Eyeshield 21
LA PELOTA NO SE MANCHA
Otra vez, y con varios antecedentes en la lista, una historia nacida como manga vuelve inmensamente popular un deporte que, hasta entonces, hubiera sido completamente imposible de ver practicándose en las calles japonesas. Claro que en el caso de Eyeshield 21 esto parece incluso mucho más absurdo, porque se trata de un deporte completamente yankee, y que sobre todo le importa a los yankees (hasta ahora): el fútbol americano. Pero ya sabemos lo que puede generar el manga y el anime: que todos los niños nipones hayan cambiado la redonda por la ovalada.
El fútbol americano existe en Japón desde 1934, tiene una liga profesional -la liga X-, y hasta una final similar al Super Bowl yankee, pero que se llama Rice Bowl (un poco estereotipado como nombre, pero muy alegórico, sí). Pero más allá de sus años de trayectoria, no era un deporte muy popular, de esos que se ven jugar cotidianamente, o que generan millonarios negocios. Es cierto que los ponjas no son muy deportistas que digamos, pero basta una chispa de impulso para que prendan como paja seca. Desde Captain Tsubasa hasta Slam Dunk y pasando por The Prince of Tennis, cada serie exitosa vino acompañado por una especie de boom marketinero masivo. Claro que entre tanto deporte, no caer en el mismo formato de pelota era medio complicado. Hasta que a Riichiro Inagaki se le prendió la lamparita y, junto a los originales dibujos de Yusuke Murata, dieron nacimiento a Eyeshield 21, y de pronto todos sabían lo que era un touchdown, un running back y un field goal. Sus creadores -que realmente se complementan a la perfección- lograron hacer un manga sobre un deporte netamente norteamericano, pero sin caer en ningún mensaje pro yankee, sino haciendo su propia versión de la cosa. Claro que tiene los clichés típicos de una serie de deportes, sin los cuales sería mucho más entretenido poner ESPN: el pibe por el que nadie da ni dos pesos con un super talento oculto, los campos de juego interminables, desafíos a las leyes de la física, jugadas dignas de la ciencia ficción, rayos y centellas. Pero Eyeshield 21 tiene algunos condimentos particulares extra, que quizás la hacen menos standard.
Inevitablemente tenía que llegar la versión animada, dado el éxito de su contraparte en papel, que duplicó la popularidad del deporte, pero que terminó decepcionando a sus seguidores por su desastroso final, las licencias que se tomaron a la hora de adaptar el manga, y por algunas sutiles pero notorias censuras. El canal Zaz, en Argentina sólo disponible para clientes de DirecTV, empezó a transmitir esta serie para Latinoamérica, así que para los pocos que puedan verla y los muchos que no, aquí va este completito repaso.
LAZER 28
NI SE PATEA EN TV
- Komusubi Daikichi
- Kurita Ryokan
- Anezaki Mamori
- Yukimitsu Manabu
- Togano Shozo
- Kuroki Koji
- Youichi Hiruma
- Jumonji Kazuki
- Raimon Taro
- Sena Kobayakawa
- Taki Suzuna
EL MANGA
La primera particularidad de Eyeshield 21 es que quien la escribe y quien la dibuja no son la misma persona. Los mangakas suelen ser muy cerrados con esto de dejar que otro se haga cargo del arte de sus mangas, pero no parece ser éste el caso. Riichiro Inagaki es el autor de la trama, mientras que su amigo Yusuke Murata hizo los diseños extremos y delirantes, aunque también tira algunas ideas para la historia. Para ambos se trata de su primera incursión en el mundo del manga profesional; y con 30 años cada uno, ¡vaya si la pegaron! De hecho, Murata actualmente está por lanzar su segundo manga -Madofuki Park-, que trata sobre un limpiador de ventanas, a ser publicado en la Jump Square de Shueisha. Pero no nos vayamos por las ramas. Eyeshield 21 empezó a salir el 20-12-2002, en la Shonen Jump de Shueisha, y continúa su camino con 34 tomos publicados hasta la fecha (más de 315 capítulos) y sin final anunciado.
La historia gira en torno a la formación de un equipo escolar de fútbol americano, los Deimon Devil Bats, y a sus particulares integrantes, casi todos pibes muy poco populares, debiluchos, intrascendentes, que jamás en su vida jugaron a ese deporte, pero que son hábiles en algún área: atrapar, correr, patear, cagarse a palos, o ser inteligentes. Y todos con una gran fuerza de voluntad, obvio. De los tres amigos que originalmente habían fundado ese equipo -el psicótico y estratega Hiruma Youichi, el gigantesco pero bonachón Kurita Ryokan y el cara de jovato Gen “Musashi” Takekura- sólo quedan los primeros dos, porque Musashi los dejó para ayudar a su viejo enfermo. Hiruma y Kurita, entonces, comienzan a reclutar nuevos compañeros -al principio con los extorsivos métodos de Hiruma- para formar el equipo que pueda cumplir el gran sueño de clasificarse a la Christmas Bowl: la final de fútbol americano para los equipos colegiales (que por cierto también se llama así en la realidad).
El punto de inflexión lo marca Sena Kobayakawa, quien inesperadamente le pone nombre a la serie. ¿Cómo es esto? Sencillo. El flaco es un capo: corre a la velocidad de la luz. Y sólo porque desde chico siempre se dedicó a hacerle favores a la gente. Esto no escapó para Hiruma, que lo obliga a entrar al equipo. Pero para que otros equipos no lo descubran, le encajan un casco que oculte su identidad, con la escritura Eyeshield en él. De ahí en más, sería conocido como Eyeshield 21. Y si bien podría decirse que Sena es el protagonista de la serie, en realidad la historia no está centrada sólo en él: los personajes son muchos, con personalidades distintas, y cada uno tiene algo que lo hace interesante e importante, sobre todo Hiruma, con sus desquiciadas estrategias y chantajes. Así, por un lado, está lo de siempre: los torneos de Tokyo y Kantou, los rivales que parecen inalcanzables, los eternos partidos, la clásica superación constante y el compañerismo. Pero también hay muchas situaciones distintas, cada miembro va mejorando esa habilidad especial, hasta que el protagonista termina siendo el equipo y no alguno en particular.
EL ANIME
La serie de Tv de Eyeshield 21 se emitió semanalmente en Japón entre el 06-04-2005 y el 19-03-2008, totalizando 145 capítulos. La adaptación corrió a cargo de Studio Gallop (Rurouni Kenshin; Initial D), con diseño de personajes de Hirotoshi Takaya, que cumplió la misma labor en Kekkaishi y también diseñando los mechas de B’t X. La fidelidad a los dibujos de Murata, junto a la correcta animación, es lo más rescatable del anime, porque después hace agua por varios lados: está lleno de rellenos, alargues y una clara suavización/censura.
En los primeros 70 capítulos más o menos, si bien ya arrancan con modificaciones, éstas no son tan evidentes y no alteran la trama principal de la historia: escenas que se muestran en un orden distinto al del manga, situaciones que duran un poco más para poder llenar un episodio completo, algún que otro capítulo inventado, pero nada muy distinto a lo que suele pasar a la hora de adaptar. Pero de la mitad hacia el final, la serie empieza a desbarrancar a la velocidad de la luz, hasta darse de jeta directo contra el paredón. Como se iban acercando al manga, de a poco se va notando que los alargues son más y que los capítulos inventados van de a dos o de a tres. Uno de los cambios más notorios es la vuelta de Musashi al equipo: para el manga, es durante las semifinales del Torneo de Tokyo, contra los Seibu Wild Gunmen. Para el anime, en cambio, es en el partido siguiente, por el tercer puesto, contra los Bando Spiders. Quizás para tener algo con qué estirar un poco la serie. Tampoco zafan de los fillers: entre el capítulo 88 y el 100 hay una saga inventada, en la que el equipo vuelve a viajar a USA para un entrenamiento, otra vez, especial. Pero lo peor de todo es el final.
77 “Se nubló de repen-… Nooo!!!”
Para que se entienda, la serie -como casi todas- se estructura en arcos: el primero es básicamente la formación del equipo, luego el viaje a USA, el torneo de otoño (el de Tokyo), luego viene el torneo de Kantou, la Christmas Bowl, y el último es el partido de Japón contra USA. La serie de Tv cubrió hasta el Torneo de Kantou. Pero contra toda lógica más o menos normal, el capítulo 145 termina con… las semifinales! A pesar de que para ese entonces el partido de la final ya había salido en el manga, decidieron omitirlo asquerosamente y cortar la serie por cualquier parte. No sólo no muestran la Christmas Bowl -que podría haberse planeado comprensiblemente para una tanda de OVAs, como con los nacionales en The Prince of Tennis- sino que ni siquiera cierran el torneo de Kantou e inventan una escena inexistente en el manga. En concreto, la serie de Tv cubre hasta el tomo 27, más precisamente hasta el capítulo 240. Lo peor de todo es que tampoco hay anunciada ninguna continuación (que igual no se entiende cómo la harían, ni de dónde arrancarían). Los únicos dos OVAs salidos hasta la fecha (uno en 2004 y otro en 2005) son historias inventadas, y la película -si bien está escrita por Riichiro Inagaki- tiene una historia propia.
Pese a todo esto, el anime tiene también algunos aciertos, como la “Amefuto Clinic”: unos cortos que están en la mitad de cada capítulo, y que básicamente explican cosas sobre el fútbol americano. Al principio son tips sobre el reglamento: ya dan por hecho que nadie lo conoce. Después se agrega un jugador pro de la liga japonesa -Arima Hayato- que da recomendaciones para jugarlo. Y también hay otros que presentan partidos de la liga ponja de amefuto (contracción de “amerikan fuutobooru”). En los capítulos dobles aparecen los actores que prestan sus voces para algunos de los personajes, caracterizados correspondientemente, mostrando un poco del boom de Eyeshield 21 en Japón.
Capítulo aparte merece la censura y los cortes de escenas “incómodas” que hicieron al adaptar la historia al anime, relacionadas principalmente con la discriminación, el ciudadano norteamericano promedio y la religión. Sacaron todo aquello que refleja la opinión e ideología de los autores -casi siempre a través de Hiruma-, y que puede herir algunas susceptibilidades, pero que es de lo más interesante del manga y lo que lo aleja de cualquier otra historia del género. Desde cosas boludísimas como reemplazar un gesto de “fuck you” (con el dedo mayor), por un simple gesto de “reprobación” con el dedo gordo; hasta cosas más serias, como suavizar las palabras claramente xenofóbicas y racistas del entrenador de un equipo yankee. El estereotipado sujeto dice en el manga que los japoneses le tienen miedo a la gente blanca y que son unos “monos amarillos”, además de ser un soberbio con muy pocas luces. Esos son los motivos que da para no jugar con los Devil Bats, pero Hiruma lo extorsiona con un video que lo hace quedar para el orto.
El video con el que extorsionan al técnico yankee.
El mismo entrenador había dejado afuera a un jugador por ser negro, aunque esto obviamente el anime lo borra de un plumazo. También sacaron toda referencia a apuestas de plata, como cuando Hiruma arregla con el equipo de los Chameleons que el perdedor debe pagarle al rival 5 millones de yenes. El anime omite la plata, y la cambia por motos. O la visita de los Devil Bats al casino de Las Vegas, cuando viajan a entrenar a USA. Nada de plata usurera. También hubo recortes referidos a la religión: claramente los autores no son católicos y se cagan un poco en todo. En un partido, Hiruma hace un pase y todos suponen que se trata del “Tiro de la Virgen María”, a la vez que aparece una enorme imagen de ella. Pero el delirante quarterback aclara que “Los demonios no pedimos favores a Dios” y termina haciendo otra cosa, con la virgen poniendo una enorme cara de culo. O una jugada que, en lugar de llamarse “Christ Cross”, Hiruma la titula “Devil Cross” por el mismo motivo. Nada de esto aparece en el anime. Una pena.
13 “Quién dijo que era el más capito?” “Tomá… Cobrá alguna para nosotros” Pulgar abajo a la censura Hail Mary Pass
LAZER 30 31 EN TV.
¡SPOILER! Lo que el anime no incluye.
Como premio consuelo para los que se quedaron con ganas de saber qué moco pasa, los amigos de Lazer les boleteamos todo. Así sigue la cosa: las semifinales de Kantou las ganan los Devil Bats frente a Oujou, clasificando para el partido decisivo que define al equipo que se enfrentará a los Teikoku Alexanders (ganadores de la zona de Kansai) en la Christmas Bowl. La final que se comió el anime enfrenta al equipo endemoniado y a los Hakushuu Dinosaurs. El partido va parejo, hasta que el grandote Gaou le rompe el brazo a Hiruma, quedando fuera de juego, y siendo reemplazado como quarterback por Sena. Roto y todo, el estratega vuelve y logran vencer a los Dinosaurs por un punto, en el último segundo.
Ya clasificados, empieza la dura preparación para el partido más emblemático de la serie. Para colmo, los rivales tienen al “verdadero Eyeshield 21”: Yamato Takeru. El entrenamiento especial de los Devil Bats consiste en prácticas con los mejores jugadores de los equipos que ya vencieron. Finalmente llega la Christmas Bowl y, a pesar de ir 42 puntos abajo, Deimon la remonta y vencen. Sena desarrolla una nueva habilidad: la “Fourth Dimension Run” (corrida en cuarta dimensión), con la que derrota al otro Eyeshield 21 (sí, el tiempo va para atrás). Ya como campeones, los “veteranos” se retiran del equipo, pero enseguida surge una nueva oportunidad de jugar juntos: una copa entre países, que incluye a USA. Para ello juntan a los mejores jugadores de todo Japón en cada puesto. Y aparece un chico de primaria, con una enorme habilidad, que dice admirar a Sena. Es en este arco en el que se encuentra actualmente el manga.
Los videojuegos
Existen varios videojuegos de Eyeshield 21, para distintas consolas. La gente de Konami creó, para Sony, dos títulos: “Eyeshield 21: Portable Edition”, para la PSP y “Eyeshield 21: AmeFoot Yarou ze! Ya! Ha!!” para la PlayStation 2. Nintendo, por su parte, sacó “Eyeshield 21: MAX Devil Power” para la Nintendo DS, y “Eyeshield: Devilbats Devildays” para la Game Boy Advance. Había sido anunciado un tercer juego para la Game Cube, pero fue luego cancelado. Claro que la Wii también tiene el suyo: “Eyeshield 21: The Field’s Greatest Warriors”, que salió en Japón en 2007. Y por último, existen dos videojuegos que no son de fútbol, pero que incluyen personajes de la serie, ambos para la Nintendo DS. Estos son Jump Super Stars y Jump Ultimate Stars. Entre otros pueden verse a varios jugadores de los Devil Bats, y a Shin de los Oujou haciendo cameos.
Emisión local
¡Dame ese puto balón!!!
El canal Zaz, que de momento solo pueden ver los afortunados que tengan DirecTV, empezó a emitir los primeros 52 episodios de Eyeshield 21 desde el 04-01-2009, en una variedad de horarios (a las 05, a las 07, y a las 14 hs, en principio), de lunes a viernes. A lo largo de enero se pasaron dos episodios por día y en febrero, solo uno (dado que la media hora siguiente fue ocupada por Deltora Quest). Hay de dónde elegir, al menos, como en el viejo Magic Kids. Pero volviendo a Eyeshield, la versión que llega a Latinoamérica fue doblada en México. El laburo en general está bien, sin ninguna pifiada digna de rescatar, pero lo más copado es volver a escuchar algunas voces conocidas. Por empezar, detrás del genial Hiruma está Jesús Barrero (¿hace falta dar un ejemplo?), con un trabajo muy correcto y logrando respetar la delirante voz que necesita ese personaje. Para el enorme Kurita seleccionaron a otro referente de la materia: Javier Rivero (Saga y Jabu en Saint Seiya, para algún colgado :P), que también se parece bastante al original, y Mayra Arellano (Temari en Naruto) le presta su dulce voz a Mamori Anesaki. Víctor “Shinji” Ugarte también es de la partida, a cargo de uno de los Ha-Ha Brothers. Por último queda el protagonista, Sena, que es quizás el único caso en el que la voz está a cargo de un actor no tan conocido: Miguel Ángel Ruiz.
¡Pero qué diablos!!!
Una particularidad de la versión doblada de Eyeshield 21 es que cuenta con los openings y endings doblados al castellano, cosa que no pasa con los otros animes que emite Zaz (Kiba y Deltora Quest, de momento). Al menos no son horribles. El principal problema que tiene la emisión local, además del detalle de que la pasa un canal que tiene relativamente muy poca gente, es que solo compraron los primeros 52 episodios (que en el pase diario se queman de un saque). Y como para rendir homenaje a los simpáticos encargados de animar la serie de TV, el último capítulo que transmite Zaz corta asquerosamente la serie en la mitad de un torneo. En el caso de los episodios de Eyeshield 21, paran justo durante el torneo de Tokyo, que define a su vez los que van al de Kantou. En el 52 se está llevando a cabo el partido entre el equipo de los Chameleons y el de Poseidon. El ganador es el siguiente rival de los Devil Bats, así que todos van a verlo. Pero los Chameleons pierden alevosamente, con la mitad del equipo abandonando el partido, y su capitán desesperado le pregunta a Hiruma cómo es que él, habiendo forzado a sus propios jugadores a integrar el equipo, logra formar un grupo tan unido, que batalla por el mismo sueño. Si bien es lo único que Zaz transmitirá por ahora, sí anunciaron que de ser exitosa adquirirían lo que falta.
Notas de la página original: LAZER 32 “Este equipo está on fire…” “¿Te vas de viaje? Digo… por el bulto…”