Playmobil. 100% aprobado por Geobra, hay que destacar.

“Dame más gasoliiiiiiina”

También merece mención el logro de que los Playmobils que hoy día se comercializan en Brasil, un mercado bastante grosso, son efectivamente los fabricados por Antex, siendo distribuidos allí por la empresa local Calesita.

Actualmente de los Playmobils de Antex se encuentran con mucha facilidad en cadenas de jugueterías y supermercados gran parte de los sets producidos tanto en los años ochenta como los más recientes. Esto hace que Argentina sea una especie de paraíso para coleccionistas extranjeros de playmobils ya que se pueden comprar con facilidad total modelos discontinuados hace más de 20 años (ej. la sublínea Playmospace) y que hoy día cotizan fortuna en sus ediciones alemanas haciéndose prohibitiva su compra.