Kiba

Para Yugi que lo mira por DirecTv


Por Micaela Desprès 8 min de lectura

El canal Zaz sorprendió a muchos con su primer tanda de estrenos de grueso calibre, en algunos casos, o curiosas novedades, en otros. Y si bien Kiba no es ningún tanque, sí es una serie que tuvo mucho éxito en su Japón natal, y que se estrenó en Latinoamérica junto a Eyeshield 21 allá por enero de este año. Mucha de su repercusión se debe quizás a que, si bien está inspirada en trading card games, las peleas y enfrentamientos son bastante más oscuros y “adultos” que en otras series del género. O sea, Kiba es mucho más violenta de lo que suelen ser los animes que representan el espíritu de los juegos de cartas, con muchos de sus personajes literalmente asesinados, masacrados o torturados, según corresponda.

LAZER.36 KIBA PARA YUGI QUE LO MIRA POR DIRECTV

Noa

EN TV 47

Roya

Kiba quiere decir colmillos, aunque, si separamos en sílabas Ki-ba hace referencia a un lugar espiritual. Bien pensado como título, que curiosamente no es el nombre del protagonista, ya que resume un poco de qué va a la cosa: peleas y seres espirituales.

Esta serie gira -como muchas otras- en torno a “otros mundos”, espíritus poderosos, destinos marcados, y un personaje principal común y corriente, que casualmente esconde un enorme poder, que podría definir el futuro de todos, pero que por supuesto es deseado por una larga lista de malos y feos.

Por tratarse de una serie que no está basada en (ni tampoco dio lugar a) ningún manga -hasta ahora, al menos-, no hay mucho que decir sobre adaptaciones, fidelidades a la trama, etc. Lo que sí puede decirse es que este anime de 51 episodios se emitió en Japón entre el 05-04-2006 y el 24-03-2007, con la realización de Madhouse (Tenjho Tenge; Card Captor Sakura) y la producción de Upper Deck, empresa especializada en trading cards. Tiene diseño de personajes de Takahiro Yoshimatsu, el mismo de Ninja Scroll y Trigun.

En lo que a la historia se refiere, ésta pone como protagonista a Zed, un peliblanco chico de 15 años, que vive en la ciudad de Calm, una especie de Japón más moderno, hiper mecanizado, y a la vez bastante más decrépito y oscuro. El pibe tiene constantes problemas con la policía y con las autoridades, se pelea con todo el mundo, a nadie parece importarle mucho lo que le pasa… Así que en definitiva odia su vida. Solo cuenta con el apoyo de su enfermo, pero amable, amigo Noa. De su familia, poco y nada. Su mamá está internada en un psiquiátrico, y jamás ha pronunciado una sola palabra.

Zed sueña con la libertad, y con que haya otro lugar en el que él sea fuerte e importante para alguien. Una noche, mientras la poli lo persigue para encerrarlo, Zed es transportado hacia un mundo completamente distinto al suyo. Ahí, varios reinos en permanente guerra se enfrentan entre sí utilizando a los “Spirits”, poderosas criaturas que adoptan distintas formas, controladas por aquellos humanos elegidos, llamados “Shard Casters”, que también poseen otras habilidades.

Zed cae en el reino de Tempura, aliado con su vecino Neotopia, y ambos enfrentados con Jimoto y Task. Claro que, para sorpresa de todos (salvo del espectador), Zed posee a uno de los Spirits más poderosos: Amil Gaoul. Inevitablemente terminará formando parte de la batalla para controlar a los seis “Key Spirits”, los más importantes de todos, que combinados traen a quien los posea la capacidad de destruir o controlar el mundo. En el camino irá mejorando sus habilidades para manejar a Amil Gaoul, conocerá a los otros portadores de Key Spirits -uno de los cuales resulta ser nada menos que su amigo Noa-, e irá reconstruyendo su pasado. Por ejemplo, descubrirá que su mamá fue alguna vez una Shard Caster, ahora obsesionada con robarle Amil Gaoul a su hijo. Nada como el amor maternal.

De todas formas, al principio la serie marea un poco porque arrancan con escenas que transcurren después, sin aclarar mucho. Parece todo un gran quilombo y un desorden, pero a medida que avanzan los capítulos, van rellenando con las escenas faltantes y atando cabos, de manera que queda algo coherente, aunque un poco largo. Si bien la trama principal comprende todo el tema de la guerra por el control de los Key Spirits, Kiba se detiene mucho en las historias personales de los personajes secundarios, formando una gran telaraña. Quizás podrían haber contado lo mismo en la mitad de capítulos.

Entrando más en la trama, la serie está plagada de peleas a todo culo, que no escatiman en decapitaciones, matanzas a gran escala y alguna que otra tortura sin sentido. También hay lugar para los engaños y alguna interesante vuelta de tuerca. Pero sin una gota de sangre y tratando de evitar caer en un tono demasiado dramático. Es como comerse un chocolate sin calorías. El propio director del anime -Hiroshi Koujina- dejó bien en claro que

Su serie no tendría en absoluto ningún elemento para agradar a los más chicos, o que permitiera a la serie calificar como ATP. Por eso es que este anime realmente confunde: por momentos parece una serie para chicos, con peleas secas, que no derraman sangre, con enormes bestias de lindos colores, que aparecen acompañadas de lucecitas destellantes; pero también tiene todo ese trasfondo trágico, con traiciones, muertes y torturas. O sea: es una mezcla extraña entre Yu Gi Oh! y Hellsing o Gantz, pero sin las tripas.

Otro de los aspectos que reflejan esta intención de “tomarse en serio” la historia es la presencia de cierta ideología, o ideas políticas bastante contemporáneas. Hay un reino -Tempura- que aboga por la paz y las buenas relaciones, pero evitando involucrarse mucho en la guerra. Hay otros -Jimoto y Task- que sólo quieren adquirir poder y dominio, aunque para ello tengan que sacrificar vidas humanas. El más interesante quizás sea Neotopia, donde abogan por el irrestricto respeto por las leyes, digan lo que digan, lo que termina generando un lavado de cerebro, quitando voluntad y capacidad de raciocinio a las personas, que deben obedecer a la ley por la ley misma. De alguna forma todo suena bastante actual. Cada uno póngale el ejemplo que más le guste.

Así, Kiba es una serie bastante típica, sobre todo al principio, pero que va abriendo muchos caminos e involucrando una enorme galería de personajes y situaciones con distintos matices. Algunas bastante actuales: hay personas que parecen buenas y en realidad no lo son tanto, o reinos que parecen el ejemplo de lo que un estado debería ser, y al final terminan sacrificando vidas humanas con tal de respetar sus tan sagrados preceptos.

Algo curioso es que, aun siendo original -léase: sin fuente primaria-, tiene capítulos que parecen fillers! Será que uno está tan acostumbrado a los espantosos rellenos que cualquier capítulo bodrio, que se aleja de la trama posta, parece pura sanata. Hay episodios que separan dos arcos argumentales importantes, la conocida “calma antes de la tormenta”, que realmente parecen rellenos inventados por la compañía de animación. Se ve que tienen los vicios bien aprendidos. Un claro ejemplo es quizás el capítulo 24, con las mucamas de Robes, un Shard Caster compañero de Zed, que se la pasan haciendo boludeces para encontrar la felicidad.

DOBLAJE Y EMISION LOCAL

Como se dijo antes, el canal Zaz empezó a emitir Kiba desde Enero de 2009 -junto a Eyeshield, en principio-, casi sin previo aviso. Siempre es positivo anunciar la llegada de nuevas y fresquitas series que la pegan en Japón, pero en este caso la salvedad es que sólo lo tiene la gente de DirecTV, con las limitaciones que esto implica. Muchos se pierden la posibilidad de disfrutarlas.

Volviendo a Zaz, este canal de origen mexicano se ve en Latinoamérica hace tiempo ya y viene haciendo un lavado de cara, incluyendo series para un target un poco más adulto abandonando su idea de pasar sólo series livianas, apropiadas para infantes. Como ha quedado dicho en la nota, Kiba no entra en la categoría de animes para chicos.

Los 51 episodios de esta serie se están emitiendo de corrido de lunes a viernes a las 8, 10 y 19 hs., con repeticiones independientes (es decir, siguiendo su propio orden) los domingos a las 11, 19 y 3 hs. Por suerte, las -ahora- dos horas de diferencia con México no afectan (cuando se estrenó la serie eran 4 hs!!), y se ofrece una amplia variedad de opciones. Yendo directamente al doblaje, la versión que llega a nuestro país fue realizada por la gente de Provideo S.A., de origen colombiano, estudio responsable del doblaje de otras series grossas como Hunter x Hunter (serie de Tv y Ovas), Black Jack, Tokyo Mew Mew, Sakura Wars, etc. La serie fue adquirida a la distribuidora Televix y, al haber sido esta empresa la responsable del doblaje, recurrieron a Provideo para el trabajo final, estudio recurrente en los doblajes de esta distribuidora.

Lo bueno fue que respetaron openings y endings originales -dos aperturas y cuatro cierres en total-, y el resultado final es bastante correcto. Con respecto al cast, está integrado en su mayoría por actores presentes en algunas de las series que dobló Provideo, como era de esperar. Por eso, detrás de Zed está Andrés Palacio (Tarb en Tokyo Mew Mew), como Noa está Sebastián Saldarriaga (Kurapika en Hunter x Hunter: G.I. y G.I. Final), como Roya optaron por Dilma Gómez (Bridget Verdant en Tokyo Mew Mew), como Sara -la mamá de Zed- está Mónica Valencia (Mom Racer en Speed Racer X; Layla Hamilton en Kaleido Star), haciendo de Dumas está Fernando Manriquez (Bopobo en Hunter x Hunter: G.I. Final) y como Hugh, Oscar Fernando Gómez (Gensuru en Hunter x Hunter: G.I. y G.I. Final).